RROLLO SENSORIAL PSICOMOTRIZ
PRIMER CICLO. (Primer año de vida).
Indice:
La actividad sensorial psicomotriz se sustenta en la unidad existente entre el desarrollo sensorial y psicomotriz.Los contenidos del programa establecen una interdependencia armónica entre ambos aspectos, tomando como punto de partida los reflejos que acompañan al pequeño al nacer; a partir de lo anterior, se inicia un sistema de influencias educativas que permiten satisfacer las necesidades de movimientos en el niño y el conocimiento del mundo circundante; todo esto en estrecha comunicación afectiva con el adulto que proporciona y estimula el desarrollo y fortalecimiento del organismo infantil, base fundamental para el logro de los objetivos en las próximas etapas.La realización de los movimientos fundamentales de que se apropia el niño en este ciclo amplía las posibilidades de desplazamiento permite la vigilia activa y enriquece el desarrollo de sus potencialidades cognoscitivas al poder manipular, explorar, conocer y accionar con los objetos que le rodean en dependencia de sus propiedades y relaciones.Por medio de la actividad sensorial psicomotriz sistemática se logra en los niños un estado emocional positivo, disposición general, desarrolla la psicomotricidad fina, contribuye a la comprensión elemental del habla del adulto y reaccionan positivamente ante estímulos sonoros musicales entre otros. El programa de Desarrollo sensorial psicomotriz se cumple a través de la actividad programada que se realiza individualmente, tres veces por semana. El tiempo de duración de la actividad con cada niño debe ser de 5-6 minutos aproximadamente. Otro momento importante para el logro de los objetivos propuestos es la vigilia, en la cual se pondrán a disposición del pequeño los materiales necesarios, unido a la estimulación a la y afectividad de los adultos que lo rodean: educador (a) y auxiliares pedagógicas.
El educador (a) ha de trabajar para que los niños:
Reaccionen activamente ante el sonido, olor, textura, color y movimiento de los objetos.
Reaccionen positivamente ante la estimulación táctil.Realicen diversas acciones de manipulación activa con los objetos.
Establezcan relaciones elementales entre los objetos e inicien la realización de acciones imitativas en correspondencia con la función social de los objetos de la vida cotidiana.
CONTENIDO
SUB GRUPO DE 0 DIAS A 3 MESES.- Activación de los músculos del cuello: elevación, torsión; y del tronco: torsión, con la reacción ante un estímulo visual, el sonido provocado por la voz del adulto y por un objeto sonoro.- Seguir un objeto con colores vivos y/o sonoro en movimiento dentro de su campo visual con la activación de los músculos del cuello: elevación, torsión; y del tronco: torsión.- Activación de los músculos del cuello: elevación, torsión; y del tronco: torsión, con la localización y concentración de la fuente productora de los sonidos producidos por los objetos, la voz del adulto o instrumento musical dentro de su campo visual.- Estimulación táctil para lograr respuestas motrices reflejas de la espalda, abdomen, del paso, planta y bordes de los pies, gateo, reflejo de espalda y gateo reflejo de frente.
Tonificación muscular - masaje: fricción - por estimulación táctil en la espalda y en los pies.
Estimulación propioceptiva - ejercicio pasivo: torsión del tronco. Estimulación de la percepción olfatoria.
SUBGRUPO DE 3 a 6 MESES.- Tonificación muscular por estimulación táctil - masaje: fricción en la espalda y en los pies.- Estimulación táctil para lograr respuestas motrices reflejas de la espalda, abdomen; extensión, separación y elevación de las piernas; del paso, planta y bordes de los pies, gateo reflejo de espaldas y gateo reflejo de frente.- Activación de los músculos con la búsqueda del sonido que produce un objeto fuera de su campo visual y visualización del rostro del adulto o diferentes objetos que están fijos o en movimientos.
Ejercicios Activos: . Cabeza y tronco: elevación
(arqueo), torsión, giros.
Brazos: extensión.. Piernas: elevación.. Combinado: gateo.
Estimulación propioceptiva mediante el agarre de la mano del adulto y los objetos con una mano y con ambas en diferentes posiciones del cuerpo y lugares en el espacio.
Ejercicios Pasivos: . Brazos (con y sin implemento): al frente, abajo y arriba; flexiones y extensiones.
Tronco: torsión, giros.. Piernas: flexiones y extensiones (simultáneo y alterno)- Estimulación de la percepción olfatori- Asimilación de la textura de los objetos.
SUB GRUPO DE 6 a 9 MESES.- Tonificación muscular por estimulación táctil - masaje: fricción en la espalda y en los pies.- Estimulación táctil para lograr respuestas motrices reflejas de la espalda, abdomen; del paso, planta y bordes de los pies.- Activación de los músculos con la visualización de objetos colocados en diferentes lugares (derecha, izquierda, arriba y abajo), búsqueda de sonidos producidos por la voz del adulto o instrumento musical y manipulación de objetos.- Ejercicios Activos: . Brazos: flexión, extensión y elevación. . Manos: - tocar, apretar, agitar, golpear.
