Todo
adulto que haya ocupado por varios años un lugar en un aula de clase, recordará
por siempre aquellos docentes
que influyeron positivamente en su vida personal,
que dejaron huellas indelebles en el desarrollo
de su personalidad
o su manera particular de percibir el mundo que le rodea y en la gran mayoría
de los casos ese docente ha sido el Docente Director de Grupo.
El
Director de Grupo es el adulto que, después de los padres, tiene la mayor responsabilidad
en la formación del estudiante ya que en sus manos tiene la misión
ineludible de transmitir todos aquellos valores
propios de cada comunidad
educativa, definidos en el Proyecto
Educativo Institucional.
El
Director de Grupo, además de su función
docente propiamente dicha deberá ejercer la supervisión
y control
necesarios sobre el grupo de estudiantes a cargo con el propósito recurrente de
crear y mantener un ambiente
pedagógico óptimo (condiciones favorables para el
aprendizaje). Que genere el máximo nivel de excelencia y eficiencia,
de acuerdo a las características propias del grupo, del trabajo escolar y de la
institución, no sólo en su área sino durante el desarrollo de todas las
clases.
El
trabajo de todo Docente Director de Grupo estará siempre articulado con la
actividad pedagógica de todos los docentes que interactúen con los estudiantes
del grupo a cargo, esto se hará realidad a través de conversatorios en los
cuales se socialice la información
que de cada estudiante se haya recogido y su interacción con los demás
miembros del grupo, para promover un adecuado ejercicio de la actividad pedagógica,
una adecuada administración
del tiempo,
un trabajo didáctico integrado, la optimización de los recursos
disponibles y un proceso
evaluativo más meritocrático, todo ello orientado a la conducción del grupo
hacia la excelencia académica y el desarrollo
personal del estudiante.
LA
DIRECCIÓN
DE GRUPO
El
propósito de la Dirección de Grupo es el de facilitar los procesos
de desarrollo de los estudiantes mediante la realización de acciones
planificadas de acuerdo con las necesidades particulares del grupo, de la
institución y de la comunidad a la cual pertenece. Estará determinada por los
propósitos y la Filosofía institucionales.
Este
propósito podrá desglosarse en objetivos
más específicos de acuerdo a los procesos de desarrollo del estudiante y de la
Institución misma. (Campos de acción en los cuales se desarrollarán
actividades claramente establecidas por el Docente Director de Grupo).
·
DESARROLLO COGNITIVO
En este aspecto del
desarrollo del estudiante el ejercicio de la Dirección de Grupo promoverá un
mejor aprovechamiento del tiempo, un manejo adecuado de técnicas
de estudio, mejoramiento continuo de los niveles de desempeño
del estudiante, optimización del trabajo a realizar por parte de los
estudiantes, con miras a mantener la productividad
y competitividad
de los mismos con altos niveles de exigencia.
·
DESARROLLO PERSONAL Y SOCIAL
Claramente se ha
establecido la necesidad de brindar una formación integral al estudiante en la
cual prevalezcan tanto los propósitos académicos como los propósitos
actitudinales y de valores. Una vez más hay que remitirse a la Filosofía
institucional en la cual deberán estar definidos los
valores específicos a desarrollar, incluyendo la definición
consensuada de los mismos. Sin embargo existen algunos valores que son
considerados primarios o básicos en todo individuo
y compromiso social de la Escuela
en los procesos de formación que desarrolla, estos son: la responsabilidad, la
puntualidad, la honestidad,
la solidaridad,
la sociabilidad, amor
por el
conocimiento, hábitos de estudio y trabajo, autoexigencia.
·
DESARROLLO INSITUCIONAL
Este campo de acción de
la Dirección de Grupo es de gran importancia porque aquí es donde el docente
director de grupo contribuye a relacionar los hechos particulares de la vida
institucional, como se dan las relaciones, como se desarrollan los procesos,
cuales son los avances en la consecución de la intencionalidad institucional.
