JUEGOS Y CANCIONES

CANCIONES

¿Dónde están las llaves?

 

Yo tengo un castillo,
matarile, rile, rile.
Yo tengo un castillo,
matarile, rile, ron chimpón.

Dónde están las llaves,
matarile, rile, rile.
Dónde están las llaves,
matarile, rile, ron chimpón.

En el fondo del mar,
matarile, rile, rile.
En el fondo del mar,
matarile, rile, ron chimpón.

Quién irá a buscarlas,
matarile, rile, rile.
Quién irá a buscarlas,
matarile, rile, ron chimpón.

Irá Carmencita,
matarile, rile, rile.
Irá Carmencita,
matarile, rile, ron chimpón.

Qué oficio le pondrá,
matarile, rile, ron chimpón.

Le pondremos peinadora,
matarile, rile, rile.
Le pondremos peinadora,
matarile, rile, ron chimpón.

Este oficio tiene multa,
matarile, rile, rile.
Este oficio tiene multa,
matarile, rile, ron chimpón.

Yo tengo un castillo,
matarile, rile, rile.
Yo tengo un castillo,
matarile, rile, ron chimpón.

Dónde están las llaves,
matarile, rile, rile.
Dónde están las llaves,
matarile, rile, ron, chimpón.

En el fondo del mar,
matarile, rile, rile.
En el fondo del mar,
matarile, rile, ron, chimpón.

Quién irá a buscarlas,
matarile, rile, rile.
Quién irá a buscarlas,
matarile, rile, ron, chimpón.

Irá Carmencita,
matarile, rile, rile.
Irá Carmencita,
matarile, rile, ron, chimpón.

Qué oficio le pondrá,
matarile, rile, rile.
Qué oficio le pondrá,
matarile, rile, ron, chimpón.

Le pondremos peinadora,
matarile, rile, rile.
Le pondremos peinadora,
matarile, rile, ron, chimpón.

Este oficio tiene multa,
matarile, rile, rile.
Este oficio tiene multa,
matarile, rile, ron, chimpón.

 

DONDE ESTAN LAS LLAVES?

Era un río que corría
limpio y puro, mansamente
y eran de sus dos orillas,
la sombra y la hierba verde,
las huellas del caminante,
el pescador y los peces
y el signo de los amantes
en casi todos los puentes.
Era un río que corría
limpio y puro, mansamente.

¿Dónde están las llaves?
matarile rile rile
¿dónde están las llaves?
matarile rile ro.

Será preciso enseñar
otra canción a los niños.
Ya no hace falta buscar
la llave que se ha perdido,
porque la tiene un señor
colgada de su llavero;
hijo de doña Ambición,
don Poder y don Dinero.
Será preciso cambiar
el antiguo cancionero.

¿Dónde están las llaves?
matarile rile rile
¿dónde están las llaves?
matarile rile ro.

Era un hombre que pensaba
con claridad transparente
y sus ideas tan claras
como el agua de la fuente.
Quiso salir del embudo
y abandonar la manada;
quiso salir y no pudo,
la puerta estaba cerrada.
Quiso salir y no pudo...
y era un hombre que pensaba.

¿Dónde están las llaves?
matarile rile rile
¿dónde están las llaves?
matarile rile ro.

Será preciso enseñar
otra canción a los niños.
Ya no hace falta buscar
la llave que se ha perdido;
la tiene el mismo señor
colgada de su llavero.
Hijo de doña Ambición,
don Poder y don Dinero.
Será preciso cambiar
el antiguo cancionero.

¿Dónde están las llaves?
matarile rile rile
¿dónde están las llaves?
matarile rile ro.

No tenemos llave.
Hay que estar despierto.
Atención a todos...
El diablo anda suelto.

 

 

JUEGOS

LA TABA

Chicos
En la plaza
Otoño-invierno

     El "juego llamado «la taba», que consiste en lanzar al aire una de ellas mientras se hacen ciertas combinaciones con otras, interviniendo en el juego el lado de que caen las tabas".
Así define el juego el diccionario de Dª. María Moliner. Pero en Soto, a ese juego lo llamábamos "las tabas" y era juego específico de niñas, que se jugaba con seis tabas y una canica de vidrio o de acero: el "pitón". Para jugar a la taba se empleaba una sola.