Cojer objetos de diferentes tamaños (psicomotricidad fina y pinza digital)
Sacar y meter objetos.
Tronco: flexión.. Piernas: elevación.. Combinaciones: gatear, trepar, lanzar, de sentado a parado, caminar con dos puntos de apoyo.
Estimulación propioceptiva a partir del agarre de la mano del adulto y de diferentes objetos.
Ejercicios Pasivos: . Brazos (con y sin implemento): al frente, abajo y arriba; flexiones y extensiones.. Tronco: torsión, giros.. Piernas: flexiones y extensiones (simultáneo y alterno).- Estimulación de la percepción olfatoria.- Asimilación de la textura de los objetos.
SUB GRUPO DE 9 a 12 MESES.- Estimulación táctil para lograr respuestas motrices reflejas de la espalda, abdomen, planta y bordes de los pies.- Activación de los diferentes grupos musculares con la búsqueda de objeto escondido, de los sonidos producidos por objetos determinados, la voz del adulto y las acciones con objetos.- Ejercicios Activos:
Manos: Sacar y meter objetos.. Golpeas entre dos cubos pequeños (uno en cada mano).
Abrir y cerrar.. Tapar y destapar.. Introducir un
objeto dentro de otro.. Colocar un cubo sobre otro. . Pasar un objeto de una
caja á otra.. Sacar objetos pequeños de un recipiente (pinza digital)..
Colocar anillos en una varilla. . Atraer hacia sí objetos atados. .
Sostener un objeto con asa.
Combinado:. Gateo.
Sentado a parado.. Caminar con dos y un punto de apoyo.. Caminar con dos y un punto de apoyo pasando obstáculos.. Trepar.. Escalar . Lanzar la pelota- Estimulación propioceptiva a partir del agarre de la mano del adulto y de diferentes objetos.. Ejercicios Pasivos: . Brazos: flexiones, extensiones, elevaciones. Tronco: flexión, arqueo, torsión.- Estimulación de la percepción olfatoria.
Asimilación de la textura de los objetos.
ORIENTACIONES METODOLOGICAS.
En los subgrupos de 4 días a 3 meses y 3 a 6 meses la actividad se realiza generalmente sobre una mesa que se le coloca una frazada con un pañal encima de éste. La mesa estará ubicada en un área donde no existan interferencias y con buena ventilación pero sin corrientes de aire. A partir del subgrupo 6 a 9 meses puede ejecutarse en la mesa o en el piso. Si se realiza en el piso colocar frazadas o colchonetas planas y duras (zona de gateo, salón de actividades u otro lugar idóneo).Para ejecutar la actividad el niño debe estar desnudo en el verano y en días húmedos o fríos puede vestirse con una bata o pantaloneta que le quede cómodo o no muy ajustado de forma que no le impida el movimiento. Cuando se realice en el piso siempre debe tener pantaloneta.Antes de comenzar, el educador (a) se lavará las manos y mantendrá las uñas limpias y cortas.Como momento inicial de todas las actividades, el educador (a) establecerá una comunicación afectiva con el niño, la cual mantendrá durante toda la actividad: le sonríe, le habla, le canta, de forma tal que el niño reaccione fijando la mirada en su rostro; puede utilizar también algún objeto, por ejemplo: un chinesco, de esta forma garantizamos que el niño reaccione ante el estímulo. En todos los casos la estimulación se repetirá varias veces.
Para su ejecución debe propiciarse al niño un ambiente de calma y serenidad. Si el niño tiene un estado emocional negativo no se le debe obligar a realizar la actividad. Sugerimos caricias, cargarlo o intentar nuevamente la realización de la misma. Si la situación continúa se suspende la actividad. No se forzará al niño en la ejecución de tarea alguna. Si aceptará las reacciones propias se surgiere motivarlo adecuadamente a lo planificado. Ejemplo: si en el lanzamiento el niño manipula, golpea, explora la pelota, se le permite y posteriormente se le estimula a lanzar y si el lanzamiento es desde la posición de parado y el niño lo realiza sentado, se le permite y después se le estimula a que lance parado.Los medios y juguetes que se utilicen además de colores brillantes y sonoros tendrán diferentes formas, texturas y tamaños, estarán limpios y no ofrecerán peligro para el niño.La asimilación de la textura se dará mediante la variación de las particularidades de los objetos en todas las actividades.La actividad programada se realiza a través de un complejo de estimulación sensorial-psicomotriz que el educador (a) planificará en correspondencia con el contenido del programa en cada subgrupo, su gradación, los logros esperables en este año y el desarrollo individual de cada niño. Estará compuesto por 4- 6 tareas-ejercicios y tendrá una duración de hasta quince días.Pasos que deben cumplirse para la gradación del contenido:1. Primero se utiliza un estímulo sonoro fijo para provocar la reacción del niño hacia éste, más adelante, el objeto sonoro se pone en movimiento dentro de su campo visual y posteriormente fuera de su campo visual.
