OPINIONES

              

Vygotskl y la Educacl6n

El pensamiento de Vygotski comporta un sinfín de implicaciones en relación al desarrollo infantil y al proceso educativo. Brevemente, presentamos un tema relevante: las relaciones entre aprendizaje y desarrollo.

De acuerdo con su concepción, Vygotski discrepa con las propuestas de su tiempo sobre las relaciones entre aprendizaje y desarrollo. Su teoría propone que los procesos psicológicos superiores se desarrollan como consecuencia de interiorizar artificios significativos que se adquieren a través de las relaciones sociales. Por tanto, amplificar una capacidad natural, en el sentido de transformarla en humana, comporta, necesariamente, aprender a usar instrumentos que medien ese proceso. En resumen, para Vygotski, el aprendizaje es una condición previa al desarrollo.

En este contexto,. Vygotski introduce el concepto de «Zona de Desarrollo Próximo~> (ZDP), definidó como «la distancia entre el nivel real de desarrolla, determina­do por la capacidad de resolver independientemente un problema, y el nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un problema baja la guía de un adulto o en colaboración con otro compa­ñero más capaz» (Vygotsky, 1979, p. 133>. Esta defini­ción responde a su visión global del desarrollo. Este se posibilita mediante la interiorización de instrumentos adquiridos en intercambios sociales. Por tanto, para Vygotski, los demás, adultos o compañeros más avezados, son, en definitiva, los agentes del desarrollo (Riviére, 1984>, en la medida en que al facilitar al aprendiz la adquisición de un instrumento y enseñarle su uso, posibilitan su internalización y, consecuentemente, el desarrollo cualitativo de sus conductas complejas.

Nuevamente aparece la idea de conciencia vicaria del adulto en relación al-niño. El concepto de interacción está presente en toda la obra de Vygotski, al igual que en la de Piaget, pero, a diferencia de este último, Vygotski distingue la interacción con los objetos físicos y la interacción con los seres humanos. Un recién nacido puede sonreír (capacidad natural) a un juguete, pero difícilmente puede establecer con él una relación social. Sin embargo, la sonrisa, inicialmente refleja, dirigida hacia un adulto no tarda mucho en nuestra cultura en convertirse, gracias a las relaciones sociales que se establecen, en un signo relevante para los intercambios afectivos. Vygotski presupone que la humanización es posible gracias a la existencia del otro. Como más tarde señalaría Henri Wallon, la cría humana es un ser genéticamente social, necesita del otro para poder sobrevivir; no hay supervivencia para nuestra especie al margen de la sociedad. Y es ésta la que hace de conciencia vicaria de todo el desarrollo infantil. El adulto andamia las consecuciones infantiles, completa aquellos segmentos de conducta que el niño, elude, facilita las tareas simplificándolas, etc. En definitiva, la sociedad mediante técnicas complejas enseña progresivamente a los niños y las niñas a usar aquellos instrumentos específicos de nuestra especie, de los cuales el lenguaje es el más importante.

Muchas cosas han quedado en el tintero: la concepción de Vygotski sobre el lenguaje egocéntrico, sus posiciones en torno al juego infantil, sus trabajos relacionados con la enseñanza especial, sus aproximaciones neuropsicológicas, etc. En 1934 moría uno de los psicólogos más importantes. Cincuenta años después muchos de nosotros continuamos su «Sinfonía lnacabada».

Fracmento de VIGOTSKI: DIEZ AÑOS QUE ESTREMECEN A LA PSICOLOGI, publicado en el nº 121 de enero de 1985 de la revista CUADERNOS DE PEDAGOGÍA