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16.11.2005
El
Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) ha editado una lista en la que
detalla los productos que no se deben regalar en Navidad, como artículos
de piel de tigre o de tortuga, entre otros. Una de las sus
representantes de la organización, Susan Lieberman, ha asegurado que
de esta forma "todos podemos evitar un impacto negativo en los
recursos naturales del planeta".
Entre los productos desaconsejados se encuentran los cactus que
provienen de otros países, pues el floreciente comercio ilegal de
esta especie está acabando con las poblaciones de origen,
especialmente en México. "La comercialización internacional de
algunas especies están totalmente prohibidas y algunas requieren de
un permiso de importación". A pesar de la advertencia señalan
que la mayoría de los que se venden en los comercios han sido
cultivos artificialmente.
En la misa línea instan a los ciudadanos a no adquirir chaquetas o
alfombras de piel de tigre ni a este animal vivo como mascota, ya que
en la actualidad sólo hay 5.000 tigres en estado salvaje en el mundo.
Además WWF informa de que este animal es víctima de una enorme presión
por la reducción de su hábitat natural y la caza furtiva.
En este sentido también aconseja no comprar productos que contengan
piel de tortuga, pues seis de sus siete especies marinas están en
peligro de extinción.
La organización también señala que no se deben adquirir productos
de piel de cocodrilo, ya que las poblaciones salvajes de esos animales
así como de serpientes también están amenazados y se encuentran
bajo protección.
Marfil, corales y alimentos
En cuanto al marfil, WWF recuerda que el comercio ilegal del de
elefante sigue siendo un serio problema en todo el mundo debido a la
existencia de un mercado para este producto en África y Asía, desde
donde se exporta a través de canales ilícitos a Norteamérica y
Europa.
Además recuerda que la recolección intensiva de los corales para ser
usados en la joyería y con propósitos ornamentales "amenaza los
arrecifes". Precisa que los corales rojos están protegidos
internacionalmente y se requiere un permiso para importarlos.
Por último la organización destaca que en materia de alimentos hay
que ser prudentes con el caviar beluga, proveniente del esturión más
apreciado del mar Caspio, ya que éste podría desaparecer si no se
detiene su excesiva explotación. Explica que se debe comprar en
tiendas, en envases sellados y, lo más importante de todo, sólo si
tiene la etiqueta de CITES.
Se pierden cerca de 13 millones de
hectáreas por deforestación
La superficie forestal mundial se reduce cada año en cerca de 13
millones de hectáreas a causa de la deforestación, reveló un
informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO).
No obstante, la entidad aclaró que el ritmo de pérdida neta de hectáreas
es menor que esa cifra, debido al efecto de las plantaciones y la
expansión natural de los bosques.
En ese sentido, puntualizó que la pérdida anual neta de superficie
forestal entre 2000 y 2005 fue de 7,3 millones de hectáreas anuales,
frente a una estimación de 8,9 millones de hectáreas entre 1990 y
2000.
El documento de la FAO se denomina Evaluación de los Recursos
Forestales Mundiales 2005 y es el más completo realizado hasta la
fecha sobre el patrimonio forestal mundial, debido a que cubrió un
total de 229 países y territorios entre 1990 y 2005.
Hosny El Lakany, subdirector general del Departamento Forestal de la
FAO, puntualizó que esta evaluación "permite calibrar el
importante papel de los recursos forestales para alcanzar los
objetivos de desarrollo del milenio".
Acotó que "la evaluación proporciona una actualización
completa sobre el uso y la gestión de los bosques y demuestra que,
mientras hay lugares que experimentan progreso, en muchos otros,
desafortunadamente, los recursos forestales están siendo destruidos o
degradados a un ritmo alarmante".
Sudamérica es la zona más afectada
Los bosques cubren cerca de 4.000 millones de hectáreas, el
equivalente a un 30 por ciento de la superficie terrestre.
Los países que concentran dos tercios del patrimonio forestal son
Australia, Brasil, Canadá, China, la República Democrática del
Congo, India, Indonesia, Perú, la Federación Rusa y los Estados
Unidos.
América del Sur sufrió la más importante pérdida neta de bosques
entre 2000 y 2005 con cerca de 4,3 millones de hectáreas al año y
fue seguida por África, con 4 millones anuales.
