Proceso
de enseñanza-aprendizaje: Algunas características y particularidades
1. Enseñanza
La
esencia de la enseñanza está en la transmisión de información mediante la
comunicación directa o apoyada en la utilización de medios auxiliares, de
mayor o menor grado de complejidad y costo. Tiene como objetivo lograr que en
los individuos quede, como huella de tales acciones combinadas, un reflejo de la
realidad objetiva de su mundo circundante que, en forma de conocimiento del
mismo, habilidades y capacidades, lo faculten y, por lo tanto, le permitan
enfrentar situaciones nuevas de manera adaptativa, de apropiación y creadora de
la situación particular aparecida en su entorno.El proceso de enseñanza
consiste, fundamentalmente, en un conjunto de transformaciones sistemáticas de
los fenómenos en general, sometidos éstos a una serie de cambios graduales
cuyas etapas se producen y suceden en orden ascendente, de aquí que se la deba
considerar como un proceso progresivo y en constante movimiento, con un
desarrollo dinámico en su transformación continua.como consecuencia del
proceso de enseñanza tiene lugar cambios sucesivos e ininterrumpidos en la
actividad cognoscitiva del individuo (alumno) con la participación de la ayuda
del maestro o profesor en su labor conductora u orientadora hacia el dominio de
los conocimientos, de las habilidades, los hábitos y conductas acordes con su
concepción científica del mundo, que lo llevaran en su práctica existencia a
un enfoque consecuente de la realidad material y social, todo lo cual implica
necesariamente la transformación escalonada, paso a paso, de los procesos y
características psicológicas que identifican al individuo como personalidad.
En la enseñanza se sintetizan conocimientos.
Se va desde el no saber hasta el saber; desde el saber imperfecto, inacabado e
insuficiente hasta el saber perfeccionado, suficiente y que sin llegar a ser del
todo perfecto se acerca bastante a la realidad objetiva de la representación
que con la misma se persigue
La enseñanza persigue agrupar a los hechos, clasificarlos, comparándolos y
descubriendo sus regularidades, sus necesarias interdependencias tanto aquellas
de carácter general como las internas.Cuando se recorre el camino de la enseñanza,
al final, como una consecuencia obligada, el neuroreflejo de la realidad habrá
cambiado, tendrá características cuanti-cualitativas diferentes, no se limita
al plano de lo abstracto solamente sino que continúa elevándose más y más
hacia lo concreto intelectual, o lo que es lo mismo, hacia niveles más altos de
concretización, donde sin dejar de incluirse lo teórico se logra un mayor
grado de entendimiento del proceso real.4Todo proceso de enseñanza
científica será como un motor impulsor del desarrollo que, subsiguientemente,
y en un mecanismo de retroalimentación positiva, favorecerá su propio
desarrollo futuro, en el instante en que las exigencias aparecidas se encuentren
en la llamada "zona de desarrollo próximo" del individuo al cual se
enseñanza, es decir, todo proceso de enseñanza científica deviene en una
poderosa fuerza desarrolladora, promotora de la apropiación del conocimiento
necesario para asegurar la transformación continua, sostenible, del entorno del
individuo en aras de su propio beneficio como ente biológico y de la
colectividad de la cual es él un componente inseparable.La enseñanza se la ha
de considerar estrecha e inseparablemente vinculada a la educación y, por lo
tanto, a la formación de una concepción determinada del mundo y también de la
vida.No debe olvidarse que los contenidos de la propia enseñanza determinan, en
gran medida, su efecto educativo; que la enseñanza está de manera necesaria,
sujeta a los cambios condicionados por el desarrollo histórico-social, de las
necesidades materiales y espirituales de las colectividades; que su objetivo
supremo ha de ser siempre tratar de alcanzar el dominio de todos los
conocimientos acumulados por la experiencia cultural.La enseñanza existe para
el aprendizaje, sin ella no se alcanza el segundo en la medida y cualidad
requeridas; mediante la misma el aprendizaje estimula, lo que posibilita a su
vez que estos dos aspectos integrantes del proceso enseñanza-aprendizaje
conserven, cada uno por separado sus particularidades y peculiaridades y al
mismo tiempo conformen una unidad entre el papel orientador del maestro o
profesor y la actividad del educando. La enseñanza es siempre un complejo
proceso dialéctico y su movimiento evolutivo está condicionado por las
contradicciones internas,, las cuales constituyen y devienen indetenibles
fuerzas motrices de su propio desarrollo, regido por leyes objetivas
además de las condiciones fundamentales que hacen posible su concreción.El
proceso de enseñanza, de todos sus componentes asociados se debe considerar
como un sistema estrechamente vinculado con la actividad práctica del hombre la
cual, en definitiva, condiciona sus posibilidades de conocer, de comprender y
transformar la realidad objetiva que lo circunda. Este proceso se perfecciona
constantemente como una consecuencia obligada del quehacer cognoscitivo del
hombre, respecto al cual el mismo debe ser organizado y dirigido. En su esencia,
tal quehacer consiste en la actividad dirigida al proceso de obtención de los
conocimientos y a su aplicación creadora en la práctica social.La enseñanza
tiene un punto de partida y una gran premisa pedagógica general en los
objetivos de la misma. Estos desempeñan la importante función de determinar
los contenidos, los métodos y las formas organizativas de su desarrollo, en
consecuencia con las transformaciones planificadas que se desean alcanzar en el
individuo al cual se enseña. Tales objetivos sirven además para orientar el
trabajo tanto de los maestros como de los educandos en el proceso de enseñanza,
constituyendo, al mismo tiempo, un indicador valorativo de primera clase de la
eficacia de la enseñanza, medida esta eficacia, a punto de partida de la
evaluación de los resultados alcanzados con su desarrollo.
