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A otras generaciones de jóvenes les
enganchaba la televisión y a la actual, los
móviles e internet aunque parece que de forma
más preocupante. Dos niños de 12 y 13 años de
Lérida han tenido que ser sometidos a
tratamiento en el Centro de Salud Mental
Infantil y Juvenil de la ciudad por adicción al
teléfono móvil y al Messenger. Es la primera vez
que ocurre esto en el centro, pero no en España.
En Proyecto Hombre cada vez son más los
pacientes con estas adicciones.
Irritabilidad, ansiedad, pérdida del control,
dominio total del pensamiento... Son algunos de
los síntomas de una adicción que aún no crea
alarma social porque sus enfermos no delinquen,
pero que es igualmente preocupante: el abuso de
las nuevas tecnologías. En Proyecto Hombre,
además de tratar las clásicos problemas de
drogadicción, ahora también trabajan para ayudar
a chavales que abusan de internet, los
videojuegos y el móvil. Los tratados suman ya el
5% en el centro de Burgos.
La mayoría son jóvenes entre 14 y 20 años que
acuden acompañados de sus padres. El fracaso
escolar, los continuos ataques violentos y
aislamiento social provocan que se planteen que
algo falla. Llegan a pasar entre 40 y 60 horas a
la semana sentados frente al ordenador o las
consolas. Según Fernando Pérez del Río,
psicólogo de Proyecto Hombre en Burgos y
especialista en tratar este tipo de enfermedad,
esta adicción tiene ciertas peculiaridades. "El
síndrome de abstinencia, aunque existe, es menos
potente que con las drogas o el alcohol, y la
alarma social es casi inexistente porque estos
enfermos no roban, no molestan, no tienen
enfermedades venéreas. Esto provoca que a muchas
familias les cueste reconocer que tienen un
problema."
Muchos pacientes de los que tratan en
Proyecto Hombre vienen de consultas con
psicólogos que no han servido para mucho. Por
eso tratan de mejorar la situación con otro tipo
de actividades. "Lo primero que hacemos cuando
nos traen a un chaval con esta adicción es
tratar de que participe en las actividades al
aire libre que organizamos: escalada,
senderismo....Luego pasamos a una fase más seria
donde analizamos el porqué de la adicción. No
olvidemos que éstas son siempre refugio de algún
problema mayor", explica.
En muchos de los casos tratados, la adicción
a las herramientas digitales viene acompañada
del uso de drogas de fin de semana. De hecho, el
60% de los recogidos en Proyecto Hombre combinan
la poliadicción. Otra de las características que
casi siempre se da en estos pacientes es que sus
padres no se ponen de acuerdo en la educación.
"Es curioso pero venimos observando que en un
90% de los casos que si la madre dice "A", el
padre dice "B". Así que al final el niño se
encierra en su habitación y pasa todo su tiempo
libre pegado a la consola o el ordenador",
asegura Pérez del Río.
Los videojuegos lo que más engancha Para el
psicólogo, los videojuegos son lo que más
engancha. Hay algunos pacientes que se pasan
todo el fin de semana jugando a la videoconsola.
En el caso de los adultos, que son a los que más
les cuesta reconocer el problema, son los
espacios virtuales tipo Second Life los que les
causan mayor enganche. "Hasta 60 horas semanales
pasan algunos adictos a internet viviendo una
vida ficticia en sitios como Second Life, sobre
todo en países como Estados Unidos o Japón".
Pérez del Río, que lleva años estudiando el
problema, no es partidario de "demonizar" el uso
de las nuevas tecnologías, que considera muy
positivas siempre que se usen en su justa
medida. Y puntualiza que no hay que alarmarse
por "mirar el correo electrónico constantemente.
Esto "no es síntoma" de estar enfermo.
Las sensaciones que experimentan los adictos
a las nuevas tecnologías suelen ser muy
parecidas a las de otro tipo de drogas. "Un
placer enorme momentáneo que se convierte en un
infierno cuando no puedes acceder a ello",
explica.
Las autoridades son conscientes de que ésta
podría ser la plaga del siglo XXI. Para prevenir
estos comportamientos la Comunidad de Madrid ha
puesto en marcha "Avanzamos". Un programa de
prevención que se aplica en 18.000 niños de
quinto y sexto de Primaria y también a sus
padres. Con esta medida pretenden educar sobre
el uso correcto y positivo de las herramientas
digitales.
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12 de Junio del 2008 |
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El lado
oscuro de los videojuegos
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Hay quienes dicen que tan sólo es un
pasatiempo, y por el otro, algunos
investigadores afirman que jugar de
manera indiscriminada puede generar
adicción. |
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Fuente:
www.info7.com.mx
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Es verdad que cuando estás
muy clavado con un videojuego,
millones de neuronas se
coordinan para que puedas tomar
decisiones y realizar
movimientos en milésimas de
segundo; sin embargo, ¿sabías
que este entretenimiento también
tiene su lado oscuro?
