OPINIONES DE AYER

 

La Escuela Taller «A Xuventude II» es un centro cofinanciado por el INEM, el Ayuntamiento de Cambados y el Fondo Social Europeo. En el momento de llevarse a cabo la experiencia, trabajan en él un total de 57 personas, entre el equipo directivo, los profesores y el propio alumnado. En sus aulas y talleres, 45 chicos y chicas han tenido la oportunidad de formarse en tres especialidades: construcción (albañilería-cantería), carpintería y ayuda a domicilio.

Equipo formativo

Está integrado por profesionales procedentes de ámbitos diversos, lo cual permite conjugar las necesidades formativas de un centro de enseñanza con las exigencias que demanda la normativa laboral vigente.

Los miembros de este equipo forman parte de una plantilla de trabajadores contratados por el ayuntamiento de Cambados;
está integrada por:

-       Un director (licenciado en Ciencias de la Educación).

-       Una tutora (profesora de EGB y licenciada en Historia).

-       Un maestro carpintero.

-       Un maestro albañil.

-       Una diplomada en Trabajo Social.

-       Una auxiliar de clínica.

-       Una profesora de EGB.

-       Una delineante.

-       Una graduada social.

-       Un maestro artesano.

-       Una auxiliar administrativa.

También colabora con el equipo un arquitecto, que presta su asesoramiento en el plantea­miento de la obra de rehabili­tación que se va a llevar a cabo.

  Destinatarios

El conjunto del alumnado lo forman chicas y chicos prove­nientes de los municipios de Cambados, Ribadumia, Meafio y O Grove. Todos ellos son me­nores de 25 años y buscan su primer empleo; asimismo, ca­recen de experiencia y de cualificación profesional. Casi la mitad de ellos se incorpora al centro sin haber alcanzado la titulación académica mínima, el Graduado Escolar.

A partir del segundo semestre, los alumnos son contratados por la entidad promotora, el ayuntamiento de Cambados, con una subvención que otorga el INEM. A través de un contrato de prácticas, cobran una cantidad equivalente al 80% del salario mínimo interprofesional. Adquieren así una doble categoría: alumnos de un centro de formación y, a la vez, trabajadores de una empresa sujetos a la disciplina laboral, con todas sus exigencias y derechos reconocidos en el Estatuto de los Trabajadores.

 Fracmento del artículo Formación y Trabajo de la revista CUADERNOS DE PEDAGOGÍA nº 277, febrero de 1999