La entrevista cualitativa en profundidad
Tema especial preparado para la
materia
"Metodología
de la
Investigación
en
Comunicación Social",
de 4º año de la Lic. en
Comunicación
Social de la UNR (Universidad
Nacional de Rosario).
Es últil para reflexionar acerca de la aplicación de
la entrevista
en una
práctica profesional
o en una investigación, resultando importante en el segundo caso para realizar
un
análisis
de
discurso
de la misma.
Debido a la convergencia que hay entre
el lenguaje
y la
entrevista
en profundidad, es importante conocer el uso de los lenguajes.
La entrevista en profundidad es un tipo de
diálogo
que se caracteriza por
estrategias
de tipo narrativo. Benveniste al referirse a la estructura de diálogo,
plantea que dos figuras, en posición de interlocutores, son alternativamente
protagonistas de la enunciación.
El locutor se apropia del aparato formal de la
lengua
y enuncia su posición de locutor mediante indicios específicos. En cuanto
declara su posición de locutor y asume la lengua, implanta al otro delante de él.
Toda enunciación es una alocución y postula un alocutario.
Bajtín
también plantea la estructura de diálogo. Según Bajtín, el
enunciado es un eslabón en la cadena de
la comunicación
discursiva y no puede ser separado de los eslabones anteriores que lo determinan
por dentro y por fuera generando en él reacciones de respuesta y ecos dialógicos.
Un enunciado no solo está relacionado con los eslabones anteriores, sino también
con los eslabones posteriores de la comunicación discursiva.
Cuando el enunciado está en la etapa de su creación por el hablante, estos
últimos, por supuesto, aún no existen: Pero el enunciado se construye desde el
principio tomando en cuenta las posibles reacciones de respuesta para las cuales
se construye el enunciado.
El enunciado tiene autor y destinatario (orientación). El papel del otro es
sumamente importante. El otro no es oyente pasivo sino activo participante de la
comunicación discursiva. El hablante espera desde el principio su contestación y
comprensión activa. Todo enunciado se construye en vista de una respuesta.
Bajtín subraya los matices dialógicos que posee el enunciado. Porque nuestro
pensamiento
se origina y se forma en el
proceso
de
interacción
y lucha con pensamientos ajenos, algo que se refleja también en la forma de
expresión verbal de los informantes.
El acto individual de apropiación de la
lengua
introduce al que habla en su habla. La presencia del locutor en su enunciación
hace que cada instancia de
discursoconstituya
un centro de referencia interna. Esta situación se manifestará por un
juego
de formas específicas cuya
función
es poner al locutor en relación constante y necesaria con su enunciación.
La emergencia de los indicios de
persona
se produce en la enunciación y por ella, el término yo denota al
individuo
que profiere la enunciación, el término tú, al individuo que está presente como
alocutario. Los pronombres personales aparecen entonces como una
clase
de "individuos lingüísticos", de formas que remiten siempre a "individuos",
trátese de personas, de momentos, de lugares, por oposición a los términos que
remiten a conceptos.
En la enunciación emergen tres dimensiones discursivas: la subjetividad, las
relaciones espaciales y la temporalidad. La
teoría
de la enunciación de Benveniste aporta al investigador la posibilidad de conocer
la subjetividad del entrevistado.
Bajtín, al igual que Benveniste, reconoce el vínculo del
lenguaje
con la vida. Porque
el lenguaje
participa de la vida a través de los enunciados concretos que la realizan, así
como la vida participa a través de los enunciados.
Según este autor, las diferentes esferas de la actividad humana están
relacionadas con el uso de la lengua. Es por esto que el
carácter
y las formas de su uso son tan multiformes como las esferas de la actividad
humana. Cada enunciado es individual, pero cada esfera del uso de la lengua
elabora sus tipos relativamente estables de enunciados a los que denomina
géneros discursivos. La riqueza y la diversidad de géneros discursivos es
inmensa, porque las posibilidades de la actividad humana son inagotables y
porque en cada esfera de la
praxis
existe todo un repertorio de géneros discursivos que se diferencia y crece a
medida que se desarrolla y se complica la esfera misma.