Oceanía y América del Norte y Central perdieron cada una cerca de
350.000 hectáreas mientras que Asia pasó de unas pérdidas de unas
800.000 hectáreas anuales en la década de 1990 a una ganancia neta
de un millón de hectáreas entre el 2000 y 2005.
Ese logro se consiguió por los programas de reforestación a gran
escala que implementó China.
Europa adopta una estrategia común
sobre la eólica marina
El documento cita el modelo danés como el ejemplo a seguir. “La
Estrategia de Copenhague”, dada a conocer durante la conferencia eólica
internacional celebrada en aquella la capital danesa a principios de
noviembre, es el resultado de una larga serie de debates entre 80
representantes europeos.
El componente clave de la estrategia es la decisión de elevar ante
las autoridades europeas la petición de que elaboren un plan de acción
específicamente dirigido hacia el desarrollo de los parques eólicos
marinos en Europa.
La UE pretende obtener el 21% de su energía eléctrica de energías
renovables en 2010. “Le eólica marina juega un papel clave para
alcanzar esa meta”, se señala en el documento. “Sin embargo, a
menos que se tomen medidas adicional concretas, la eólica marina no
podrá aportar su gran potencial en la lucha contra el cambio climático”.
“La eólica marina se encuentra en un momento crucial de
desarrollo”, señaló en la conferencia Jim Campbell, del
departamento británico de Comercio e Industria, y miembro del comité
de seguimiento de la estrategia. “Los resultados de los primeros
parques eólicos marinos han sido esperanzadores. No obstante, quedan
muchas barreras que impiden despejar el camino hacia el desarrollo
pleno. La estrategia que ahora adoptamos representa un camino
consensuado para atajar los retos”.
“Hay que abandonar el enfoque nacional así como los procedimientos
administrativos lentos”, señaló Anders Stouge, de la Fundación de
Industrias Energéticas de Dinamarca. “Necesitamos una visión común
y, en este sentido, la Estrategia de Copenhaque representa una sólida
base”.
Tres aspectos claves
La estrategia se centra en tres aspecto fundamentales: desarrollo de
mercado; acceso a red y medio ambiente. Respecto al mercado, se
recomienda que la Comisión Europea realice estudios y que los países
miembros establezcan una ventanilla única&Mac226; para la
tramitación de solicitudes.
“Si queremos explotar el gran potencial de la eólica marina de
forma óptima –dijo Stouge– eso va a requerir inversiones en el
sistema eléctrico europeo, lo cual también requiere planificación a
largo plazo, además de la adopción de procedimientos uniformes y ágiles
por parte de los países miembros”
La estrategia también reclama el apoyo y liderazgo de la Comisión
Europea en la elaboración y coordinación de estudio ambientales. Los
resultados deberían difundirse y formar criterios comunes entre los
países miembros, especialmente con respecto a la elaboración y
evaluación los estudios de impacto ambiental de cada país.
La estrategia tiene un grupo de seguimiento, actualmente formado por
representes de Dinmarca, Reino Unido, Alemania y Holanda. El grupo
volverá a reunirse dentro de seis meses para evaluar el grado de
progreso en la ejecución de la estrategia.
Después del petróleo: ¿centrales
nucleares o molinos de viento?
Algunos especialistas señalan que el mundo cuenta con reservas de
petróleo aprovechables con la tecnología actualmente disponible,
apenas hasta el año 2030. Los más optimistas alargan el plazo hasta
mediados de siglo. Lo cierto es que la gran mayoría de los expertos
coincide en afirmar que los días del petróleo barato y, más aún,
la era de la industria basada en la quema de este combustible, han
llegado a su fin.
Por otra parte, las crecientes evidencias de que los combustibles fósiles
(carbón, petróleo, gas) son los responsables del calentamiento
global y las cada vez más virulentas perturbaciones del clima, como
las sufridas recientemente en el Caribe y el Golfo de México, han
vuelto a colocar sobre el tapete el controversial tema de la energía
nuclear.
En efecto, tanto George Bush en los Estados Unidos como Tony Blair en
el seno de la Unión Europea, han insistido recientemente en la
necesidad de reactivar las inversiones en la industria de la generación
de electricidad a partir de la energía atómica, ante la carestía y
el eventual agotamiento del petróleo.
