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¿Cuál es la función del Consejo Audiovisual de Navarra? ¿Cuándo fue
creado?
El Consejo Audiovisual de Navarra (CoAN) es un órgano independiente que se
encarga de garantizar y promover el respeto a los valores y principios
constitucionales en los medios de comunicación audiovisual de Navarra: radio y
televisión.
En ese marco, tiene encomendada la misión de garantizar los derechos de los
usuarios de la comunicación social, actuando como órgano mediador entre los
intereses de la industria audiovisual y los socioculturales. También vela
porque se cumplan las normas que regulan la producción, programación y
publicidad del sector audiovisual en Navarra.
Aunque estos conceptos legales puedan parecer un poco abstractos, en realidad se
trata de cuestiones tan importantes como la defensa la dignidad de las personas,
la vigilancia del pluralismo en los medios de comunicación audiovisuales o la
efectiva protección de los sectores más vulnerables, como pueden ser las minorías
o la infancia y adolescencia.
El CoAN se creó en 2001 mediante la Ley Foral 18/2001. Es un organismo
independiente formado por siete consejeros (nombrados por el Parlamento y el
Gobierno de Navarra) y una plantilla de profesionales especializados. Las
decisiones las adoptamos de forma colegiada, siguiendo los principios que guían
el desarrollo de nuestra actividad: independencia, transparencia, colaboración
y servicio.
¿Existen en la actualidad, en España, Consejos Educativos en los medios de
comunicación? ¿Cuál es, o cuál debería ser, su función?
Nosotros no tenemos conocimiento de la existencia de ningún consejo de ese tipo
formando parte de la estructura de un medio de comunicación. No obstante, sería
una iniciativa interesante que mostraría la preocupación de ese medio por
cuidar a sus espectadores, por cuanto integraría la educación en su programación.
En tal caso, creo que lo importante sería que ese hipotético consejo se
preocupara, no solo de procurar que el medio produzca programas específicamente
educativos, sino que marcara los principios de programación del medio en
general, de manera que se respetasen y promulgasen valores educativos en todos
sus programas, sean informativos, ficción o puro entretenimiento.
A nivel estatal, existen diversas medidas para regular los contenidos que
aparecen en televisión teniendo en cuenta la protección a la infancia y la
adolescencia. ¿Qué le parecen estas medidas? ¿Considera que logran sus
objetivos?
A nivel europeo, estatal y autonómico existe abundante normativa que procura la
protección de la infancia y adolescencia en su relación con los medios
audiovisuales, sobre todo la televisión. Este hecho apoya la idea de que estos
medios tienen una gran influencia sobre los menores, por mucho que algunos la
intenten minimizar.
Nuestra opinión sobre estas medidas es que son primordiales dentro de la
legislación audiovisual y, de hecho, los Consejos Audiovisuales tenemos
encomendada específicamente la labor de defender, en especial, los intereses
legítimos de los menores, para preservar su correcto desarrollo físico, mental
y moral.
El problema con estas medidas es que se dirigen a una actividad (la
comunicativa) que también se ve afectada por otras que regulan derechos y
libertades fundamentales de los ciudadanos, como la libertad de expresión,
opinión, etc., terreno delicado en el que hay que obrar con prudencia aunque
también con valentía.
Así, respecto a la pregunta de si las medidas de protección cumplen sus
objetivos, he de decir que nuestra impresión es que no se cumplen de manera
suficiente para el grado de formación y protección que necesitan los menores.
Hay que tener en cuenta que se trata de un sector de la población con unas
necesidades muy concretas a ese respecto pero parece que hay demasiados
intereses de todo tipo que desorientan a algunos sobre cuestiones tan
importantes como esta.
Generalmente, la televisión suele acaparar toda la atención de los
profesionales de la educación, ¿cree que otros medios, como Internet, deberían
implicarse en la educación? ¿Qué acciones lleva a cabo el Consejo Audiovisual
en este ámbito?