Las
marcas de la enunciación en el enunciado.
Tanto Jakobson como Benveniste se plantean la reflexión sobre la enunciación a
partir del fenómeno lingüístico de la deixis.
Para Jakobson deícticos son
símbolos
índices que se diferencian de los demás elementos del
código
lingüístico por la característica de que reenvían obligatoriamente "al mensaje",
e implican una referencia al proceso de enunciación.
Los pronombres personales señalan las personas protagonistas de la
enunciación. Por ejemplo, el entrevistado puede decir "Por entonces yo
vivíaen casa de mis padres." Yo es un pronombre nominativo
y mis un pronombre posesivo. La desinencia de persona en los verbos
también cumple una función deíctica: señalar a las personas protagonistas de la
enunciación.
Apelativos.
Se trata de un término léxico empleado en el discurso para mencionar a una
persona. Entre los pronombres personales, los nombres propios, algunos
sustantivos comunes y los términos de parentescos, entre otros. Por ejemplo: "Lo
que podría hacer; pero no lo deseo, sería ir a casa de mi hermanocon una
furgoneta". En este caso el entrevistado usa el apelativo mi hermano para
designar la persona de la que habla: el delocutor. Se lo llama delocutivo.
Subjetivemas.
Son aquellas unidades léxicas (sustantivos, adjetivos, verbos y advervios,
fundamentalmente) que en un discurso particular manifiestan subjetividad, es
decir, informan acerca de una
evaluación
(valorativa o afectiva) del enunciador.
Por ejemplo, un investigador pregunta "¿Y por esta y esta calle no corrés? Y la
entrevistada responde "¡Nooo!!!, si ahí están los negros… etc. etc. etc."
Este subjetivema (negros) es portador de un rasgo evaluativo del eje
bueno/malo, que manifiesta o connota un juicio de
valor,
positivo o negativo, respecto de lo que se enuncia.
El acto de habla es la unidad más pequeña que realiza por medio de la
lengua, una
acción
(una orden, pedido, aserción, promesa) destinada a modificar la situación de los
interlocutores.
Para Austin, al producir un acto de habla, se llevan a cabo tres actos
simultáneos: Un acto locucionario (se produce una secuencia de sonidos
que tienen una
organización
sintáctica y que refieren a algo); un acto ilocucionario(por medio del
habla se lleva a cabo una acción que modifica las relaciones entre los
interactuantes -afirmar, prometer-, un acto perlocucionario (se puede
llevar a cabo un acto ilocucionario para realizar
acciones
muy variadas: una pregunta puede tener como
objetivo
alabar al coenunciador, mostrar que uno es modesto, poner incómodo a alguien,
etc.)
Por ejemplo, el entrevistador pregunta: "¿Qué es lo que piensa usted de eso?".
Aquí se puede detectar un acto locucionario, porque se produce una secuencia de
sonidos que tienen una organización sintáctica y que refieren a algo, un acto
elocucionario por el acto que produce, en este caso "interrogar" y un
acto perlocucionario, por las consecuencias de la ilocución (discursivas o no
discursivas), el entrevistado podría mover la cabeza dubitativamente (sería
el caso de una consecuencia no discursiva).
Bajtín, M. "El problema de los géneros discursivos".
Benveniste, E. "El aparato formal de la enunciación".
Adelstein, A. "Enunciación y crónica periodística".
Ejemplos en:
Guber, R. "El salvaje metropolitano".
Blanchet, A. Ghiglione, R. Massonnat.
Trognon, A. "Técnicas
de
Investigación
en
Ciencias Sociales".
Maingueneau, D. "Términos claves del
análisis
del discurso". Acto de habla, Austin (1970) Searle (1972).
Autora:
Melisa Kaplan