2. Comenzar con las torsiones pasivas del tronco, luego giros pasivos hasta estimular las torsiones y giros activos.3. Inicialmente realizar el gateo reflejo de espaldas y de frente, más adelante estimular el gateo activo.4. La manipulación de objetos se comienza con tocar, apretar, etc., pasa por la pinza digital hasta llegar a las relaciones elementales de los objetos según su función social.5. Las acciones con objetos comienzan en sus formas más simples - meter y sacar - hasta atraer hacia sí un objeto atado.6. El pequeño caminará en dos puntos de apoyo, después en uno y finalmente de forma independiente.El educador (a) debe alternar en cada complejo los diferentes medios de estimulación psicomotriz: ejercicios activos, reflejos, pasivos y masajes.
Tendrá presente variar las posiciones del cuerpo: acostado de frente,
acostado de espaldas, sentado, parado, entre otras.Planificará movimientos
compensatorios. Ejemplo: si en un complejo se realiza un ejercicio pasivo
de arqueo, éste se combina con uno de flexión del tronco al
frente.Los complejos que se ofrecen como ejemplos se corresponden
con el nivel de desarrollo esperado en cada etapa, lo que
no excluye que existan niños con un desarrollo superior o
inferior, por tal razón, si el educador (a) realiza sus complejos a partir de
los ejemplos ofrecidos, deben tener en cuenta las diferencias
individuales y sustituir o variar aquellas tareas que no se
correspondan con el desarrollo del pequeño, aunque debe dar tiempo
suficiente para obtener cada respuesta.Si el niño tiene un desarrollo
superior:Ejemplo: En el cuarto complejo del subgrupo de 3 - 6 meses aparece
el gateo reflejo con la visualización de un objeto fijo para ser
alcanzado por la mano del niño una vez ocurrida la respuesta refleja (extensión
de las piernas). Si él es capaz de realizarlo de forma activa se
sustituye la tarea estimulando con un objeto en movimiento, obteniendo entonces
el gateo activo.Si el desarrollo del pequeño es inferior a la tarea planteada
en el complejo - ejemplo; se sustituye la tarea realizando la fase
anterior.Ejemplo: En el quinto complejo del subgrupo de 9 - 12 meses
aparece el ejercicio de caminar con un punto de apoyo pasando por
encima de obstáculos. De no lograrlo con un punto de apoyo se
sustituye y realiza con dos puntos de apoyo o se retiran temporalmente los obstáculos.Al
realizar la actividad y para que el niño reaccione ante un estímulo visual
y auditivo (ejercicios activos fundamentalmente) es necesaria la
presentación de objetos brillantes y sonoros. Si la reacción es ante
el rostro del adulto el educador a) debe colocarse delante
del niño, inclinarse y hablarse suavemente.Hacia los 2 o 3 meses el niño
ya no-fija tanto la vista en los objetos, la aparta fácilmente para
ponerla en otros y viceversa.Para provocar la activación de los músculos
del cuello y tronco al seguir con la mirada un objeto o juguete, se
le acerca y se le aleja, moviéndolo en distintas direcciones,
lentamente ante sus ojos, de forma tal que pueda
seguirlo con la vista. El educador (a) tendrá en cuenta que
ahora adquiere cada vez mayor importancia para el niño en carácter de
novedad de los objetos; así se detiene para mirar un juguete nuevo que
aparece en su medio ambiente incluso si ésta no-se distingue por
su brillantez. La introducción de los objetos debe ser
paulatina a medida que los conocidos pierdan su fuerza de atracción.Junto
a la concentración visual se desarrolla paralelamente la fijación
auditiva que al igual que la primera se expresa en la detención de
los movimientos generales bajo la influencia de los sonidos. En los niños
de un mes aparece ante los sonidos bruscos, pero más adelante,
hacia los 2 0 3 meses, surge, preferiblemente con los
sonidos melodiosos y sobre todo con la voz humana, además,
el adulto en contacto con el niño, atrae la vista y el oído de éste
a la vez en un solo objeto: la cara del adulto que le habla. Para formar
las conexiones audio visuales deben utilizarse juguetes sonoros
(chinescos, cascabeles, campanillas, tentempiés, etc. Cuando el niño
aprende a seguir un objeto que se mueve, se le llama o se le habla
desde distintos lugares (parándose por detrás, por el lado, etc. estimulándolo
de este modo a buscar la fuente productora del sonido dentro
y fuera de su campo visual, activando mucho más los músculos
mediante estos ejercicios activos de mayor recorrido o amplitud en el
movimiento; ejemplos: arqueo y torsiones del tronco, giros activos.Cuando el
niño agarra (aproximadamente de 3-5 meses) se comienza a
poner en sus manos, de forma alterna, juguetes cómodos por su tamaño y forma,
incitándolo a coger los que cuelgan, realizando ejercicios activos de
brazos y piernas (si es necesario ayudarlo), llamar la atención
sobre el objeto que tiene en su mano hasta que logre cogerlo sin ayuda, así
se estimulan los movimientos de palpación unidos a la fijación visual.