Al menos en Europa, las reacciones contrarias no se han hecho esperar
por parte de países como Alemania, que decidieron hace algunos años,
ante el impacto en la opinión pública del desastre de Chernobyl,
desactivar sus centrales nucleares y reconvertirlas a otras fuentes
como el gas, la energía eólica y la energía solar. De hecho, además
de Alemania, es significativa la lista de las naciones europeas
(Austria, Suecia, Bélgica, Suiza, Dinamarca, Italia, Holanda) que
mediante la realización de referendos consultivos o la promulgación
de leyes, han decidido abandonar progresivamente esta peligrosa fuente
de energía.
En Asia, el gobierno chino anunció hace poco su decisión de
implementar un ambicioso plan para la construcción de molinos de
viento destinados a la producción de electricidad, con miras a
convertir la energía eólica en la tercera fuente energética de la
nación para el año 2010.
En América Latina, también la Argentina ha comenzado a desarrollar
dos importantes proyectos para generar electricidad a partir de la
fuerza del viento en la Patagonia y Santa Cruz. Y en Brasil, aparte de
su conocida iniciativa de utilizar etanol (alcohol extraído de la caña
de azúcar) como combustible para los automóviles, el crecimiento de
la industria de la energía eólica ha sido significativo, sobre todo
a raíz de las sequías que han afectado recientemente su capacidad
hidroeléctrica.
Lamentablemente, también la energía atómica ha experimentado un
considerable avance en ambos países de América del Sur. Argentina,
por ejemplo, ha incursionado en la fabricación y exportación de
reactores nucleares para la producción de electricidad, mediante
estrategias de negociación que han suscitado serias controversias.
Este fue el caso del convenio de venta de una planta argentina a
Australia suscrito en el año 2000, que contemplaba entre sus cláusulas
el retorno a la patria de San Martín de los desechos radioactivos
generados por el reactor instalado en las afueras de Sydney.
Esta clase de acuerdos, muy en la tónica del “capitalismo
salvaje” que asoló al país sureño desde la década de los
noventa, refleja además la gravedad de los problemas que enfrentan
las naciones comprometidas con la producción de energía atómica.
Pues además del riesgo de accidentes en la operación de las
centrales (en Ucrania han fallecido más de 167.000 personas desde
1986 a consecuencia de la radiación liberada por el reactor de
Chernobyl), todavía no hay soluciones técnicas confiables para el
manejo de los desechos radioactivos, cuyas emisiones letales perduran
durante miles de años. De ahí la apetitosa cotización en el mercado
de los servicios ofrecidos por países empobrecidos como la Argentina,
dispuestos a convertirse en basureros nucleares por un puñado de dólares.
Por todas estas razones, no compartimos la iniciativa del Ministerio
de Energía y Petróleo de desarrollar planes para la generación de
nucleoelectricidad (electricidad producida mediante reactores
nucleares) en Venezuela. Consideramos que se trata de un riesgo
innecesario y dispendioso, sobre todo si se tiene en cuenta la
diversidad de fuentes energéticas disponibles en nuestro territorio.
Pensemos más bien en regenerar los bosques de la cuenca del Caroní,
devastados durante décadas de minería irracional, para preservar el
potencial de generación del Guri. Pensemos en el desarrollo de
tecnologías para el filtrado y procesamiento del carbono, que eviten
su lanzamiento al aire a través de las chimeneas de centrales termoeléctricas
a base de gas u orimulsión. Pensemos en el zumbido leve de millares
de molinos de viento proveedores de electricidad, movidos por la brisa
inagotable de la península de Paraguaná. Pensemos en la salud de la
naturaleza que nos ha sido encomendada por la providencia para
habitarla y alimentarnos de ella, no sólo quienes hoy tenemos la
fortuna de existir sino también las infinitas generaciones de hombres
y mujeres que nos agradecerán la herencia de una Tierra donde la vida
sea digna de ser vivida.

Profesionales de la didáctica
piden seleccionar a los estudiantes que quieren ser
docentes
El País - 31/10/2005
Los requisitos para
cursar magisterio deben cambiar y atraer a maestros
vocacionales. La formación de los maestros debe ser un
proceso continuo durante toda la vida. Y las prácticas
deben tener mayor peso en la formación de maestros de
infantil y primaria, y de profesores de secundaria
obligatoria y postobligatoria. Son las principales
conslusiones de los expertos reunidos en las jornadas
del Consejo Escolar del Estado.
