OPINIONES DE AYER

El trabajo con el alumnado

Proponemos tres procedimientos para promocionar la diversidad corporal entre el alumnado y facilitar su acceso a una actividad física autónoma, satisfactoria y responsable.

El cuerpo que se viste

Valorar qué tipo de ropa es necesaria para practicar algunas actividades físicas. Compartir estas necesidades con la ropa deportiva que fabrican las grandes marcas y aquellas que no tiene acceso a la publicidad. Se puede elaborar una tabla en la que se relacionen las distintas necesidades con la oferta que proporcionan las grandes mercas.
Analizar la forma de vestir de los jóvenes:
como ocultación o exaltación del cuerpo, como uniforme... Esto implica la recogida de datos establecer las categorías, plasmar los resultados en algún gráfico —por ejemplo, de frecuencias— y valorar los resultados analizando si se ven representados o no en ellos los alumnos y alumnas.

El cuerpo que nos venden

Contrastar la forma de abordar el cuerpo en diferentes revistas (texto y fotografía): naturistas, de moda, «del corazón»..., tanto en lo que se refiere a las diferencias entre hombre y mujer como a las distintas concepciones del cuerpo.
Clasificar diferentes anuncios televisivos según las proyecciones corporales de los alumnos, que determinarán qué papel desempeña el cuerpo en cada spot.

El cuerpo que accede a la salud

Darles a conocer distintas actividades físicas, con el fin de que se animen a practicar alguna fuera del horario escolar y después de su etapa de escolarización.
Acceder a estas prácticas desde el respeto al propio cuerpo y sin crear angustias que se deriven de la obtención de un pretendido estándar de cuerpo sano, bello y hábil, haciendo notar que el abanico de prácticas físicas cubre la diversidad de fantasías corporales de los alumnos y alumnas.
Elaborar créditos de síntesis sobre salud (recordemos que no se trata sólo de una concepción biológica, sino más bien del bienestar con uno mismo y los demás), ac­tividad física y hábito. saludable..
Posiblemente, uno de los aspectos que ejer­cerá una mayor influencia en cuanto al acceso de los jóvenes a la práctica físico-corporal fuera del horario escolar será el hecho de que los profesores y profesoras programen actividades que resulten agradables a los alumnos, y que les ofrezcan una forma de acceder al cuerpo diferente de la que existía hasta el momento.

  Cuadernos de Pedagogía, nº 285, noviembre 1999