Posteriormente se estimulará a hacerlo con las dos manos.A medida
que se va produciendo el acto de agarre hay que comenzar a
desarrollar la habilidad de coger el juguete que se encuentra
en diferentes lugares y distancias, realizando ejercicios activos
de brazos y desplazándose hasta llegar a alcanzarlos . Ejemplo: gatea, se
para, trepa, escala, lanza.Las características de la forma, el tamaño y
peso de los materiales de que están hechos los objetos son los que
determinan el carácter de las posibles manipulaciones prácticas con
dichos objetos.Para lograr el proceso de agarre hay que tener en cuenta los
siguientes momentos:1. La presencia de los objetos en la zona de alcance.
2. La dirección y la distancia exacta en que se encuentra.
3. Forma, tamaño y peso del objeto.
Con este logro (agarre), se introducen los ejercicios pasivos
con ayuda del adulto, bastón, aro, etc.Después de los 6 meses el agarre
pasa por modificaciones importantes desde el acierto de la mano con
el objeto hasta que los movimientos adquieren un carácter
planificado.Del mismo modo que se perfecciona el acierto con el
objeto se van perfeccionando las acciones de agarre y de
mantenerlos en las manos. Ya no coge el objeto con todos los dedos, apretándolos;
ahora lo toma con la punta de los dedos.Aproximadamente a los 2 meses
adapta la posición de los dedos a las características del objeto.El
educador (a) debe utilizar pomos plásticos con boca ancha primeramente, y más
estrecha después, para colocar elementos pequeños que pueden ser plásticos y
de diferentes formas y moverlos para llamar la atención del niño;
posteriormente vaciar el contenido para lograr que el Bebé introduzca las
piezas en el pomo, después de la debida demostración y el nivel de ayuda
necesaria.El niño va a lograr por sí solo realizar diferentes acciones
con los objetos, sacudir el chinesco, golpear, agitar y apretar
diferentes juguetes, sacar y meter, empujar la pelota; por lo que se deben
crear las condiciones para realizarlas.La búsqueda de juguetes
escondidos se inicia cuando el pequeño es capaz de sentarse y pasar
por distintos momentos.En los juegos con el niño el educador (a) le mostrará
un objeto y propiciará que se interese en él, luego en su presencia se
lo esconde, el niño reaccionará desplazándose y tratando de encontrarlo
(quita el pañal, destapa la caja), si no hiciera intentos de búsqueda
el educador (a) le demostrará como encontrarlo; lo esconderá de nuevo y
estimulará la búsqueda hasta que logre realizarlo por sí solo.
En estas actividades, el niño aprende a encontrar el objeto y activa sus
músculos al desplazarse. Cuando se varía, en su presencia, el lugar donde se
esconde el juguete, en un principio se puede observar que el intento
de búsqueda, desplazamiento (gateo) es hacia el lugar donde
habitualmente lo había encontrado, después será capaz de encontrarlo en
diferentes lugares incluso allí cuando no sea visible por el niño
la acción de esconder el objeto. Cuando este ocurre el niño ha adquirido
la permanencia del objeto, así ya no duda que el objeto no visible en un
momento determinado, existe y puede ser encontrado.Para enseñar al niño
a realizar acciones basados en el uso de las propiedades externas
de los objetos, debe tener a su disposición
pelotas, cubos de distintas dimensiones, juguetes de goma, objetos huecos,
para realizar diferentes acciones: lanzar la pelota, colocar los cubos uno
encima de otro, abrir cajitas, introducir anillos en un eje.También se
realizará en este año de vida como tarea preparatoria para la enseñanza
de acciones instrumentales:1. Alcanzar un objeto mediante una cinta
que lo ata. El objeto debe variar para estimular al niño a
realizarlo.Para el desarrollo de las actividades de acciones
con objetos se tendrán en cuenta los pasos siguientes:1. Demostración
de la acción unida a la explicación.