Sin duda, los profesionales de la educación deben interesarse por todos estos
nuevos medios, como internet, los ordenadores o los videojuegos, por una razón
muy simple: es el lenguaje que más atrae y mejor dominan sus alumnos y, por lo
tanto, la mejor manera de llegar a ellos. De hecho, todos los estudios recientes
sobre consumo de medios por parte de los menores coinciden en apuntar una
tendencia muy clara: las nuevas tecnologías están desbancando paulatinamente a
la televisión en sus preferencias de ocio. Y es lógico, los nuevos medios son
mucho más interactivos y están totalmente diseñados para ellos. Por ello, es
necesario que los educadores se familiaricen con estos medios para que puedan
aprovechar a su favor las múltiples oportunidades educativas que ofrecen.
Sobre esta cuestión, el CoAN desarrolló el año pasado una Campaña de formación
de padres y madres llamada “Familia, televisión y otras pantallas”.
Precisamente, perseguíamos el objetivo de que los padres y madres navarros
conozcan las virtudes y los peligros de estos nuevos medios para que sean
capaces de orientar a sus hijos en su consumo. En 2006, realizamos 25 sesiones a
las que acudieron alrededor de 800 padres y madres., Este año pretendemos
continuar la Campaña ofertando 40 sesiones. La experiencia del año pasado nos
demostró que existe entre los padres un gran interés pero bastante
desconocimiento de estos temas, así que esperamos que esta iniciativa les ayude
a desarrollar mejor su importante tarea educativa.
Las políticas de comunicación a menudo se definen con términos como
regulación, autorregulación y censura. ¿Podría explicarnos las diferencias?
Antes de nada hay que dejar claro que, hoy en día, relacionar censura con el
desarrollo de políticas de comunicación es una falsedad malintencionada. La
propia Constitución española prohíbe claramente la restricción de las
libertades informativas mediante cualquier tipo de censura previa. Otra cuestión
es que, dentro de un concepto amplio de “censura”, se incluya el fenómeno
de que el propio periodista se autocensure para no comprometer su situación o
carrera profesional dentro de una empresa. Se trata de un fenómeno bastante
habitual del que no se habla y que a mí personalmente me resulta preocupante.
Pero dejando a un lado ese tema, se podría decir que la principal diferencia
entre “regulación” y “autorregulación” estriba en quién ejerce la
función de establecer las normas y hacerlas cumplir.
Al hablar de regulación, es un tercero quien establece y controla el
cumplimiento de la normativa. En el ámbito audiovisual, se trata de
compatibilizar una situación de concurrencia efectiva en defensa del
pluralismo, la protección de los usuarios y el logro de fines de servicio público.
En este sentido, las autoridades independientes de regulación existentes en
toda Europa, como los Consejos Audiovisuales, estamos llamados a cumplir un
papel fundamental.
Por su parte, en la autorregulación son las propias empresas audiovisuales y
los profesionales de los medios los que, mediante la asunción de un principio
de autorresponsabilidad, se sujetan a determinados compromisos éticos y deontológicos
libremente asumidos.
Ambos fenómenos coexisten y se presentan como realidades complementarias. No
obstante, a mí también me gusta considerar la vía intermedia de la co-regulación,
como la forma de aunar las virtudes de ambas y suplir sus respectivas carencias
o limitaciones.
Según su opinión, ¿qué papel o función asigna la cultura académica o el
sistema educativo a los medios de comunicación? ¿Se adecua a la realidad?
En mi opinión, da la sensación de que el sistema educativo aún no ha
terminado de comprender la importancia que han alcanzado hoy en día los medios
de comunicación a la hora de socializar a los individuos.
La continua pérdida de peso que están experimentando las instituciones
educativas tradicionales, añadida a la fuerza con la que están ejerciendo esta
labor los medios de comunicación (aunque no lo asuman para no asumir la
responsabilidad que ello conlleva), han dibujado un nuevo panorama que es
necesario abordar desde una perspectiva educativa.
