Enseñanza
y Educación
1. Introducción
En el trato diario estamos bajo situaciones
en las que de una manera u otra aprendemos o enseñamos algo nuevo, esto
independientemente de que nos dediquemos o no a la tarea de la enseñanza, es
por ello que he elegido para este trabajo el tema Enseñanza y Educación tomado
del libro Introducción a la Filosofía de la Educación de T.W.Moore, ya que
pienso que es muy importante conocer los diferentes maneras en que podemos
transmitir los conocimientos y habilidades, hablaré además sobre los conceptos
de enseñanza y los requisitos necesarios para impartirla, su objetivo y los
diferentes tipos de ésta, se analizará como se enseña y no lo que se enseña.
En cuanto a la educación se verá su definición, los diferentes métodos y
teorías para transmitirla, la relación maestro-alumno, así como los conceptos
autoridad y castigo intervienen en lo que es la enseñanza y educación,
analizando en todos los temas los conceptos del autor.
2. Enseñanza Y Educación
La enseñanza esta relacionada de manera
directa con la educación, es lo que nos refiere el autor. Ha existido siempre
un debate sobre que si la educación se puede dar en ausencia de la enseñanza.
Es difícil que esto pueda suceder, ya que enseñar no es una sola actividad; se
enseña desde que se entra al salón de clases, como caminar, hablar,
comportarse dentro del salón, desde el saludar a la llegada al mismo, hasta
como crear un ambiente donde el alumno aprenda.
El autor nos dice que es "difícil ubicar que separa a la enseñanza de
otras actividades semejantes", ejemplo ¿cuándo informamos o castigamos
estamos enseñando?, ¿nuestro comportamiento, forma de vida, de vestir, de
comportarnos, de hablar es otra forma de enseñanza?
Para poder entender como se debe dar la enseñanza es necesario que
identifiquemos correctamente y de manera muy clara lo que ésta significa, y
sobretodo qué facultades del hombre son el objeto formal de nuestro cometido;
para que ésta se pueda llevar a cabo de una manera correcta debe haber alguien
que quiera aprender y que tenga la intención de hacerlo, además que entre el
maestro y el alumno haya una relación especial.
Si no existe la intención de aprender, cualquier cosa que se haga el maestro no
será suficiente y difícilmente se dará el aprendizaje. Es importante que
cuando se quiere enseñar se prepare de manera exhaustiva lo que se quiere dar,
debemos recordar a quien nos estamos dirigiendo, en que nivel, que características
presentan las personas que nos van a escuchar, aunque las facultades de todo ser
humano sean el entendimiento y la voluntad, no a todos se les puede tratar de la
misma manera. A veces aprendemos sin querer, lo que no debemos, pero esto no se
toma como un aprendizaje, para que éste se dé debe haber la intención.
"Es posible aprender sin ser enseñado", nos comenta el autor, un mal
maestro de matemáticas, por ejemplo, puede hacer que a un alumno no le gusten,
porque no simpatiza con el maestro, aquí deliberadamente esta enseñando a que
algo no le guste.
"La enseñanza no debe ser obligatoriamente exitosa", dice el autor,
se puede enseñar durante todo un día, sin lograr nada, siendo esto porque los
alumnos tienen flojera, están desvelados, van llegando o se van de vacaciones,
etc., o simplemente no hay intención de aprender.
Es difícil poder enseñar cuando no hay una buena relación maestro-alumno, ya
que si ésta no se da, el lograr el éxito en la enseñanza aprendizaje será
muy difícil.
Debe haber atención, respeto, responsabilidad, reconocimiento, intención,
compromiso y agrado de recibir la educación y de dar la enseñanza. Se forma
una empresa conjunta, ya que se adquieren compromisos de ambas partes: el
maestro enseña, el alumno aprende.
No se debe permitir la sombra de la irresponsabilidad, pereza o perversidad por
cualquiera de las dos partes, ya que esto rompería el vínculo de
maestro-alumno.
El hombre es un ser humano por naturaleza educable, y su educación involucra
todos los aspectos morales, religiosos y de valores y principios.
