Ciencias
De La Educación
1. Presentación
"El tema de esta monografía, sobre el
debate de la cientificidad, en cuanto a los estudios de educación, puede
abordarse asumiéndose que se trata de una cuestión en curso, de carácter polémico
y que en ningún caso puede darse por acabada."
2. Concepción de ciencia
El objetivo de presentar brevemente las
distintas concepciones de "Ciencia", por sus respectivos autores (Follari,
Durkheim y Dewey), es debido a que revisten de una significativa importancia, en
el posterior desarrollo de la temática.
Ciencia: "se define por ser un punto de
vista determinado acerca de lo real, es decir, que el objeto de las diferentes
ciencias no son partes distintas de la realidad, sino distintas ciencias leen el
mismo mundo empírico desde interrogantes diferentes." Follari
Ciencia: "es aquella que se ocupa de lo
que es, no de lo que debe ser; estudia lo que es empíricamente observable,
"los hechos", y debe orientarse a la construcción de conocimientos
destinados a la resolución de los problemas que afrontan los hombres en sus prácticas
concretas." Durkheim
Ciencia: "...significa, creo, la
existencia de métodos sistemáticos de investigación que, cuando se dirigen a
estudiar una serie de hechos, nos ponen en condiciones de comprenderlos menos
azarosamente y con menos rutina." Dewey
3. Desarrollo Temático
Para desarrollar el tema sobre "El
debate entre Pedagogía y Ciencia/s de la Educación", hacemos referencias
a algunas distinciones previas, entre lo que denominamos Ciencia Básica,
Ciencia Aplicada y Tecnología:
Ciencia Básica: Se define como un conjunto
de conocimientos sistemáticamente organizados, metódicamente adquiridos, que
tienen como finalidad producir conocimiento científico.
Ciencia Aplicada: Se define como la aplicación
del conocimiento de la ciencia básica, para la producción de bienes y
servicios.
Tecnología: Se caracteriza por estar
conectado con la Ciencia Aplicada. La tecnología no solo utiliza conocimiento
científico, sino que se vale también del conocimiento del sentido común, para
la producción de bienes y servicios.
Nos basamos de estas distinciones, para tomar
posición respecto de la Pedagogía y Ciencia/s de la Educación, respecto de si
son Ciencia Básica o si son Ciencia Aplicada.
Partiendo de la postura de Follari, se define
a las Ciencias de la Educación "como carencias epistemológicas y posición
tecnocrática."
Según Follari, no habría una Ciencia Básica
que pudiésemos llamar Ciencia de la Educación, sino que existen Ciencias
Aplicadas a la educación, que se constituye con los aportes de otras
disciplinas sociales y, que de alguna manera van a marcar que las Ciencias de la
Educación son más bien una tecnología, ya que su fin es la producción de
nuevos avances tecnológicos en materia educativa. Esto implica aspectos
negativos y aspectos positivos: sus aspectos positivos determinan que se deje de
especular sobre educación y se trate al hecho educativo de un modo científico.
El aspecto negativo sería que no habría una Ciencia autónoma e independiente
que se pueda llamar Ciencia de la Educación, sino que ésta se basaría en
tomar el corpus teórico de la Sociología, de la Psicología, de la Economía o
de la Política, (categorías teóricas que no son propias del campo educativo)
para aplicarlo a la educación. Estas Ciencias Aplicadas se distinguen en que
unas tienen mayor prestigio social que otras, es decir, unas tienen Ciencia Básica
que las están sustentando, mientras que otras se sustentan de conocimiento
especulativo.
Follari cuando habla de Ciencias de la
Educación, hace referencia a la Didáctica como un conocimiento que no deriva
de una Ciencia Básica, porque no tiene un corpus teórico propio, sino que
tendría un objeto real (práctica educativa), que son los procesos de enseñanza
- aprendizaje a los que se aplica ciertas técnicas y tecnologías. Él propone
que rescatemos el corpus teórico de otras disciplinas sociales científicas,
con el fin de fundamentar lo que se dice.
