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El Mundo Universidad - 11/01/2006

Violencia, fracaso escolar, xenofobia e indisciplina. El profesorado se enfrenta a estos problemas en las escuelas, que según los expertos son un reflejo de la sociedad. Ante esta situación, los decanos de las titulaciones de Maestro, Trabajo social y Psicología piden que estas carreras duren un año más para ampliar los temarios y que la universidad prepare a los futuros profesionales para afrontar estos retos.

¿Violencia? La última de las medidas adoptadas por el Gobierno ha sido colocar 3.000 policías en las proximidades de los colegios. Se espera que así disminuya la venta de drogas entre escolares. ¿Acoso escolar? El 15% de estudiantes admite sufrir maltrato escolar de forma frecuente. La cifra ha crecido un 128% en los últimos cinco años, provocando incluso suicidios por parte de las víctimas. ¿Datos sobre fracaso escolar? El alumnado español anda a la cola mundial en lectura y matemáticas. ¿Indisciplina? El número de docentes que sufre amenazas por parte de sus pupilos aumenta día a día. Y el de los que no saben ni cómo actuar en clase también.

Fernando Gómez, decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Salamanca, encuentra explicación a tanto pesimismo: «La problemática ha cambiado y aunque el verdadero meollo está fuera del centro educativo, los profesores no pueden permanecer ajenos a esa nueva realidad social».

El experto cree que la formación universitaria que deben recibir los futuros docentes también debe cambiar. «En las carreras de Magisterio, han de mantenerse las áreas clásicas, pero añadiendo otras asignaturas que les ayuden a formar a sus alumnos». Cita como ejemplos Educación para la Salud, Educación Vial o cualquiera que fomente valores como el respeto, la integración o la consideración del otro. Eso sí, asegura que para que los docentes enseñen todos estos contenidos deben aprender a cómo hacerlo antes en las aulas universitarias.

El debate se centra ahora en la nueva duración de las carreras. Los decanos de Magisterio apuestan por 240 créditos (cuatro años). «Es lo que le hemos pedido al Ministerio de Educación, pero no hemos obtenido ninguna respuesta todavía», dice el decano de Salamanca. La propuesta surge en el escenario de discusión y adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), que debe ser una realidad en 2010 y que implica la reforma total de las actuales carreras.

La misma estructura solicitan los responsables de Trabajo Social, de tres años de duración en la actualidad. Argumenta la necesidad del cambio Blanca Girela, directora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Granada: «La nueva realidad obliga a todas las titulaciones relacionadas con las ciencias sociales aplicadas a adaptarse en sus discursos, en sus conocimientos».

En el caso de Trabajo Social, ya existen asignaturas optativas y de libre configuración vinculadas a la infancia, la discapacidad, la violencia o la inmigración. Lo que falta, en opinión de Girela, es que los trabajadores sociales encuentren empleo dentro del sistema educativo. «Es lo lógico y, sin embargo, ahora cuentan con escasa presencia».

Respecto al maltrato entre escolares, cree que, en la mayoría de las ocasiones, se silencia el problema e incluso «se naturaliza». Aboga por ampliar la relación profesional entre los centros educativos y los servicios sociales. «Las campañas de sensibilización y los programas de intervención deben estar coordinados».

Alumnado inmigrante
Otro de los nuevos retos de las aulas españolas es la integración de alumnado extranjero. Se ha pasado de 53.213 en el curso 1994-1995 a cerca de 500.000 el año pasado. Los expertos explican que la integración del alumnado extranjero es todavía una asignatura pendiente en España. Una de las mejoras podría ser la incorporación de equipos profesionales interdisciplinares en los colegios públicos. Es lo que opina Girela: «La participación de profesores, trabajadores y educadores sociales, psicólogos, mediadores interculturales... y, por supuesto, la implicación de padres y madres e incluso instituciones sociales comunitarias se hace imprescindible».

Las tradiciones culturales y religiosas del inmigrante deben ser compatibles con las del país de acogida, según considera Jesús Gómez Amor, decano de Psicología de la Universidad de Murcia. «El problema puede aparecer cuando los planteamientos políticos son vistos por el nativo o residente como demasiado intervencionistas o cuando las actitudes religiosas del inmigrante son radicales y contrarias a la integración».

También cree que la violencia, la indisciplina, la apatía o el fracaso escolar son problemas que se dan en las clases, pero cuyo origen está fuera: en la calle. «Lo que sucede en las aulas es reflejo de los males que padece la sociedad».

Como causas, destaca tres factores: la familia —«incapaz de transmitir a sus miembros con claridad qué reglas y comportamientos son los adecuados»—, la violencia y la agresividad «que inculca la sociedad» y el propio sistema educativo, «que se está cambiando continuamente». Como soluciones, apuesta por la utilización de gabinetes psicopedagógicos en los colegios y un consenso educativo «a nivel del Estado».