2. Estimular al niño a realizar la acción.
3. Posteriormente cumplirá las acciones sólo con indicación verbal.En los
casos que no pueda realizar la acción, el educador (a) tomará su mano y
la realizarán en conjunto.Para la percepción olfatoria se le darán a
oler al niño los alimentos, previo al proceso, diciéndole palabras
estimulantes; ejemplo: ¡ Qué‚ rico huele!.Para lograr que
el niño sostenga el jarro por el asa, se trabajará durante los procesos
de merienda y de alimentación.Además de este sistema de estimulación
para provocar en el pequeño diversas respuestas independientes y activas,
existen otras como la tonificación muscular, la estimulación táctil
con respuestas motrices reflejas y la estimulación propioceptiva.La
tonificación muscular se logra a través del masaje
(fricción) consistente en rozar con nuestras manos la piel del niño, como
una caricia, en determinadas regiones del cuerpo, ejemplo: espalda y
los pies. El masaje tiene gran importancia para los niños más pequeños
(45 días a tres meses, aproximadamente) pues produce un efecto de relajación
que compensa la hipertonía fisiológica, característica de esta
etapa. Las manipulaciones se explican con detalles en los complejos
que aparecen como ejemplo.La estimulación táctil con respuestas motrices
reflejas se realiza por medio de los ejercicios reflejos, consistentes en un
ligero roce de nuestros dedos (fundamentalmente índice
y del medio), un objeto: cepillo de cerdas suaves
en la piel del pequeño, superficie para apoyar ligeramente sus pies
-reflejo del paso- ; o el pellizqueo, que provocan respuestas motrices
reflejas.Estos ejercicios se realizan por los laterales de la columna
vertebral, que provoca arqueo; desde el final del esternón hasta la
pelvis (línea alba), movilizando el abdomen; pellizqueo de los
glúteos y ligera presión en la planta de los pies para que
extienda las piernas; roce en el interior de los muslos para provocar
su separación; rozar con un cepillo la planta y bordes de los pies,
movilizándolos, entre otros. La explicación de estos ejercicios se
encuentra en los complejos que se ofrecen como ejemplo.La estimulación
propioceptiva se realiza por medio de los ejercicios pasivos que son llevados a
cabo por parte del adulto, con el objetivo de activar terminaciones
nerviosas en las articulaciones, que dan al niño una sensación,
"idea" del movimiento que se espera de él, contribuyen a fortalecer
diferentes grupos musculares y a la orientación espacial (aparato
vestibular del oído). Ejemplo: la torsión del tronco y giros pasivos preparan
para los giros activos.Los ejercicios pasivos para los brazos y las
piernas se planifican a medida que desaparece la hipertonía fisiológica
(3 meses, aproximadamente).Un elemento que contribuye a la realización de estos
ejercicios es el dominio del agarre. Cuando esto no ha ocurrido, el
educador (a) ayuda al pequeño, colocando sus manos suavemente sobre las
de él sin presionar ni tirar de la articulación de la muñeca, esta ayuda irá
disminuyendo hasta lograr el agarre de manera independiente.Cuando el
educador (a) realiza los masajes, ejercicios reflejos y pasivos, mantiene
la comunicación afectiva con el niño y contribuye al cumplimiento
de objetivos relacionados con la reacción ante un estímulo visual, la
voz del adulto, seguir un objeto sonoro en movimiento, entre otros.Los
contenidos del programa se reafirmarán sistemáticamente en
la vigilia por parte del educador (a) y auxiliar pedagógica.
Ejemplo: movimientos activos como el gateo, pararse, caminar
con ayuda de bastones, empujar objetos, entrar y salir de un
cajón y las diversas formas de manipulación y acciones con objetos.
Cuando el niño se ausenta del centro educativo debe continuar con el complejo
interrumpido al ausentarse.
Si el período de ausencia se prolonga se realizará una valoración conjunta entre el médico, enfermera y el educador (a) para, de acuerdo con el estado de salud del niño y posibilidades reales en el momento de la incorporación, determinar qué tareas planificarle. TRABAJO CON LA FAMILIA.Los conocimientos que posee el educador (a) acerca del área sensorial – psicomotriz, la consulta y estudio del programa, orientaciones metodológicas y los propios complejos, le permite ofrecer a los padres una adecuada orientación acerca de esta esfera de desarrollo.
Atendiendo a las características de los niños en cada
subgrupo orientará como dar continuidad al proceso docente en el hogar.
Les explicará y demostrará de manera sencilla como realizar tareas
relacionadas con el desarrollo sensorial, masajes, ejercicios reflejos,
ejercicios pasivos y activos.Para dar cumplimiento a estas tareas se
utilizan las propias manos y dedos de los padres, chinescos, lápices,
estuche de termómetro (agarrar y sostener). A partir de los 6 meses se utilizan
pelotas pequeñas, pomitos plásticos, estuches para meter y sacar de un
recipiente (olla, lavacara, caja, cubo).A los 2 meses se le
ofrecen pedacitos de pan, galleta, juguetes pequeños, con cuidado
de que no los lleve a la boca o nariz, para colocarlos en un
recipiente de boca estrecha (pinza) además, cajas para tapar y
destapar, pomos con tapas de rosca, para que trate de desenroscarlos.
Se le debe enseñar a arrastrar juguetes, empujar, entrar y salir de
una caja, etc.
EJEMPLOS DE COMPLEJOS SENSORIALES - PSICOMOTRICES.
SUBGRUPO 45 DIAS A 3 MESES.1. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto sostiene la pierna del pequeño por debajo con una mano y la otra la coloca de manera que el dedo pulgar quede en la planta del pie y el resto en el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los dedos hasta el talón, siempre en dirección hacia arriba. Repetir 2´ veces.2. El niño acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, el adulto lo llamará por su nombre para que busque con la mirada, después desliza un juguete que produzca sonidos suaves (chinescos) llevándolo hacia un lado, hacia otro y hacia arriba-abajo con el fin de lograr que busque la fuente productora del sonido. Repetir 2-3 veces.
