EL DESARROLLO SENSORIAL PSICOMOTRIZ

PRIMER CICLO. (Primer año de vida)

La actividad sensorial psicomotriz se sustenta en la unidad existente  entre el desarrollo sensorial y psicomotriz.Los  contenidos del programa establecen una interdependencia  armónica entre ambos aspectos, tomando como punto de partida los reflejos  que acompañan  al pequeño al nacer; a partir de lo anterior, se inicia  un sistema de influencias educativas que permiten satisfacer las necesidades de movimientos en el niño y el conocimiento del mundo circundante;  todo esto en estrecha comunicación afectiva con el adulto  que proporciona  y estimula el desarrollo y fortalecimiento del  organismo infantil,  base  fundamental  para el logro de los objetivos  en  las próximas etapas.La  realización de los movimientos fundamentales de que se apropia  el niño en este ciclo amplía las posibilidades de desplazamiento permite la  vigilia activa y enriquece el desarrollo de  sus potencialidades cognoscitivas al poder manipular, explorar, conocer y accionar con los objetos que le rodean en dependencia de sus propiedades y relaciones.Por medio de la actividad sensorial psicomotriz sistemática se logra en  los niños un estado emocional positivo, disposición general, desarrolla la psicomotricidad fina, contribuye a la comprensión elemental del habla  del adulto  y  reaccionan positivamente ante estímulos  sonoros  musicales entre otros. El  programa  de Desarrollo sensorial psicomotriz se cumple a  través  de  la actividad  programada que se realiza individualmente, tres  veces  por semana.  El tiempo de duración de la actividad con cada niño debe ser  de 5-6 minutos aproximadamente. Otro  momento importante para el logro de los objetivos propuestos  es la vigilia, en  la cual se pondrán a  disposición  del  pequeño  los materiales  necesarios, unido a la estimulación a la y afectividad  de  los  adultos que lo rodean: educador (a)  y  auxiliares pedagógicas.

El educador (a) ha de trabajar para que los niños:

Reaccionen  activamente ante el sonido, olor, textura, color y  movimiento de los objetos.

Reaccionen positivamente ante la estimulación táctil.

Ejecuten  movimientos  fundamentales como: giros, gateo,  sentarse, pararse, caminar con apoyo caminar independientementee

Realicen diversas acciones de manipulación activa con los objetos.

Establezcan  relaciones elementales entre los objetos e  inicien  la realización de acciones imitativas en correspondencia con la función social de los objetos de la vida cotidiana.

CONTENIDO

 SUB GRUPO DE 0 DIAS A 3 MESES.- Activación  de  los músculos del cuello: elevación, torsión;  y  del tronco: torsión, con la reacción ante un estímulo visual, el  sonido provocado por la voz del adulto y por un objeto sonoro.- Seguir  un objeto con colores vivos y/o sonoro en movimiento  dentro de su  campo visual con la activación de los músculos  del  cuello: elevación, torsión; y del tronco: torsión.- Activación  de  los músculos del cuello: elevación, torsión;  y  del tronco: torsión, con la localización y concentración de  la  fuente productora  de los sonidos producidos por los objetos, la  voz  del adulto o instrumento musical dentro de su campo visual.- Estimulación  táctil para lograr respuestas motrices reflejas de  la espalda, abdomen,  del paso, planta y bordes de  los  pies,  gateo, reflejo de espalda y gateo reflejo de frente.

 Tonificación  muscular - masaje: fricción - por estimulación  táctil en la espalda y en los pies.

 Estimulación propioceptiva - ejercicio pasivo: torsión del tronco. Estimulación de la percepción olfatoria.

SUBGRUPO DE 3 a 6 MESES.- Tonificación muscular por estimulación táctil - masaje: fricción  en la espalda y en los pies.- Estimulación  táctil para lograr respuestas motrices reflejas de  la espalda, abdomen; extensión, separación y elevación de las piernas; del  paso, planta y bordes de los pies, gateo reflejo de espaldas  y gateo reflejo de frente.- Activación de los músculos con la búsqueda del sonido que produce un objeto  fuera  de  su campo visual y visualización  del  rostro  del adulto o diferentes objetos que están fijos o en movimientos.

Ejercicios  Activos: . Cabeza  y tronco: elevación (arqueo),  torsión, giros.
Brazos: extensión.. Piernas: elevación.. Combinado: gateo.

Estimulación propioceptiva mediante el agarre de la mano del adulto y los objetos con una mano y con ambas en diferentes posiciones  del cuerpo y lugares en el espacio.

Ejercicios Pasivos: . Brazos (con y sin implemento): al frente, abajo y arriba; flexiones y extensiones.

 Tronco: torsión, giros.. Piernas: flexiones y extensiones (simultáneo  y alterno)- Estimulación de la percepción olfatori- Asimilación de la textura de los objetos.

SUB GRUPO DE 6 a 9 MESES.- Tonificación muscular por estimulación táctil - masaje: fricción  en la espalda y en los pies.- Estimulación  táctil para lograr respuestas motrices reflejas de  la espalda, abdomen; del paso, planta y bordes de los pies.- Activación de los músculos con la visualización de objetos colocados en diferentes lugares (derecha, izquierda, arriba y abajo),  búsqueda de sonidos producidos por la voz del adulto o instrumento musical  y manipulación de objetos.- Ejercicios Activos: . Brazos: flexión, extensión y elevación. . Manos: - tocar, apretar, agitar, golpear.

Cojer  objetos de  diferentes  tamaños (psicomotricidad fina y pinza digital)

Sacar y meter objetos.

Tronco: flexión.. Piernas: elevación.. Combinaciones: gatear, trepar, lanzar, de sentado a parado, caminar  con dos puntos de apoyo.

Estimulación propioceptiva a partir del agarre de la mano del adulto y de diferentes objetos.

Ejercicios Pasivos: . Brazos (con y sin implemento): al frente, abajo y arriba; flexiones y extensiones.. Tronco: torsión, giros.. Piernas: flexiones y extensiones (simultáneo  y alterno).- Estimulación de la percepción olfatoria.- Asimilación de la textura de los objetos.

SUB GRUPO DE 9 a 12 MESES.- Estimulación  táctil para lograr respuestas motrices reflejas de  la espalda, abdomen, planta y bordes de los pies.- Activación  de los diferentes grupos musculares con la  búsqueda  de objeto  escondido, de los sonidos producidos por objetos  determinados, la voz del adulto y las acciones con objetos.- Ejercicios Activos:

Manos: Sacar y meter objetos.. Golpeas entre dos cubos pequeños (uno en cada mano).

Abrir y cerrar.. Tapar y destapar.. Introducir un objeto dentro de otro.. Colocar un cubo sobre otro. . Pasar un objeto de una caja á otra.. Sacar objetos pequeños de un recipiente (pinza digital).. Colocar anillos en una varilla. . Atraer hacia sí objetos atados. . Sostener un objeto con asa.

Combinado:. Gateo.

Sentado a parado.. Caminar con dos y un punto de apoyo.. Caminar con dos y un punto de apoyo pasando obstáculos.. Trepar.. Escalar . Lanzar la pelota- Estimulación propioceptiva a partir del agarre de la mano del adulto y de diferentes objetos.. Ejercicios Pasivos: . Brazos: flexiones, extensiones, elevaciones. Tronco: flexión, arqueo, torsión.- Estimulación de la percepción olfatoria.

Asimilación de la textura de los objetos.

ORIENTACIONES METODOLOGICAS.

En los subgrupos de 4 días a 3 meses y 3 a 6 meses la actividad  se realiza generalmente sobre una mesa que se le coloca una frazada  con un  pañal encima de éste. La mesa estará ubicada en un área  donde  no existan interferencias y con buena ventilación pero sin corrientes  de aire. A partir del subgrupo 6 a 9 meses puede ejecutarse en la mesa  o en  el piso. Si se realiza en el piso colocar frazadas  o colchonetas planas  y  duras  (zona de gateo, salón de actividades  u otro lugar idóneo).Para  ejecutar la actividad el niño debe estar desnudo en el verano  y en  días húmedos o fríos puede vestirse con una bata o pantaloneta  que  le quede cómodo o no muy ajustado de forma que no le impida el  movimiento. Cuando se realice en el piso siempre debe tener pantaloneta.Antes  de comenzar, el educador (a) se lavará las manos y  mantendrá  las uñas limpias y cortas.Como  momento inicial de todas las actividades, el educador (a)  establecerá una comunicación afectiva con el niño, la cual mantendrá durante toda la actividad: le sonríe, le habla, le canta, de forma tal que  el niño reaccione fijando la mirada en su rostro; puede utilizar también algún objeto, por ejemplo: un chinesco, de esta forma garantizamos que el niño reaccione ante el estímulo. En todos los casos la estimulación se repetirá varias veces.

Para  su  ejecución debe propiciarse al niño un ambiente  de  calma  y serenidad. Si el niño tiene un estado emocional negativo no se le debe obligar a realizar  la actividad. Sugerimos caricias, cargarlo o intentar  nuevamente la realización de la misma. Si la situación  continúa se suspende la actividad. No se forzará al niño en la  ejecución de  tarea alguna. Si aceptará las reacciones propias  se  surgiere motivarlo adecuadamente a lo planificado. Ejemplo: si en el  lanzamiento  el niño manipula, golpea, explora la pelota, se le  permite y posteriormente se le estimula a lanzar y si el lanzamiento es desde la posición  de  parado  y el niño lo realiza sentado, se  le  permite  y después se le estimula a que lance parado.Los medios y juguetes que se utilicen además de colores brillantes  y sonoros tendrán diferentes formas, texturas y tamaños, estarán limpios y no ofrecerán peligro para el niño.La  asimilación  de la textura se dará mediante la variación  de  las particularidades de los objetos en todas las actividades.La actividad programada se realiza a través de un complejo de  estimulación sensorial-psicomotriz que el educador (a) planificará en correspondencia con el contenido del programa en cada subgrupo, su gradación,  los logros esperables en este año y el desarrollo individual de cada niño. Estará compuesto por 4- 6 tareas-ejercicios y tendrá una  duración  de hasta quince días.Pasos que deben cumplirse para la gradación del contenido:1. Primero se utiliza un estímulo sonoro fijo para provocar la reacción del  niño hacia éste, más adelante, el objeto sonoro  se  pone  en movimiento dentro de su campo visual y posteriormente fuera de su campo visual.

2. Comenzar con las torsiones pasivas del tronco, luego giros  pasivos hasta estimular las torsiones y giros activos.3. Inicialmente realizar el gateo reflejo de espaldas y de frente,  más adelante estimular el gateo activo.4. La  manipulación  de objetos se comienza con tocar,  apretar,  etc., pasa por la pinza digital hasta llegar a las relaciones  elementales de los objetos según su función social.5. Las acciones con objetos comienzan en sus formas más simples - meter y sacar - hasta atraer hacia sí un objeto atado.6. El  pequeño  caminará en dos puntos de apoyo, después en uno  y  finalmente de forma independiente.El educador (a) debe alternar en cada complejo los diferentes medios  de estimulación psicomotriz: ejercicios activos, reflejos, pasivos y masajes.

Tendrá presente variar las posiciones del cuerpo: acostado de  frente, acostado de espaldas, sentado, parado, entre otras.Planificará movimientos compensatorios. Ejemplo: si en un complejo se realiza un  ejercicio pasivo de arqueo, éste se combina con  uno  de flexión del tronco al frente.Los  complejos  que se ofrecen como ejemplos se corresponden  con  el nivel  de desarrollo esperado en cada etapa, lo que  no  excluye  que existan niños con un desarrollo superior o inferior, por tal razón, si el educador (a) realiza sus complejos a partir de los ejemplos ofrecidos, deben  tener  en  cuenta las diferencias individuales  y  sustituir  o variar aquellas tareas que no se correspondan con el desarrollo  del pequeño, aunque debe dar tiempo suficiente para obtener cada respuesta.Si el niño tiene un desarrollo superior:Ejemplo:  En el cuarto complejo del subgrupo de 3 - 6 meses  aparece  el gateo reflejo con la visualización de un objeto fijo para ser alcanzado por la mano del niño una vez ocurrida la respuesta refleja  (extensión de las piernas). Si él es capaz de realizarlo de forma activa  se sustituye la tarea estimulando con un objeto en movimiento, obteniendo entonces el gateo activo.Si el desarrollo del pequeño es inferior a la tarea planteada en  el complejo - ejemplo; se sustituye la tarea realizando la fase anterior.Ejemplo:  En el quinto complejo del subgrupo de 9 - 12 meses aparece  el ejercicio de  caminar con un punto de apoyo pasando  por  encima  de obstáculos. De no lograrlo con un punto de apoyo se sustituye y realiza con dos puntos de apoyo o se retiran temporalmente los obstáculos.Al realizar la actividad y para que el niño reaccione ante un estímulo visual  y auditivo (ejercicios activos fundamentalmente) es  necesaria la presentación de objetos brillantes y sonoros. Si la reacción  es ante  el  rostro del adulto el educador a) debe colocarse  delante  del niño, inclinarse y hablarse suavemente.Hacia los 2 o 3 meses el niño ya no-fija tanto la vista en los  objetos, la aparta fácilmente para ponerla en otros y viceversa.Para  provocar  la activación de los músculos del cuello y  tronco  al seguir con la mirada un objeto o juguete, se le acerca y se le  aleja, moviéndolo  en distintas direcciones, lentamente ante sus  ojos,  de forma  tal  que pueda seguirlo con la vista. El educador (a)  tendrá  en cuenta  que ahora adquiere cada vez mayor importancia para el niño  en carácter de novedad de los objetos; así se detiene para mirar un juguete  nuevo que aparece en su medio ambiente incluso si ésta no-se  distingue  por  su brillantez. La introducción de los objetos  debe  ser paulatina a medida que los conocidos pierdan su fuerza de atracción.Junto  a la concentración visual se desarrolla paralelamente la  fijación  auditiva que al igual que la primera se expresa en la  detención de los movimientos generales bajo la influencia de los sonidos. En los niños  de un mes aparece ante los sonidos bruscos, pero más  adelante, hacia  los 2  0 3 meses, surge, preferiblemente  con  los  sonidos melodiosos  y  sobre  todo con la voz humana, además, el  adulto  en contacto con el niño, atrae la vista y el oído de éste a la vez en un solo objeto: la cara del adulto que le habla. Para  formar las conexiones audio visuales deben utilizarse  juguetes sonoros (chinescos, cascabeles, campanillas, tentempiés, etc. Cuando  el niño aprende a seguir un objeto que se mueve, se le llama  o  se le habla desde distintos lugares (parándose por detrás, por el  lado, etc. estimulándolo  de este modo a buscar la fuente productora  del  sonido dentro  y fuera de su campo visual, activando mucho más  los  músculos mediante estos ejercicios activos de mayor recorrido o amplitud en  el movimiento; ejemplos: arqueo y torsiones del tronco, giros activos.Cuando  el  niño agarra (aproximadamente de 3-5 meses) se  comienza  a poner en sus manos, de forma alterna, juguetes cómodos por su tamaño y forma, incitándolo  a coger los que cuelgan, realizando ejercicios activos  de brazos y piernas (si es necesario  ayudarlo),  llamar  la atención sobre el objeto que tiene en su mano hasta que logre  cogerlo sin ayuda, así se estimulan los movimientos de palpación unidos a  la fijación  visual. Posteriormente se estimulará a hacerlo con  las  dos manos.A  medida que se va produciendo el acto de agarre hay que  comenzar  a desarrollar  la  habilidad de coger el juguete que  se  encuentra  en diferentes lugares y distancias, realizando ejercicios  activos  de brazos y desplazándose hasta llegar a alcanzarlos . Ejemplo: gatea, se para, trepa, escala, lanza.Las  características de la forma, el tamaño y peso de los  materiales de que están hechos los objetos son los que determinan el carácter  de las posibles manipulaciones prácticas con dichos objetos.Para lograr el proceso de agarre hay que tener en cuenta los  siguientes momentos:1. La presencia de los objetos en la zona de alcance.
2. La dirección y la distancia exacta en que se encuentra.
3. Forma, tamaño y peso del objeto.