El “Libro Blanco: la educación en el entorno audiovisual”, que
elaboró el Consejo Audiovisual de Cataluña a este respecto, muestra cómo
muchos valores que se propagan desde la familia y el colegio son anulados o
destruidos por los medios, sin que parezca que vaya a producirse una coordinación
entre todos ellos a corto plazo. Sin duda, un proyecto que debería plantearse a
todos los niveles.
En este monográfico hemos querido incidir en la responsabilidad de los
medios de comunicación en la educación, en lugar de hacer énfasis en la función
de los educadores. ¿Considera que los medios deben implicarse en la educación
en general?
Sin ningún tipo de dudas, los medios tienen una gran responsabilidad en la
educación de los ciudadanos en general y de los menores en particular. Es una
tesis que defendemos continuamente aunque no suele ser bien recibida por los
responsables de los medios. Eso sí, hay que tener bien clara la diferencia
entre educar y adoctrinar o influir guiado otro tipo de intereses.
¿Cuál debería ser el papel de los profesionales de la comunicación con
relación a la Educación? ¿Cree que están suficientemente sensibilizados en
materia educativa?
Mi opinión es que, en general, los profesionales de la comunicación sí están
sensibilizados en materia educativa pero que, en la práctica, deben responder a
los intereses y los dictados de los grupos de comunicación para los que
trabajan. Son los órganos de gobierno de estos medios los que deberían apostar
por compatibilizar los intereses empresariales con la finalidad social que
tienen asignada los medios de comunicación. No obstante y a nivel particular,
el profesional también puede luchar por dejar una impronta educativa en todo lo
que hace.
Desde el Consejo Audiovisual de Navarra, trabajamos constantemente en elaborar
recomendaciones y documentos que guíen a los profesionales en el desarrollo de
su actividad de la manera más ética y respetuosa posible con los derechos y
las libertades de todos los ciudadanos que son objeto de comunicación.
educaweb.com
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En la actualidad, es de todos conocido que los medios de comunicación de
masas son considerados un elemento que forma parte de la vida de los niños,
influyendo de manera directa en su percepción de la realidad y del mundo en
el que viven. Por tanto son una fuente de aprendizaje para ellos, pues a través
de estos medios aprenden contenidos, adquieren cultura, comportamientos y hábitos,
convirtiéndose en definitiva en agentes que influyen en su proceso de
aprendizaje y socialización.
Por consiguiente, no podemos negar que los medios de comunicación tienen
influencia en el proceso de aprendizaje del niño y en su forma de aprender.
Sin embargo, la postura de la escuela ha sido siempre reticente, ofreciendo
una perspectiva en la que se consideraba que estos influían pero
negativamente en la educación y formación cultural, sin ser conscientes de
la posible aportación pedagógica que pueden ofrecer.
Sin percatarse, los niños aprenden de los medios: conocimientos, prácticas
sociales y entran en contacto con aquellas realidades en las que no podrían
interactuar si no fuera por medio de ellos. Esto hace que puedan reflexionar
sobre su persona, familia, amigos, etc…
Durante años eran muchos los docentes que mantenían (y algunos todavía lo
mantienen), la concepción de que los medios de comunicación ofrecían
información contradictoria en relación al aprendizaje que los niños adquirían
en la escuela, lo que suponía una intromisión en el trabajo realizado por el
docente a lo largo del proceso de enseñanza- aprendizaje, es decir se les
consideraba como intrusos que actúan perjudicando el producto de su trabajo.
Este paradigma esta basado en los siguientes postulados:
- Tendencia a ignorar los medios de comunicación por la influencia negativa
que ejercen sobre el aprendizaje.
- Acciones de protección sobre los alumnos, con el fin de frenar su
influencia.
- Puesta en práctica de un proceso de enseñanza – aprendizaje en contra de
los medios.
Pero realmente, ¿es realidad todo lo planteado anteriormente?
En mi opinión, no. Es incorrecto atribuir a los medios de comunicación una
influencia negativa sobre el niño. La clave para evitar este efecto negativo,
está en el uso que el niño haga del medio, no se puede hablar de medios
positivos y negativos. Se debe partir de la base de que estos están
diariamente presentes en nuestra vida, son una realidad con la que tenemos que
aprender a convivir y por tanto, va a ser tarea de la escuela promover una
educación para la realización de un uso correcto. Este objetivo se puede
conseguir con impartición en las aulas de una Educación para los Medios.