El enseñar de manera adecuada, no implica necesariamente que se este educando,
pero si el alumno aprende, se está enseñando.
La educación contiene:
La
educación involucra generalmente a la enseñanza, pero no toda la enseñanza es
educativa.
3.
Entrenamiento Y Adoctrinamiento
El
entrenamiento es semejante a la enseñanza y el adoctrinamiento, a la educación.
Preparar e instruir, enseñar y aprender, son palabras que se utilizan en otros
términos de la educación, por ejemplo cuando se va a capacitar para alguna
competencia, un nuevo empleo, una actividad en especial, diferente a las comunes
que se realizan, un nuevo rango dentro de su mismo empleo, para aprender el uso
de una nueva maquinaria, a esto se dan cursos de entrenamiento; nuevas técnicas,
mejores propuestas, mejores estrategias, etc., con los cursos de entrenamiento,
se da la oportunidad de demostrar las capacidades de cada persona y así mismo
se puede decidir que espacios ocuparán cada una de ellas de acuerdo a su
capacidad demostrada en el entrenamiento es por ello que la relación entre enseñanza
y entrenamiento es directa.
El entrenamiento es educativo, menciona el autor, siempre y cuando plenifiquen
al ser humano, en el también se proporcionen diferentes habilidades,
dependiendo de qué o para qué sea el entrenamiento, por ejemplo, si es para un
gerente de relaciones industriales, es indispensable que este entrenado en como
tratar a la gente, como motivarla, ayudarla, mantener una armonía en sus áreas
de trabajo y sobre todo que estén a gusto con lo que hacen, otro ejemplo, un
director de escuela, debe estar entrenado y capacitado para atender a los padres
de familia, alumnos y maestros, y saber como resolver los diversos problemas que
se presenten, algo que en muchas escuelas no se da. No cabe la menor duda que
entrenar es para la adquisición de habilidades.
El adoctrinamiento está relacionado con la enseñanza y el entrenamiento, ya
que aquí el alumno es tomado por el maestro para su preparación, con el fin de
educarlo, haciendo que el educando se desprenda de toda atadura, considerando al
hombre, no como un ser pensante, sino como un ser práctico, a quien el
intelecto le es dado, no para investigar y conocer la verdad pura, sino para
orientarse en la realidad y actuar en la vida.
Es considerado como un método autoritario, algunos filósofos han negado que
sea un método de enseñanza y lo han tomado como una educación no normativa
donde el alumno no es sometido a un razonamiento lógico, generalmente es memorístico
y no se llega a profundizar o hacer suyo un concepto, otros lo toman como un método
en el que se pretende que todo sea aceptado sin cuestionamientos, sean verdades
o falsedades, por lo cual, las personas que sostienen convicciones religiosas
firmes podrían apoyar el adoctrinamiento en el sentido de creer sin cuestionar
y los políticos lo apoyan en el sentido de que sea verdad o falsedad, se debe
apoyar.
No es válido afirmar que el adoctrinamiento sea educación en el sentido
normativo, por lo cual es tomado como una enseñanza de tipo irracional, ya que
no permite un cuestionamiento crítico.
4.
Educación como "transacción " o "descubrimiento"
Existen
diversas teorías que ponen al hombre desde diferentes puntos de vista, primero
como una máquina, que puede ser moldeada desde afuera (mecanicista) y segundo
como un organismo que se desarrolla por si mismo en un ambiente propicio y
adecuado (organicista). Estas teorías nos dan diferentes ideas de la relación
que debe llevarse entre alumno y maestro.
La teoría mecanicista nos dice que la relación de maestro-alumno en la educación
se presenta como una transacción, en ésta, el alumno tiene carencias y el
maestro, ventajas. El maestro es el que sabe, la autoridad, el experto, el guía,
el instructor, el animador en un salón de clases, el transmisor que busca los
medios adecuados para poder proporcionar los conocimientos, la comprensión
total y las habilidades necesarias para hacer posible la enseñanza creando un
ambiente de
Igualdad y respeto mutuo, estimulación y disciplina que el alumno debe recibir
y aprovechar todos los conocimientos del maestro por medio de diferentes
actividades especificas como tareas, juegos, ejercicios, lecturas, evaluaciones,
etc., él no tiene nada que aportar en este momento y mucho que recibir.
