REVISTAS QUE HEMOS RECIBIDO

Comunicar, n. 29 segundo semestre octubre de 2007
Desde las páginas de «COMUNICAR» hemos defendido siempre que la educación en medios de comunicación no puede reducirse exclusivamente al uso de los medios en cuanto tecnologías al servicio del proceso de enseñanza-aprendizaje, por muy interesantes y didácticas que éstas puedan ser, o por mucho que motiven y faciliten este proceso. Tampoco es posible entenderla como una formación específica para el ejercicio de determina­das profesiones en el campo de las comunicaciones sociales. Consideramos que su sentido más noble y su finalidad más singular ha de ser la formación de la conciencia crítica y el desarrollo de actitudes activas y creativas en los ciu­dadanos y ciudadanas para conocer y comprender los envolventes procesos de comunicación que vive la sociedad de hoy.
Nunca hasta ahora la Humanidad había tenido acceso a tantas e ilimitadas fuentes de saber y conoci­miento. Sin embargo, en esta ya llamada «sociedad de la información y del conocimiento», se produ­ce la gran paradoja del «analfabetismo audiovisual», realidad palpable en nuestros hábitos de consumo, sistemas de selección y conocimiento de los lenguajes de los medios... Cada vez más investigaciones y estudios demuestran que el consumo masivo e indiscriminado de los medios no lleva parejo —más bien al contrario— un cono­cimiento de los códigos del lenguaje audiovisual, lo que provoca, no pocas veces, situaciones de indefensión ante sus mensajes...

Fracmento de la Editorial " Educar la mirada" por José Ignacio Aguaded Gómez
REVISTA ATLÁNTICA POESÍA, nº 31 año 2007

LA PRADA DE L’OBLIT
S OSTRE de cel solcat de núvols negres,
mires els dos xiprers:
solitaris, onegen
d’humid desig empès pel vent
que ha encés l’absurd com la mar grisa i pàl·lida;
penyes de faç abrupta,
penya-segat i l’hòrrid front
deforme amb el buit fosc d’un únic
ull encegat sotjador del teu cor,
trèmul arran d’abisme
i per la roja quimera atiat.
Glaçarà aquesta nit.
Més enllá d’on el cor
et saltava, s’estén la negra prada
gebrada de l’oblit.

Carles Miralles, sis poemes

LA PRADERA DEL OLVIDO
TECHO de cielo surcado de nubes negras,
 miras los dos cipreses:
solitarios, ondean
de húmedo deseo movido por el viento
que ha encendido el absurdo como la mar gris y pálida;
peñas de faz abrupta,
acantilado y el hórrido frente
deforme con el oscuro hueco de un único
ojo cegado acechando tu corazón,
trémulo a ras de abismo
 y por la roja quimera atizado.
Helará esta noche.
Más allá de donde el corazón
te saltaba, se extiende la negra pradera
escarchada del olvido.

Boletín de LA INSTITUCIÓN LIBRE de ENSEÑANZA, nº 63-63 diciembre 2006
Un decreto de enero de 1907 creó, hace ahora cien años, uno de los instrumentos esenciales del proyecto que Francisco Giner de los Ríos y sus colaboradores en la Institución Libre de Enseñanza habían concebido en las décadas anteriores para la transformación de España: la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas.
Se trataba de encaminar a España, en lo que a promoción de la ciencia se refiere, por la misma senda que transitaban los países europeos más avanzados mediante tres mecanismos fundamentales: la política de becas en el exterior (pensiones, en la terminología de la época), el establecimiento de centros de excelencia para la investigación científica sobre todo, para la investigación básica en todos los campos del saber y la creación de instituciones piloto para la reforma de la educación (la Residencia de Estudiantes; su grupo femenino, la Residencia de Señoritas, y el Instituto-Escuela).
Todas estas iniciativas se sustentaban en el corazón mismo del ideario institucionista. La ciencia forma parte de la cultura, y el objetivo de ambas es favorecer una vida plena, feliz, responsable y socialmente útil. La ciencia y la educación son la clave de la transformación de un país y, por tanto, han de ser la principal preocupación de los poderes públicos. De acuerdo con estos planteamientos, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y todas sus creaciones fueron la principal aportación institucional que las personas de la Institución Libre de Enseñanza hicieron a la España de la Edad de Plata. De ahí el protagonismo que primero Giner y después Manuel Bartolomé Cossío, junto con muchos otros institucionistas, tuvieron en el impulso a las iniciativas ....
Fracmento de la editorial