3. El niño acostado de lado a la mesa, el adulto de frente a él colocando una mano en el brazo para que el niño se mantenga en la posición, con la otra pasar el dorso de la mano suavemente por la espalda en dirección hacia arriba, del lado que está apoyado a la mesa. Posteriormente colocará frente al niño un juguete brillante y sonoro que moverá a un lado y a otro en dependencia de la posición en que se coloque al pequeño para que siga al objeto dentro de su campo visual. Repetir 2-3 veces por cada lado.
4. Tomar al niño por debajo de las axilas, apoyando sus pies en el abdomen del adulto. Realizar movimientos laterales, libremente. Esto se ejecuta conversando con él y cantándole. Repetir 2-3 veces.
5. El niño acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, colocar un objeto llamativo frente a él. Pasarle el dorso de las manos a ambos lados de la columna vertebral desde los glúteos hacia el cuello y del cuello hacia los glúteos con la palma de las manos. Repetir 2-3 veces.6. El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto lo sostiene por los tobillos y con la otra mano le pasa un cepillo de cerdas suaves por el borde externo e interno del pie. Repetir 2-3 veces en cada pie.7. El niño acostado de lado en la mesa, el educador (a) lo sostiene con una mano y con la otra le mostrará un juguete brillante y sonoro dentro de su campo visual para que lo siga con la vista; mantendrá el juguete en un lugar, posteriormente en esa misma posición le pasará al niño el dedo por la columna vertebral en dirección a los glúteos. Repetir una vez por cada lado.8. Acostado de espalda, pasar el dedo índice y del medio sobre la línea alba, desde el final del esternón hasta la pelvis. Repetir 2-3 veces.9. El niño acostado de espalda, el adulto coloca una mano en las plantas de los pies, la otra en las rodillas; extender las piernas poco a poco y moverlas de abajo hacia arriba sin tocar la superficie de apoyo. Repetir 2-4 veces.
10. El niño acostado de frente a la mesa, una mano del adulto colocada en la planta de los pies del bebé, la otra pasará por debajo de las axilas agarrándolo suavemente por el pecho. Al frente del pequeño situará un juguete para que se desplace y trate de alcanzarlo. Repetir 2 - 3 veces.11. Acostado de espaldas, el adulto le mostrará un juguete llamativo a la altura de la vista, moviéndolo hacia los laterales para que lo siga y realice torsión de la cabeza. Repetir 2 - 3 veces.12. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo agarra por debajo de las axilas y levanta algo el tronco para realizar giro hacia la derecha e izquierda. Repetir 3 veces por cada lado.
13. El niño acostado de espaldas el adulto estimulará con un juguete sonoro a la altura de la vista y moviéndolo hacia detrás. Después pasar un brazo por la espalda a la altura de los hombros, colocar la palma de la otra mano en las plantas de los pies del pequeño ejerciendo una ligera presión para que el niño extienda las piernas (empuja la mano y se desplace hacia detrás. Repetir 2 - 3 veces.14. El niño acostado de espaldas a la mesa el adulto sostiene con una mano la pierna del pequeño por debajo, la otra la coloca dé manera que el dedo pulgar le quede en la planta del pie y el resto en el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los dedos hasta el talón, siempre en esa dirección. Repetir 2 - 3 veces con cada pie.
SUBGRUPO 3 A 6 MESES.
1. El niño acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, el adulto por detrás del pequeño le mostrará un juguete que situará a un lado, realizando movimientos hacia arriba para que gire el tronco hacia ambos lados. Repetir 3 veces por cada lado.
2. Acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, el adulto estimulará al niño con un objeto sonoro para la búsqueda del sonido fuera de su campo visual. Mantener el objeto de frente al niño y en esta posición le realizará movimientos suaves con el dorso de las dos manos de los glúteos hacia el cuello y del cuello a los glúteos con la palma de las manos. Repetir de 3 a 6 veces.
3. El bebé acostado de frente a la mesa con las piernas fuera realizar un suave y ligero pellizqueo en los glúteos hasta lograr que extienda las piernas por reflejo. Repetir 4 veces.
4. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo agarra por debajo de las axilas y levanta algo el tronco para realizar medio giro hacia la derecha e izquierda. Repetir 3 veces por cada lado.
5. Acostado de espaldas a la mesa, se le mostrará un juguete para que el niño lo siga con la vista, después pasar el dedo índice y del medio sobre la línea alba desde el final del esternón pasando por el ombligo y hasta la pelvis. Repetir 3 veces.
6. El bebé acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo sujeta por los tobillos y eleva las piernas. Frente al pequeño se sostiene un juguete sonoro fuera de su campo visual para que se estimule a alcanzarlo. Repetir 3 veces.
