OPINIONES

APROPIACIÓN INDEBIDA

Parece ser opinión común que la aportación más relevante de la Reforma educativa en curso estriba en su marco psi­copedagógico. De una lectura sosegada puede colegirse, en efecto, la solidez teórica y la articulación de una nueva concepción del desarrollo personal y del aprendizaje. Menores son, en cambio, las novedades desde el punto de vista estrictamente pedagógico, que son ausencias estridentes en algún caso. Y son prácticamente inexistentes, salvo las vagas referencias de rigor a la modernización y al europeísmo, los referentes sociales que po­drían situar el alcance colectivo de la Reforma. Este deficit socio­lógico, y la sobredimensión consecuente de la vertiente psicológi­ca, supone un doble peligra

Es fácil, por una parte, que las prácticas docentes se deslicen por la cómoda pendiente del neotecnocratismo de modo que se diluya el potencial de innovación de la Reforma ante la apropia­ción exclusiva por parte de pretendidos expertos de todas tallas y pelajes. Los expertos, es cosa bien sabida, medran y crecen con desmesura en hábitats en los que no se explicitan y asumen ma­yoritariamente losfinesy objetivos colectivos. De ahía la instau­ración de una nueva burocracia escolar, entendida ésta como la normativización y gestión compulsiva de un sistema que no sabe a dónde se dirige, hay un paso.

El indiscriminado abuso de neologismos, cuando no de meras fórmulas verbales vacías, para denominar tradicionales activida­des escolares, o la misma inflación de expertos, de formadores o de inútiles cuadros intermedios entre el cielo de la Administra­ción y el suelo de la práctica cotidiana en el aula, permiten supo­ner que ya hemos iniciado ese viaje sin retorno hacia la vampiri­zación de una reforma aún en pañales.

El otro peligro, en buena parte derivado del anterior, estriba en la inevitable pérdida de una conexión esencial para toda Re­forma: la que coordina y estimula voluntades entre Administra­ción, técnicos y maestros. Puede suceder que la Reforma, correc­ta en algunas de sus formulaciones genéricas, naufrague por el peso de las burocracias y la ausencia de un eficaz apoyo y comu­nicación con los maestros a pie de aula.

APROPIACIÓN INDEBIDA, Editorial de Cuadernos de Pedagogía nº 190 de marzo de 1991