2. Aprendizaje
Al aprendizaje se le puede considerar
como un proceso de naturaleza extremadamente compleja caracterizado por la
adquisición de un nuevo conocimiento, habilidad o capacidad, debiéndose
aclarar que para que tal proceso pueda ser considerado realmente como
aprendizaje, en lugar de una simple huella o retención pasajera de la misma,
debe ser susceptible de manifestarse en un tiempo futuro y contribuir, además,
a la solución de situaciones concretas, incluso diferentes en su esencia a las
que motivaron inicialmente el desarrollo del conocimiento, habilidad o
capacidad.8El aprendizaje, si bien es un proceso, también resulta un
producto por cuanto son, precisamente, los productos los que atestiguan, de
manera concreta, los procesos.Aprender, para algunos, no es más que concretar
un proceso activo de construcción que lleva a cabo en su interior el sujeto que
aprende (teorías constructivistas) No debe olvidarse que la mente del educando,
su sustrato material neuronal, no se comporta solo como un sistema de
fotocopiado humano que sólo reproduce en forma mecánica, más o menos exacta y
de forma instantánea, los aspectos de la realidad objetiva que se introducen en
el referido soporte receptor neuronal. El individuo ante tal influjo del
entorno, de la realidad objetiva, no copia simplemente sino también transforma
la realidad de lo que refleja, o lo que es lo mismo, construye algo propio y
personal con los datos que la antes mencionada realidad objetiva le entrega,
debiéndose advertir sobre la posibilidad de que si la forma en que se produce
la transmisión de las esencialidades reales resultan interferidas de manera
adversa o debido al hecho de que el propio educando no pone, por parte de sí,
interés o voluntad, que equivale a decir la atención y concentración
necesarias, sólo se alcanzaran aprendizajes frágiles y de corta duración.Asimismo,
en el aprendizaje de algo influye, de manera importante, el significado que lo
que se aprende tiene para el individuo en cuestión, pudiéndose hacer una
distinción entre el llamado significado lógico y el significado psicológico
de los aprendizajes; por muy relevante que sea en sí mismo un contenido de
aprendizaje, es necesario que la persona lo trabaje, lo construya y, al mismo
tiempo, le asigne un determinado grado de significación subjetiva para que se
plasme o concrete, un aprendizaje significativo que equivale a decir, se
produzca una real asimilación, adquisición y retención del conocimiento
ofrecido.El aprendizaje se puede considerar igualmente como el producto o fruto
de una interacción social y desde este punto de vista es, intrínsicamente, un
proceso social, tanto por sus contenidos como por las formas en que se genera.
