OPINIONES
LECTURA COMPRENSIVA EN UN MUNDO AUDIOVISUALIZADO
En
cualquier acercamiento que hoy intentemos hacer al tema de la lectura se nos
exige tener en cuenta el actual ecosistema de la comunicación cultural. De ahí,
plantear el tema de la comprensión lectora en el ámbito de las incidencias
que plantean el texto y la ilustración.
Para
subrayar este fenómeno, los críticos apuntan a varias causas de entre las
cuales destaco la dificultad para la acción reflexiva, propia de la lectura,
debido a la proliferación consumista de los «media» y a la audiovisualización
de los lectores niños y adolescentes. Por esto, quizá, se buscan modos y ámbitos
que favorezcan y estimulen la aventura personal de leer, provocando situaciones
de contraste y aprendizaje, métodos y secuencias a través de los cuales se
consiga romper la pasividad que, sobre el mismo sujeto, han desencadenado los
modos propios de actuar esta pluralidad de tecnologías. Y, precisamente, porque
lo audiovisual condiciona, observamos, con frecuencia, una mayor capacidad para
la aprehensión sensorial y experimental que para la intelectual y abstracta
en niños y adolescentes.
El
consumo masivo de imágenes visuales y auditivas genera un bombardeo informativo
que obstaculiza la capacidad de reflexión, de razonamiento y selección, al
mismo tiempo que produce conexiones y vínculos de dependencia con todo aquello
que se percibe sensorialmente. Debido a estas conexiones y vínculos,
comprobamos que la lectura de la ilustración, similar a la lectura de la
imagen, favorece el desarrollo de la inteligencia, la formación del gusto estético,
la dilatación del campo de la experiencia, la transferencia de los valores
culturales de los pueblos, la recreación espontánea de la realidad y de la imaginación;
la comunicación de la sugestión mágica de lo sensorial y anímico, al mismo
tiempo que hace fácil la significación sensorial. Por esto, cuando se logra
una buena lectura de la imagen, el lector, en el acto de leer, pone a contribución
lo conquistado: ejercita la capacidad creativa, reacciona ante la palabra y
suscita el aprendizaje de la reciprocidad.
APUNTES
DE EDUCACIÓN, nº 33, abril-junio de 1989