Desde la Dirección de
grupo se debe recolectar información de calidad
acerca del desarrollo personal de cada estudiante en lo social, lo académico y
lo actitudinal, a través del diligenciamiento de los diferentes registros
descriptivos y valorativos de su desempeño. Esta información debe ser valiosa
para detectar dificultades, fortalezas y para la toma
de decisiones oportunas.
La
Dirección de Grupo requiere, por parte del docente que la ejerce, el conocimiento
apropiado de cada uno de los estudiantes que conforman el grupo, el manejo de estrategias
didácticas, el ejercicio adecuado de la autoridad
en el aula de clase, y un alto grado de compromiso por alcanzar los propósitos
institucionales y de instrucción.
El
ejercicio de la dirección de grupo debe descansar en un buen proceso de planeación,
en el establecimiento de unas excelentes relaciones entre maestro y discípulos,
en la eficiente conducción del grupo y en la adecuación de ambientes escolares
más meritocráticos, que promuevan el interés
por aprender y la formación de individuos más autoexigentes y competentes. Los
buenos o malos resultados escolares dependerán en gran manera de la dirección
de grupo.
La
Dirección de Grupo se enmarca en tres modelos
o estilos identificables en su ejercicio.
En
el primer caso, la autoridad está centrada exclusivamente en la normatividad
vigente, en donde el orden establecido dentro o fuera de la clase prevalece, aún
a costa de los procesos de instrucción.
Se
caracteriza por estar en un constante control y vigilancia del trabajo del
estudiante, previniendo las posibles faltas
a la normatividad y en caso de que ocurran "castigar" de manera
ejemplar a quien las comete, aislándolo (excluyéndolo del grupo) de ser
posible.
Este
modelo
se puede caracterizar por el cúmulo de expedientes de un mal llamado "seguimiento
en el cual solo se encuentran relacionados todos los aspectos negativos que del
estudiante se pueda tener, suspensión de estudiantes, estudiantes sacados de
clase. Con el desarrollo del acto pedagógico, "las clases", están
relacionadas: la nota-sanción baja, las amenazas constantes, la realización de
"planas" como castigo y muchas que dependen de las características
propias de la zona geográfica en la que se ubica la institución en cuanto a lo
social, cultural y el nivel económico.
La
formación de valores, la generación de actitudes
positivas y el autocontrol en el estudiante están en un segundo o tercer plano
en el orden de prioridades en las instituciones
que practican este modelo, el cual he denominado Antiformativo. El estudiante no
es digno de confianza, no tiene credibilidad, se parte de la premisa de que
puede estar mintiendo.
En
un segundo modelo el Docente asume una posición complaciente con el grupo, no
ejerce ningún tipo de control mínimo necesario, se hace el amigo de los
estudiantes, siempre tienen la razón y los niveles de exigencia son mínimos en
muchos casos el docente asume una actitud
de indiferencia, ejerciendo la Dirección de Grupo o dictando sus clases sin
tener en cuenta la que pasa con el estudiante. Ocurre generalmente cuando esta
responsabilidad es asignada a un docente sin la experiencia necesaria o sin la
asesoría suficiente que le permita crecer en el ejercicio de la Dirección de
Grupo.
En
el tercer modelo, se puede ubicar al docente que ejerce su autoridad con un
estilo Autoritativo, se convierte en el líder
de sus estudiantes, como docente los conduce a través de la persuasión, el dialogo
y el ejemplo. Procura ejercer la Dirección de Grupo comprendiendo las características
individuales de cada estudiante, el respeto
por su personalidad, la formación de hábitos positivos de estudio y de comportamiento
que le permitan realizar por sí mismo un proceso de crecimiento personal en lo
académico, emocional y social.
En
este modelo el docente persuade, describe y enseña lo que debe ser y hacer el
estudiante, mediante el ejemplo, con dedicación, con muestras claras de planeamiento
conjunto con los estudiantes de actividades a corto, mediano y largo plazo,
siendo autoexigente en la consecución de los logros propuestos y conocidos por
sus estudiantes en la Dirección de Grupo, mostrando coherencia en su vida con
el grupo, en un clima
de confianza y respeto por las posibilidades de los estudiantes y orientándolos
para superar sus debilidades.