Con  este  logro (agarre), se introducen los ejercicios  pasivos  con ayuda del adulto, bastón, aro, etc.Después de los 6 meses el agarre pasa por modificaciones  importantes desde  el acierto de la mano con el objeto hasta que  los  movimientos adquieren un carácter planificado.Del  mismo  modo que se perfecciona el acierto con el objeto  se  van perfeccionando  las acciones de agarre y de mantenerlos en las  manos. Ya no coge el objeto con todos los dedos, apretándolos; ahora lo  toma con la punta de los dedos.Aproximadamente a los 2 meses adapta la posición de los dedos a  las características del objeto.El educador (a) debe utilizar pomos plásticos con boca ancha primeramente, y más estrecha después, para colocar elementos pequeños que pueden ser plásticos y de diferentes formas y moverlos para llamar la  atención  del niño; posteriormente vaciar el contenido para lograr que  el Bebé introduzca las piezas en el pomo, después de la debida  demostración y el nivel de ayuda necesaria.El  niño va a lograr por sí solo realizar diferentes acciones con  los objetos, sacudir  el chinesco, golpear, agitar  y  apretar  diferentes juguetes, sacar y meter, empujar la pelota; por lo que se deben crear las condiciones para realizarlas.La  búsqueda  de juguetes escondidos se inicia cuando el  pequeño  es capaz de sentarse y pasar por distintos momentos.En los juegos con el niño el educador (a) le mostrará un objeto y  propiciará que se interese en él, luego en su presencia se lo esconde,  el niño reaccionará desplazándose y tratando de encontrarlo  (quita  el pañal, destapa la caja), si no hiciera intentos de búsqueda el educador (a)  le demostrará como encontrarlo; lo esconderá de nuevo y  estimulará  la búsqueda hasta que logre realizarlo por sí solo.  En estas actividades, el niño aprende a encontrar el objeto y activa sus músculos al desplazarse. Cuando se varía, en su presencia, el lugar donde se esconde el  juguete,  en un principio se puede observar que el  intento  de  búsqueda, desplazamiento (gateo) es hacia el lugar donde habitualmente lo había encontrado, después será capaz de encontrarlo en  diferentes  lugares incluso allí cuando no sea visible por el niño la acción de esconder el objeto.  Cuando este ocurre el niño ha adquirido la permanencia  del objeto, así ya no duda que el objeto no visible en un momento determinado, existe y puede ser encontrado.Para enseñar  al niño a realizar acciones basados en el uso  de  las propiedades externas  de  los objetos, debe tener  a  su  disposición pelotas, cubos de distintas dimensiones, juguetes de  goma, objetos huecos, para realizar diferentes acciones: lanzar la pelota, colocar los cubos uno encima de otro, abrir cajitas, introducir anillos en  un eje.También se realizará en este año de vida como tarea preparatoria  para la enseñanza de acciones instrumentales:1. Alcanzar  un  objeto mediante una cinta que lo ata. El objeto  debe variar para estimular al niño a realizarlo.Para  el  desarrollo  de las actividades de acciones con  objetos  se tendrán en cuenta los pasos siguientes:1. Demostración de la acción unida a la explicación.
2. Estimular al niño a realizar la acción.
3. Posteriormente cumplirá las acciones sólo con indicación verbal.En  los casos que no pueda realizar la acción, el educador (a) tomará  su mano y la realizarán en conjunto.Para  la percepción olfatoria se le darán a oler al niño los  alimentos,  previo al proceso, diciéndole palabras estimulantes;  ejemplo: ¡ Qué‚ rico huele!.Para  lograr  que el niño sostenga el jarro por el asa, se  trabajará durante los procesos de merienda y de alimentación.Además  de  este sistema de estimulación para provocar en el  pequeño diversas respuestas independientes y activas, existen otras  como  la tonificación muscular, la estimulación táctil con respuestas  motrices reflejas y la estimulación propioceptiva.La  tonificación  muscular  se logra a través  del masaje (fricción) consistente en rozar con nuestras manos la piel del niño,  como  una caricia, en determinadas regiones del cuerpo, ejemplo: espalda y  los pies. El masaje tiene gran importancia para los niños más pequeños (45 días a tres meses, aproximadamente) pues produce un efecto de relajación que compensa la hipertonía fisiológica, característica  de  esta etapa.  Las manipulaciones se explican con detalles en  los complejos que aparecen como ejemplo.La estimulación táctil con respuestas motrices reflejas se realiza por medio de los ejercicios reflejos, consistentes en un ligero  roce  de nuestros  dedos (fundamentalmente  índice y del  medio),  un  objeto: cepillo  de  cerdas suaves en la piel del  pequeño, superficie  para apoyar ligeramente sus pies -reflejo del paso- ; o el pellizqueo,  que provocan respuestas motrices reflejas.Estos  ejercicios se realizan por los laterales de la columna  vertebral, que provoca arqueo; desde el final del esternón hasta la  pelvis (línea  alba), movilizando el abdomen; pellizqueo de  los  glúteos y ligera  presión en la planta de los pies para que extienda las  piernas; roce en el interior de los muslos para provocar  su separación; rozar  con un cepillo la planta y bordes de los pies, movilizándolos, entre  otros. La explicación de estos ejercicios se encuentra  en los complejos que se ofrecen como ejemplo.La estimulación propioceptiva se realiza por medio de los ejercicios pasivos que son llevados a cabo por parte del adulto, con el  objetivo de activar terminaciones nerviosas en las articulaciones, que dan  al niño una sensación, "idea" del movimiento que se espera de él, contribuyen  a  fortalecer diferentes grupos musculares y a  la  orientación espacial (aparato vestibular del oído). Ejemplo: la torsión del tronco y giros pasivos preparan para los giros activos.Los  ejercicios pasivos para los brazos y las piernas se planifican  a medida que desaparece la hipertonía fisiológica (3 meses, aproximadamente).Un elemento que contribuye a la realización de estos ejercicios es  el dominio del agarre. Cuando esto no ha ocurrido, el educador (a) ayuda  al pequeño, colocando sus manos suavemente sobre las de él sin presionar ni tirar de la articulación de la muñeca, esta ayuda irá disminuyendo hasta lograr el agarre de manera independiente.Cuando  el educador (a) realiza los masajes, ejercicios reflejos y  pasivos, mantiene la comunicación afectiva con el niño y  contribuye  al cumplimiento de objetivos relacionados con la reacción ante un estímulo  visual, la voz del adulto, seguir un objeto sonoro en  movimiento, entre otros.Los  contenidos  del programa se reafirmarán sistemáticamente  en  la vigilia  por parte del educador (a) y  auxiliar  pedagógica.  Ejemplo: movimientos  activos como  el gateo, pararse, caminar con  ayuda  de bastones,  empujar objetos, entrar y salir de un cajón y las  diversas formas de manipulación y acciones con objetos. Cuando el niño se ausenta del centro educativo debe continuar con el complejo interrumpido al ausentarse.

Si el período de ausencia se prolonga se  realizará una valoración conjunta entre el médico, enfermera y el educador (a) para,  de  acuerdo con  el estado de salud del niño y posibilidades reales en el momento de la incorporación, determinar qué tareas planificarle. TRABAJO CON LA FAMILIA.Los  conocimientos  que posee el educador (a) acerca del área  sensorial – psicomotriz,  la consulta y estudio del programa, orientaciones metodológicas y los propios complejos, le permite ofrecer a los padres  una adecuada orientación acerca de esta esfera  de  desarrollo.

Atendiendo a las características de los niños en cada subgrupo  orientará como dar continuidad al proceso docente en el hogar. Les  explicará y demostrará de manera sencilla como realizar tareas relacionadas con el desarrollo sensorial, masajes, ejercicios reflejos, ejercicios pasivos y activos.Para  dar cumplimiento a estas tareas se utilizan las propias manos  y dedos de los padres, chinescos, lápices, estuche de termómetro (agarrar y sostener). A partir de los 6 meses se utilizan  pelotas pequeñas, pomitos plásticos, estuches para meter y sacar de un recipiente (olla, lavacara, caja, cubo).A  los  2  meses se le ofrecen pedacitos de  pan, galleta,  juguetes pequeños, con cuidado de que no los lleve a la boca o  nariz,  para colocarlos  en un recipiente de boca estrecha (pinza) además,  cajas para tapar  y destapar, pomos con tapas de rosca, para que trate  de desenroscarlos.  Se le debe enseñar a arrastrar juguetes,  empujar, entrar y salir de una caja, etc.
EJEMPLOS DE COMPLEJOS SENSORIALES - PSICOMOTRICES.

SUBGRUPO 45 DIAS A 3 MESES.1. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto sostiene la  pierna del pequeño por debajo con una mano y la otra la coloca  de  manera que  el  dedo pulgar quede en la planta del pie y  el  resto  en el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde  los dedos hasta el talón, siempre en dirección hacia arriba. Repetir 2´ veces.2. El  niño  acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos,  el adulto  lo llamará  por su nombre para que busque  con  la  mirada, después desliza  un juguete que produzca  sonidos  suaves (chinescos) llevándolo hacia un lado, hacia otro y hacia arriba-abajo con el fin de  lograr que busque la fuente productora del sonido. Repetir  2-3 veces.

3. El niño acostado de lado a la mesa, el adulto de frente a él  colocando una mano en el brazo para que el niño se mantenga en la posición,  con  la  otra pasar el dorso de la mano  suavemente  por  la espalda  en dirección hacia arriba, del lado que está apoyado  a  la mesa. Posteriormente colocará frente al niño un juguete brillante y sonoro que moverá a un lado y a otro en dependencia de la posición en que se coloque al pequeño para que siga al objeto dentro  de  su campo visual. Repetir 2-3 veces por cada lado.

4. Tomar  al  niño por debajo de las axilas, apoyando sus pies  en  el abdomen del adulto. Realizar movimientos laterales, libremente. Esto se ejecuta conversando con él y cantándole. Repetir 2-3 veces.

5. El niño acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, colocar un objeto llamativo frente a él. Pasarle el dorso de las manos a ambos  lados  de  la columna vertebral desde los  glúteos  hacia  el cuello  y del cuello hacia los glúteos con la palma de  las  manos. Repetir 2-3 veces.6. El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto lo sostiene por los tobillos y con la otra mano le pasa un cepillo de cerdas suaves  por el borde externo e interno del pie. Repetir 2-3 veces en cada pie.7. El  niño acostado de lado en la mesa, el educador (a) lo  sostiene  con una mano y con la otra le mostrará un juguete brillante  y  sonoro dentro  de su campo visual para que lo siga con la vista; mantendrá el  juguete  en un lugar, posteriormente en esa  misma  posición  le pasará  al niño el dedo por la columna vertebral en dirección a  los glúteos. Repetir una vez por cada lado.8. Acostado de espalda, pasar el dedo índice y del medio sobre la línea alba, desde  el  final del esternón hasta la  pelvis.  Repetir  2-3 veces.9. El niño acostado de espalda, el adulto coloca una mano en las plantas de los pies, la otra en las rodillas; extender las piernas  poco a  poco y moverlas de abajo hacia arriba sin tocar la superficie  de apoyo. Repetir 2-4 veces.

10. El niño acostado de frente a la mesa, una mano del adulto  colocada en la planta de los pies del bebé, la otra pasará por debajo de  las axilas agarrándolo suavemente por el pecho. Al frente del pequeño situará un juguete  para que se desplace y trate  de  alcanzarlo. Repetir 2 - 3 veces.11. Acostado de espaldas, el adulto le mostrará un juguete llamativo a la altura de la vista, moviéndolo hacia los laterales para que lo  siga y realice torsión de la cabeza. Repetir 2 - 3 veces.12. El  niño  acostado  de espaldas a la mesa, el adulto lo  agarra  por debajo  de las axilas y levanta algo el tronco para  realizar  giro hacia la derecha e izquierda. Repetir 3 veces por cada lado.