 

 

 

 

 

El País - 20/12/2005

Los graduados universitarios son mayoritariamente mujeres (58,8%), mientras las profesoras universitarias funcionarias siguen siendo un tercio del total (el 33,1% de 50.190 docentes, y sólo un 13% en el caso de catedráticas). Además, España con un 19% de licenciadas se sitúa cuatro puntos por encima de la media de graduadas en los países de la OCDE.

Las aulas universitarias están ocupadas sobre todo por mujeres: el 54% de los 1.462.897 matriculados en alguna titulación en el curso 2004-2005 son alumnas y casi 6 de cada 10 graduados (de un total de 196.623) ese mismo año también son mujeres, lo que supone un 5% más que hace 20 años. Todas las ramas universitarias presentan esta distribución favorable a las mujeres, salvo en las enseñanzas técnicas, en las que el porcentaje baja hasta el 27,1%. En el lado contrario, están Ciencias de la Salud (73,5% mujeres), Humanidades (64,4%), Ciencias Sociales y Jurídicas (62,6%) y Ciencias Experimentales (59,3%). En cuanto al tercer ciclo, el doctorado, la diferencia por sexo se diluye: el 50,8% de los matriculados y el 49,1% de graduados fueron mujeres el curso pasado.

Pero esa tendencia feminizadora general en la universidad está sólo a un lado del aula; en el otro, en el de los profesores, sólo el 33,1% de los 50.190 docentes funcionarios son mujeres -en el curso 1998-1999 este porcentaje era del 30,85%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE)-. Esto significa, cruzando las cifras actuales ofrecidas por el Ministerio de Educación con la serie del INE, que el aumento del porcentaje de profesoras funcionarias ha sido del 0,35% anual, mientras que el de los docentes funcionarios en general en ese mismo periodo ha aumentado una media del 2,15% al año.

Por encima de la OCDE
El 19% de los españoles entre 24 y 64 años son mujeres con estudios universitarios. Frente a ellas, los hombres en esa franja de edad representan el 17% de la población. Esta diferencia a favor de las mujeres aumenta si se fija la lupa en las personas de entre 24 y 34 años. Las licenciadas son en esa franja 30% del total y los licenciados, el 22%.

Estos porcentajes de graduadas están por encima de la media de los países de la OCDE, según los datos ofrecidos ayer por el Ministerio de Educación. La media de licenciadas es del 15% -frente al 18% de hombres-, entre la población de 24 a 64 años; y del 19% -frente al 21% de hombres- entre los 24 y los 34 años.

Las cifras del ministerio confirman la tendencia global que ya reveló un estudio del Instituto Nacional de Estadística publicado el año pasado y que aseguraba que por primera vez en la historia de España hay más mujeres que hombres con estudios universitarios: un 13,9% de las mujeres y el 13,2% de los hombres a partir de 16 años, según el análisis del censo de 2001.


 

Campaña de CC.OO para mejorar
la convivencia en la escuela
La indisciplina de los alumnos causa tensión en el trabajo a más de la mitad del profesorado
CC.OO ha editado carteles y folletos impresos informando sobre las diversas actividades de su campaña por la convivencia escolar, sobre las que también informa permanentemente en su página web.

La indisciplina de los alumnos causa mucha o bastante tensión en el trabajo al 51% del profesorado, según un estudio promovido por CC.OO. Este sindicato va a organizar una campaña para mejorar la convivencia en los centros docentes, y reclama más recursos humanos y materiales junto a medidas de apoyo y atención a la diversidad para prevenir y combatir los problemas derivados del aumento de la violencia en los colegios.

Madrid.
La Federación de Enseñanza de CC.OO ha iniciado el 30 de enero una campaña de reflexión y movilización sobre la convivencia en los centros educativos, públicos y privados, coincidiendo con la celebración en dicha fecha del “Día de la No-violencia y la Paz”. El secretario general de esta organización, José Campos, ha presentado esta iniciativa en rueda de prensa, y ha advertido que aunque no hay que exagerar el fenómeno de los problemas relacionados con la convivencia en los colegios, que “preocupan seriamente” a este sindicato, numerosos informes reflejan “la existencia de conflictos que, cada vez más, rebasan el ámbito de lo anecdótico para instalarse, con mayor o menor virulencia, en la esfera de lo cotidiano”.
Así, mientras que los problemas relacionados con la convivencia en las aulas representan el 27% de las quejas que se presentan ante el Defensor del Menor, un estudio del Instituto Nacional de Calidad y Evaluación (INCE) revela que el 80% de los docentes han vivido situaciones de indisciplina en sus centros. Y el último informe sobre violencia escolar del Defensor del Pueblo destaca que un 78,4% del profesorado opina que en nuestro sistema educativo aumentan los conflictos y la situación comienza a ser preocupante.
Estos datos confirman con los de un estudio relativo a las opiniones de los profesores de enseñanza no universitaria sobre los problemas de convivencia, que ha elaborado esta federación a partir de una investigación que realizó junto con Demoscopia en 2004 en base a más de dos mil encuestas a docentes de toda España, en centros públicos y privados (concertados o no) que imparten enseñanzas de régimen general. De ellos se desprende que el 6% de los profesores expresan una opinión bastante o muy insatisfactoria sobre su relación con el alumnado, el 19% sobre los problemas de convivencia y el 30% sobre la indisciplina de los escolares.