El sujeto aprende de los otros y con los otros; en esa interacción desarrolla
su inteligencia práctica y la de tipo reflexivo, construyendo e internalizando
nuevos conocimientos o representaciones mentales a lo largo de toda su vida, de
manera tal que los primeros favorecen la adquisición de otros y así
sucesivamente, de aquí que el aprendizaje pueda ser considerado como un
producto y resultado de la educación y no un simple prerrequisito para que ella
pueda generar aprendizajes: la educación devendrá, entonces, el hilo
conductor, el comando del desarrollo.El aprendizaje, por su esencia y
naturaleza, no puede ser reducido y mucho menos explicarse en base de lo
planteado por las llamadas corrientes conductistas o asociacionistas y las
cognitivas. No puede ser concebido como un proceso de simple asociación mecánica
entre los estímulos aplicados y las respuestas provocadas por estos,
determinadas tan solo por las condiciones externas imperantes, ignorándose
todas aquellas intervenciones, realmente mediadoras y moduladoras, de las
numerosas variables inherentes a la estructura interna, principalmente del
subsistema nervioso central del sujeto cognoscente, que aprende. No es
simplemente la conexión entre el estímulo y la respuesta, la respuesta
condicionada, el hábito es, además de esto, lo que resulta de la interacción
del propio individuo que se apropia del conocimiento de determinado aspecto de
la realidad objetiva, con su entorno físico, químico, biológico y, de manera
particularmente importante del componente social de éste. No es sólo el
comportamiento y el aprendizaje una mera consecuencia de los estímulos
ambientales incidentes sino también el fruto del reflejo de los mismos por una
estructura material neuronal que resulta preparada o preacondicionada por
factores tales como el estado emocional y los intereses o motivaciones
particulares. Se insiste, una vez más, que el aprendizaje emerge o resulta una
consecuencia de la interacción, en un tiempo y en un espacio concretos, de
todos los factores que muy bien pudiéramos llamar causales o determinantes del
mismo, de manera dialéctica y necesaria.La cognición es una condición y
consecuencia del aprendizaje: no se conoce la realidad objetiva ni se puede
influir sobre ella sin antes haberla aprendido, sobre todo, las leyes y
principios que mueven su transformación evolutiva espacio-temporal. Es
importante recalcar o insistir en el hecho de que las características y
particularidades perceptivas del problema enfrentado devienen condiciones
necesarias para su aprendizaje, recreación y solución; que en la adquisición
de cualquier conocimiento, la organización de la estructura del sistema
informativo que conlleven a él, resulta igualmente de particular trascendencia
para alcanzar tal propósito u objetivo, a sabiendas de que todo aprendizaje que
esta unido o relacionado con una consciente y consecuente comprensión sobre
aquello que se aprende es más duradero, máxime si en el proceso cognitivo
también aparece, con su función reguladora y facilitadora, una retroalimentación
correcta que, en definitiva, va ha influir en la determinación de un
aprendizaje también correcto en un tiempo menor, sobre todo si se articula
debidamente con los propósitos, objetivos y motivaciones propuestos por el
individuo que aprende.En el aprendizaje humano, en su favorecimiento
cuanti-cualitativo, la interpretación holística y sistémica de los factores
conductuales y la justa consideración valorativa de las variables internas del
sujeto como portadoras o contenedoras de significación, resultan
incuestionablemente importantes tratándose de la regulación didáctica del
mismo, de aquí la necesidad de tomar en consideración estos aspectos a la hora
de desarrollar procedimientos o modalidades de enseñanza dirigidos a sujetos
que no necesariamente se van a encontrar en una posición tal que permita una
interacción cara a cara con la persona responsabilizada con la transmisión de
la información y el desarrollo de las habilidades y capacidades
correspondientes. En la misma medida en que se sea consecuente en la practica
con las consideraciones referidas se podrá llegar a influir sobre la eficiencia
y eficacia del proceso de aprendizaje según el modelo de la ruta crítica: la vía
mas corta, recorrida en el menor tiempo, con los resultados más ricos en
cantidad, calidad y duración. Hay quienes consideran que cuando registramos
nuestros pensamientos en base de determinadas sensaciones, en el primer momento,
no nos detenemos en el análisis de los detalles pero que más tarde los mismos
resultan ubicados en determinadas locaciones de la mente que, equivale a decir,
en diferentes fondos neuronales del subsistema nervioso central
interrelacionados funcionalmente, para formar o construir partes de entidades o
patrones organizados con determinada significación para el individuo que
aprende. Luego este construye en su mente, fruto de su actividad nerviosa
superior, sus propias estructuras y patrones cognitivos de la realidad objetiva,
del conocimiento que en definitiva va adquiriendo de distintos aspectos de la
misma; así cuando pretende resolver un problema concreto, gracias a la
capacidad que tiene para elaborar un pensamiento analizador y especulador,
compara entre si posibles patrones diferentes, formas en última instancia,
comparación que va a permitirle llegar a la solución de la situación problémica
de que se trate.2,14,15 De igual manera, otros consideran que es en
el pensamiento donde asienta el aprendizaje, que este no es más que la
consecuencia de un conjunto de mecanismo que el organismo pone en movimiento
para adaptarse al entorno donde existe y se mueve evolutivamente. El individuo
primero asimila y luego acomoda lo asimilado. Es como si el organismo explorara
el ambiente, tomara algunas de sus partes, las transformara y terminara luego
incorporándolas a sí mismo en base de la existencia de esquemas mentales de
asimilación o de acciones previamente realizadas, conceptos aprendidos con
anterioridad que configuran, todos ellos, esquemas mentales que posibilitan
subsiguientemente incorporar nuevos conceptos y desarrollar nuevos esquemas. A
su vez, mediante la acomodación, el organismo cambia su propia estructura,
sobre todo a nivel del subsistema nervioso central, para adaptarse debidamente a
la naturaleza de los nuevos aspectos de la realidad objetiva que serán
aprendidos; que la mente, en última instancia, acepta como imposiciones de la
referida realidad objetiva. Es valido identificar que es la concepción de
aprendizaje de la psicología genética de Jean Piaget
3. La Concepción Neurofisiológica
Las concepciones neurofisiológicas
relacionadas con el aprendizaje, la participación de los hemisferios cerebrales
en tal proceso, se han desarrollado de una forma espectacular en los últimos años,
a tal grado de que se ha llegado a plantear que el comportamiento cerebral del
individuo esta indisolublemente ligado al estilo de aprendizaje de éste; que
según la forma del funcionamiento o estado fisiológico del cerebro, del
subsistema nervioso central en un sentido más general, serán las características,
particularidades y peculiaridades del proceso de aprendizaje del individuo.