Este
modelo se le ha denominado Formativo y promueve en el estudiante la necesidad de
logro, el deseo de aprender y un espíritu de mejoramiento continuo.
Indudablemente
el modelo o estilo de ejercer la Dirección de Grupo está determinado en gran
parte por el modelo que haya adoptado la institución.
"Un Currículo
puede asignarle mayor importancia a algunas de las esferas del desarrollo
humano. Los aspectos valorativos pueden, por ejemplo, ser
privilegiados frente a los psicomotrices. En el primer caso, la reflexión en torno
a las manifestaciones afectivas, el
amor, los sentimientos o la libertad,
tendrán que contar con un mayor tiempo y espacio para ser abordados y vividos.
El compañerismo, la autonomía o la normatividad serán entonces aspectos más
relevantes, en la práctica educativa, que el aprehendizaje y el conocimiento.
En el segundo caso, los conocimientos, la investigación,
la información el pensamiento
o el aprehendizaje adquirirán un lugar preponderante y la escuela tendría que
generar las condiciones para facilitar su desarrollo"
PLANEACION
DEL PROGRAMA
DE DIRECCIÓN DE GRUPO
En
este punto se plantea la necesidad de definir claramente el plan
de acción a seguir durante el año lectivo, teniendo como base el hexágono
pedagógico (PROPÓSITOS, CONTENIDOS, DIDÁCTICA,
SECUENCIA, RECURSOS Y EVALUACIÓN),
establecer cada componente antes de pasar al siguiente, teniendo en cuenta los
propósitos específicos del nivel, del grado a cargo y finalmente las características
propias de los integrantes del grupo. La definición del plan de acción, su organización
y su ejecución sistematizada debe reflejar intencionalidad filosófica
Institucional.
Todo
el programa ha de determinar un ambiente relacional entre padres, docentes y
estudiantes, por ello la principal tarea del Director de Grupo, es la de crear
un ambiente o espacio "virtual" para que los estudiantes puedan
vivenciar, experimentar y reflexionar en tiempo presente las características de
la sociedad
ideal que los adultos de la comunidad educativa han pensado, deseado soñado
para ellos, en cuanto al manejo de las relaciones afectivas, el amor, los
sentimientos, las emociones,
la libertad, el conocimiento, la
ciencia y la tecnología.
Es
decir, crear ambientes de aprehendizaje para que los estudiantes adquieran
instrumentos de conocimiento que le permitan acceder al saber y al saber hacer y
vivir el respeto por la dignidad
humana, por sí mismos y por las demás personas que comparten con él ese
espacio relacional que es la Institución Educativa.
Un
espacio para la convivencia, la solidaridad y la reflexión activa en el cual el
estudiante ve en el adulto el ejemplo claro de autoexigencia, disciplina
y solidaridad como principios
y características de una persona
excelente, responsable espiritual, afectiva, ética,
social y ecológicamente. Un guía para su desarrollo como persona y como ser
humano en relación con Dios, la Ciencia,
la Naturaleza,
su Cultura
y las demás personas de su comunidad como individuos que comparten ese espacio
de coexistencia.
FACTORES
QUE CARACTERIZAN EL EJERCICIO DE LA DIRECCIÓN DE GRUPO
Es
en este espacio donde básicamente van a convivir, compartir, coexistir padres
de familia,
docentes y estudiantes en el cual serán de vital importancia, factores como:
·
El manejo de procesos de comunicación
efectivos.
·
El
manejo de excelentes relaciones
interpersonales.
·
El
ejercicio de un estilo autoritativo para el manejo de la autoridad en el aula de
clases (docentes) y en el entorno familiar (padres).
·
Un
proceso de instrucción que garantice en el estudiante el crecimiento,
desarrollo y expansión de su capacidad de acción ( Dimensiones Cognitiva y
Expresiva) y su capacidad de reflexión (Dimensión Afectiva)
RECOMENDACIONES
PARA EL DIRECTOR DE GRUPO
La
asignación como director de grupo no es un simple cargo, sino una de las tantas
herramientas
con las que cuenta una Institución Escolar para el logro de su intencionalidad,
definida en el componente filosófico del Proyecto Educativo. Su misión por
tanto no consiste en la ejecución simple de acciones o actividades aisladas, en
el cumplimiento ciego de reglas y normas
o el diligenciamiento de documentos
por una simple exigencia laboral.