Si tu pasión son los
videojuegos, de seguro eres de
los que pasan frente a la
consola gran cantidad de tiempo;
incluso, es posible que no te
importe que, con tal de pasar al
siguiente nivel, tus manos
terminen llenas de ampollas. Al
respecto se han dicho infinidad
de cosas, de modo que, por un
lado, hay quienes dicen que tan
sólo es un pasatiempo, y por el
otro, algunos investigadores
afirman que jugar de manera
indiscriminada puede generar
adicción.
¿Por qué te enloquecen? Si
bien se han convertido en sello
de identidad generacional, esta
industria está apoyada en
poderosa mercadotecnia y
publicidad de consumo de la que
pocos escapan. “Se trata de
programas muy llamativos cuyo
diseño y funcionamiento te
atrapa y hace que te "piques" y
no quieras dejarlo. Además, el
tipo de personajes y temáticas
de guerra, peleas y destrucción
en general, te llaman la
atención porque tales
características permiten que el
juego se torne en medio para
descargar presiones y te permite
evadir lo que ocurre a tu
alrededor”, comenta la Dra.
Mariana Gutiérrez Lara,
catedrática de la Facultad de
Psicología de la Universidad
Nacional Autónoma de México
(UNAM).
A favor y en contra
Si bien la mayoría de los
videojuegos de moda son de tipo
violento y fomentan competencia
insana (pues muchos de los
jugadores terminan peleando
entre ellos porque adoptan el
papel de los personajes), hay
puntos a favor que deben
rescatarse:
- Te permiten vincularte a
las tecnologías
interactivas.
- Desarrollas habilidades
y destrezas que agudizan tus
sentidos.
- Propician la
estimulación sensorial
múltiple y audiovisual, en
la cual tienes que fijar tu
atención y afinar la
coordinación entre
movimiento y vista
(mano-ojo), seleccionar,
memorizar y ejecutar una
acción integral, mejorar la
capacidad en la toma de
decisiones y estimular la
perseverancia para la
consecución de objetivos
definidos.
- Algunos te permiten
mejorar en materias como
matemáticas y computación.
Por otra parte, los
argumentos que destacan los
efectos negativos de los
videojuegos son éstos:
- Propician falta de
atención, fomentan el
aislamiento y evasión de la
realidad (es decir, no le
haces caso a nadie, ¡ni a tu
perro con hambre!).
- Su uso continuo puede
generarte problemas de
salud, como dolor de cabeza,
irritación de ojos, falta de
sueño, dolores musculares y
vicios de postura, que están
en relación directa con el
tiempo empleado en el juego.
- En algunos casos los
videojuegos provocan
problemas serios trastornos
de salud, por ejemplo, en
chicos con propensión a la
epilepsia (problema que
ocasiona “cortocircuitos” en
el cerebro) se han dado
casos en que la exposición
prolongada a los mismos
detona la aparición de
convulsiones (sacudidas
involuntarias). Eso sí, cabe
aclarar que el problema no
sólo se debe a los juegos,
sino que intervienen otras
causas, principalmente la
dinámica familiar.
¿Eres adicto?
Es justo y necesario que te
quede claro que es sano
disfrutar los videojuegos,
siempre y cuando te des tiempo
para relacionarte con amigos y
familiares, y tengas otro tipo
de actividades. Pero, ¡ojo!, si
al jugar llegas al grado de
obsesionarte hasta terminar un
nivel, no tienes control para
decir “hasta aquí”, dejas de
hacer lo que te gusta en otros
ámbitos, te aíslas de los demás
y tienes problemas por el tiempo
que le dedicas a ello, lamento
informarte que te encuentras en
un problema porque has perdido
el control.
Al respecto, la Dra.
Gutiérrez Lara refiere que es
fundamental que te des tiempo
para llevar a cabo otras
actividades: “No los conviertas
en parte principal de tu vida,
sólo dedícales un rato. Lo
recomendable es que juegues de
50 minutos a 1 hora y que dejes
pasar el mismo tiempo sin
hacerlo, pues ello te da la
posibilidad de moverte,
socializar y que tu cerebro
descanse”.
Respecto a la adicción,
comenta la entrevistada, los
síntomas son: sentir necesidad
compulsiva (sin control) de
jugar, aumentar el tiempo
dedicado a ello y negarte a
salir con amigos, levantarte por
la noche o madrugada para
continuar tu partida, sentir
molestia o enojo si alguien
trata de quitarte este espacio,
tener pensamientos recurrentes
de las estrategias que
utilizarás mientras no estás
jugando, y síndrome de
abstinencia (es decir, mezcla de
sensaciones molestas al no estar
junto a la consola y con el
control en las manos).