13. El  niño  acostado de espaldas el adulto estimulará con  un  juguete sonoro   a la altura de la vista y moviéndolo hacia detrás.  Después pasar un brazo por la espalda a la altura de los hombros, colocar la  palma  de la otra mano en las plantas de los  pies  del  pequeño ejerciendo una ligera presión para que el niño extienda las piernas (empuja la mano y se desplace hacia detrás. Repetir 2 - 3 veces.14. El  niño acostado de espaldas a la mesa el adulto sostiene  con  una mano  la pierna del pequeño por debajo, la otra la coloca dé  manera que  el dedo pulgar le quede en la planta del pie y el resto  en el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los dedos hasta el talón, siempre en esa dirección. Repetir 2 - 3 veces con cada pie. 

SUBGRUPO 3 A 6 MESES.

1. El  niño  acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, el adulto por detrás del pequeño le mostrará un juguete que situará a  un lado, realizando movimientos hacia arriba para que gire  el tronco hacia ambos lados. Repetir 3 veces por cada lado.

2. Acostado  de  frente a la mesa con apoyo de antebrazos,  el  adulto estimulará al niño con un objeto sonoro para la búsqueda del  sonido fuera de su campo visual. Mantener el objeto de frente al niño y  en esta posición le realizará movimientos suaves con el dorso de las dos manos de los glúteos hacia el cuello y del cuello a los  glúteos con la palma de las manos. Repetir de 3 a 6 veces.

3. El bebé acostado de frente a la mesa con las piernas fuera  realizar un suave y ligero pellizqueo en los glúteos hasta lograr que extienda las piernas por reflejo. Repetir 4 veces.

4. El  niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo agarra   por debajo  de las axilas y levanta algo el tronco para  realizar  medio giro hacia la derecha e izquierda. Repetir 3 veces por cada lado.

5. Acostado de espaldas a la mesa, se le mostrará un juguete para que el niño lo siga con la vista, después pasar el dedo índice y del  medio sobre  la línea  alba desde el final del esternón pasando  por el ombligo y hasta la pelvis. Repetir 3 veces. 

6. El  bebé acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo sujeta por  los tobillos y eleva las piernas. Frente al pequeño  se  sostiene  un juguete  sonoro fuera  de su campo visual para que se estimule  a alcanzarlo. Repetir 3 veces.

7. Acostado  de  espaldas a la mesa y hablándole, tomar al niño  por  el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suaves o el dedo por la  planta del pie. Repetir 3 veces por cada pie.

8. El  niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo sostiene  por debajo  de las axilas con ambas manos para  ponerlo  en  posición vertical (parado). Insistir que el niño baile (no dejando que se apoye completamente en sus pies). Repetir 2 - 3 veces.

9. El niño acostado de frente a la mesa, pasar las dos manos suavemente por la espalda del pequeño, desde los glúteos hacia arriba sin tocar la columna vertebral. Colocar objetos en la mesa para que los visualice. Repetir 3 veces.

10. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto sostiene un juguete a  la altura del ombligo para que intente alcanzarle con los pies  o las  manos.  El juguete se aleja y se acerca del niño.  Repetir 3 veces.

11. El niño acostado de frente a la mesa el adulto sostiene al niño  por las axilas y las manos cercanas y el muslo mas separado ahí provocando un giro quedando boca arriba.  Se debe repetir por el  otro  lado. Se repite 2 o 3 veces.- El  bebé acostado de frente a la mesa, el adulto le sujeta por  los tobillos y eleva las piernas. Frente al pequeño se coloca un juguete para  que lo estimule a alcanzarlo. Alejar el juguete para  producir estiramiento y posteriormente permitir que el niño agarre.  Repetir 2 o 3 veces.- Acostado de espalda a la mesa, tomar al niño por el tobillo y  pasar un cepillo de cerdas suaves y el dedo por la planta del pie. Repetir 3 veces en cada pie.- El  niño  acostado de espalda a la mesa, el adulto  le colocar  un juguete que cuelgue por encima del ombligo, hacer que intente alcanzarlo con los pies y con las manos. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente a la mesa con el apoyo de antebrazos, el adulto lo llama por su nombre para que busque  con  la  mirada, después desliza  un juguete que produzca sonidos  suaves llevando hacia  un lado, hacia el otro y hacia arriba abajo con el  fin de lograr  que  busque la fuente productora del sonido con  similares movimientos de la cabeza y tronco (arriba, abajo  y torsiones). Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, acariciara la espalda (de arriba hacia abajo para que se  produzca  una extensión del cuerpo). Repetir 4 veces.- El niño acostado de espalda, el adulto le brinda los pulgares de sus manos  (agarre) para elevar los brazos extendidos hacia el lateral, al frente y flexionarlos al pecho. Repetir de 2 a 3 veces.

- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto pasa un brazo por la espalda a la altura del hombro. Colocar la palma de la mano en las  plantas de los pies del pequeño estimulando el  desplazamiento. Repetir 4 veces.- El  niño acostado de frente a la mesa, una mano del adulto colocada en la planta de los pies del bebé, la otra pasar por debajo de las axilas agarrándolo suavemente. Al frente del pequeño se colocará un juguete para estimular que se desplace y trate de alcanzarlo. Facilitar que el niño lo agarre.- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto sostiene la  pierna el pequeño por debajo con una mano y la otra la coloca  de  manera que el dedo pulgar queda en la planta del pie y el resto  en  el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los dedos hasta el talón, siempre en dirección hacia arriba. Repetir 2 o 3 veces con cada pie.- Estimular el giro activo (derecha e izquierda. Desde la posición  de acostado  de frente a la mesa, colocando un juguete llamativo hacia el  lugar del giro y facilitar que el niño lo agarre. Repetir  3 veces por cada lado. - Acostado de frente a la mesa, con las piernas fuera de esta, realizar  un suave  y ligero pellizqueo en los glúteos  del niño  hasta lograr que extienda las piernas por reflejo. Repetir 5 veces.- Acostado de espalda a la mesa, tomar al niño por el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suaves y el dedo en la planta del pie.  Repetir e veces.- Acostado  de  espalda a la mesa, pasar el dedo índice y  del medio sobre la línea alba, desde el final del esternón pasando  por el ombligo y hasta la pelvis. Repetir 3 veces.- Estimular  el gateo, colocando un juguete llamativo frente al  niño para favorecer el desplazamiento.

- Acostado de  espalda a la mesa, se ofrece al niño sostener  un aro pequeño en cada mano. El adulto sostiene los aros de la misma  forma y le separa los brazos extendidos al niño hasta ponerlos en contacto con la mesa en posición horizontal posteriormente llevarlos al frente y entrecruzarlos. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente a la mesa, el adulto le coloca un juguete al lado para estimular que realice giros hacia la derecha e izquierda, y agarre el objeto y accione con (agitar). Repetir 3 veces. Por cada lado.- Acostado de espalda a la mesa, tomar al niño por el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suave o el dedo por la planta del pie.  Repetir 3 - 4  veces en cada pie, posteriormente roza ligeramente el  interior de los muslos para que los separe.- El  niño  acostado  de espalda, el adulto sostiene  las piernas  y realiza flexión y extensión de forma alternada. Repetir 2 - 3 veces.- Estimular con un juguete al niño para que gatee en diferentes direcciones por el piso y agarre el juguete.

SUBGRUPO DE 6 - 9 MESES.

- El bebé acostado de espalda, colocarle juguetes a la distancia de su brazo  para que lo flexione y extienda, cuando lo agarre,  estimular para que apriete, agite. Primero con un brazo y después con el otro. Repetir 3 veces con cada brazo.- El pequeño acostado de frente. Se le presentan objetos de diferentes tamaños para que  los agarre, luego el adulto lo  tomara   por  los antebrazos, tratando de incorporar al pequeño verticalmente Bailoteo. Repetir 3 veces.- Acostado de espalda tomar al niño por el tobillo y pasarle un cepillo de cerdas suaves por la planta del pie, borde externo e interno. Repetir 3 veces en cada pie.- Acostado de espalda. Pasar el dedo índice de la mano sobre la línea alba  desde el final del esternón por el ombligo y hasta la  pelvis. Repetir 3 veces.­ Gateo libre, estimulado por un juguete.- Desde  la  posición  de acostado de frente, colocarle juguetes  de diferentes tamaños y texturas a la distancia de su brazo para que lo flexione  y extienda primero con un brazo y después con el otro (manipule). Repetir 3 veces.- El bebé acostado de espalda, el adulto lo sujeta por los tobillos  y eleva  las piernas. Frente al pequeño se coloca un juguete para  que lo  estimule a alcanzarlo. Alejar el juguete para  producir estiramiento. Permitir que lo apriete, agite, golpee. Repetir 3 veces.

- El  niño  acostado  de espalda, el adulto con una mano  sujeta  las piernas y en la otra sostiene un juguete o aro pequeño que se coloca encima  del tronco hacia la derecha para estimular que el niño lo agarre con esta mano y se incorpore a sentarse con el apoyo  del antebrazo izquierdo y el brazo derecho extendido. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente, con apoyo de manos y antebrazos, colocar un juguete sonoro frente a él fuera de su campo visual para que lo localice. Acariciarle  la  espalda de arriba hacia abajo  con las palmas  de las manos que extienda y levante la cabeza y el tronco. Repetir 3 veces.- El  niño  acostado de espalda, el adulto lo toma por las  piernas  y realiza  flexión y extensión de piernas simultáneas y alternas.  Se repite3 veces.- Sentado: Sacar y meter objetos, pinza digital.- Sentado:  Sacar y meter objetos de diferentes tamaños  y  texturas, pinza digital.- Acostado de espalda con piernas flexionadas el adulto le coloca una pelota frente a él para que el pequeño trate de tocarla primero con una mano y después con la otra. Repetir 3 veces con cada mano. - Acostado de espalda, se ofrece al niño sostener un aro en cada mano el  adulto también sostiene los aros. Separar los brazos  extendidos hasta  ponerlos en contacto con la mesa  en posición  horizontal, posteriormente llevarlos al frente y entrecruzar los brazos. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente, con apoyo de antebrazos pasar el  dorso de las manos a ambos lados de la columna vertebral desde los glúteos hasta el cuello y con la palma de las manos desde el  cuello hasta los glúteos. Repetir 3 veces.- El  adulto sentado con piernas unidas y extendidas, el pequeño a  su lado en posición de gateo. El adulto estimula al pequeño  para  que trepe por encima de las piernas. Repetir 3 veces.- Sentado  el  pequeño en el rodillo, el adulto lo sostiene  por  los muslos.  Mover el rodillo hacia atrás y hacia delante,  hasta  que pase  de la  posición de sentado a parado. El movimiento  se  debe realizar lentamente. Repetir 3 veces.- El bebé de pie, el adulto lo sostiene por el abdomen y con la  otra estimula con un juguete a realizar la flexión del tronco. Repetir 3 veces.- El bebé acostado de espalda, el adulto lo sostiene por las axilas  y trata de incorporarlo en posición vertical (parado). Estimular para que el niño baile. Repetir 3 veces.- El adulto sostiene el pequeño que se encuentra de pie, colocando  un brazo  por debajo de las axilas. Estimular al bebé a extender  los brazos para alcanzar el juguete que sostiene el adulto frente a él variando su altura. Repetir 3 veces.- Estimular  a  que el niño gatee por el piso, colocando  un  juguete llamativo,  posteriormente se sienta para meter y sacar objetos  (de diferentes tamaños,  colores y texturas) de  un  recipiente, pinza digital).

- El  niño acostado de espalda. El adulto frente a él con un bastón estimular  para que  el pequeño eleve las piernas  hasta  tocar  el bastón con las plantas de los pies. Repetir 3 veces.- Acostado de espalda. Pasar el dedo índice de la mano sobre la  línea alba,  desde  el final del esternón, pasando sobre el  ombligo  y hasta la pelvis. Repetir 3 veces.- El  bebé de pie, el adulto lo sostiene por el abdomen y lo  estimula con  un juguete a realizar torsión del tronco  hacia ambos  lados. Repetir 3 veces por cada lado.

- Sentado:  Pinza  digital, meter y sacar objetos, lanzar la  pelota desde  esta posición y continuar gateando por el piso  á buscarla. Repetir 2 - 3 veces.- De pie, con ayuda del adulto, subir y bajar un cajoncito de alguna altura. Repetir 3 veces.

- El niño sentado en la sillita, con los pies apoyados en el piso, el adulto situado por detrás, le sostiene por los muslos con una mano y con la otra le presenta al niño un juguete que se encuentra al nivel de  la  cabeza  y se mueve hacia los lados. El pequeño tratará de alcanzarlo, flexionando y extendiendo los brazos y realizando torsión del tronco. Repetir 3 veces.

- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto sostiene la  pierna del  pequeño por debajo con una mano y la otra la coloca  de manera que  el  dedo pulgar quede en la planta del pie y el resto  en  el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los  dedos hasta  el talón, siempre en dirección hacia arriba. Repetir 2 – 3 con cada pie.

- Sentado o parado con un punto de apoyo (mano del educador (a).  ofrecer pelotas en una caja para que las saque y las lance. Ofrecer  el segundo punto de apoyo para caminar y recoger las pelotas,  guardarlas en la caja. Repetir alternando las manos. Repetir 3 veces.

- Sentado: Pinza digital.

SUBGRUPO 9 -12 MESES

- El  niño apoya el abdomen en el rodillo, el adulto los sostiene  por las  piernas. Se imprime un suave movimiento al rodillo para que  el pequeño  apoye las manos y las rodillas alternadamente. Repetir 3 veces.

- El niño sentado en un banquito con los pies apoyados en el piso,  el adulto por detrás le sostiene por los muslos y le llama su atención, para que el pequeño busque de donde procede la voz y realice torsión del tronco. Repetir 3 veces por cada lado.