En este sentido, la escuela debe plantearse los siguientes objetivos con
respecto a los medios de comunicación:
• Enseñar al niño a seleccionar la información que recibe.
• Considerarlos como un recurso didáctico, como un elemento de apoyo para
el proceso educativo, seleccionando aquellos que se pueden utilizar en los
procesos de enseñanza- aprendizaje y descartando aquellos que se limitan al
entretenimiento.
• Analizarlos como objeto de estudio y de conocimiento.
• Fomentar una educación de las nuevas generaciones cuyo objetivo sea la
formación de espectadores, oyentes y lectores críticos.
• Incorporarlos como objeto de estudio a través de los temas transversales,
con el fin que el alumnado adquiera una actitud que conlleve al análisis crítico
y reflexivo del contenido que estos transmiten.
• Enseñar a los alumnos a analizar el papel que desempeñan los medios de
comunicación en nuestra sociedad.
• Aprender a analizar la forma en que los medios organizan nuestro modo de
ver el mundo.
La Educación para los Medios de Comunicación, es considerada como una forma
de introducción en la cultura y un modo de entender la realidad social que
nos ha tocado vivir, donde el conocimiento esta claramente influido por los
medios, por consiguiente se convertirán en agentes de formación al igual que
la familia y la escuela.
Realizar una incorporación de los medios en la escuela supone el ingreso en
esta de la cultura usual de los niños. Así pues, no debemos verlos como algo
negativo, sino como un recurso a utilizar por parte de los docentes para
analizar críticamente la sociedad, enfatizando los contenidos culturales que
aparecen en los mismos.
En última instancia y a modo de conclusión me gustaría indicar que una
adecuada Educación en Medios de Comunicación llevada a cabo desde las
escuelas puede potenciar la cultura de los niños, porque los medios forman
parte de su identidad cultural. De esta manera se contribuiría a la formación
de sujetos activos, críticos, competentes desde el punto de vista
comunicativo. Por tanto, su incorporación en el currículum de los centros
como tema transversal va a ser vital para que el alumnado adquiera una
comprensión del mundo objetiva y sea capaz de desarrollar una actitud crítica
y analítica.
educaweb.com
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La integración de inmigrantes,

Los ministros de Educación comunitarios se reúnen en Bruselas

Madrid.
Durante la
celebración del Consejo, los responsables del área revisaron los progresos
logrados con el actual programa educativo, que finalizará en 2010, y abordaron
por primera vez los principales retos que deberán afrontar los sistemas
educativos a partir de esa fecha. Además de la inte-
gración
de los inmigrantes, analizaron la violencia en las aulas, según información de
agencias.
De igual modo, plantearon la urgencia de fomentar los programas de formación
permanente, de mejorar la calidad de la enseñanza, empezando por preescolar y
de elaborar nuevos programas para hacer más atractiva la Formación
Profesional.
Por su parte, Jan Figel, comisario europeo de Educación, señaló que los
países deben estar preparados para afrontar un número cada vez mayor de
alumnos inmigrantes en sus aulas, para lo que han de prever, entre otras
medidas, la puesta en marcha de cursos de idiomas especialmente diseñados para
estos niños. Los países que más incidieron en esta iniciativa fueron España,
Portugal, Irlanda o Francia que llegó a considerar la integración de los
inmigrantes como “el mayor desafío” al que los sistemas europeos deberá
afrontar en el futuro próximo.
En esta línea, se expresó Mercedes Cabrera afirmando que la educación debe
ser una herramienta fundamental para la integración “en una sociedad cada vez
más heterogénea y compleja”.