Consecuencias y soluciones
“Toma en cuenta que al estar
muchas horas jugando,
prácticamente no te mueves (aun
con la nueva consola en la cual
tienes que mover brazos y
piernas), lo cual puede
ocasionarte problemas musculares
y aumento de peso”, advierte la
especialista. Y agrega que las
alteraciones también se
extienden a las manos, sobre
todo en los dedos pulgares, que
son los que más se utilizan para
apretar botones.
“Sin embargo, los conflictos
más importantes son a nivel del
desarrollo social y emocional,
ya que se ve impedida la
convivencia y se presenta
aislamiento del mundo, con lo
que te quitas la oportunidad de
conocer gente y convivir con tus
iguales. Además, evadirte de la
realidad te impide expresar y
modular tus emociones e
intercambiar experiencias”,
acota la Dra. Gutiérrez Lara.
Ahora, si sientes que
librarte de la adicción es más
difícil que superar cualquier
nivel en el que hayas jugado, no
te preocupes; toma en cuenta que
siempre hay alternativas, pero
es preciso que los adultos que
te rodean te den oportunidades,
creen la red de apoyo social
necesaria (es decir, lazos
afectivos y de comunicación) y
planeen contigo diversas
actividades.
“Si la dependencia hacia los
videojuegos es muy fuerte, toma
en cuenta que una terapia no te
caerá nada mal, pues además de
ayudarte a detectar alguna
cuestión emocional para que la
resuelvas en lugar de evadirla,
te enseñará a mejorar tus
habilidades sociales”, comenta
la catedrática de la Facultad de
Psicología de la UNAM.
Por último, ten presente que
lo mejor para ti es que a cada
actividad y persona les dediques
cierto tiempo; no permitas que
sólo una cuestión te absorba,
pero si sucediera, busca ayuda.
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12 de Junio del 2008 |
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Dos niños de
12 y 13 años reciben tratamiento
por adicción al móvil
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El uso desmedido del aparato les ha
creado dependencia en tan sólo un año.
Los menores padecían un trastorno de
conducta que degeneró en fracaso
escolar. |
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Fuente: La
Vanguardia
Autor: Javier
Ricou
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Aún no han cumplido 14 años y
ya están siendo tratados por una
adicción. El teléfono móvil es
la droga a la que se han
enganchado estos dos niños, de
12 y 13 años, que sufren un
trastorno de conducta por un uso
desmesurado de este aparato. Los
dos menores siguen un
tratamiento para curar esa
adicción en el Centro de Salud
Mental Infantil y Juvenil de
Lleida (Csmij).
"Es la primera vez que
aplicamos un tratamiento
específico para curar una
dependencia a un teléfono
móvil", revela Maite Utgés,
directora del centro. Cuando los
padres de ambos niños acudieron
al centro para pedir ayuda hubo
pocas dudas a la hora de
identificar el origen de los
males de esos niños. "Los dos
presentaban un trastorno de
conducta y en ambos casos la
situación degeneró en fracaso
escolar", añade Utgés. La
adicción al teléfono móvil les
había abocado a esta situación.
¿Cómo se ha llegado a esta
conclusión? La directora de este
centro de referencia en Lleida
de psiquiatría infantil indica
que la adicción de esos niños
por el teléfono móvil quedó
evidente cuando se comprobó que
si se les quitaba ese aparato
"ambos tenían serios problemas
para llevar una vida
normalizada". Su dependencia al
teléfono había llegado a tal
extremo que sin él, estos
menores eran incapaces de
realizar las tareas que se exige
a unos niños de su edad.
La primera medida, tal y como
se hace con el resto de
adicciones, fue evitar que esos
niños tuviesen acceso a la
"droga" a la que se habían
enganchado. Ambos no tocan un
teléfono móvil desde que
iniciaron, hace unos meses, el
tratamiento. Y eso ha cambiado
sus vidas, ya que esos niños
estaban pendientes de ese
aparato una media de cinco o
seis horas diarias. "Eso es
mucho tiempo", alerta Maite
Utgés. El móvil lo usaban tanto
para hablar, enviar mensajes
como para distraerse con los
juegos disponibles en los
teléfonos.
"Cuando se llega a un extremo
de dependencia tan fuerte no
resulta nada fácil, para esos
menores, dejar de usar de golpe
el móvil", añade. Los dos niños
hacía alrededor de año y medio
que disponían de teléfono para
uso propio y sin ningún control
por parte de sus padres. En uno
de los casos –el aparato
funcionaba con tarjeta– el niño
se las había ingeniado, a
espaldas de sus padres, para
buscar dinero con el que
recargar el teléfono. "Lo hacía
con propinas que le daba su
abuela u otros familiares sin
explicar el destino que daba a
ese dinero", indica Utgés.