El profesorado ha de tener claro que quieren serlo. Y aprender
a trabajar en equipo. "Hay que superar la idea de que la
calidad de la enseñanza depende más de profesores brillantes
aislados que de un auténtico equipo docente con un proyecto
común". Estas son algunas de las principales
conclusiones de las jornadas organizadas en el Consejo Escolar
del Estado sobre el protagonismo del profesorado la semana
pasada. Hay otras muchas para cada etapa escolar.
- Infantil. Esta etapa ha de ser educativa de los cero a los
tres años, durante la cual los niños estarán al cargo de
maestros especialistas. La formación de estos maestros debe
ser un proceso continuo a lo largo de toda la vida. Estos
maestros han de tener un dominio pedagógico y un modo de
concretarlo en la práctica abierto siempre a la innovación.
Las relaciones con los niños y sus familias han de
caracterizarse por la escucha, la disponibilidad, la empatía.
- Primaria. Los expertos proponen modificaciones en los
requisitos que se les exigen a los estudiantes universitarios
antes de comenzar la carrera de maestros. "Sería bueno
que la decisión de ser profesores sea sólida y no tomada en
segunda o tercera opción", resumió Elena Juárez,
coordinadora de estas jornadas. Proponen también que los
maestros durante su primer año en la escuela reciban el apoyo
de otro profesor-tutor experimentado y que esto ocurra también
durante las prácticas que desarrollan en el aula cuando aún
son estudiantes de magisterio. Deben estar capacitados para el
uso de las nuevas tecnologías.
- Secundaria obligatoria. Los profesores de secundaria deberán
tener una formación inicial que contemple no sólo los
conocimientos científicos sino también el aprendizaje
psicopedagógico y didáctico que permita conocer a los
alumnos y utilizar los recursos. Estos profesionales deben
recibir también prácticas en los centros "durante un
período prolongado" que no sea inferior al 40% de la
formación.
El director del Instituto Universitario de Formación de
Maestros de Lyón, Philippe Meireu, destacó además "la
capacidad de inventar en lugar de repetir que debe
caracterizar la selección de estos profesores" así como
la de compartir experiencias entre sus compañeros de
distintas disciplinas. También para esta etapa se recomienda
que se seleccione entre los licenciados a aquellos que
"estén dispuestos a trabajar como docentes"
siguiendo el modelo que se usa en el caso de los médicos que
hacen prácticas en los hospitales como parte de su formación.
Uno de los grandes retos es enseñar a estos futuros
profesores a tratar la diversidad del alumnado. Los expertos
pidieron medios y apoyos para estos profesores, que a falta de
una formación inicial psicopedagógica "están haciendo
importantes esfuerzos trabajando en equipo". La
universidad, dicen, no debe ser responsable de la formación
de estos docentes en su totalidad, sino que ha de
compatibilizarse con la formación en los propios centros
donde más tarde impartirán clases.
- Bachillerato y FP. "Las tecnologías representan hoy un
instrumento casi insustituible en la enseñanza", dicen
los expertos, por tanto, hay que facilitar a los profesores
una formación tecnológica que disipe las
"reticencias" que todavía demuestran algunos
colectivos docentes. Se menciona también la necesidad de que
los profesores participen en intercambios escolares,
experiencias que habrán de ir ligadas a la construcción
europea en la que, tanto alumnos como profesores están
inmersos.
Respecto a la Formación Profesional (FP) se destaca la
conveniencia de que el profesor-tutor imparta enseñanzas en
el último curso y tenga amplio conocimiento del mundo de la
empresa, para guiar a los alumnos que se están formando con
una clara vinculación al mundo laboral. Por esa razón se
valora la formación de estos profesores muy pegada a los
centros de estudio donde impartirán clase.
La reforma educativa, concluyen, debe tener muy en cuenta la
formación de los profesores y facilitar una conexión directa
entre la universidad y los centros de enseñanzas medias para
que los profesores universitarios que están formando a los
futuros maestros sepan la realidad educativa de las aulas
actuales. También será fundamental, dicen que los profesores
de los institutos participen en el diseño de estos planes
formativos de la universidad. Por último, señalan como
instrumento básico para asegurar que los cambios sean
efectivos la participación de los profesores en su propia
formación, porque no basta, dicen, con que las normas dicten
cambios que los profesores no sepan después poner en práctica.