Violencia escolar
Asimismo,
Polonia y Grecia presentaron una declaración conjunta para abrir un debate a
nivel europeo sobre la violencia en las aulas, un problema al que hicieron
referencia muchas otras delegaciones y que los ministros incorporarán a sus
discusiones en próximas reuniones. La titular del MEC manifestó que esta
cuestión se observa con preocupación en todos los estados miembros y se
mostró “muy de acuerdo” con el punto de vista de Portugal, señalando que
frente a la violencia escolar “indudablemente hay que adoptar todas las
medidas necesarias para la tolerancia cero”, mientras que para hacer frente a
la indisciplina hace falta un tratamiento “fundamentalmente de prevención y
educación”.
No obstante, el comisario Figel llamó la atención a “la mayoría” de los
países por no haber puesto en marcha o completado sus programas para fomentar
la formación permanente, un área “fundamental”, teniendo en cuenta los
cambios demográficos y la necesidad de contar con trabajadores cada vez más
especializados. Así como, incidió en la exigencia, de cara al futuro, de
mejorar la calidad de la enseñanza desde Preescolar, que contó con el apoyo de
España y Francia, entre otros países.
Por su parte, la delegación británica recordó que la UE está aún lejos de
lograr que la tasa de abandono escolar temprano sea inferior al 10% en 2010,
objetivo fijado en el actual programa educativo, por lo que solicitó que esa
meta se mantenga en el futuro programa.
Observatorio
Al término de la reunión del Consejo de Educación, Mercedes Cabrera afirmó que la representación de los distintos sectores en el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar es “lo más amplia y consensuada posible”, ya que incluirá “representación institucional, de las comunidad autónomas, de asociaciones de padres y madres y organizaciones sindicales”. También puntualizó que el texto que regula este organismo está “perfectamente cerrado” a falta de aprobación definitiva y reiteró que “hemos tratado de dar la mayor representatividad posible”, aunque matizó que “en ocasiones el aumento de la representatividad dificulta la eficacia” y “esperamos que esa representación tan amplia no juegue en contra de la eficacia del Observatorio”.
Comunidad Escolar, 21 de febrero de 2007
Los niños españoles se declaran felices
El informe “Un panorama del bienestar infantil en los países ricos” realizado por UNICEF sitúa a España en la 5ª posición entre los países de la OCDE

Madrid.
La
publicación del informe Un panorama del bienestar infantil en los países
ricos es el séptimo número de una serie titulada “Innocenti Report Cards”
(Boletines de Clasificaciones Innocenti), cuyo objetivo es evaluar y comparar en
qué medida los países de la OCDE cubren las necesidades de sus niños. El
informe se encuentra a disposición de los interesados en la dirección web: www.unicef.es
.
“El bienestar de los niños y niñas de un país va más allá de los índices
globales de nutrición y vacunaciones -se apunta en la presentación del
estudio- y factores como el tiempo que pasan hablando cada día con sus padres,
la cantidad de libros que leen o el modo en que los propios niños se sienten
influyen en sus posibilidades de desarrollo”. Estas dimensiones, que miden la
calidad de vida y el bienestar de la infancia más allá de la pobreza y la
necesidad, forman parte del estudio realizado por UNICEF.
Los 171 millones de niños y niñas a los que representa este estudio
viven en países donde el acceso al agua potable y a sistemas de saneamiento
adecuado son universales, donde el 100% de los niños y niñas reciben
educación básica y donde muchas de las enfermedades que amenazan la
supervivencia infantil en el mundo han sido erradicadas o controladas. Sin
embargo estas no son, por sí solas, garantías de bienestar infantil. Los
niños y niñas en los países ricos se enfrentan a problemas que pueden no
llegar a amenazar su supervivencia, pero que sí pueden afectar a su desarrollo.
El estudio, con datos relativos a 21 países de la OCDE, analiza varias
dimensiones de bienestar infantil, correspondientes a seis dimensiones
establecidas en la Convención de los Derechos del Niño (Artículo 27), que
expone el derecho de los niños y las niñas a un estándar de vida adecuado a
su desarrollo, salud, educación, participación, derecho a ser escuchado y a
crecer en un entorno familiar.