- El  niño acostado de espalda a la mesa, el adulto lo sostiene  por los tobillos y con la otra mano le pasa un cepillo de cerdas  suaves por  el borde externo e interno del pie. Repetir 2 - 3 veces en cada pie.

- El  niño  parado, el adulto sostiene al pequeño por debajo  de  las axilas y trata de que dé algunos pasos por el piso.

- De  pie con ayuda del adulto, subir y bajar un cajoncito de alguna altura. Repetir 3 veces.

- Sentado: Abrir y cerrar una caja, meter y sacar objetos de la misma.

- El  niño colocado en cuadrupedia (posición de gateo. colocar  un juguete a una altura tratando que el niño desde esa posición  avance hacia él y se pare para alcanzarlo. Repetir 2 – 3 veces.

- El  pequeño de pie, el adulto lo sostiene por la cadera y  lo  llama para que realice torsión del tronco hacia la derecha  e  izquierda. Repetir 3 veces a cada lado.

- Acostado de espalda. Pasar el dedo por la línea alba desde el  final del esternón, ombligo hasta la pelvis. Repetir 3 veces.

- Sentado:  Meter  y  sacar, golpear entre sí  cubos pequeños,  sacar objetos pequeños de un recipiente (pinza digital).

- El  niño  de  pie se sostiene de dos bastones  que se encuentran colocados verticalmente en el piso. El adulto se coloca por  detrás y pone sus manos por encima de las del pequeño, estimulándolo a dar pasitos, moviendo los bastones. Repetir 3 veces.

- El  niño sentado, se coloca un objeto a un lado estimulándolo a  que lo  recoja realizando torsión del tronco. Repetir 3 veces  por cada lado.

- Esconder el juguete para que lo busque.

- El bebé desde la posición de parado, el adulto lo sostiene por  los antebrazos estimulándolo a realizar cuclillas para recoger  objetos pequeños (3 o 4) en el piso (pinza), uno cada vez y colocarlos en un recipiente. Posteriormente y desde la posición de sentado, sacarlos.

- El niño acostado de frente con apoyo de antebrazos, pasar el dedo de arriba hacia abajo por el centro de la espalda para que se  produzca una extensión del cuerpo. Repetir 3 veces.

- El  niño parado se sostiene de un aro junto al adulto que se  coloca por delante y lo estimula para que el pequeño dé pasitos pasando 3 o 4 objetos colocados en el piso.

- El niño y el adulto frente a frente parados agarrando el bastón  con las manos. Realizar flexión al frente y cuclilla. Repetir 3 veces.

- El  niño parado el adulto le coloca un pañal alrededor del tronco  y lo  sostiene por detrás, estimulará al pequeño a  caminar  por  una senda formada por dos bastones que se encuentran en el piso indicando un camino con una separación aproximada de 3 a 4 cm. Repetir 3 veces.

- Subir  y  bajar  una escalera (3 o peldaños. Con la ayuda  del educador (a). Se estimulará con un juguete colocado arriba de la  escalera. Repetir 3 veces.

- Sentado:  Tapar  y destapar, colocar dos cubos dentro, sacarlos  y colocarlos uno sobre otro, guardarlos.

- Desde la posición de sentado o parado lanzar la pelota y  estimular para que  gatee o dé pasitos para alcanzar el  juguete.  Repetir 3 veces.

- Sentado: Introducir un objeto dentro de otro, colocar anillos en una varilla.

- El niño sentado, el adulto brindará un bastón para llevar los brazos arriba, al frente, flexión y extensión. Se repite 3 veces.

- Sentado el  pequeño en el rodillo, el adulto lo sostiene  por  los brazos.  Llevar el rodillo hacia atrás y luego hacia  adelante  para que  el niño quede en cuclillas y pase de esa posición a parado. El movimiento debe hacerse lentamente. Repetir 3 veces.

- Desde la posición de gateo colocar un juguete en el piso para que el niño  trepe  por encima de las piernas del adulto que  se  encuentra sentado en el piso.

- El  niño parado se estimula a que camine con un punto de apoyo  por encima de 3 o 4 obstáculos colocados en el piso (cuerdas, bastones). Se le brindará ayuda al pequeño si es necesario. Repetir 2 veces.

- Sentado: Atraer a sí objeto atado.- El  niño  acostado  de frente, el adulto le brinda el bastón  para elevar los brazos (arqueo). Repetir 3 veces.

- Desde  la posición de sentado o parado, el niño sostiene una pelota entre  las manos y la lanza con una mano. Repetir 3 veces  con  cada mano.

- El  niño acostado de espalda, el adulto le coloca el bastón en   los pies para elevar las piernas. Repetir 3 veces.

- Subir  y  bajar  una escalera (3 o peldaños. Con la ayuda  del educador (a). Se estimula con un juguete colocado el final de la misma. Repetir 3 veces.

DESARROLLO DEL LENGUAJE

PRIMER CICLO. (Primer año de vida))

CARACTERIZACION DEL PROGRAMAEl  desarrollo del lenguaje ocupa un importante lugar en el curso  del desarrollo psíquico en el primer año, ya que mediante él se crean  las premisas de la adquisición de la lengua materna, base fundamental para la asimilación de la experiencia acumulada.Esta área del conocimiento tiene su antecedente en las primeras  reacciones significativas del niño, las que se dan en el proceso de  comunicación  emocional con  el adulto, que lo estimula  a  la  actividad mediante el contacto con el objeto y la emisión de sonidos verbales.Desde este punto de vista guarda una estrecha relación con el desarrollo de la percepción visual y auditiva, que le es fundamento para  la diferenciación de los diferentes sonidos. A su vez mantiene una estrecha interconexión con el desarrollo de las emociones, en especial  la animación  general que se provoca durante el complejo de animación,  y que se acompaña de diversas expresiones orales que reflejan la necesidad de contacto social del niño.Los contenidos básicos del programa abarcan la formación de las premisas del lenguaje, el desarrollo de la comprensión del lenguaje adulto (lenguaje pasivo)  y el desarrollo del lenguaje activo,  que han  de trabajarse en estrecha unión e interdependencia.Este programa se articula con el de Lengua Materna del segundo  ciclo, por  lo que de acuerdo con el desarrollo alcanzado por  el  niño,  el educador (a) ha de prever hacia el final del primer año, su continuidad, aunque aún el niño no haya transitado hacia el grupo superior.

OBJETIVOSEl educador (a) ha de trabajar para que los niños:- Reproduzcan activamente los sonidos del habla.- Comprendan de manera elemental el lenguaje del adulto.

- Emitan las primeras palabras significativas.

CONTENIDO

SUBGRUPO DE 45 DIAS A 3 MESES- Emisión de sonidos y palabras por el adulto durante la realización de actividades y procesos de la vida cotidiana.- Repetición  por el adulto de los sonidos espontáneos  o  provocados que emita el niño.- Estimulación  objetal  y verbal para manifestación de  la  primera sonrisa social.- Estimulación  verbal para el surgimiento de la animación  general del niño (complejo de animación).- Ejercitación de estructuras fonatorias del niño (movimientos  rotatorios de la lengua durante el proceso de alimentación).

SUBGRUPO DE 3 A 6 MESES.

- Denominación  por el adulto de objetos y acciones en las  distintas actividades y procesos de satisfacción de necesidades básicas,  sin exigir repetición por el niño.- Estimulación verbal del gorjeo-balbuceo (silabeo.

- Repetición e imitación de los sonidos espontáneos (vocalizaciones, estornudos, bostezos, trompetillas, etc. o provocados que emita  el niño, y estimularlo verbalmente a su reproducción.

- Utilización  de diferentes entonaciones (alto – bajo, grave – agudo, serio – alegre, durante el contacto verbal con el niño.- Llamar al niño por su nombre. Señalar el de adultos, con repetición de sonidos.- Utilización de juegos de movimientos (bajar – subir, etc.) acompañado de las palabras correspondientes.- Estimulación verbal de sonidos y sílabas nuevas para el niño. - Ejercitación de estructuras fonatorias del niño (movimientos  rotatorios de la lengua).

SUBGRUPO 6 – 9 MESES. - Denominación  por  adulto de objetos y acciones  en las  distintas actividades  y procesos de satisfacción de necesidades  durante  su realización.- Repetición de los sonidos espontáneos o provocados del niño. Estimulación verbal por adulto para su reproducción.- Utilización de diferentes entonaciones más complejas en el contacto verbal con el niño (asombro, duda, enfado, ternura, etc.).- Estimulación  de  sonidos como respuesta ante  la presentación  de objetos acompañados de las palabras que lo designan, y algunos  de sus sonidos onomatopéyicos. - Establecimiento  de  la relación objeto – palabra: localización  del objeto, en lugar determinado y en cualquier lugar.- Establecimiento de la relación movimiento – palabra, mediante realización de acciones relacionadas con palabras, órdenes, rimas, etc.- Estimulación de la imitación de sonidos y palabras.- Cumplimiento  de órdenes sencillas: entregar un objeto mediante  la estimulación verbal repetir una acción psicomotriz aprendida  (tortitas, Tun tun en la naricita, etc.), combinando movimiento – palabra.- Utilización del nombre del niño en realización de actividades y  la vida cotidiana.- Estimulación  verbal para que el niño busque objetos que  se  caen, desaparecen o se ocultan ante su vista.- Utilización de las primeras palabras prohibitivas (no), ante situaciones que lo demanden.- Ejercitación  de  estructuras  fonatorio – psicomotriz  (solicitar  besos suaves – fuertes)SUBGRUPO 9 - 12 MESES.

- Denominación de objetos y acciones en las actividades y procesos de la vida cotidiana, estimulación verbal y objetal a su reconocimiento búsqueda y pronunciación.- Repetición de los sonidos espontáneos o provocados del niño.  Estimulación para su reproducción. - Utilización  de diferentes entonaciones en contacto verbal  con  el niño (asombro, duda, enfado, ternura, etc. relacionarlos con situaciones cotidianas.

- Demostración  de juegos y acciones objetales simples, estimular imitación de las mismas por acción verbal del adulto. Realización de acciones objetales para el surgimiento de  generalizaciones elementales  de  la palabra:  reconocimiento  del objeto independientemente de su variedad, diversidad o localización.- Realización  de  acciones reales y lúdicras que impliquen  seguimiento  de una orden simple, búsqueda y entrega de objetos a  petición verbal del adulto.- Llamar al niño por su nombre para provocar reacción de respuesta. Nombrar adultos y niños cercanos y estimular a su reconocimiento.- Muestra y denominación de objetos acompañados de sonidos onomatopéyicos, estimulación verbal y objetal a su reconocimiento y pronunciación.- Utilización de frases de varias palabras como respuesta ante  palabras aisladas o gestos del niño, en situaciones diversas.- Utilización  de  palabras prohibitivas o permisivas por el  adulto (no, si, se puede, no se puede, etc.) ante situaciones que lo  demanden.- Descripción  de  láminas, fotos, representaciones de  los  objetos reales, y estimular su reconocimiento y orientación  verbal  del adulto.    - Realizar  acciones  conjuntas con el niño para fortalecimiento  de estructuras fonatorias: Soplar velitas, realizar chasquidos con  la lengua, inflar cachetes, etc.

ORIENTACIONES METODOLOGICAS. Desarrollo  del  lenguaje cuenta con una  frecuencia diaria,  ubicada principalmente  en el horario de la mañana, para llevar  a  cabo  el cumplimiento de los objetivos mínimos esenciales.  No  obstante,  la estimulación del lenguaje debe concebirse en todos los momentos de  la vigilia  activa del niño, durante la realización de las  más  diversas actividades y procesos de satisfacción de las necesidades básicas, e incluso en aquellos momentos en los que el niño se centra en su propia actividad, donde la lengua materna debe mantener un contacto entre la actividad que realiza el adulto y la del niño en sí.

Así,  cuando se baña al niño, el educador (a) debe hablarle sobre lo  que están haciendo, nombrarle los objetos que utiliza para el baño,  señalarle verbalmente las partes del cuerpo que le limpia,  las acciones que realiza,  entre otras. Pero también, cuando el niño  está en  el corral o el área de gateo, y se entretenga en su propia actividad,  el educador (a) debe hablarle pausadamente, señalándole lo que está haciendo, elogiando sus logros, nombrando los objetos que  manipula, etc. Incluso, si el niño está aparentemente inactivo o se concreta a  mirar tranquilamente  a su entorno, el educador (a) le hablará de lo  que  ella está haciendo, o de lo que otros niños hacen, para mantener un  nivel de estimulación verbal adecuado.Lo  importante es que el niño tenga una atmósfera sonora a su  alrededor,  en que las palabras se expresen de manera clara y  comprensible, en  un tono suave y mesurado, sin ruidos altisonantes que impidan  la correcta  diferenciación  de los distintos sonidos por el niño.  Esto debe alternarse con períodos de silencio, que deben ser mucho menores en número que aquellos en los que se propicia una estimulación sonora.