Lo más difícil es ahora
conseguir que esos niños admitan
su adicción al móvil. "Por el
momento ninguno de estos dos
pacientes reconoce esa
dependencia, por lo que hay que
ir avanzando poco a poco en el
tratamiento, con el que se busca
un cambio conductual", añade la
directora del centro de Lleida.
Si las cosas van bien, esos dos
niños necesitarán como mínimo un
año de tratamiento, calcula
Maite Utgés, para superar la
adicción. Un estudio de la
Oficina del Defensor del Menor
de Madrid realizado hace poco
más de un año ya detectó, al
investigar el uso que hacían los
menores del teléfono móvil, que
cerca de un treinta por ciento
de los jóvenes de entre 11 y 17
años elegidos para este estudio
se sentían "sumamente agobiados"
cuando se les retiraba el
aparato.
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12 de Junio del 2008
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Llegan a España
los festivales
para menores:
sin tabaco, sin
alcohol y sin
carné
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No
es una iniciativa única.
En el Reino Unido existe
un proyecto parecido
desde el año pasado: el
Underage Festival.
Aunque las diferencias
son notables.
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Fuente:
elpais.com
Autor: CARMEN
MAÑANA - Madrid
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Cuando Mick
Hunknall tenía
16 años vio
tocar a los Sex
Pistols en el
Manchester
Lesser Free
Trade Hall. Era
1976. Aquel
concierto le
inspiró tanto
que decidió
dedicarse a la
música y ocho
años después
creó Simply Red.
El recital marcó
también a un
veinteañero
llamado Ian
Curtis que formó
Joy Division ese
mismo año. Si
Hunknall hubiese
sido un
adolescente
madrileño actual
y los Pistols
hubiesen tocado
en una sala como
La Rivera, una
de las que más
actuaciones
programa en la
capital, quizá
Simply Red nunca
hubiese existido
y la historia
del pop no sería
(para bien o
para mal) la
misma. Porque en
Madrid los
menores de 16
años sólo pueden
entrar en
locales con
licencia
municipal para
espectáculos y
la mayoría de
los
organizadores
carecen de ella.
Lo mismo ocurre
en otras muchas
ciudades de
España.
Por eso,
entre otras
razones, el 10
de julio en el
Palacio de los
Deportes de
Madrid se
celebra U18, un
festival para
menores de edad
en el que no se
venden alcohol
ni tabaco. ¿El
cartel? Simple
Plan,
Despistados, No
Way Out, Motel,
Pignoise y Panic
at the Disco.
Todos ellos con
experiencia en
quinceañeras
desoladas porque
su carné falso
no ha colado en
la puerta de la
sala. "Creemos
que va a
funcionar. Ya
hemos organizado
actuaciones en
Barcelona,
Bilbao y Vitoria
con muy buenos
resultados",
dice Iván
Ganchegui, uno
de los
promotores y ex
miembro de El
Canto del Loco.
No es una
iniciativa
única. En el
Reino Unido
existe un
proyecto
parecido desde
el año pasado:
el Underage
Festival. Aunque
las diferencias
son notables. El
fundador del
proyecto inglés
es Sam Kilcoyne,
un chico que,
cabreado porque
no le dejaron
entrar en un
concierto para
celebrar su 14
cumpleaños,
montó un local
de música en
directo para
menores de edad.
Y después un
festival que, en
su segunda
edición, espera
reunir el 8 de
agosto en el
Victoria Park de
Londres a 7.500
menores de 18
años. A la
entrada se
pedirá
identificación
y, como en el
mundo al revés,
los mayores se
irán a la
guardería con
los padres. "La
música no tiene
edad, pero es
genial no tener
que actuar de
cierta forma
para impresionar
a los mayores.
¡Al menos una
vez al año!",
explican por
email los Tiny
Masters of Today,
una banda
formada por Ivan,
de 14 años y
Ada, de 12. En
el
macroconcierto
español no habrá
límite de edad
por arriba. "El
objetivo es
acercar a los
jóvenes a la
música pero
nuestra
iniciativa está
abierta a todo
el mundo",
explica
Ganchegui.
Pero lo que
más diferencia a
los dos
festivales es el
cartel. En el de
Londres tocarán
The Horrors, The
Rascals y un
buen número de
bandas que, como
Poppy and The
Jezabels, aún no
pueden votar.
"Realmente
quieren apoyar a
nuevos talentos.
Va más de llegar
a la gente joven
que de hacer
pasta", explica
Poppy Twist, su
cantante.
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