REVISTAS QUE HEMOS RECIBIDO
Comunicar,
n. 29 segundo semestre octubre de 2007Desde las páginas de «COMUNICAR» hemos defendido siempre que la educación en medios de comunicación no puede reducirse exclusivamente al uso de los medios en cuanto tecnologías al servicio del proceso de enseñanza-aprendizaje, por muy interesantes y didácticas que éstas puedan ser, o por mucho que motiven y faciliten este proceso. Tampoco es posible entenderla como una formación específica para el ejercicio de determinadas profesiones en el campo de las comunicaciones sociales. Consideramos que su sentido más noble y su finalidad más singular ha de ser la formación de la conciencia crítica y el desarrollo de actitudes activas y creativas en los ciudadanos y ciudadanas para conocer y comprender los envolventes procesos de comunicación que vive la sociedad de hoy. Nunca hasta ahora la Humanidad había tenido acceso a tantas e ilimitadas fuentes de saber y conocimiento. Sin embargo, en esta ya llamada «sociedad de la información y del conocimiento», se produce la gran paradoja del «analfabetismo audiovisual», realidad palpable en nuestros hábitos de consumo, sistemas de selección y conocimiento de los lenguajes de los medios... Cada vez más investigaciones y estudios demuestran que el consumo masivo e indiscriminado de los medios no lleva parejo —más bien al contrario— un conocimiento de los códigos del lenguaje audiovisual, lo que provoca, no pocas veces, situaciones de indefensión ante sus mensajes... Fracmento de la Editorial " Educar la mirada" por José Ignacio Aguaded Gómez |
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REVISTA
ATLÁNTICA POESÍA, nº 31 año 2007
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Boletín
de LA INSTITUCIÓN LIBRE de ENSEÑANZA, nº 63-63 diciembre 2006Un decreto de enero de 1907 creó, hace ahora cien años, uno de los instrumentos esenciales del proyecto que Francisco Giner de los Ríos y sus colaboradores en la Institución Libre de Enseñanza habían concebido en las décadas anteriores para la transformación de España: la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Se trataba de encaminar a España, en lo que a promoción de la ciencia se refiere, por la misma senda que transitaban los países europeos más avanzados mediante tres mecanismos fundamentales: la política de becas en el exterior (pensiones, en la terminología de la época), el establecimiento de centros de excelencia para la investigación científica Todas estas iniciativas se sustentaban en el corazón mismo del ideario institucionista. La ciencia forma parte de la cultura, y el objetivo de ambas es favorecer una vida plena, feliz, responsable y socialmente útil. La ciencia y la educación son la clave de la transformación de un país y, por tanto, han de ser la principal preocupación de los poderes públicos. De acuerdo con estos planteamientos, la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas y todas sus creaciones fueron la principal aportación institucional que las personas de la Institución Libre de Enseñanza hicieron a la España de la Edad de Plata. De ahí el protagonismo que primero Giner y después Manuel Bartolomé Cossío, junto con muchos otros institucionistas, tuvieron en el impulso a las iniciativas .... Fracmento de la editorial |