Los  contenidos de Desarrollo del Lenguaje responden a los  objetivos del primer ciclo aunque están organizados en cuatro subgrupos etareos, 45  días – 3 meses, 3 – 6 meses, 6 – 9 meses y 9 –12 meses,  con contenidos específicos para cada uno de ellos, los que responden a los objetivos generales  del ciclo del primer año de vida. Estos contenidos  señalan que aspecto básico de la formación del lenguaje está sucediendo o predomina en el subgrupo en cuestión, pero tienen un carácter  general y se  trabajan de manera simultánea en las  actividades, pues están estrechamente interrelacionados.Por ejemplo, cuando en el subgrupo de 9 – 12 meses el educador (a)  realiza una actividad en la que su contenido sea describirla al niño un objeto o  su representación en una lámina, con el objetivo de  que el niño incorpore esta palabra a su vocabulario pasivo, a la vez estimulará al niño a que la repita, tratando de incorporar los objetivos el vocabulario activo en la misma actividad. Esto ha de constituir una  norma general para la realización de todas las actividades programadas en el primer  año de vida, y solamente énfasis que pueda darse a un  tipo u  otro de lenguaje indicará qué es lo principal que  se propone el educador (a).En  establecimiento de una sólida y estrecha relación afectiva  del educador (a) con los niños, la pronta satisfacción de  sus  necesidades básicas y la estimulación más apropiada para una vigilia rica son condiciones básicas previas para posibilitar la asimilación de estos  contenidos, y fomentar en los niños la comprensión e  imitación activa de los sonidos de la lengua.Para  llevar a cabo esto se utilizan como medios esenciales  diversos tipos de objetos, tales como chinescos, sonajeros, móviles, objetos representativos de animales, muñecas, entre otros, cuidando que  sean de colores planos y brillantes, de fácil manipulación y de diseño reconocible.  Igualmente se utilizan objetos diversos para ser mostrados  al niño durante la actividad programada y que tienen  como  función la asimilación de un conocimiento o propiedad, pero que no son para  ser usados libremente por el niño durante la actividad independiente, por su peligrosidad, posibilidad de piezas desprendibles, o de emisión  de sustancias.  Estos juguetes se mantienen fuera del alcance del niño y sólo  se usan en la actividad programada con un adecuado  control por parte del educador (a).

También se pueden utilizar láminas representativas de los objetos para establecer generalizaciones más complejas.Para lograr que los niños se interesen por los contenidos del desarrollo del lenguaje se hace imprescindible una atmósfera agradable en  el salón,  la utilización por el adulto de una entonación suave  y  una pronunciación adecuada, sin trastornos de los sonidos, que posibiliten una diferenciación clara de los fonemas que el niño debe asimilar. Estas condiciones básicas deben acompañarse de actividades atrayentes y creativas que estimulen a los niños a interesarse por la  comunicación oral.El Desarrollo del Lenguaje se trabajará preferentemente en las  condiciones del área de gateo y de sol para los niños que ya tienen desplazamientos, y en el corral colectivo o individual para los más pequeños. Algunas actividades para el subgrupo mayor de 12 meses  pueden ser efectuadas en la mesa baja, dadas las condiciones de los materiales a utilizar.

En  todos los procesos de satisfacción de necesidades básicas  pueden incorporarse contenidos del programa sí así lo permiten las  condiciones, con el fin de activar la comprensión de la lengua materna. Durante el  proceso del aseo se posibilita la introducción de contenidos tales  como la estimulación del gorjeo y el balbuceo, o la imitación por el educador (a) de todos los sonidos que el niño emita. Mientras  se realiza el proceso de alimentación se puede  llamar  al niño  por  su nombre, o establecer la relación entre el  objeto  y  la palabra,  al denominar el jarrito o la cuchara. En la preparación de la siesta de los niños es factible utilizar diferentes entonaciones de voz  por el educador (a) para ayudar a conciliar el sueño, tanto con  las palabras, como con las nanas que se utilicen.

Estas  actividades programadas generalmente deben tener un  carácter individual, si bien en determinadas condiciones, pueden realizarse  con varios niños simultáneamente, en dependencia de las posibilidades  del contenido. Por ejemplo, si el educador (a) está  en el área de gateo jugando con algún objeto, puede prestar una mayor atención a los dos o tres niños que le están más cercanos, y reforzar con estos la denominación, ya que generalmente, los niños se sienten atraídos por cualquier  objeto que les muestre el educador (a). Lo importante es no  fijar esquemas en este sentido, y el educador (a) puede desarrollar iniciativas creadoras que le permitan una buena estimulación verbal de los niños, que es la fuente para el posterior dominio de la lengua materna.

Estas  actividades programadas tendrán una duración entre 2 y 4  minutos.Los contenidos de Desarrollo del Lenguaje se estructuran didácticamente por subgrupos etareos, no obstante, para cada niño se consideran de acuerdo con la evaluación de su desarrollo. Esto quiere decir que si, por  ejemplo, el niño tiene ocho meses y ya es capaz de  entregar  un objeto que se le pide verbalmente, que es un contenido del subgrupo  de 6 – 9 meses, se le debe estimular a la búsqueda y entrega de este  objeto, que se corresponde con contenidos del subgrupo siguiente, de 9 - 12 meses. Lo importante en esto es enfocar el trabajo  de  esta manera creadora, y no propiciar una falta de estimulación porque se considere incorrecto metodológicamente el incluir contenidos de otros subgrupos, esto lo determina el propio desarrollo del niño, y el educador (a) deben estar bien conscientes de este enfoque.Un  contenido de singular importancia lo constituye la estimulación para  el surgimiento del complejo de animación, pues el mismo  es  la base para la realización de otras actividades. Para lograr su manifestación el educador (a) ha de colocar al niño boca arriba acostado preferentemente  en  el corral colectivo, y a continuación,  lo  estimulará verbalmente  procurando centrar la visión del niño en su  rostro.  Es importante recordar que el rostro del educador (a) debe estar en  movimiento mientras estimula al niño, pues de lo contrario, la  respuesta será débil o puede no producirse. Esta estimulación provoca una animación general del niño, que realiza movimientos con sus brazos y  piernas, a la vez que emite sonidos guturales.

La animación general que se provoca en el complejo de animación  sirve para  la  puesta en práctica de otros contenidos, como  puede  ser  la estimulación verbal del gorjeo y el balbuceo, o la repetición de los sonidos espontáneos  emitidos  por el niño. En la estimulación del gorjeo  es  importante  repetir de la manera más exacta  posible  los sonidos guturales que dice el niño, que a veces conduce a la emisión de  un sonido continuo que ha de ser repetido por el educador (a). Es  de señalar  que en esta ocasión resalta la concentración del niño en  el rostro  del educador (a), lo cual es un signo evidente de un  comportamiento verbal activo por parte del pequeño.De igual manera para lograr la repetición por el niño de los  sonidos que produce el adulto, a partir de la manifestación, del  complejo  de animación,  que es la primera expresión del desarrollo  afectivo social, constituye un elemento importante la comunicación oral entre el niño y el educador (a).En  el subgrupo de 45 días – 3 meses los sonidos que emplee el adulto han  de ser siempre de vocales seguidas de consonantes (Ej.: aj, am,  ej  ik, ur, etc.), luego a partir de 3 – 6 meses sonidos de consonantes seguidas de vocales (tales como: ma, ta, ne, po, ri, mu, etc.). A partir de  6 – 9 meses  los sonidos pueden incorporar una  vocal-consonante – vocal  (ej: ama,  eto,  iso, upa, etc.) y utilizar una combinación  de  las formas anteriores con una expresión vocal prolongada.Es importante saber que en el tránsito entre el subgrupo de 6 – 9 meses hacia  el de 9 - 12, el niño puede reproducir el sonido sin  una  exacta relación fonética, y esto es perfectamente normal. Ya a partir  del último trimestre sus reproducciones mantienen una  relación fonética semejante a la que emite el adulto.

A partir del subgrupo 3 – 6 se ha de comenzar a trabajar en los  contenidos referentes a la utilización de diversos movimientos, en forma de juegos  o acciones psicomotrices, que se asocian con palabras  determinadas para  establecer la relación entre estos movimientos y las  palabras que  se acompañan, ejemplo, en 3 – 6 meses se puede tomar el niño por debajo  de las axilas y elevar su cuerpo hacia arriba repitiendo  verbalmente "arriba" o "sube-sube" y luego descenderlo diciendo "abajo " "baja - baja".  Esta actividad suele gustar mucho a los niños,  y puede realizarse  en cualquier momento de la vigilia activa ¬ menor a  continuación  de la alimentación. En los subgrupos mayores  estos  juegos pueden asociarse a acciones más complejas, y que impliquen una  imitación activa por parte del niño, como sucede con los conocidos juegos de "las tortitas", "Tun tun en la naricita", o cualquier otro que considere el educador (a).Desde  el subgrupo de 3 – 6 meses en adelante se han de trabajar  aquellos contenidos dirigidos a la utilización de diferentes  entonaciones en  el contacto verbal con el niño, el un principio  más simples  y contrastantes, como puede ser la diferencia entre una misma  palabra emitida de manera grave y aguda, hasta otras más complejas que puedan expresar asombro, enfado, etc. Para ello podrán usarse objetos,  láminas o situaciones de juego o de la vida cotidiana. En las situaciones más simples una misma frase o palabra puede variar su tono acorde con la situación, en las más complejas es importante que el tono se  relacione con acciones específicas que los reflejen, por ejemplo si se  les muestra al niño un juguete en una actividad, el educador (a) puede exclamar "Oh lindo perrito" para reforzar el asombro que esto provoca y concretar este tono oral para situaciones semejantes.

Relacionado con lo anterior, desde el subgrupo de 6 – 9 meses se empezarán a usar las primeras palabras prohibitivas, tales como,"no", ante situaciones que lo demanden. En este caso se usará un tono ligeramente severo, pero sin estridencias, basta con que el niño detenga su  acción o centre su mirada en el educador (a) para considerar que se ha obtenido el logro. En el subgrupo mayor, pueden incorporarse expresiones  algo más complejas como "no se puede", aprovechando una mayor comprensión del habla por parte del niño. Es importante que al usar estas palabras el rostro del adulto se mantenga sereno, sin que sea necesario mostrar enojo extremo, pero tampoco hacerlo riendo, porque esto no ayudaría al niño a diferenciar.A  partir de 6 – 9 meses se incorpora un contenido importante, que  consiste  en la búsqueda de objetos que caen, desaparecen  siempre  a  la  vista del niño. Para ello, bien en el área  de  sol  o gateo, o en la mesa baja el educador (a) tomará un juguete interesante y utilizando un pañal, una hoja de papel o cartón, lo ocultará cuidando que el niño lo está mirando, luego le dirá  "dónde está... cógelo!. También  el niño puede estar de pie junto a la baranda del  corral,  y llamándole su atención sobre el objeto, dejar que este caiga al suelo, repitiendo las mismas o semejantes frases. El educador (a) debe controlar que  ella no se incline hacía donde el objeto cayó o  se  oculta,  lo importante  es  que el niño se estimule con la orden verbal.  También puede usarse una cucharita en la mesa baja y golpeando la mesa con  la misma, dejarle caer por un borde cercano al niño y demandas su búsqueda. Este contenido puede combinarse fácilmente con las entonaciones  de las palabras, o el cumplimiento de órdenes sencillas.También a partir del subgrupo de 6 - 9 meses se comenzarán a  utilizar diversos  sonidos onomatopéyicos para que sirvan de apoyo en  la  comprensión de algunas palabras, si bien debe existir acuerdos entre las diferentes educador (a) para su pronunciación. Esto quiere decir que  si para  el sonido onomatopéyico se selecciona "jau, jau", no  se deben introducir  variantes como "gua.gua o "jauf, jauf", si bien la  selección del tipo de sonido es libre.

Estos  sonidos onomatopéyicos se trabajarán tanto para el  desarrollo del lenguaje pasivo como el activo, pero cuando se demande  verbalizar alguno,  el educador (a) debe estar segura de que ya el niño  lo  tiene incorporado en su comprensión. Es importante que siempre" que se utilice  en  una u otra forma el sonido onomatopéyico se  acompañe  de la significación correcta de la palabra, como por ejemplo, "el educador (a) diga". ¿Qué  lindo el jau-jau, el perro ¡ o Cómo dijo el niño?, El  jau – jau ¿ Qué bien, el perro ¡ Sin que exija que el niño pronuncie la  palabra correcta? En el último subgrupo existe un contenido que reviste una particular importancia,  y  que puede combinarse con otros:  la  realización de acciones objetales para el surgimiento de generalizaciones  elementales de la palabra. El logro aquí estará dado cuando el niño sea capaz de reconocer el objeto independientemente de su variedad, diversidad o localización.  Para ello se hace necesario utilizar diversos tipos  de un  mismo  objeto: en colores y materiales diferentes y  ubicarlos  en posiciones distintas. Este contenido propicia la creación de múltiples actividades combinadas, como el cumplimiento de órdenes sencillas, la demostración  de acciones objetales y sociales simples, la descripción de  láminas, la realización de juegos en que  se verbalizan  objetos iguales y diferentes, etc., lo importante en todas ellas es  que  se mantengan los principios siguientes:- Que los objetos iguales varíen en su forma, color, tamaño, textura, complejidad, etc.- Que se utilicen diversos objetos y no concretarse a una sola familia de ellos.- Que  se coloquen en distintas posiciones y localizaciones,  bien  al utilizarlo individualmente o en conjunto.

Desde el subgrupo de 3 – 6 meses aparece el contenido de llamar al  niño por su nombre, y particularmente en este subgrupo el educador (a) ha de insistir  en señalar al niño que llama, mediante  gestos  y acciones psicomotrices,  para  ir asociando este sonido (el nombre del  niño)  a  una acción directa hacia el niño en particular.En los subgrupos mayores hay que tratar de que se da una reacción de respuesta del niño al escucharlo: fijar la vista, observar al adulto, detener  su juego y mirar, etc. También se le debe llamar desde  algún lugar alejado, y tratar de provocarle una reacción.Específicamente  en  el subgrupo mayor se debe trabajar para  que  el niño reconozca el nombre de quienes lo atienden, así como el de  otros niños. Esto se logra llamando a otra educador (a) por su nombre y diciéndole al niño: "Dónde está  Rosa... Aquí está Rosa! Que en este caso hará algún gesto o acción psicomotriz hacia el niño.Cuando  ya el niño reconozca, se tratará de que verbalice algunos  de los  nombres que ya identifica, uniendo a la técnica  anterior  frases tales como: A ver, llama a Rosa!", Rosa, Rosa ven acá!, Quien a su vez estimulará al niño en este sentido.Finalmente, y aunque no debe constituir una exigencia para  el  niño, cada vez que éste reclame o solicite del adulto, mediante una  palabra aislada  o de un gesto, o el educador (a) intuya que el niño la reclama, debe enfatizarse el darle la respuesta utilizando frases  de varias palabras, para estimular la comprensión del niño. Así, por ejemplo, si éste dice "zapato o cualquier sonido que se sabe significa lo  mismo, "apo o "pato",  el educador (a) podrá exclamar.  ¡El  zapato del niño!, Qué lindo está el zapato¡ o cualquier frase semejante en relación con lo que el pequeño quiere.