7. Acostado de espaldas a la mesa y hablándole, tomar al niño por el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suaves o el dedo por la planta del pie. Repetir 3 veces por cada pie.
8. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto lo sostiene por debajo de las axilas con ambas manos para ponerlo en posición vertical (parado). Insistir que el niño baile (no dejando que se apoye completamente en sus pies). Repetir 2 - 3 veces.
9. El niño acostado de frente a la mesa, pasar las dos manos suavemente por la espalda del pequeño, desde los glúteos hacia arriba sin tocar la columna vertebral. Colocar objetos en la mesa para que los visualice. Repetir 3 veces.
10. El niño acostado de espaldas a la mesa, el adulto sostiene un juguete a la altura del ombligo para que intente alcanzarle con los pies o las manos. El juguete se aleja y se acerca del niño. Repetir 3 veces.
11. El niño acostado de frente a la mesa el adulto sostiene al niño por las axilas y las manos cercanas y el muslo mas separado ahí provocando un giro quedando boca arriba. Se debe repetir por el otro lado. Se repite 2 o 3 veces.- El bebé acostado de frente a la mesa, el adulto le sujeta por los tobillos y eleva las piernas. Frente al pequeño se coloca un juguete para que lo estimule a alcanzarlo. Alejar el juguete para producir estiramiento y posteriormente permitir que el niño agarre. Repetir 2 o 3 veces.- Acostado de espalda a la mesa, tomar al niño por el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suaves y el dedo por la planta del pie. Repetir 3 veces en cada pie.- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto le colocar un juguete que cuelgue por encima del ombligo, hacer que intente alcanzarlo con los pies y con las manos. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente a la mesa con el apoyo de antebrazos, el adulto lo llama por su nombre para que busque con la mirada, después desliza un juguete que produzca sonidos suaves llevando hacia un lado, hacia el otro y hacia arriba abajo con el fin de lograr que busque la fuente productora del sonido con similares movimientos de la cabeza y tronco (arriba, abajo y torsiones). Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente a la mesa con apoyo de antebrazos, acariciara la espalda (de arriba hacia abajo para que se produzca una extensión del cuerpo). Repetir 4 veces.- El niño acostado de espalda, el adulto le brinda los pulgares de sus manos (agarre) para elevar los brazos extendidos hacia el lateral, al frente y flexionarlos al pecho. Repetir de 2 a 3 veces.
- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto pasa un brazo por la espalda a la altura del hombro. Colocar la palma de la mano en las plantas de los pies del pequeño estimulando el desplazamiento. Repetir 4 veces.- El niño acostado de frente a la mesa, una mano del adulto colocada en la planta de los pies del bebé, la otra pasar por debajo de las axilas agarrándolo suavemente. Al frente del pequeño se colocará un juguete para estimular que se desplace y trate de alcanzarlo. Facilitar que el niño lo agarre.- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto sostiene la pierna el pequeño por debajo con una mano y la otra la coloca de manera que el dedo pulgar queda en la planta del pie y el resto en el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los dedos hasta el talón, siempre en dirección hacia arriba. Repetir 2 o 3 veces con cada pie.- Estimular el giro activo (derecha e izquierda. Desde la posición de acostado de frente a la mesa, colocando un juguete llamativo hacia el lugar del giro y facilitar que el niño lo agarre. Repetir 3 veces por cada lado. - Acostado de frente a la mesa, con las piernas fuera de esta, realizar un suave y ligero pellizqueo en los glúteos del niño hasta lograr que extienda las piernas por reflejo. Repetir 5 veces.- Acostado de espalda a la mesa, tomar al niño por el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suaves y el dedo en la planta del pie. Repetir e veces.- Acostado de espalda a la mesa, pasar el dedo índice y del medio sobre la línea alba, desde el final del esternón pasando por el ombligo y hasta la pelvis. Repetir 3 veces.- Estimular el gateo, colocando un juguete llamativo frente al niño para favorecer el desplazamiento.
- Acostado de espalda a la mesa, se ofrece al niño sostener un aro pequeño en cada mano. El adulto sostiene los aros de la misma forma y le separa los brazos extendidos al niño hasta ponerlos en contacto con la mesa en posición horizontal posteriormente llevarlos al frente y entrecruzarlos. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente a la mesa, el adulto le coloca un juguete al lado para estimular que realice giros hacia la derecha e izquierda, y agarre el objeto y accione con (agitar). Repetir 3 veces. Por cada lado.- Acostado de espalda a la mesa, tomar al niño por el tobillo y pasar un cepillo de cerdas suave o el dedo por la planta del pie. Repetir 3 - 4 veces en cada pie, posteriormente roza ligeramente el interior de los muslos para que los separe.- El niño acostado de espalda, el adulto sostiene las piernas y realiza flexión y extensión de forma alternada. Repetir 2 - 3 veces.- Estimular con un juguete al niño para que gatee en diferentes direcciones por el piso y agarre el juguete.
SUBGRUPO DE 6 - 9 MESES.