Faltan recursos

En cualquier caso, hay una valoración más insatisfactoria en los centros públicos que en los privados, en los de Secundaria que en los de Primaria, en los situados en entornos social y económicamente más desfavorecidos; y más por parte de los profesores tutores y coordinadores o jefes de departamento que de los directivos, especialmente el director. Aunque como ha señalado el responsable del Gabinete de Estudios de esta organización, Miguel Recio, “parece que los problemas de indisciplina no dependen tanto del clima de las relaciones entre profesores y alumnos, ni de la marcha de la convivencia escolar en general, como de la carencia de instrumentos para afrontar su interferencia con el trabajo docente”. En su opinión, “la falta de refuerzos, apoyo y atención a la diversidad, hace que los problemas de enseñanza deriven en indisciplina”.
Al hablar de las principales causas de tensión en el trabajo, el 35% del profesorado señala la indisciplina, falta de respeto y agresividad del alumnado; el 18% las relaciones y problemas con los padres; el 12% la falta de interés y motivación de los alumnos; el 11% el exceso de carga de trabajo y la acumulación de tareas; el 9% las relaciones y roces con los compañeros; el 7% las relaciones con los estudiantes y el 6% el exceso de escolares por aula. Aunque, de forma general, la suma de los profesores que dicen que la indisciplina les produce bastante y mucha tensión llega al 51%.

Alarma social

Además, los responsables de enseñanza de CC.OO recuerdan que “vemos constantemente cómo se divulgan sucesos vinculados a problemas de convivencia en los colegios que, además de provocar alarma social, inciden directamente en el trabajo y en la propia salud de los profesionales de la educación”. Por todo ello, consideran que es preciso “abordar el problema y buscar soluciones eficaces que respondan a los nuevos desafíos que tiene planteados nuestro sistema educativo. Así, CC.OO ha exigido a las diversas administraciones el establecimiento de medidas que favorezcan la convivencia y prevengan la conflictividad escolar.
El Acuerdo Básico laboral que firmó el MEC con los sindicatos el 20 de octubre de 2005 contempla la incorporación a la LOE de un plan especial para afrontar los problemas de violencia en los colegios, cuya finalidad sea mejorar la convivencia. CC.OO cree que dicho plan debería contemplar una serie de medidas, como dotar a los centros “de los recursos humanos y materiales necesarios para llevar a cabo su proyecto educativo, como plantillas, atención a la diversidad, mediadores escolares, servicios de orientación, disminución de la ratio profesor alumno, etc”. Y también revisar y modificar la legislación relativa a los reglamentos Orgánicos de los Centros y a los decretos de Derechos y Deberes de los Alumnos, “para adecuarla a la situación actual”.

Medidas preventivas

Además, quiere que se instauren medidas “preventivas y correctoras”, que se promulguen planes integrales de convivencia, que se dote a los centros de “personal especializado en tareas de intermediación”, y que se garantice una asistencia jurídica “rápida y eficaz” a los profesionales de la educación ante agresiones relacionadas con su labor. Pide que se fomente la corresponsabilidad de las familias en la educación de sus hijos, que se aseguren programas de formación sobre convivencia a profesores, padres y alumnos, que se cree un “observatorio de la convivencia escolar; y que se llegue a un acuerdo social entre las administraciones “para desarrollar políticas sociales en el propio medio en el que se encuentran los centros.
La campaña de CC.OO a favor de la convivencia comienza el “Día de la no Violencia y la Paz” con una jornada, que incluye la celebración de claustros extraordinarios y asambleas de trabajadores, reuniones con las APAs y los alumnos, actos reivindicativos por “centros sin conflictos”, lectura de un manifiesto y recogida de firmas de adhesión, y envío de “emails” a las patronales y a la administración educativa. Y durante el resto del curso se realizará un foro de debate permanente en la web www.fe.ccoo.es y ofrecerá un servicio “on line” de consulta para los docentes. También se realizarán jornadas, mesas redondas con expertos en todas las comunidades autónomas, concentraciones de delegados, cursos de formación para profesores, y una escuela de verano en junio sobre convivencia escolar.

 

Comunidad Escolar año XXIV nº 780, 25 de enero de 2006