El
propósito del Director de Grupo es dirigir mejor el aprendizaje
integral, del estudiante, promoviendo, la reflexión, la participación, el
trabajo individual y del grupo, de acuerdo con la planeación previa
contemplada en el Programa elaborado teniendo en cuanta lo tratado hasta el
momento en párrafos anteriores y las recomendaciones siguientes:
1.
Planee bien las actividades del programa de Dirección de Grupo, de
acuerdo con las necesidades particulares de la Institución, del grupo y de los
estudiantes.
EL
DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN ESCOLAR Y EL DIRECTOR DE GRUPO.
La
importancia y valor
educativo que tiene la labor del Departamento de Orientación Escolar, desempeñada
en muchos casos por Psicopedagogos, sicólogos, Educadores Especiales o
Trabajadores Sociales, en el desarrollo de los procesos de formación de los
estudiantes al interior de la Escuela ha sido muy pobremente reconocida por las
autoridades del sector de la educación.
Sin
embargo, gran parte del soporte que requiere un Director de Grupo en el
ejercicio de este trabajo, lo ha de recibir del Orientador escolar.
Este
soporte lo he determinado de tres clases: Asesoría, Evaluación Sicométrica y Diagnóstico.
La
asesoría que pueda recibir un Director de Grupo estará determinada por las
circunstancias particulares del grupo, análisis
de las características de los estudiantes según su edad, sexo,
formación de los padres, desarrollo de la
personalidad, patrones de comportamiento, actitudes, formación en
valores, relaciones interpersonales, talleres a padres de familia, sociogramas,
interpretación de información recogida por el director de grupo.
Tanto
el Orientador escolar como El director de Grupo recogen información valiosa del
desarrollo del estudiante durante su permanencia en la institución, esta
información se deriva de las observaciones realizadas al grupo y a los
estudiantes, es registrada mediante la relación de hechos o acontecimientos
significativos en la vida del grupo en todos los espacios de la escuela o fuera
de ella, y es consignada en los diferentes instrumentos que para tal efecto haya
diseñado la Institución (registro
valorativo, observador del alumno, registro de crecimiento y desarrollo
personal, ficha anamnésica)
Esta
información debe ser estudiada y analizada conjuntamente por el Director de
Grupo y el Orientador Escolar, este último se apoyará si es necesario de otros
instrumentos
de medición sicológicas para dar una mayor validez y confiabilidad
a las observaciones realizadas.
Una
vez determinado un diagnóstico acerca de la situación del grupo o de
estudiantes en particular, debe ser presentado al cuerpo docente un conjunto de
sugerencias metodológicas y/o didácticas que se ajusten a las necesidades de
tratamiento de las dificultades detectadas. No está de más señalar que debe
primar en el equipo de docentes la debida confidencialidad de los temas tratados.
Así
mismo, si loa circunstancias lo exigen, la información debe ser tratada
conjuntamente con los padres de familia con el propósito de integrarlos y
comprometerlos en la solución de los conflictos,
dificultades en las que sus hijos estén involucrados o en la realización de programas
adicionales para potenciar el desarrollo de los estudiantes.
La
realización de todo este trabajo conjunto, convenientemente estudiado y
sistematizado, permitirá un crecimiento armónico de Docentes, Padres de
Familia y Estudiantes que se verá reflejado en el desarrollo de la Institución
Educativa como tal pues dará origen a pautas y sugerencias tendientes a
redireccionar el Proyecto Educativo hacia una mejor optimización de resultados.