Un  aspecto importante del trabajo educativo en primer año de vida  lo constituye la ejercitación de las estructuras  fonatorio – psicomotrices  del niño, porque en la medida en que el niño tenga desarrolladas  dichas estructuras y domine los movimientos posibles de realizar con  estas, igualmente se posibilitará una mejor emisión de los sonidos dependientes de tales estructuras.

La  ejercitación  de estas estructuras comienza desde el  primer  subgrupo  de 45 días a 3 meses. En este subgrupo se realiza durante el  proceso de  la alimentación, es decir, cuando se le da al bebé el agua  o  la leche.  Como se sabe, la succión es un reflejo innato, que  posibilita la supervivencia del recién nacido. Por esta actividad refleja, cualquier objeto que contacte en área de los labios del niño determinará de  inmediato un movimiento de la lengua hacia la zona  de  la boca donde se siente el contacto aprovechando esta particularidad  refleja, en  el momento en que se le vaya a dar el biberón al niño, de  manera dulce  y tranquila, se tocará con la punta del biberón la comisura  de los labios del niño, lo que conducirá a un estiramiento de la lengua en esa dirección. Luego se repetirá la acción con la otra comisura, de inmediato  en  el borde superior del labio y, finalmente en  el  borde inferior,  para provocar un movimiento de rotación de la lengua. Esto puede hacerse tanto al inicio, como durante el curso de la  toma  del agua  o leche, en dependencia de la reacción del niño, pues si  tiene mucha hambre,  es mejor satisfacer primero su  necesidad  inicial  y cuando se interrumpa el proceso para sacarle el aire  o cambiar de posición,  se  pueden ejercitar las estructuras psicomotrices en  la  forma indicada.Este  tipo  de  ejercitación se mantiene durante el subgrupo  de  3 – 6 meses.  En el subgrupo de 6 – 9 meses se introduce una nueva  forma  de ejercitación que consiste en enseñarle al niño como dar besos,  y en los que el adulto exagerará el funcionamiento de los labios en  forma de "trompita", como suele comúnmente decirse. Una vez que el niño imita estos movimientos,  se  le pide alternativamente que le dé un  beso suave, o un beso fuerte al educador (a), lo que previamente se le habrá enseñado. Esta ejercitación puede acompañarse tanto del sonido natural como  del onomatopéyico del beso, para reforzar la comprensión  de  la actividad. Lo fundamental es que el niño estire los labios en forma de trompa  y aunque no logre dar el beso como tal, se cumple el objetivo propuesto en la ejercitación.

En  el subgrupo mayor se pueden realizar una serie de ejercitaciones psicomotrices  más complejas, dadas las posibilidades de una mayor  comprensión  del habla adulta por parte del niño.  Estas ejercitaciones  se hacen sobre la base de acciones imitativas, y pueden incorporarse como juegos dentro de la propia actividad independiente, y no concretarse a realizarlo  en  la actividad programada. Entre las  mismas  está  el inflar cachetes y botar el aire abriendo la boca,  soplar "velitas realizar  chasquidos con la lengua, etc. Igualmente estos contenidos pueden combinarse con aquellos que se refieren a la imitación por  el educador (a) de los sonidos que emita el niño, tales como vocalizaciones, estornudos, bostezos, trompetillas, entre otras, e incorporarlos como acciones de "juego conjunto.La  evaluación del desarrollo del lenguaje en este año de vida  estará en relación con el cumplimiento de los objetivos del ciclo, que se van venciendo parcialmente en los subgrupos de acuerdo con los logros  en cada  uno de ellos, y que se establecen en los índices del  desarrollo neuropsíquico  del año de vida. Desde este punto de vista al concluir la  etapa debe  haberse conseguido que el niño sea capaz  de imitar activamente los sonidos, que por su comportamiento pueda considerarse que  exista una cierta comprensión del habla de los adultos expresada en una respuesta dada ante la estimulación verbal, y que sea capaz de tener incorporada al menos una palabra significativa, entendiendo como tal  una palabra que designe propiamente al objeto u objetos, a  una persona o a una acción específica, y no a otros objetos,  personas o acciones, independientemente de su pronunciación correcta.

El educador (a) tendrá presente que, como la mayoría de los niños comienzan  a los 6 meses en los Centros educativos, en algunos  casos  será necesario partir de contenidos de subgrupos anteriores, cuando no tengan alcanzados  los índices correspondientes del lenguaje, para poder desarrollar con efectividad los contenidos siguientes.

TRABAJO CON LA FAMILIA.El trabajo con la familia ha de hacerse de forma diferenciada, teniendo en cuenta las características individuales de los niños y padres.Considerando  la  estrecha relación que guarda la afectividad  con  el desarrollo  del niño en estas edades, se insistirá con los padres,  en la importancia de proporcionarle un ambiente de afecto y seguridad,  a la vez que se estimula para su desarrollo.Se les explicará además, la necesidad de:- Hablarle y sonreírle al bebé cuando lo alimenten, aseen, y en  todas las actividades que realicen con él.- Repetir  los  sonidos, sílabas y palabras que el niño vocalice,  e introducir otros nuevos para que él los imite.- Realizar juegos "al escondido" y "dónde está?", Primero con la cara del adulto y luego con otros juguetes y objetos.- Llamar al niño por su nombre, así como a otros miembros de la  familia, para que él aprenda a identificarlos.- Darle órdenes sencillas al niño a partir de los seis meses, empleando  un  tono de voz suave y cariñoso, acompasadas  de  gestos,  por ejemplo "dame la mano", "toma el chinesco", "dame un besito".- Colocar el bebé ante un espejo para que reconozca su propia imagen y la de otras personas.- Al  final del primer año se le debe enseñar al niño láminas y  fotos de revistas y libros y conversar sobre las mismas.- Jugar con el lactante, y enseñarlo a imitar los sonidos de las cosas que va, así como a soplar velitas, plumitas, y papelitos. El educador (a) deberá orientar a los padres sobre las denominaciones que  se dan  en el centro educativo a los diferentes  objetos  y  los sonidos onomatopéyicos que los caracterizan, de modo  que se mantenga una unidad entre las exigencias del hogar y la institución. Para  orientar a los padres se aprovechará todos los contactos que  se tengan con ellos, siempre empleando formas positivas, y realizando  un trabajo educativo, no impositivo. Esta debe ser una tarea planificada y organizada, y los docentes deben preparase para realizarla.

EDUCACION MUSICAL

PRIMER CICLO. (Primer año de vida))

CARACTERIZACION DEL PROGRAMA.En este año de vida la Educación Musical ocupa un lugar importante  en el proceso pedagógico, ya que mediante los contenidos del programa  se introduce a los niños en el mundo sonoro y enriquece  sus vivencias, por lo que se aprovechará los horarios de vigilia, la preparación para el  sueño,  los procesos de alimentación y baño, para educar su  oído musical y el sentido del ritmo. La música desempeña un papel fundamental en el proceso de comunicación emocional con el adulto, ya que estimula al niño a mantener un  estado alegre y activo. La percepción de los sonidos musicalizados prepara al niño para la emisión de las primeras palabras, de ahí la importancia de lograr un ambiente musical permanente en la sala de lactantes.

OBJETIVOSEl 

educador (a) ha de trabajar para que los niños:­ Reaccionen con alegría ante el sonido musical.­ Realicen movimientos corporales con estímulos musicales. 

CONTENIDO 

Desarrollo del oído musical:

- Audición  de  música: vocal e  instrumental, motivos folklóricos (canciones infantiles. Percepción de las variaciones del sonido por su timbre.­ Desarrollo rítmico:

- Imitación de sonidos por su ritmo.

- Establecimiento de relación movimiento ­ estímulo musical.

ORIENTACIONES METODOLOGICAS

El educador (a) musical desempeña un importante papel en la  preparación del personal docente, en la ejercitación del Repertorio Infantil y los Juegos Rítmicos - Musicales.Por  estar presente la Música en todo momento del día, no se  concibe como actividad programada, y no se confecciona planeamiento. De  45 días a 3 meses  se escoge un contenido para el desarrollo  del  oído musical y a partir de los tres meses en adelante se escoge un contenido  para  el desarrollo del oído musical y otro  para  la capacidad rítmica.La  actividad para establecer la relación movimiento ­ estímulo  musical, no se puede realizar después del horario de alimentación, ya que puede  provocar  la devolución de los alimentos  (vómitos), o puede afectar el proceso digestivo.DESARROLLO DEL OIDO MUSICAL

Audición de la música.Los procesos y la vigilia resultan momentos importantes para la  audición  de diferentes tipos de música, por ejemplo, en la recepción  se le cantará a los niños canciones que provoquen un estado de ánimo que favorezcan la separación de la madre.Para  la  hora de siesta se cantarán nanas en tonos suaves o  se  hará escuchar  en instrumental. Durante la vigilia se pueden  utilizar  los motivos folclóricos para estimular los movimientos rítmicos del  niño, y para realizar acciones de bailar o dormir la muñeca.En los procesos de alimentación y baño se cantarán canciones  alusivas a dichos procesos u otra música infantil.Todas  estas  audiciones favorecerán, no sólo el oído musical,  sino también la comprensión del lenguaje del adulto.Las canciones pueden ser cantadas a capella, tarareadas, con  acompañamiento de instrumentos o pueden ser instrumentales  (radiales o grabadas. El canto debe ser suave, sin esfuerzo, dentro de la métrica y expresión requerida, atendiendo al carácter y género de la música.Cuando se acompaña la canción con un instrumento melódico (guitarra, melodium, triola. O de percusión (triángulo, claves), el educador (a)  no puede olvidar)  que su percusión no debe realizarse fuertemente  para esta edad, ya que puede afectar el estado emocional de los niños.

CUALIDADES DEL SONIDO

Timbre.Para  trabajar  el timbre como cualidad de sonido, se debe  tener  en cuenta  los sonidos del medio de forma natural, teniendo presente  las características del medio, que son las más cercanas al niño, ejemplo: el canto de los pajaritos, sonidos onomatopéyicos de animales  (gato, gallo, vaca, perro, etc. Estos le llegarán al niño  de  una  forma agradable,  evitando que sean estridentes, ya que perjudican  el  buen desarrollo del oído que en estas edades es tan sensible.Si  los  niños no pueden percibir estos sonidos de forma  natural,  el educador (a) puede reproducirlos mediante efectos similares ejemplo: para obtener el sonido del pajarito se utiliza un corcho, se moja y frota sobre  una botella, dicho sonido varía según el tamaño de estos  objetos.Mediante  el canto del educador (a) los niños perciben el timbre de  su voz, el cual puede ir variando con diferentes tonos, sin llegar a  ser demasiado fuerte, sino moderando la. Los sonidos pueden  musicalizarse de diferentes formas: con vocales, sílabas, onomatopeyas, palabras  y nombres, de esta manera desarrollamos el oído musical del niño.  Por ejemplo llamar al niño por su nombre con melodía, (remitirse al folleto, por ejemplo N° 1. Para  trabajar el timbre y proporcional niño diferentes sonoridades se pueden utilizar las vainas de flamboyán, sonajeros  confeccionados con diferentes materiales y semillas de la naturaleza que no ofrezcan peligro para los niños; con instrumentos industriales como el triángulo,  maracas, claves, guitarra, triola, melodium u otros  también  se logra este propósito.DESARROLLO RITMICO

El desarrollo rítmico se manifiesta en todas las actividades y  procesos  del hombre, cada persona imprime un ritmo a su propia vida, a  su lenguaje, a su actividad fundamental ¬ cada ser humano desde su nacimiento  tiene su propio ritmo: en la respiración, en  las pulsaciones del corazón, el llanto, sus primeros balbuceos, en su andar, es  decir que el ritmo está sin dudas, diariamente unido al cuerpo humano. En  este  año de vida el adulto tiene un papel muy importante  en  el desarrollo rítmico del niño, pues mediante el contacto emocional puede provocar sus movimientos ante cualquier estímulo musical. Ritmo del Lenguaje.Desde el subgrupo de 3 - 6meses se comienza a trabajar el inicio  del desarrollo de  las capacidades y habilidades rítmicas  a  través  del ritmo  del lenguaje teniendo en cuenta los contenidos de  estimulación verbal  de Desarrollo del Lenguaje con diferentes valores musicales (negra, blanca, corchea), remitirse al folleto 3,  ejemplo  N°.2. Puede utilizarse  otros ejemplos o combinaciones  que el educador (a) considere necesario.

Posteriormente se podrán utilizar los ejemplos dados o ligados a otros movimientos.

Ejemplo:  Hacer cabalgar a los niños sobre la rodilla del educador (a) suavemente, acompañado de la canción "Arre caballito". A los  niños desde  los 3 meses, el educador (a) los estimulará para desarrollar  el ritmo con canciones que se acompañan con movimientos, por ejemplo: en "Las  tortitas, se tomarán las manos de los niños marcando  el  pulso mientras se canta la canción Entre  los 9 y los 12 meses, el educador (a), siguiendo el ritmo  de  una canción, deja que los niños por si sólo hagan las tortitas.

Pueden  utilizarse  otros  como "Tun tun en la naricita", "Topiton",  "El pollito", "Arre caballito", "Aserrín, aserrán", etc.

En el subgrupo de 9 – 12 también se podrá jugar con los niños flexionando  el  tronco con "Merengues u otras  canciones  sugerentes. El educador (a)  tiene que realizar este movimiento conjuntamente  con  el niño.MOVIMIENTOS CORPORALESPara el desarrollo del ritmo el educador (a) puede hacer escuchar  música de ritmos variados que posibiliten las respuestas  corporales  con movimientos, para lo  cual se realizará de forma que  destaque  el movimiento, puede utilizarse diferentes  objetos como  banderitas, chinescos, muñecas, etcétera.Otra  tarea  que puede hacer el educador (a) es: mostrar juguetes a  los niños asociándolos a diferentes tipos de música, ejemplo: realizar  la acción de dormir una muñeca mientras hace escuchar una melodía  suave, lenta como una nana.