La unidad estructural y funcional del subsistema nervioso central es la
neurona. El principal representante del mismo es el cerebro, con un peso
aproximado de unos 1500 gramos en un individuo adulto y constituido por
aproximadamente 10 000 millones de neuronas, altamente especializadas y, a la
vez, interrelacionadas entre si, conformando una red compleja y con
posibilidades de recibir información, procesarla, analizarla y elaborar
respuestas. En el proceso de aprendizaje que lleva al conocimiento de
aspectos concretos de la realidad objetiva, el influjo o entrada de información
tiene lugar a través de estructuras especiales conocidas con el nombre genérico
de receptores o analizadores sensoriales, como son el visual, el auditivo, el táctil,
el gustativo y el olfatorio. En estos analizadores, debidamente estimulados, se
originan señales electromagnéticas (llamadas potenciales de acción) que son
derivadas hacia el subsistema nervioso central por vías centrípetas
especificas; precisamente las referidas señales electromagnéticas son las
portadoras de la información que del cambio ocurrido en el entorno del
individuo llega finalmente a diferentes áreas o fondos neuronales del
subsistema nervioso central donde dejan una huella, reflejo del cambio ocurrido
que, de producirse en base o como consecuencia de determinada cantidad y calidad
de información recibida, quedará retenida en forma de memoria neuronal o
nerviosa y que se va a expresar fenoménicamente, en el contexto del proceso
enseñanza-aprendizaje, como conocimiento, fruto de lo que se ha aprendido a
punto de partida de una estimulación adecuada, en cantidad y calidad, de los ya
mencionados analizadores sensoriales, por separado o en grupo.El cerebro es, con
certeza, un órgano totalmente original en el universo y un universo en sí
mismo. Constituye, en su conjunto, el sustrato material de la neuropedagogía
centrada en la interacción entre el referido órgano como tal y el
comportamiento de los llamados sistemas de aprendizaje, en los cuales las
neuronas se relacionan funcionalmente a través de las llamadas estructuras sinápticas
para establecer cadenas, más o menos largas según el número de integrantes, y
constituir así los llamados engramas sensoriales o de influjo informacional y
los de tipo motor (que tienen como sustrato material a vías centrífugas que
partiendo del subsistema nervioso central llegan a los efectores), en
correspondencia con las respuestas emitidas a punto de partida de situaciones
informacionales específicas o de otras parecidas. La concepción neurofisiológica
del aprendizaje no entra en contradicción antagónica con ninguna otra concepción
al respecto, todo lo contrario, deviene complemento de todas, por separado y en
su conjunto, por cuanto desde la más simple sensación hasta el más complejo
pensamiento, juicios, ideas, emociones e intereses, no se desarrollarían y
surgirían como tales sin la existencia de un sustrato material neuronal que,
debidamente interrelacionado en sus unidades constitutivas e influenciado por
los múltiples factores físicos, químicos, biológicos y sociales del entorno
del individuo, constituye la fuente originaria de todos ellos.
4. Conclusiones
El proceso enseñanza-aprendizaje
constituye un verdadero par dialéctico en el cual y, respecto al primer
componente, el mismo se debe organizar y desarrollar de manera tal que resulte
como lo que debe ser: un elemento facilitador de la apropiación del
conocimiento de la realidad objetiva que, en su interacción con un sustrato
material neuronal, asentado en el subsistema nervioso central del individuo, hará
posible en el menor tiempo y con el mayor grado de eficiencia y eficacia
alcanzable, el establecimiento de los necesarios engramas sensoriales, aspectos
intelectivos y motores para que el referido reflejo se materialice y concrete,
todo lo cual constituyen en definitiva premisas y requisitos para que la
modalidad de Educación a Distancia logre los objetivos propuestos.
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Trabajo enviado por:
Alfonso Sánchez Ileana
ileana@infomed.sld.cu
González Pérez Troadio.