En la teoría organicista se disminuye el concepto de transacción y se aumenta
el concepto de descubrimiento. El maestro se sigue considerando una autoridad
pero ya no solo es el expositor, sino también un consultor, supervisor, apoyo
para los alumnos, estará al pendiente de lo que suceda en torno al salón de
clases, será un consejero y guiará al alumno por el mejor camino, apoyándolo
en sus habilidades y capacidades. El alumno deberá construir su mejor ambiente,
descubrir lo que hay a su alrededor, formar diagnósticos con pruebas
experimentales, averiguar lo que rodea a las cosas que esta conociendo,
distinguir entre lo positivo y lo negativo de las situaciones que se le
presentan. La educación se presenta ya no como una transacción, sino como un
proceso continuo de descubrimiento.
El alumno no se limitará a lo que el maestro diga, sino que tomará sus propias
decisiones, se relacionara con otros, cooperarán entre si y mutuamente aprenderán.
Esto ayudará a que se de la tolerancia y el respeto mutuo entre ellos mismos,
la relación maestro alumno, se tornará en una relación humana, en la que el
centro de toda acción e intención es el respeto a la dignidad de la persona
ayudando esto a que él mismo descubra la naturaleza de su mundo. El maestro será
como un supervisor, que regulará y apoyará las actividades de los alumnos,
realizará el proceso educativo y hará que el alumno descubra el bien, surja el
amor por ese bien y trate de conseguirlo.
5.
Autoridad y participación
Los
papeles del maestro y el alumno, refiere el autor, juegan papeles muy
importantes en las doctrinas mecanicista y organicista. Siempre se busca darle
una educación y enseñanza al alumno, que mejore en todos los aspectos que lo
rodean y esto va a depender de la participación que tenga en su propia educación.
Del concepto que el maestro tenga del proceso educativo, de su capacidad y de la
doctrina que adopte para ello dependerá que el alumno descubra la bondad del
bien que se le propone adquirir: si toma el mecanicismo, donde se tiene el
concepto de un ser pasivo, no permitirá la participación del alumno, el cual
solo se dedicará a escuchar e imitar, sin analizar ni cuestionar lo que le
expongan. Solo responderá si es requerida su participación y no por inquietud
propia.
Si el maestro se inclina por el organicismo el proceso educativo se desarrollará
de manera totalmente diferente, el alumno será participe del proceso,
participará de manera individual o conjunta, cooperará en todas las tareas y a
la vez irá adquiriendo el conocimiento, las habilidades y comprensión.
El papel del alumno es muy importante, ya que él es una de las piezas
principales de un proceso educativo, es indispensable su intención e interés
en adquirir los conocimientos y habilidades, debe haber necesariamente
compromiso de su parte, responsabilidad, honestidad, atención y participación
en su misma enseñanza y educación, si el alumno no asume la responsabilidad y
compromiso de atender y entender la enseñanza, ésta no se dará y menos aún
la educación.
El maestro es la otra parte del proceso educativo, dependerá en mucho de la
doctrina que tome como suya para impartir la educación.
El autor señala que si el maestro toma la teoría mecanicista fungirá de
manera autoritaria, impartiendo sus conocimientos y habilidades, proporcionando
al alumno experiencias que lo conduzcan hacia la producción de ideas que lo
lleven al fin que persigue; moldeará el comportamiento del alumno sin darle
oportunidad de discusión o diálogo.
La teoría organicista se centra en el alumno, tiende a aumentar la relación
entre el maestro y el alumno, considerando la participación del mismo, aconsejándolo
y supervisándolo.
Arregla su entorno y le permite crecer y desarrollarse como persona, lo atiende
sin inmiscuirse con él, lo ayuda a aprender y no le impone sus ideas.
El autor nos refiere la "metáfora de la horticultura" donde se hace
una comparación del crecimiento y desarrollo del niño con el de una planta, en
ésta el maestro es comparado con el jardinero; el maestro ayuda a acelerar o
dirigir el crecimiento del alumno y el jardinero en su caso, atiende el proceso
de crecimiento de la planta.