Realizar con el niño la acción de subir y bajar la rampa escalera con canciones: "La escalerita", "La estrellita", u otras melodías donde se aprecie la escala ascendente y descendente.

Para la percusión corporal, el docente estimulará al niño a acompañar con palmadas la música o ritmo que escuchan, para esto, ella  marcará el pulso con percusión en diferentes partes de su cuerpo, que pudiera ser por ejemplo: percutir palmas contra palmas, palmas sobre la cabeza, palmas sobre los muslos u otras partes que considere.Dada  las  características de esta edad es posible que algunos  niños hagan palmadas o intentos de ellas buscando imitar al educador (a. Pero  lo más importante es destacar bien los movimientos y  el ritmo que se percuten, para que pueda contribuir al futuro desarrollo rítmico de los lactantes y no buscar una respuesta inmediata de los  movimientos o de la percusión corporal por parte del niño.Para  contribuir al desarrollo del aspecto rítmico se utilizarán  los juegos rítmicos con diferentes partes del cuerpo.

Ejemplo:  Pipirigallo.  Juego  de manos con las palmas hacia  abajo, pellizcar brevemente la mano y dedos del niño, mientras se dice rítmicamente  la letra. Se la enseña al niño que al terminar de  decir el juego  el educador (a), él debe quitar la mano con cierta  rapidez, para evitar que el gallo lo pique.

Texto  pipirigallo. Pipirigallo montando a caballo, pasa un  malojero vendiendo romero, le pide un poquito para mi pollito que estaba malito de una patita, no me lo quiso dar, me eche a llorar, con un paliquín, me hizo callar. Quita la mano que te pica el gallo.

TRABAJO CON LA FAMILIAEs necesario lograr la continuidad en el hogar de la tarea educativa, por  lo que se debe orientar a los padres que música debe escuchar  el niño,  en que momento, y los juegos rítmicos musicales propios  de la edad.Se  les enseñará  la letra, melodía de las canciones y  cómo  realizar los  juegos rítmicos musicales "Las tortitas", "Tun tun en la naricita", "Topitón", "Arre caballito", "El pollito", "Aserrín, aserrán".Es  importante  preparar  a la familia para la realización  de  estas actividades musicales en los diferentes momentos de vigilia  de  los niños,  para lograr una reacción positiva ante la música  sin olvidar que  en esta edad, al ser percibido el estímulo musical por  el niño, éste reacciona emocionalmente, expresándose por medio de una sonrisa, gorjeo ¬ balbuceo, distintos movimientos corporales, o sencillamente se quedan tranquilos como extasiados.Para  la percepción del timbre, se propiciará que los niños  escuchen las  voces de los adultos que los rodean, y se les  llamará  por  su nombre con voz suave, o mediante el canto.Se pueden utilizar otras canciones infantiles y juegos rítmicos  conocidos  por  el personal docente y audiciones de fragmentos  de  música culta instrumental.

OBJETIVOS GENERALES

PRIMER CICLO­ El educador (a) trabajará para que el niño:- Reaccione positivamente, manifestando adaptación a los cambios  ambientales,  de  su entorno y  muestre disposición  para  la realización de las diferentes actividades.- Manifieste  un  estado emocional positivo cuando el adulto  lo  atiende, estimule y cuida de él, y no muestre reacciones  negativas al estar junto a otros niños al compartir espacio ý atención.- Manifieste hábitos alimentarios correctos en relación con  distintos  alimentos  que se le ofrecen y  formas elementales  de hábitos higiénicos.- Reaccione  activamente ante el sonido, olor, textura, color  y movimiento de los objetos.- Reaccione positivamente ante la estimulación táctil.- Ejecute movimientos fundamentales como: giros, gateo, sentarse, pararse, caminar con apoyo y caminar independiente.- Realice diversas acciones de manipulación activa con los objetos.- Establezca relaciones elementales entre los objetos e inicie la realización  de acciones imitativas en correspondencia  con  la función social de los objetos de la vida cotidiana.- Tenga un desarrollo del lenguaje que le permita la reproducción de los sonidos, la comprensión elemental del habla del adulto y la emisión de algunas palabras significativas.­ Reaccione positivamente ante estímulos sonoros musicales.

LOGROS DEL DESARROLLO.- Mantiene  un  buen estado emocional por  períodos prolongados. Manifiesta una comunicación afectiva positiva con  el  adulto  (que  se  expresa en la sonrisa, movimientos,  vocalizaciones etc.- Acepta  distintos alimentos de diferentes sabores, texturas y temperaturas. Come de la cucharita cuando el adulto lo alimenta y bebe por sí solo del jarro.- Reaccionar ante el sonido, el color el movimiento de los objetos y del medio que lo circunda.­ Agarra objetos pequeños con dos dedos.

­ Explora los objetos al tocarlos, frotarlos, golpearlos, etc.

- Imita  algunas acciones sencillas que el adulto  le demuestra, (meces la muñeca, dar de comer al osito, etc.)- Establece relaciones elementales entre los objetos al  realizar algunas  acciones simples como poner uno sobre otro,  tapar y destapar.- Camina con movimientos descoordinados.- Trepa a un plano horizontal con apoyo de todo el cuerpo.- Lanza objetos.- Repite  algunos sonidos y llega a pronunciar algunas palabras (sin señalar limite o número).­ Cumple una acción ante una sugerencia verbal.- Reconoce  por su nombre las personas que están en contacto  con él, así como algunos objetos.­ Disfruta y participa en sencillos juegos rítmicos musicales.

EDUCACION SOCIO-MORAL

PRIMER CICLO. (Primer año de vida))

CARACTERIZACION DEL PROGRAMA.

La  educación  socio – moral ocupa un lugar central en este  ciclo  por cuanto  sus objetivos están encaminados, conjuntamente con el resto  de los programas, a garantizar en el niño un adecuado desarrollo  emocional y la formación de correctos hábitos alimentarios, de ahí su contribución decisiva al desarrollo psíquico y físico .

En este trabajo el adulto desempeña el papel fundamental. Es el encargado de satisfacer las necesidades básicas del niño pues garantiza el cumplimiento del horario de vida y le brinda todo el afecto que  necesita  para lograr un adecuado desarrollo emocional, lo que constituye la base de su desarrollo moral.

Este programa no tiene frecuencias en el horario de actividades,  pues sus contenidos se trabajan en todos los momentos de la vida del niño y mediante todas las áreas de desarrollo, por lo que el mismo constituye  un documento de trabajo diario del educador (a). Especial importancia tiene por ello la orientación y cooperación de la familia, pues esto garantiza la consistencia educativa necesaria para el logro  de los objetivos propuestos.

Es importante destacar que con este programa se contribuye al  cumplimiento de los objetivos del ciclo, por cuanto los logros de esta  área son  la base de las adquisiciones fundamentales del niño en su  primer año de vida.

El educador (a) trabajará para que los niños del ciclo:

- Reaccionen  positivamente,  manifestando adaptación  a los  cambios ambientales.

- Muestren disposición para la realización de las diferentes actividades.

- Manifiesten un estado emocional positivo cuando el adulto los  estimule y cuide de ellos, y al compartir espacios de atención al  estar junto a otros niños.

- Acepte los alimentos que se le ofrecen.

- Incorpore formas elementales de hábitos higiénicos culturales.

ORIENTACIONES METODOLOGICAS.

La estrecha relación que existe entre el desarrollo psíquico y emocional,  hacen del primer año uno de los períodos más importantes  en  la vida  del niño, por cuanto se sientan las bases de todo su desarrollo posterior.

Para  desarrollar  bien este trabajo es necesario que el educador (a) conozca que:

Las  emociones constituyen la primera señal mediante la cual  el  niño puede expresarse, y en el recién nacido se manifiestan como reacciones incondicionadas del organismo a la satisfacción e insatisfacción de  las necesidades  orgánicas, por ello en un  principio existe un predominio de emociones negativas pues son las únicas vías asequibles al recién nacido para expresar sus necesidades. Luego aparecerá  la sonrisa, al principio derivada de la satisfacción de sus necesidades, y después como respuesta a la estimulación del adulto y  al contacto con  los objetos, y hacia el tercer mes el "complejo de animación", estado  de  satisfacción generalizado ante la  estimulación,  el  cual constituye la primera comunicación social del niño.

Hacia  los cinco meses comenzará a reaccionar a la voz del  adulto  en dependencia de su entonación y manifestará reacciones de temor ante la presencia  de un extraño o un estímulo cualquiera que  haya recibido refuerzo  negativo; y de alegría ante juguetes y objetos  interesantes  y ante acciones realizadas por ellos mismos. En la medida  en que el niño crece y pasa de un estado de inactividad a uno de actividad, comienzan a surgir las emociones positivas  que  paulatinamente han de predominar, si el proceso educativo se dirige acertadamente.

En este trabajo la institución y la familia desempeñan un papel fundamental,  ya que son los encargados de hacer reaccionar  con  emociones positivas  al niño, para ello es necesario tener en cuenta  además  de las características etáreas e individuales las siguientes recomendaciones:

- Identificar   sus  necesidades,  para satisfacerlas  con   amor   y alegría.

- Alimentarlo a su hora.

- No permitirle que llore por períodos prolongados.

- Atenderlo  cuando  está  triste, grite, está irritado, llore  o  se agite.

- Responder a su sonrisa y estimularlo a que sonría.

- Hablarle mucho y suavemente.

- Cargarlo, acariciarlo, arrullarlo y cantarle canciones.

- Aprobar y celebrar sus gracias.

- Cambiarlo de posición en la cuna o corral si no lo puede  hacer solo.

La primera sonrisa social y la animación general del niño aparecerán cuando los estímulos verbales son con voz suave y cariñosa, cuando  lo acarician y le sonríen. El estado emocional positivo es condición necesaria para el desarrollo exitoso  y el logro de una conducta activa y equilibrada,  a  tales efectos,  durante la vigilia debes velar porque el niño  siempre  está activo y juegue con los juguetes, reciba estimulación para alcanzar el objeto que le atrajo, y una vez alcanzado realice acciones con él, que finalmente tengan un propósito y le permitan asimilar las funciones de los objetos.

A  veces es necesario cargar al bebé, caminar con él, atraer su  atención  hacia  los objetos que no ve desde el  corral.  Se  recomienda cargarlo cuando está tranquilo, cuando no está gritando, porque de lo contrario  se le puede crear el hábito negativo de utilizar  el  grito para que lo carguen.

También,  durante  la  vigilia, se puede dejar a ratos solo,  de  lo contrario  se habituará a que le entretengan todo el tiempo y  llorara por la ausencia del adulto.

Siempre  se  le  hablará con voz equilibrada y baja que  lo  sede,  o animosa y tierna que lo alegre, evitando la voz enfadada que lo  puede irritar y a veces provocar el llanto.

Se orientará a los padres para que familiaricen al niño con personas y ambientes desconocidos, pero sin forzarlo, cuando muestre desagrado  o timidez  ante una persona. Lo puedes llevar de paseo por  el centro educativo y ponerlo en contacto con otros niños y adultos, señalándole a  personas, nombrándolas y preguntándole dónde está?¿, Quién es? Y conversándole sobre las personas que va conociendo. Al  relacionarlos con  los  adultos se debe evitar que éstos lo abrumen con  caricias  o expresiones exageradas que pueden atemorizarlo; se debe propiciar que el  niño identifique la voz de la mamá y se alegre al sentirla  cerca. También permitirás que pase su mano por rostros familiares.

Tanto el educador (a) como las auxiliares pedagógicas deben  participar en  la actividad lúdicra del niño, permitiéndole el  contacto  físico mediante  las actividades psicomotrices, musicales y en el aseo.  Con los mayorcitos  se  propiciarán relaciones con otros niños  de  su  edad, dejando que se acerquen, observen, toquen, jueguen entre  ellos (con cuidado de que no se arañen, muerdan o halen los cabellos) y  agrupándolos al desarrollar actividades, como por ejemplo: junto con el niño que se tiene en brazos alcanzará a otro, o esconderá a un niño debajo de  un pañal, proponiéndole a otros que lo busquen, dónde está Gisela?, Gisela no está; quitará el pañal y dirá: Mírenla, está aquí!. Otros  ejemplos de juegos que se pueden utilizar son: "Juego  con  el espejo", "Huye que te cojo", "Dónde está el nene", "El nene baila", "Juego  del  pañal", juegos con títeres y canciones  sencillas  como "Arroz con leche" entre otras.

Cuando  se retira una persona se aprovechará  para decir adiós  con  la mano y estimular al niño a que lo haga igual.

Al finalizar el primer año es necesario que enseñar al niño a comprender  la  expresión "no se puede". Por ejemplo, si el  niño  quita  un juguete, "no se puede hacer eso", y se le muestra dónde puede coger un juguete igual, o se le dirige su atención hacia otra cosa; si el niño obra bien, se alabará y aprobarán sus acciones. Las emociones positivas  o negativas que surgen en el niño cuando el adulto lo aprueba  o censura,  contribuyen a la comprensión de lo que es bueno y de lo  que es malo, esto es una condición esencial para su desarrollo moral. En este año de vida la formación de hábitos está relacionada con  la satisfacción  de  las necesidades básicas del niño.  El educador (a) desempeña un papel fundamental en dicho trabajo, ya que al  organizar la vida del niño, es decir, al garantizar que de la misma forma y a la misma hora, coma, duerma, está limpio y mantenga una vigilia activa, creará  las bases  para la formación de hábitos y un  buen estado emocional.

Especial  atención se debe prestar a los hábitos alimentarios  por  su contribución al estado de salud del niño. En ello desempeña un  papel fundamental el personal docente y el de salud, por lo que deben lograr el trabajo conjunto para posibilitar un adecuado estado nutricional  y evitar  así la mal nutrición por exceso o por defecto en los niños  de estas edades.