La propuesta de Follari se ve bosquejada en
Bourdieu, cuando establece ir construyendo un objeto de conocimiento científico,
como sistema de relaciones expresamente construido, en función de una problemática
teórica que permita someter a un sistemático examen, todos los aspectos de la
realidad puestos en relación por los problemas que le son planteados. Él
sostiene que de nada sirve un cúmulo de datos, sino hay una explicación teórica
que la diferencie entre objeto real, preconstruido por la percepción, y objeto
científico. Bourdieu dice: "Negar la formulación explícita de un cuerpo
de hipótesis basadas en una teoría, es condenarse a la adopción de supuestos,
tales como, las prenociones de la Sociologia espontánea y de la ideología."
Con esto hace referencia a los Padres de la Sociología, como Comte, porque lo
que han hecho es trabajar especulativamente, filosóficamente, y no llega a ser
científico porque carece de sustento empírico.
Dentro de la concepción de Bourdieu acerca
de la Sociología espontánea, Follari y Durkheim trabajaron la misma, cuando
sostienen que la Pedagogía estaría vinculada con lo que sería la Filosofía
escolástica, ya que no tendría un carácter de ciencia, sino que sería de
corte especulativo por carecer de contraste con la empírea.Desde la tradición
pedagógica, se habría trabajado el objeto educativo de manera especulativa. En
oposición a la concepción escolástica, desde otra corriente que será el
pragmatismo, se va a tratar al objeto educativo científicamente. Dentro de esta
corriente es importante citar a Durkheim, por tener algunos caracteres del
pragmatismo sin llegar a serlo; y a Dewey por ser un filosofo pragmático.
Durkheim parte de la concepción de la
Pedagogía como teoría (ciencia) - práctica (arte), para el análisis y
orientación de las actividades educativas. "Esta concepción de la Pedagogía
como teoría - práctica, alude a una racionalidad pragmática que integra dos
sentidos normativos: uno científico, explicativo, instrumental y otro ético,
teológico y sustantivo." La Pedagogía es una forma de reflexionar sobre
educación, estas reflexiones toman forma de teorías, que son combinaciones de
ideas, cuyo objeto es dirigir la acción. Por lo tanto, la Pedagogía para
Durkheim no es una ciencia sino que es un arte, en el sentido de que es un
artificio o una tecnología que esta referida a un cierto conjunto de
conocimientos, que permiten mejorar los procesos y las prácticas educativas.
Entonces la Pedagogía no tendría como fin la producción de mayor conocimiento
científico, sino transformar las prácticas, brindar un servicio público,
mejorarlo y transformarlo, utilizando para ello teorías de corte mas bien
reflexivos. Esto hablaría sobre el "deber ser" de la educación, es
decir, como deben ser las prácticas educativas, como debe actuar el docente,
cual debe ser el perfil del egresado del sistema educativo; por lo tanto el
"deber ser" sería prescriptivo.
Durkheim considera necesaria a la Pedagogía
porque orienta, pero no se puede confundir con la ciencia. Es por ello que
postula que se debe ir elaborando una Ciencia de la Educación, que la define
como un conocimiento básico, cuyo fin es incrementar el conocimiento científico
sobre los hechos educativos, los cuales deben ser estudiados por una ciencia que
hablaría no del "deber ser" de los hechos, sino sobre lo que es, es
decir como funcionan en la práctica. La Ciencia de la Educación trataría de
describir, analizar, interpretar y explicar, hechos del pasado o presente, en el
cual investiga sus causas o efectos y no prescribe.
Su propuesta metodológica es que el científico
no tiene que trabajar con prejuicios, sino científicamente, es decir, volver a
los hechos para poder establecer a partir de las observaciones, leyes generales,
con el fin de predecir y actuar tecnológicamente modificando la sociedad. En
cambio Popper, que es un cientificista, va a establecer desde la Filosofía como
debe proceder la ciencia para que sea válida. Esta ciencia esta conformada por
hipótesis provisionales que han resistido a la contrastación. Cuando él habla
de criterio de demarcación, estaría prescribiendo qué se va a considerar como
ciencia y que no, mediante el método hipotético - deductivo, sostenido sobre
la idea de falsación.
Para Durkheim la Ciencia de la Educación aún
no ha sido elaborada y, mientras no se elabore serán los conocimientos de otras
disciplinas sociales, la base en que se sustente la Pedagogía; no ya en un
saber de tipo especulativo, escolástico, sino en un saber científico, porque
esa tecnología debe poseer un conocimiento científico de base para poder
aplicarse.