Esta metáfora presenta ciertas limitaciones: la educación no es solo un asunto
de crecimiento, en la forma que lo es para una
planta, en este caso el maestro se limitaría a solo proporcionar un ambiente
propicio y la finalidad de la educación es además formar un hombre educado.
El maestro debe observar y conocer como se estructura la mente del alumno y además
estar al pendiente de que sepa utilizar lo aprendido e intervenir en su
desarrollo.
El maestro es responsable de la educación de su alumno, por lo cual es
necesario que haya una relación especial entre ellos, otra característica es
que debe tener autoridad en lo que enseña y conocer las consideraciones
materiales y psicológicas que ayuden al mejor progreso educativo del alumno.
"La autoridad es una condición necesaria para ser educador " afirmación
dada por el autor.
En la enseñanza y educación tanto el maestro como el alumno tienen que estar
comprometidos para que pueda llevarse a cabo.
El maestro supervisa el aprendizaje, se hace responsable y maneja su autoridad
en lo que enseña, ya que de no ser así, no sería posible que participe en la
educación.
El alumno se compromete a respetar la autoridad del conocimiento del maestro y
sobre todo a esforzarse para lograr su enseñanza.
6.
Autoridad y disciplina
Existen
dos sentidos de autoridad en la enseñanza:
El primero es que el maestro presenta autoridad en lo que enseña, en el
conocimiento y las habilidades para transmitir la enseñanza y el segundo en su
capacidad para controlar, manejar y hacerse cargo de un grupo, siendo este un
aspecto muy importante ya que el trabajo del maestro se complica para lograr su
objetivo su le falta autoridad para mantener la disciplina dentro de un salón
de clases.
El autor nos dice que un maestro competente es aquel que mantiene el orden y la
disciplina en un salón de clases, así como, de manera tradicional se considera
un maestro como aquel que mantiene el orden generando el ambiente necesario para
realizar la enseñanza y la educación.
El concepto de disciplina es importante en la filosofía de la educación aparte
de ser complejo. Mantener la disciplina en un grupo no es tan fácil, se debe
imponer orden y esto ocasiona ciertas restricciones; para mantener la disciplina
la conducta esta sujeta a reglas y limitaciones. El maestro es el que las debe
imponer en las actividades del alumno.
El autor nos menciona tres maneras para establecer la disciplina:
Se
debe de precisar en este punto, los dos conceptos de autoridad del maestro:
Estos
dos tipos de autoridad están relacionados aunque se debe tomar en cuenta lo
siguiente:
Se puede tener un puesto que confiere autoridad, pero ser ineficiente en la acción
de ejercerla y otros tener la capacidad de lograr ser obedecidos sin tener la
autoridad formal o de respaldo. Lo ideal es que se tengan ambas y así mismo se
descarte el uso del fraude, las amenazas o la fuerza, si el alumno obedece únicamente
por amenazas no es autoridad, sino uso de la fuerza o imposición.
La autoridad práctica se da cuando se logra la obediencia sin recurrir a las
alternativas que se mencionan en el párrafo anterior, si no sucede así es un
signo de que no hay autoridad práctica.
Cuando se tiene que usar la fuerza y el poder lo que permanece es la autoridad
formal la cual es inútil.
7.
Autoridad y castigo
Cuando
la autoridad usa la fuerza, menciona el autor que se habla de castigo.
Este concepto es complejo ya que esta relacionado a la educaciòn.
Como castigo se entiende imponer intencionalmente dolor a quien comete una
ofensa. El castigo lo realiza quien tiene la autoridad para hacerlo y debe ser
acorde a la ofensa, aunque en ocasiones no es así, aplicándose entonces el término
de castigo injustificado.
También sucede que en algunas ocasiones el castigo es proporcionado por alguien
diferente a la autoridad, en esta ocasión sería un castigo no autorizado.