     La taba es el hueso "astrágalo" que aparece en las patas de las reses. Tiene cuatro caras que nosotros llamábamos carne, culo, güitos y correas. Güitos y correas son las caras más anchas de la taba y las que más veces aparecen. Más difícil es que la taba quede en carne o culo. Hay una posición muy improbable, pero que si la tierra en la que se tiraba estaba blanda, alguna vez se daba: la llamada "dominé", que consiste en que la taba quede apoyada en sus lados más estrechos.

     En realidad, la taba, sólo servía como ruleta o dado, porque lo que se jugaba era o perras gordas y chicas, a veces algún real y cuando jugaban los mozos pesetas. Pero entre los niños, generalmente, "santos".

     Los "santos" eran las cubiertas de las cajas de cerillas. Había unas que valían uno, que eran las que tenían es escudo en negro y rojo, de las cajas de las cerillas que tenían la cabeza negra y raspador de lija y las que valían dos, que eran las de colores, con cerillas de papel encerado azul y cabeza blanca y con raspador suave. Un "atado" eran veinte santos. Se solían recortar las cubiertas con dibujo y se metían en lugar del cajoncillo que lleva las cerillas; diecinueve y el de la cubierta que servía de envoltorio.

     Tener cincuenta atados en casa se consideraba ya una fortuna. Y muchas cerillas se debían gastar, porque había quien tenía más de cien. Un atado era, al cambio, una perra gorda, diez céntimos, ahora que volvemos a ellos.

     Para jugar, se trazaba una línea raspada en un suelo de tierra. Uno tiraba la taba; era lo que podríamos llamar la banca. Se hacían las apuestas: El que tiraba la taba apostaba con los demás. Un santo, dos,... un atado, cuatro perras..., las apuestas quedaban en el suelo sobre la línea. De pie y desde una distancia convenida, dos pasos más o menos, tiraba la taba, que debía rebasar la línea de las apuestas. Otro de los jugadores, a veces incluso uno que no apostaba, "el patatero", la tenía que devolver con el pie. En la vuelta la taba también tenía que rebasar la línea. Si salían güitos o correas se volvía a repetir la jugada. Ganaba la banca cuando salía carne y los apostantes cuando salía culo. En el caso de que saliera dominé, todo era para el patatero.

     Había tabas carneras y tabas culeras. Para que asentasen bien, se las limaba contra una piedra arenisca. Normalmente, el que tiraba la taba tiraba con la suya, y procuraba sacar el máximo de carnes. Así que "eres peor que una taba culera" era la frase para no querer a alguno en el equipo de otros juegos porque hacía perder. Si la taba, sin rodar por el suelo, es decir, cuando se tiraba, quedaba carne se decía que la había plantado. .

 


Chicas
En Portales
Otoño-primavera

 

     Las tabas era un juego al que solamente jugaban las chicas. Se utilizaban seis tabas, a veces pintadas de distintos colores ,y un pitón- especie de canica de cristal o de acero. Como el pitón tenia que botar solo se podía jugar en las escaleras de Portales , que eran, son, de piedra pulida o en algún sitio -muy raro- donde el pitón diese un bote limpio.

     Para jugar, las chicas se arrodillaban en la escalera de abajo o se sentaban de lado; sacaban las seis tabas y el pitón de unas bolsitas hechas de tela que traían en sus bolsos o cabases de clase, cogían las tabas entre las dos manos y las dejaban caer sobre el suelo. Después se echaba el pitón al alto , y había que volver las tabas , una a una , dos a dos , o como se pudiera y coger el pitón antes de que diese el segundo bote. Se volvía a echar al alto y se repetía hasta que las seis tabas estuvieran en pecas o correas. Se volvían a echar las tabas y se repetía con hoyos o güitos; después con culos y al final con carnes.

     Se perdía la vez cuando o no se volvía ninguna taba o el pitón daba dos botes. Entonces la opnente empezaba su juego. Cuando esta perdía , la primera jugadora volvía al juego saltándose las fases que hubiera completado: "voy a hoyos" se decía, o a "carnes..."

     Había algunas chicas tan hábiles que eran capaces de mover más de una taba en cada bote o darles la vuelta completa ; lo más normal era, sin embarga que se fuese de una en una y de lado en lado.

     A veces se complicaba el juego recogiéndolas tabas después de haber puesto todas en la misma posicón, o dando una palmada antes de mover las tabas, con lo que se acortaba el tiempo que se tenía para moverlas.