EL
GOBIERNO
ESCOLAR Y LA DIRECCIÓN DE GRUPO
Existe
en toda institución escolar un Gobierno constituido por el Rector, el Consejo
Directivo. Es muy importante que el Gobierno Escolar, encabezados por el rector,
manifiesten claro interés y apoyo en la forma como se desarrollen los programas
de Dirección de Grupo en la Institución. Este interés se inicia desde el
conocimiento de los programas de cada director de grupo hasta la realización de
evaluaciones formales e informales de los intereses, expectativas e inquietudes
de los estudiantes a lo largo del año académico.
El
gobierno escolar no puede asumir posiciones de permisividad ante el atropello de
los derechos
del niño con la aplicación de medidas arbitrarias que no estén
contempladas en el Manual
de Convivencia, la violación del debido proceso, igualmente grave será también
cerrar los ojos ante la posición facilista del docente que pierde el control de
los estudiantes, sacrificando la disciplina necesaria para el óptimo desarrollo
de los procesos de instrucción.
Además
de los organismos del Gobierno Escolar, existen otras instancias que deben ser
involucradas por el Director de Grupo en la ejecución de su programa, estos
son: El Consejo Estudiantil, El Representante de los Estudiantes ante el Consejo
Directivo, El Personero Estudiantil, El Consejo de Padres de Familia y La
Asociación de Padres de Familia, este último como representante de la
comunidad a la cual pertenece la institución.
Articular
el trabajo de la Dirección de Grupo en un accionar colectivo desde el mismo
Gobierno Escolar y con la participación de la Comunidad Educativa permitirá
trascender los muros de la Escuela y alcanzar la proyección hacia los hogares y
el entorno social.
LA
DIRECCIÓN DE GRUPO Y EL MANUAL DE CONVIVENCIA
Las
normas que rigen la convivencia al interior de la comunidad Educativa deben ser
consensuadas y construidas conjuntamente por todos los estamentos que la
conforman. Para ello es de vital importancia que la Dirección de Grupo permita
a los estudiantes un conocimiento pleno del Manual, su intencionalidad y la
operatividad a lo largo del año escolar. Esta información será valiosa para
la toma de decisiones referentes a la validación y reforma del manual de
convivencia.
La
aplicación de sanciones que no estén acordes a las faltas, que el estudiante
no sea escuchado, sancionar por sancionar, puede generar consecuencias más
graves que la misma falta cometida. El comportamiento de todo ser humano, de
toda comunidad o grupo humano, para convivir y desarrollarse en armonía,
requiere una adecuada normatividad que recoja sus intereses y promueva el
respeto de la dignidad humana.
LA
DIRECCIÓN DE GRUPO Y LOS PADRES DE FAMILIA
Todos
los estudiantes requieren una supervisión constante por parte de los docentes y
de los padres, para que en un ambiente de libertad, confianza y armonía, pueda
recibir la asesoría, ayuda y orientación necesarias para asimilar los fracasos
y éxitos, identificar las actitudes que lo conducen a los mismos. De esta
manera se podrá garantizar su formación para hacer uso responsable de esa
libertad.
Tanto
la Escuela como la
familia deben trabajar mancomunadamente y para ello la Dirección de
Grupo abrirá los canales necesarios para que se den relaciones de intercambio y
unificación de acciones conjuntas para lograr el desarrollo de ambientes de
respeto, tolerancia,
comprensión, afecto, exigencia, solidaridad, disciplina y construcción
comunitaria de normas que satisfagan las necesidades de todos sus miembros.
Elaborado
por:
Luís
Alberto Dávila Ramírez
(Enero
de 2004)
Título:
Licenciado En Educación
Especialidad en Psicopedagogía
Otros
Estudios: -Diplomado en Terapia Familiar. Universidad
del Norte
-Diplomado
en Liderazgo
Docente. Universidad Manuela Beltrán
-Diplomado
en Estrategias de Pedagogía
Conceptual. Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual
-Curso
de Desarrollo Institucional en Educación. Universidad Pedagógica Nacional
Experiencia
docente 27 años
PONENCIA
PRESENTADA EN EL I CONGRESO DE DOCENTES DIRECTORES DE GRUPO MAICAO LA
GUAJIRA Abril de 2005
250
PARTICIPANTES DE TODO EL DEPARTAMENTO