OPINIONES DE AYER

La promoción escolar ha sido definida como “el desarrollo progresivo de un ambiente a otro en la preparación escolar” y es generalmente entendida como el paso de un curso a otro o de una unidad a otra en base a una serle de exigencias que determinan el rendimiento escolar del alumno.

Cuando estas exigencias se limitan a la comprobación de los conocimientos adquiridos por el alumno, la promoción escolar queda reducida a una simple selección que no tiene en cuenta los aspectos fundamentales del rendimiento escolar (puesto que éste es, además de expresión de co­nocimientos, expresión del desarrollo adquirido en una serie de hábitos y destrezas, es expresión del perfeccionamiento adquirido de acuerdo con las características del alumno).

Entendiéndola así, la promoción o “paso” de un nivel a otro puede convertirse en un elemento que desajusta al alumno, por cuanto que no ha tenido en cuenta su perfeccionamiento o desarrollo total.

Si por perfeccionamiento entendemos no sólo el estado actual del alumno, sino también sus po­sibilidades futuras, es decir, la base que su es­tado actual le proporciona para un aprendizaje su­perior, la promoción escolar debe apoyarse en un conocimiento auténtico del alumno y en un conocimiento claro y preciso de los objetivos de la educación.

La promoción escolar es en este sentido un ele­mento indicador del grado en que los objetivos se han cumplido y un elemento orientador de las po­sibilidades futuras del alumno. Como consecuencia, es una exigencia del proceso educativo y se convierte en un instrumento que orienta al profesor en su actividad educativa.

  Ahora bien, ¿cómo hemos de hacer esta promo­ción?, ¿qué exigencias han de ser tenidas en cuenta para decidir si el alumno promociona o no?

  La promoción escolar puede hacerse siguiendo una serie de alternativas:

a) Que el alumno haya alcanzado un nivel medio determinado en el conjunto de objetivos a cubrir en un período.

b) Que el alumno haya alcanzado un nivel mínimo en cada una de las áreas de estudio.

c) Que el alumno haya obtenido una califica­ción positiva en un determinado número de objetivos o materias y negativo en otras, aun cuando el alumno           tuviera que someterse a recuperación.

  En cuanto a la época en que debe realizarse la promoción dependerá de la propia organización del Centro por una parte, y de la programación es­tablecida por otra. No obstante, puede decirse que, considerada la promoción en su sentido más amplio, debe realizarme al superar los objetivos establecidos a lo largo de un periodo, que generalmente se ha hecho coincidir con el curso escolar.

Vida Escolar, junio-septiembre 1975, nº 170-171