Dewey, se va a ocupar específicamente del
problema de la educación. Su interés se centra en como debe estar vinculada
con la realidad, la Filosofía o la teoría, y no ser pura reflexión. Plantea
la posibilidad de una Ciencia de la Educación, que debe ser un conocimiento
pragmático, positivista y científico, para ello se deben tomar aportes de la
Sociología, de la Psicología y de la Economía. Dewey, no habla de una Ciencia
de la Educación aparte de estas disciplinas, sino que la Ciencia de la Educación
se va a constituir con el aporte de las mismas.
Él plantea una estrecha vinculación entre
la Filosofía y la Ciencia, a efecto que la normatividad ética no surja y se
sustente en "racionalizaciones de un deber ser". Destacó la necesidad
de "humanizar la ciencia" esto es, la necesidad de que su desarrollo
estuviera orientado por una relación de valores éticos democráticos, para
impedir que sus actividades se dirigieran a satisfacer a determinados grupos
interesados en conservar y consolidar su dominio económico y cultural. Es por
eso que Dewey, se preocupa por superar el dualismo entre moral (deber ser) y
ciencia (que solo se ocupa de lo que es).
La forma en que él concibe a la Ciencia de
la Educación, se aproxima bastante a la concepción de Durkheim con respecto a
la Pedagogía, como teoría - práctica. Esta idea se reafirma si se tiene en
cuenta que, para Dewey, no hay una separación entre Ciencia y Filosofía de la
educación.
Desde una postura deweyana y pese a sus
referencias a una Ciencia de la Educación, es aceptable la nomenclatura de
"Ciencias de la Educación", ya que la Psicología de la Educación,
la Sociología de la Educación, la Economía de la Educación, se constituyen
como tales a partir de las respectivas ciencias que entrañan y del objeto de
estudio al que recurren.
Una vez desarrolladas las distintas
posiciones (Follari, Durkheim, Dewey), respecto del debate sobre Ciencia/s de la
Educación y Pedagogía, se tratará de establecer quién fija la cientificidad
del campo educativo, sobre si la Ciencia/s de la Educación son ciencia o no son
ciencia, si son Ciencia Aplicada o son Ciencia Básica. Esta problemática es
desarrollada por dos autores: Bartomeu (Epistemología o fantasía) y Larrosa (Epistemología
y Pedagogía).
Bartomeu va a hacer una crítica a las pautas
externas que le son impuestas a la Ciencia, para ser considerada como tal, por
los filósofos de la ciencia.
Él intenta hacer un rastreo histórico de
las distintas tradiciones que se han dado en educación. "La dilatada
tradición que caracteriza a la Pedagogía no le aseguró un puesto indiscutido
en el cuadro de las ciencias; su transcurrir histórico expresa la constante búsqueda
de una racionalidad científica que avanza enfrentándose a dificultades tanto
de tipo teórico como de índole práctico - metodológica." Por lo tanto
considera ciertos núcleos problemáticos, que cobran sentido en la actualidad
del debate:
El discurso educativo se enfrenta con una
diversidad de denominaciones coexistentes (Pedagogía, Ciencia/s de la educación,
Teoría Pedagógica, Teoría de la Educación, etc.).
El perfil de la Pedagogía como carácter práctico
o aplicable de dicho conocimiento, cualidades que desvalorizaron a la ciencia
sobre lo educativo, respecto de otras ciencias formales. Se le negó a la
Pedagogía el carácter de Ciencia, reduciéndola a teoría práctica o tecnología.
La diversidad de paradigmas que complejiza y
oscurece el campo de los estudios pedagógicos.
La polémica en torno al estatuto científico
del conocimiento pedagógico, careciendo de un método propio, y teniendo una
profesión que padece problemas de identificación profesional y de marginación
social.
Después de este rastreo histórico se
plantea un debate sobre si son los epistemólogos generales, (que no son
especialista en Ciencias de la Educación), las personas competentes o no para
determinar, si las Ciencias de la Educación son ciencias o no son ciencias. Y
en base a este análisis, Bartomeu va a sostener, que son los científicos de la
educación los que deberían de ocuparse en determinar la cientificidad de las
Ciencias de la Educación. De acuerdo a la postura ya mencionada, Lacan va a
establecer que para que se cumpla es necesario fijar los criterios, en función
de los cuales, se va a sostener que es ciencia y que no es ciencia.