Seis dimensiones
En
concreto, las dimensiones estudiadas en el informe son:
Bienestar
material: Nueve países del norte de Europa han conseguido situar los
índices de pobreza infantil relativa por debajo del 10%. Mientras, la pobreza
relativa continúa por encima del 15% en tres países del sur de Europa
(Portugal, España e Italia) y en tres países anglosajones (Estados Unidos,
Reino Unido e Irlanda).
Salud y
seguridad: Aproximadamente 3.500 menores de 15 años mueren cada año en
países de la OCDE a causa del maltrato, el abuso físico y el abandono. Los
accidentes de tráfico, las muertes por ahogamiento, caídas, incendios y
envenenamientos elevan esta cifra a más de 20.000 muertes infantiles anuales.
Bienestar
educativo: Cuatro países del sur de Europa (Grecia, Italia, España y
Portugal) ocupan los cuatro últimos puestos de la clasificación. Los niños
que han abandonado el colegio y que no están trabajando o en formación, tienen
un mayor riesgo de exclusión o marginación, un resultado preocupante para los
países al final de la tabla
Relaciones
familiares y entre iguales: Las relaciones con familia y amigos son muy
importantes para los niños en el aquí y el ahora, y son también importantes
para el desarrollo emocional y psicológico a largo plazo
Conductas y
riesgos: Los porcentajes de menores que se han emborrachado alguna vez,
que consumen tabaco o cannabis, así como los así como los que se han visto
involucrados en peleas o han sufrido acoso, varían mucho de unos países a
otros.
Bienestar
subjetivo: La valoración que los propios niños y adolescentes hacen de
su bienestar es más alta en los Países Bajos, España y Grecia y claramente
más baja en Polonia y el Reino Unido. Hay una ligera tendencia a una menor
satisfacción vital entre los jóvenes de 11 a 15 años, particularmente en el
caso de las niñas.
España, promediando las seis dimensiones analizadas en el informe, ocupa la
posición 5ª en la tabla de bienestar infantil, tras los Países Bajos, Suecia,
Dinamarca y Finlandia, mientras que Estados Unidos y Reino Unido ocupan los
últimos puestos. Nuestro país ocupa en la dimensión específica de
“bienestar material” el puesto 12; la posición 6 en la dimensión de
“salud y seguridad”; en “bienestar educativo” el puesto 15 (Bélgica
encabeza esta dimensión); en “relaciones familiares y entre iguales”, el
puesto 8; la posición 5 en “conductas y riesgos” y, finalmente, en la
dimensión de “bienestar subjetivo”, la segunda posición, tras los Países
Bajos.
Puntos clave
El
informe pone de manifiesto que la mayoría de los países podrían mejorar sus
actuaciones en cuanto a las necesidades y protección de derechos de los más
jóvenes, y pretende estimular y propiciar un debate a nivel nacional acerca de
los datos obtenidos, recordando la necesidad de que los gobiernos supervisen y
evalúen el bienestar infantil y juvenil con mayor regularidad y de una manera
más exhaustiva.
Los Países Bajos encabezan la tabla de bienestar infantil general, al estar
entre los 10 primeros países en las seis dimensiones de bienestar infantil
cubiertas por el informe.
Un dato significativo del estudio es que los países europeos dominan la mitad
alta de la tabla clasificatoria general, con los países del norte de Europa
situados en los cuatro primeros puestos. Todos los países tienen puntos
débiles que deben abordar y ningún país figura en el tercio superior de las
clasificaciones para las seis dimensiones de bienestar infantil, aunque los
Países Bajos y Suecia están cerca de lograrlo.
No menos significativo resulta que el Reino Unido y los Estados Unidos se
sitúan en el tercio inferior de las clasificaciones de cinco de las seis
dimensiones revisadas.
Ninguna dimensión de bienestar puede por sí sola considerarse una medida
indirecta fiable del bienestar infantil en conjunto, y varios países de la OCDE
se encuentran en clasificaciones marcadamente diferentes para distintas
dimensiones de bienestar infantil.
