OPINIONES
¿LIBROS DE TEXTO?
Ha
empezado, recientemente, una clerta polémica acerca de las ventajas e
inconvenientes del uso del libro de texto. Habría que decir que se ha retomado
una vieja polémica. En otros países europeos, Francia e Italia son paradigmáticos,
eI debate ha oscilado entre momentos de euforia crítica y etapas de
languidecimiento total.
La
cuestión es, sólo en apariencia, sencllla: ¿es imprescindible eI libro de
texto? Los que huyen de matizaciones tienen la respuesta fácll y pronta. Muchos
enseñantes sostienen enérgicamente que el Iibro de texto es el eje
instrumental de su tarea y que es impensable un modelo de comunicación
educativa sin libro de texto. Otros, menos, mantienen con semejante tesón que
el uso del libro de texto implica una concepción de la enseñanza obsoleta e
inadecuada a la pluralidad de entornos y a Ia indlvldualidad de cada alumno.
Aquellos sólo operan con «eI» libro; éstos actúan sln él.
La
cuestión, simplificada así, cobra todas sus limitaciones pero tiene la
virtualidad de evidenciar tamblén las cuestiones de fondo: modelo educativo
basado en los curricula predeterminados, formación libresca del maestro, falta
de apoyos económicos-institucionales para multiplicaclón de recursos didácticos,
rutinas interiorizadas tanto en profesores como en alumnos, fuertes intereses
editoriales, y un largo etcétera.
Las
cosas no son tan simples. Con esa voluntad de dimensionar la inicial polémica
acerca del libro de texto. • Sólo el trabajo cotidiano de cada maestro, su
esfuerzo renovador y su interés por el alumno tiene la respuesta a ese
interrogante sobre el Iibro de texto. Es fácil dejarse arrastrar por inercias
rutinarias o por entusiasmos de un día.
Un breve repaso a los orígenes del libro de texto, una ejemplar revisión de la polémlca en Italia y un artículo que ofrece elementos concretos de alternativa componen el primer bloque de este Tema del Mes. Le slguen tres experiencias escolares, en niveles distintos de uso de otros métodos y de recursos distintos del libro de texto, valorados críticamente. En conjunto, algunos instrumentos teórlcos y prácticos para un debate ineludible para Ia renovación pedagógica, que deberá proseguir sin caer en fáciles simplificaciones ni en concesiones de abandonismo profesional.
Temas del Mes
de CUADERNOS DE PEDAGOGÍA, Nº 122, febrero de 1985