Esta problemática también va a ser abordada
por Larrosa, quien sustenta que de nada serviría hacer una epistemología
interna (dentro de cada campo científico), es decir, que los propios científicos
de la educación, sostengan por sí mismos, que las Ciencias de la Educación es
una Ciencia Básica y fijen criterios argumentándolos, como propone Bartomeu,
debido a que no hay un reconocimiento de la comunidad científica, acerca de la
cientificidad de esta disciplina y de los profesionales.
Larrosa va a sostener, que quienes hagan
epistemología interna, ya sea un epistemólogo, un filósofo, o un científico
de la educación, no pueden dejar de tener en cuenta los parámetros de la
epistemología general, ya que sin esta, no sería reconocida como criterio válido
por la comunidad científica.
4. Aportes Personales
Teniendo en cuenta la problemática
desarrollada por los diferentes autores, nos parece pertinente acercarnos a la
postura de Follari.
Si tenemos presente el estatuto epistemológico
por la cual esta atravesando, en la actualidad, las Ciencias de la Educación y
los profesionales que la ejercen, se está fundamentando la posición de
Follari, con respecto a que se está haciendo Ciencia Aplicada, y para esto se
nutre de las Ciencias Básicas como la Sociología, la Psicología, la Economía,
con el fin de abordar el problema educativo científicamente. Si bien esto sería
un aspecto positivo, estaría coartando la posibilidad de que las Ciencias de la
Educación, pueda llegar a ser una Ciencia autónoma, con un cuerpo teórico
propio.
También creemos que hay un incipiente
desarrollo de corpus científico, en el área de la Didáctica, pero a su vez
nos parece importante no descalificar los estudios psicológicos, o sociológicos
de la educación, ya que son aportes que orientan el estudio del objeto
educativo. Estas disciplinas sociales podrían ser un punto de partida, para la
elaboración de un corpus teórico propio y poder aplicarlo al área educativa.
A su vez, dichas disciplinas, estarían incrementando el prestigio social de las
Ciencias de la Educación, al valerse de un cuerpo científico básico.
Si como futuras Licenciadas en Ciencias de la
Educación, deseamos avanzar y desarrollarnos, es fundamental tener presente
nuestras funciones, ya sea como investigadoras o asesoras. Cuando nos referimos
a "investigar", estamos tomando a las Ciencias de la Educación, como
una Ciencia Aplicada desde otro campo a lo educativo, pero con pretensiones de
construir conocimiento científico sobre la educación. Y, cuando hablamos de
"asesorar", estamos tomando a las Ciencias de la Educación como una
Ciencia Aplicada, teniendo como objetivo mejorar y transformar las prácticas.
Pensamos que el sujeto de la educación, es
un sujeto complejo, con una psiquis, con un entorno familiar, social, con un
sistema educativo que lo determina, y debido a esto creemos que es fundamental
el aporte o la especialización de distintas áreas o disciplinas (Sociología,
Psicología, etc.) para elaborar un conjunto de conocimientos que aborde la
problemática educativa.
5. Bibliografía Básica
Bartomeu, M.: "Epistemología o fantasía"
(el drama de la Pedagogía), Univ. Pedagógica Nacional, México, 1992.
Bourdieu, P.: "El oficio del sociólogo". Siglo XXI, Bs. As. , 1975.
Follari, R.: "Filosofía y Educación: nuevas modalidades de una vieja
relación", en de Alba, A. (comp.) : Teoría y educación...,
Op. Cit.
Follari, R.: "Extracto de la conferencia: Jornadas Regionales de Didáctica",
Bs. As. , 1989.
Geneyro, J.: "Pedagogía y/o Ciencias de la Educación: una polémica
abierta y necesaria." En de Alba, A. (comp.): Teoría y educación: en
torno al carácter científico de la educación. , CESU / UNAM, México, 1990.
Larrosa, J.: El trabajo epistemológico en Pedagogía, Labor, Madrid, 1990.
Trabajo realizado por:
Nancy Gabriela Danelutto.
danelutto@yahoo.com.ar
Alumna de 4° año
Lic. en Ciencias de la Educación