Para formar hábitos vinculados al proceso de alimentación es necesario enseñar al niño a tomar alimentos líquidos y comer  semisólidos,  teniendo en cuenta que estos últimos se introducirán de forma paulatina, y a degustar alimentos de diferentes sabores, texturas y temperaturas, de acuerdo con la guía de ablactación, teniendo en cuenta las indicaciones  del médico. Al alimentar al niño es necesario acompañar  con palabras  todas  las acciones vinculadas a la comida, y cuando  se  le enseñe  a comer un nuevo alimento se ha de ser especialmente  cariñoso con él.

Aprenderá, a colocar las manos en el biberón siempre que se  alimente con  él, de forma que tenga una participación activa en  su  alimentación; así como a comer bien de la cucharita, tomando el alimento con los labios, lo que se comienza desde que se introducen los puros;  se iniciará  además,  en  el manejo de la cucharita a partir  de  los 11 meses. Aprenderá a tomar alimentos líquidos en el jarro que el adulto sostiene  a partir de los 7 meses, llegando a beber del jarro  por sí solo.  Es fundamental que habituar al niño a comer sentado a la  mesa desde que se sienta solo.

Se tendrá en cuenta el desarrollo del niño para ponerlo en la posición adecuada al alimentarlo; si aún no se sienta solo, recibirá el alimento en brazos, cuando se siente solo, se alimentará en la mesa duplex y cuando inicie la marcha independiente, en la mesa baja.

Al realizar este proceso es muy importante tener en cuenta las  medidas higiénicas siguientes:

- Cumplimiento del horario de alimentación basándose en la libreta del primer alimento. (Hay que despertar al niño para que se  alimente, lo que hará que se adapte rápidamente y se despierte en tiempo.

- Higiene personal del adulto, lavado escrupuloso de las manos, uso del naso buco cuando lo alimente en brazos.

- Uso del babero y servilletas.

Otro  aspecto de gran significación en esta edad es el trabajo  en  la formación de hábitos higiénicos, lo que se logrará acostumbrando  al niño  a que está limpio, por eso es importante garantizar  el  baño con lavado de cabeza diario, la higiene bucal y el inicio del  trabajo en el control de esfínteres, y su aseo cada vez que lo requiera. Especial atención se prestará también a los hábitos relacionados  con el proceso  de sueño, los que garantizarán su  duración y  carácter, estableciéndose  de  esta forma, una relación adecuada con  los  demás procesos. Para ello se evitará excitar al niño antes, ya que demorara en  dormirse y su sueño será intranquilo; por el contrario, se  creará una situación  de tranquilidad, lo cual es muy  importante  para  el proceso  de inhibición que precede al sueño. Se debe garantizar  que la  cuna  está cómoda con superficie plana y pañales  estirados  y la disminución  de estímulos de luz y sonidos del medio  ambiente. Todo ello propiciará que el niño duerma profundamente y despierte tranquilo.

Resulta  indispensable  también  mantener en todo momento  una  buena higiene en la sala, limpieza, ventilación,  iluminación  y seguridad y una atmósfera agradable, caracterizada por un tono de voz bajo, suave y cariñoso que permita una comunicación afectiva con  los niños,  lo  que influirá positivamente en su desarrollo  emocional  y estimulará la correcta formación de hábitos.

Por la importancia en este año de vida, del trabajo para el desarrollo de las emociones positivas, la formación de hábitos y el  cumplimiento del horario de vida, deben trascender los marcos del centro educativo, llegando a la familia por medio de diferentes actividades de orientación  tales como: charlas, entrevistas, activos de  padres,  murales, bibliotecas de padres, y todas aquellas iniciativas que puedan contribuir a una adecuada educación.

Para la organización y ejecución práctica del trabajo de formación de hábitos culturales y alimentarios se consultara sistemáticamente  el folleto  de metodologías  en el cual aparecen  plasmadas  las formas correctas de trabajar cada uno de los hábitos previstos.

Trabajo enviado por:
MARCO MUÑOZ
markmun@cue.satnet.net

Treball tret de http://monografias.com

 

 

Dos concepciones de la educación

Indice
 

1. Introducción

Este trabajo tiene un motivo, es el trabajo final de una materia: Didáctica.
Tiene también un objetivo: hacer un enfoque totalizador, una mirada macro a la dimensión didáctica de la enseñanza.
Motivo y objetivo condicionan y orientan un trabajo, le dan sentido y un "para que".
Intentare entonces hacer un recorrido por la didáctica, recorrido que será tanto histórico como disciplinar, para, al final, tener una mirada de conjunto, abarcativa y totalizadora.

2. Dos Concepciones de la Educación,

Tradicional y Moderna.
El libro "Dinámica de grupos y educación" de Cirigliano y Villaverde hace una descripción de las diferencias entre la educación tradicional y moderna sumamente clarificadora, y por ello me pareció interesante comenzar este trabajo con este tema.
Se entiende por educación tradicional a todo lo que de algún modo tenía vigencia pedagógica hasta fines del siglo pasado.
Y por educación moderna toda la renovación, a través de diferentes escuelas, tendencias y orientaciones, que comienzan a tener aplicación y vigencia a partir de este siglo (en capítulos posteriores se enumeraran las distintas tendencias pedagógicas que caben en esta clasificación general.
Cada una de estas concepciones educativas tiene una mirada diferente sobre el hombre que indudablemente va a repercutir en variables como estilo de educación, actividad escolar, metodología, fines educativos, contenidos didácticos, criterios del aprender, fines que persigue, etc.
Es habitual afirmar que el concepto de hombre que tenga una sociedad o una época influirá en la educación que este reciba. En lo que hemos llamado educación tradicional se define al hombre con la aristotélica: animal racional. Y esta mirada del hombre como principalmente racional tendrá una indiscutible influencia en la educación.
Por racional se entiende a todo lo que tenga relación con la inteligencia, mente, intelecto, capacidad de entender o pensar. El hombre es hombre por su capacidad racional y esta capacidad es lo que lo diferencia con las otras especies vivientes.
Este ser dual, dividido en mente y cuerpo, no tiene en cuenta las circunstancias, situación o momento histórico. Es una mente dentro de un cuerpo humano.

El estilo de educación que se deriva de esta concepción es esencialmente una educación que se dedica a cultivar, desarrollar y alimentar la inteligencia; y lo que alimenta mejor a la inteligencia son las ideas, y de tanto llenarla con ideas se la termina concibiendo solamente como memoria.
Claro que esto tiene una explicación externa a la educación misma y viene dada por la sociedad que exige a la escuela que sea la trasmisora de su patrimonio cultural o sea el conjunto de contenidos que estima valioso, reducidos previamente a ideas o conocimientos depositados en libros. Estos libros pasan a la cabeza del maestro y de allí a la del alumno, a su memoria, que tiene la capacidad de retener y conservar.
Así la mente es concebida como la variante del libro, y la obligación del educante es llenarla de datos, ideas, conocimientos.
En esta concepción educativa el profesor viene a ser una réplica hablante del libro y quien se sabe de memoria todas esas verdades fundamentales que constituyen el patrimonio cultural. Claro que esta cultura es estática, fija, y se mantiene vigente por mucho tiempo.
Las verdades que el libro contiene son mucho mas importantes que las que el alumno puede descubrir, porque lo que debía ser descubierto ya fue hecho y de modo definitivo. Ante esto lo que le corresponde al alumno es inclinarse y recibir todo aquello que otros mas inteligente que él han descubierto para siempre, su obligación es aprenderlo y repetirlo correctamente. Subyace una concepción del saber absoluto e inmanente.
La clave de esta actividad escolar no es lo que haga el alumno para aprender sino la habilidad que tenga el profesor para enseñar, para hacer penetrar en las mentes las verdades que es necesario aprender. Y quien determina que es lo necesario es la sociedad pero presentado de tal modo que aparece con legalidad propia y autónoma desde los mismos conocimientos que deben saberse, precisamente, porque son verdaderos. Se confunde conocimiento científico con la realidad externa, cuando la realidad no es así, la misma ciencia ha demostrado que modelos que se creían absolutos no lo fueron tanto.
El eje está en el educador y en lo que este hace, ya que es quien habla y señala lo que hay que hacer porque es él el único que lo sabe. Es preciso entonces desarrollar las habilidades del profesor para que la educación funcione. El problema no está en la materia, ya que esta se encuentra desarrollada en los libros, lo que hace falta es una persona que cuente con los
métodos adecuados para que los conocimientos escritos pasen a la cabeza del educando.
La didáctica inserta en esta realidad educativa utilizará como métodos didácticos al analítico, sintético, inductivo, deductivo, que son los métodos propios del pensar y no del enseñar. Estos métodos son los que usamos permanentemente en nuestra vida diaria, son funciones que el hombre lleva a cabo espontáneamente, de lo que se concluye que de didácticos no tienen nada. El proceso de conocimiento se confunde con el conocimiento en sí, como si este fuese acabado y terminado, sin considerar métodos procedimentales.
Estos métodos lógicos tienen sentido en un hombre pensado fundamentalmente como Logos, como una simple entidad pensante.
En esta concepción tradicional y estática el fin educativo sólo es conocido por el educador, el alumno no tiene idea cual es la finalidad de lo que aprende, ni el para que ni el porque son conocidos por él, esto marca la escisión entre fin y medios. El fin es externo a la actividad educativa.
El educando solo conoce los contenidos de la lección del día, que es repetida por el profesor y que él debe a su vez aprender a repetir. La duración de la lección esta determinada por una variable temporal de cuarenta y cinco minutos basada en el criterio de resistencia de la memoria en la captación de datos.
El material o contenidos de la lección es presentado en materias aisladas divididas lógicamente que representan cada una a sectores de la realidad y producen en quien aprende separaciones mentales entre las materias haciendo imposible una relación entre ellas. Esta división no permite tener una comprensión macro de la realidad, ni comprender que en realidad todo forma parte de una única realidad múltiple. El conocimiento se suministra en fragmentos o partes diferentes y diferenciadas que se guardan en la memoria en compartimentos separados por rótulos, como "física", "matemáticas", "historia" o geografía". Esta división del trabajo escolar en asignaturas tiene su correlato social en el modelo de división del trabajo o "Fordismo".

A todo esto le importa poco lo que el alumno puede entregar al proceso, o lo que conoce, o lo que le interesa aprender. Él es sólo una máquina que efectúa correctamente la operación que se le asigna. Mientras sepa repetir en el aula la fórmula de, por ejemplo física, o la cantidad de vacas que nacen en un año en la región pampeana, poco importa que no sepa la conexión que pueden tener estos datos para su vida, para la realidad en la que se mueve cotidianamente. El alumno vive en dos esferas que no se mezclan: la escuela y la vida, cada una con un eje diferente, en donde sabe cosas que son útiles en el aula pero que no le sirven afuera de ella. Recibe elementos aislados que no puede relacionar, no participa en el sentido profundo de lo que aprende, y no sabe que hacer con esos conocimientos cuando sale a vivir.
Pero en ella le sirve para "pasar" un examen. Examen que en definitiva solo termina comprobando la capacidad de memoria que tiene un alumno. No es ninguna garantía que lo que se repite halla sido entendido, ni mucho menos recordado mas allá de la instancia de la evaluación.
Esta escuela que enseña las respuestas correctas no hace lo propio con el sentido y el criterio que hacen a una respuesta justa. Por lo tanto la persona mejor adaptada a ella no es necesariamente quien mejor se adapte a la realidad fuera de la escuela.
El mejor producto de la educación tradicional es una persona a la que por muchos años se ha tratado como un ser individual y no como un miembro del grupo. AL que no se le dio la oportunidad de apreciar su energía, su fuerza modeladora, y muchos menos lo capacitó para actuar eficientemente en un grupo.

Ahora veamos estas mismas características pero miradas desde una concepción moderna de la educación.
A partir de los avances producidos, principalmente, en las investigaciones psicológicas el hombre deja el status de animal racional para ampliar su concepto y considerar en él al medio que lo rodea (circunscribe y condiciona. Una definición que resume el pensamiento de filósofos, psicólogos y educadores es: organismo inteligente que actúa en un medio social.
En una concepción moderna es impensable un Robinson Crusoe, como lo es un hombre que pueda vivir, desarrollarse, sin un medio social. El hombre es en función de variables culturales, políticas, económicas, religiosas, sociales que interactúan e influyen en el desarrollo de su personalidad.
Esta concepción contemporánea de hombre lógicamente influye en la educación. Un ser humano pensado no ya como un ente cuya principal característica es la racionalidad, sino como un organismo inteligente interactuando en su medio social tendrá otro tipo de necesidades educativas.
El medio favorece u obstaculiza las tendencias activas del sujeto. Si las favorece le permite actuar, crecer y es la oportunidad para que la inteligencia, en función de la situación, planee esquemas de acción que aprovechen los beneficios al máximo y recoja los resultados del intento. Si por el contrario el medio le crea dificultades, el sujeto funcionaliza su inteligencia para tratar de superarlas. La inteligencia presenta alternativas para controlar y resolver la situación problemática. Estas alternativas son ideas que intentan restablecer el equilibrio alterado en la relación sujeto- medio. Al resolver el problema actuando, habrá tenido experiencia y es dentro de la experiencia, dentro del conjunto de errores y aciertos, donde se produce el aprendizaje.
Aprender será ahora resolver activamente problemas vitales y no simple acumulación de datos descontextualizados. La experiencia como ciclo total de la actividad deja una conducta, un saber, una guía para la acción, una pauta de conducta para futuras acciones. Las experiencias que una persona vive le dejan saldos, y este saldo ayuda le ayuda a crecer, a enriquecerse
anímica y espiritualmente. Este crecer es educación, por eso la experiencia coincide con educación.
En este considerar a la educación como experiencia el eje del proceso educativo no estará mas en el profesor sino en el propio alumno, que es quien debe desarrollar habilidades que