Por otra parte, no existe una correlación evidente entre los niveles de
bienestar infantil y el PIB. La República Checa, por ejemplo, alcanza una
posición general de bienestar infantil más alta que muchos países más ricos,
como Francia, Austria, los Estados Unidos y el Reino Unido.
Existen relaciones significativas entre algunas de las dimensiones escogidas. La
pobreza, por ejemplo, afecta a muchos aspectos del bienestar infantil en
numerosas formas bien documentadas. A este respecto, en el informe se precisa
que “sobre todo cuando es prolongada, se ha demostrado que la pobreza tiene un
efecto en la salud del niño, su desarrollo cognitivo, su rendimiento escolar,
sus aspiraciones, sus percepciones sobre sí mismo, sus relaciones, sus
conductas de riesgo y sus perspectivas de empleo”.
Resulta interesante asimismo uno de los puntos esgrimidos en las conclusiones
del informe, en el que se afirma que “todos los hogares de los países de la
OCDE son hoy conscientes de que la infancia está siendo influida por fuerzas
cuya motivación no es necesariamente el interés superior del niño; al mismo
tiempo, los países de la OCDE están adquiriendo la conciencia de que muchos de
los corrosivos problemas sociales que afectan a la calidad de vida, tiene su
origen en la cambiante ecología de la infancia. Son muchos, por tanto, quienes
piensan que ha llegado el momento de intentar recobrar un grado de comprensión,
control y dirección sobre lo que les está sucediendo a sus hijos en sus años
más vitales y vulnerables”.
Bienestar educativo
En
relación con la dimensión de bienestar educativo, Finlandia, Canadá,
Australia y Japón encabezan la tabla, mientras que cuatro países de Europa
meridional, Grecia, Italia, España y Portugal, ocupan los últimos cuatro
puestos. Por otra parte, Noruega y Dinamarca, que destacan habitualmente en las
tablas clasificatorias de indicadores sociales, se encuentran en los puestos 18
y 19, respectivamente. La República Checa se sitúa cómodamente por encima de
la mayoría de los países de la OCDE, entre ellos muchos de sus vecinos
europeos más grandes y ricos.
Idealmente, un análisis del bienestar educativo debería incluir también
alguna medida del grado en que los diferentes países de la OCDE previenen que
los alumnos con bajo rendimiento desciendan demasiado por debajo del
nivel medio de rendimiento. Este fue unos de los temas abordados por el informe Report
Card nº 4 (2002) que encontró amplias diferencias en las desventajas
educativas entre los países de la OCDE. El mismo estudio señalaba también que
los altos niveles absolutos de rendimiento académico no son incompatibles con
bajos niveles de desventajas relativas; es decir, los mejores sistemas
educativos permiten que los alumnos con alto rendimiento alcancen su pleno
potencial sin propiciar que los demás se sitúen demasiado lejos de éstos.
Uno de los componentes seleccionados para representar el bienestar educativo es
el modo en que los jóvenes resuelven la transición desde la educación al
empleo, que depende no sólo de las competencias y calificaciones adquiridas en
la escuela sino también de la formación y las oportunidades de empleo
disponibles posteriormente. En el informe se han elegido dos indicadores
complementarios para representar mejor esta transición. El primero es el
porcentaje de jóvenes con edades comprendidas entre los 15 y los 19 años en
cada país, que no se encuentran en una situación de recibir educación, empleo
o formación , y el segundo es el porcentaje de jóvenes en cada país que,
cuando se les pregunta ‘¿qué tipo de trabajo esperan tener cuando tengan 30
años?’, respondieron que un empleo que requiriera un bajo nivel de
competencias.
Las personas que abandonan la escolarización y no están recibiendo formación
ni tienen empleo, están claramente en mayor riesgo de exclusión o
marginación, según se señala en el estudio. En países como Francia, Alemania
y el Reino Unido, la proporción de jóvenes que no esperan acceder a trabajos
por encima de un bajo nivel de competencias es de más del 30%, mientras que en
los Estados Unidos, es inferior al 15%.
Comunidad Escolar, 21 de febrero de 2007