Ante el fracaso escolar:
inversión, estabilidad y libertad de elección
Enric Renau,
editor de Educaweb.com
14/11/2005
Tenemos
un sistema educativo que no permite a los jóvenes
desarrollar todo su potencial, con la excusa de
la equidad. Demos valor al esfuerzo, premiemos
la excelencia y valoremos la calidad.
Dediquemos, además, el presupuesto que haga
falta a ayudar a los que más lo necesiten sin
que ello reste capacidad de coexistencia de una
oferta educativa pública y privada.
Hay semanas que se acumulan las noticias sobre educación.
Esta es una de ellas. En primer lugar, por la presentación,
por parte de la Unión Europea del informe
Educación
y formación y después por la multitudinaria asistencia a
la manifestación convocada en Madrid contra la Ley Orgánica
de Educación.
Los datos del Eurostat son claros: el sistema educativo español
actual provoca abandono escolar. Sólo un 61,8% de los jóvenes
españoles de 20 a 24 años han acabado la enseñanza
secundaria, al menos, mientras que en Europa la media es del
76,7%. El 22 de 24 países europeos.
El informe PISA ya señaló, además, que en el ranking de
conocimientos en matemáticas, ciencias y comprensión lectora
los estudiantes del estado español siempre estaban por debajo
del puesto 20.
En cuanto al porcentaje de trabajadores que habían realizado
formación continua, España tiene un 5,1% y Europa un 9,9%.
Lo peor de todas estas cifran es la posición comparativa
respecto al resto de países y, sobretodo, la tendencia a la
baja, mientras Europa mejora.
Entre tanto, el sábado 12 de noviembre, decenas de miles de
personas se reunieron en la capital del Reino para
manifestarse contra la LOE, convocados por la Confederación
Católica de Padres (Concapa) y otras nueve organizaciones próximas
a ella. La defensa de la libertad de enseñanza y de la
capacidad, por parte de la Conferencia Episcopal, de elegir
los docentes de formación religiosa, así como el
mantenimiento de la religión como asignatura fueron los
motivos esgrimidos. Además, hay quien aprovechó la
manifestación para posicionarse y criticar al Gobierno
socialista.
Más allá de las simplificaciones, es evidente que la cuestión
educativa está en el centro del debate político porque
afecta a los valores de las personas, el modelo de crecimiento
económico y qué tipo de sociedad queremos tener en las próximas
décadas.
En los dos temas estrella de la semana, habrá excusas y
argumentos de todo tipo. Que si los datos son negativos debido
al elevadísimo incremento de población joven inmigrada. Que
si las estadísticas no comparan cosas exactamente iguales.
Que si en la manifestación había intereses políticos y, en
cambio la LOE no modifica para nada ni la libertad de elección
de centro, ni la viabilidad de las escuelas concertadas ni la
capacidad de impartir formación católica. Que si...
Lo cierto, lo verdaderamente cierto, es que la inversión pública
de España en educación está estancada en el 4,4% del PIB
desde 2002, mientras que Europa está en el 5,2%. Y esto, para
los profanos en estadísticas económicas, es mucho dinero.
Demasiado.
Lo cierto, también, es que desde finales de los años 90,
España ha tenido una Ley de Educación y una Ley de
Universidades cada legislatura, según el vaivén político.
Hace falta estabilidad en el sistema, un acuerdo global,
participativo y lo más rápido posible, de todas las partes y
cerrar los litigios por intereses políticos o corporativos.
Lo cierto, finalmente, es que se tiene que aceptar que la
igualdad y la cohesión social no se consiguen por Decreto. La
doctrina igualitarista, sin dinero, ni estímulos para
mejorar, ni capacidad de elección, ni autonomía, es un
fracaso absoluto.
Tenemos un sistema educativo que no permite a los jóvenes
desarrollar todo su potencial, con la excusa de la equidad.
Demos valor al esfuerzo, premiemos la excelencia y valoremos
la calidad. Dediquemos, además, el presupuesto que haga falta
a ayudar a los que más lo necesiten sin que ello reste
capacidad de coexistencia de una oferta educativa pública y
privada.
Enric Renau
editor
Editor@educaweb.com