Autoridad, disciplina y castigo son términos íntimamente relacionados con la
educación-enseñanza. La educación significa transmitir conocimientos y
habilidades por parte del maestro al alumno, donde el maestro debe tener la
autoridad en lo que enseña y en la disciplina dentro del aula, y el alumno debe
ser ordenado, atento, obediente y sobre todo interesado en aprender. Es
importante que el maestro además de tener la autoridad formal tenga la
autoridad práctica, ya que de no ser así, aunque tenga la del conocimiento su
grupo será un caos.
Esto dependerá de su personalidad, relación con lo alumnos y de su capacidad
de manejo de grupo. Si el maestro carece de estos aspectos, su autoridad puede
ser cuestionada y entonces recurrirá al castigo.
El uso del castigo presenta tres aspectos importantes en el punto de vista del
autor :
La
enseñanza puede ser acompañada del castigo, siempre y cuando éste tenga un
sentido positivo para el alumno.
El castigo se puede aplicar por el maestro, pero la enseñanza y el castigo son
dos cosas diferentes.
8.
Conclusiones
En
este trabajo se ha analizado lo que es la enseñanza y la educación, dándonos
cuenta lo difícil que es educar (búsqueda del cambio), sin utilizar la enseñanza
(proceso necesario para lograr los cambios).
Entre los puntos más importantes para que se de la enseñanza se encuentra el
que debe haber alguien que quiera aprender, que tenga esa disposición e
inquietud que se necesita para atender y entender los conocimientos y
habilidades que se le proporcionan, punto con el cual estoy totalmente de
acuerdo, un maestro puede poner todo de su parte, pero si el alumno no quiere,
no pone el interés necesario, la enseñanza, definitivamente no podrá llevarse
a cabo de manera exitosa.
Otro punto no menos importante, es que exista una buena relación entre el
maestro y el alumno, siendo esto indispensable para que se lleve a cabo en buen
término la enseñanza, cuantas veces nos ocurre en el ejercicio profesional,
que el alumno no tiene la motivación suficiente para adentrarse a la clase por
falta de una buena interrelaciòn maestro-alumno, alumno-maestro.
Es muy importante conocer las diferentes teorías para la enseñanza, una donde
somos autoritarios, sin dar espacio a los alumnos, sin permitir sus opiniones y
sus ideas (mecanicista) o la otra donde somos guías compañeros y amigos de los
alumnos, sin llegar a inmiscuirnos con ellos (organicista). Método en el que en
mi opinión personal todos deberíamos de seguir por las bondades que presenta
para el alumno, pienso que es más difícil imponer, que trabajar en equipo y
colaboración entre los alumnos. Por experiencia propia, el ser autoritario, no
deja nada bueno, al contrario, creo que se pierde la idea de lo que debe ser la
enseñanza.
La autoridad del maestro tanto en lo que enseña, como en el aula para mantener
la disciplina y el orden en un grupo son puntos clave para una buena educación,
si la autoridad falla, en cualquiera de las dos partes se pierde el control de
grupo y es cuando la educación peligra, cuando nuestra autoridad se llega a
convertir en autoritarismo y cuando en casos extremos es necesario utilizar los
castigos, los cuales si se tienen que aplicar, deben ser justos y acordes a la
ofensa cometida. Creo yo que estos pueden se pueden y deben evitar, si nosotros
como maestros preparamos bien nuestra clase y la presentamos de tal modo que sea
ágil y comprensible, agradable al alumno, que él sienta el deseo de aprender,
atender y participar en la misma, creo en lo personal que así podremos mantener
a nuestros alumnos cautivos en la clase y con el deseo de recibir la enseñanza
y educación.
Es muy importante darnos cuenta que en nuestras manos tenemos una riqueza muy
grande que son los jóvenes, que trabajamos con personas, no con seres
inanimados y que de nosotros depende en gran medida el que logren desear ser
educados. Es probable que alguno de ellos llegue a dedicarse también a la enseñanza
y educación en un futuro y le sirvan nuestras habilidades y conocimientos
transmitidos hacia su persona para que llegue a ser un gran profesionista.
9.
Bibliografía
Trabajo
enviado por:
Ana María Aguilar Rebolledo
aguireb@hotmail.com
San Juan del Río, Querétaro.