- El bebé acostado de espalda, colocarle juguetes a la distancia de su brazo para que lo flexione y extienda, cuando lo agarre, estimular para que apriete, agite. Primero con un brazo y después con el otro. Repetir 3 veces con cada brazo.- El pequeño acostado de frente. Se le presentan objetos de diferentes tamaños para que los agarre, luego el adulto lo tomara por los antebrazos, tratando de incorporar al pequeño verticalmente Bailoteo. Repetir 3 veces.- Acostado de espalda tomar al niño por el tobillo y pasarle un cepillo de cerdas suaves por la planta del pie, borde externo e interno. Repetir 3 veces en cada pie.- Acostado de espalda. Pasar el dedo índice de la mano sobre la línea alba desde el final del esternón por el ombligo y hasta la pelvis. Repetir 3 veces. Gateo libre, estimulado por un juguete.- Desde la posición de acostado de frente, colocarle juguetes de diferentes tamaños y texturas a la distancia de su brazo para que lo flexione y extienda primero con un brazo y después con el otro (manipule). Repetir 3 veces.- El bebé acostado de espalda, el adulto lo sujeta por los tobillos y eleva las piernas. Frente al pequeño se coloca un juguete para que lo estimule a alcanzarlo. Alejar el juguete para producir estiramiento. Permitir que lo apriete, agite, golpee. Repetir 3 veces.
- El niño acostado de espalda, el adulto con una mano sujeta las piernas y en la otra sostiene un juguete o aro pequeño que se coloca encima del tronco hacia la derecha para estimular que el niño lo agarre con esta mano y se incorpore a sentarse con el apoyo del antebrazo izquierdo y el brazo derecho extendido. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente, con apoyo de manos y antebrazos, colocar un juguete sonoro frente a él fuera de su campo visual para que lo localice. Acariciarle la espalda de arriba hacia abajo con las palmas de las manos que extienda y levante la cabeza y el tronco. Repetir 3 veces.- El niño acostado de espalda, el adulto lo toma por las piernas y realiza flexión y extensión de piernas simultáneas y alternas. Se repite3 veces.- Sentado: Sacar y meter objetos, pinza digital.- Sentado: Sacar y meter objetos de diferentes tamaños y texturas, pinza digital.- Acostado de espalda con piernas flexionadas el adulto le coloca una pelota frente a él para que el pequeño trate de tocarla primero con una mano y después con la otra. Repetir 3 veces con cada mano. - Acostado de espalda, se ofrece al niño sostener un aro en cada mano el adulto también sostiene los aros. Separar los brazos extendidos hasta ponerlos en contacto con la mesa en posición horizontal, posteriormente llevarlos al frente y entrecruzar los brazos. Repetir 3 veces.- El niño acostado de frente, con apoyo de antebrazos pasar el dorso de las manos a ambos lados de la columna vertebral desde los glúteos hasta el cuello y con la palma de las manos desde el cuello hasta los glúteos. Repetir 3 veces.- El adulto sentado con piernas unidas y extendidas, el pequeño a su lado en posición de gateo. El adulto estimula al pequeño para que trepe por encima de las piernas. Repetir 3 veces.- Sentado el pequeño en el rodillo, el adulto lo sostiene por los muslos. Mover el rodillo hacia atrás y hacia delante, hasta que pase de la posición de sentado a parado. El movimiento se debe realizar lentamente. Repetir 3 veces.- El bebé de pie, el adulto lo sostiene por el abdomen y con la otra estimula con un juguete a realizar la flexión del tronco. Repetir 3 veces.- El bebé acostado de espalda, el adulto lo sostiene por las axilas y trata de incorporarlo en posición vertical (parado). Estimular para que el niño baile. Repetir 3 veces.- El adulto sostiene el pequeño que se encuentra de pie, colocando un brazo por debajo de las axilas. Estimular al bebé a extender los brazos para alcanzar el juguete que sostiene el adulto frente a él variando su altura. Repetir 3 veces.- Estimular a que el niño gatee por el piso, colocando un juguete llamativo, posteriormente se sienta para meter y sacar objetos (de diferentes tamaños, colores y texturas) de un recipiente, pinza digital).
- El niño acostado de espalda. El adulto frente a él con un bastón estimular para que el pequeño eleve las piernas hasta tocar el bastón con las plantas de los pies. Repetir 3 veces.- Acostado de espalda. Pasar el dedo índice de la mano sobre la línea alba, desde el final del esternón, pasando sobre el ombligo y hasta la pelvis. Repetir 3 veces.- El bebé de pie, el adulto lo sostiene por el abdomen y lo estimula con un juguete a realizar torsión del tronco hacia ambos lados. Repetir 3 veces por cada lado.
- Sentado: Pinza digital, meter y sacar objetos, lanzar la pelota desde esta posición y continuar gateando por el piso á buscarla. Repetir 2 - 3 veces.- De pie, con ayuda del adulto, subir y bajar un cajoncito de alguna altura. Repetir 3 veces.
- El niño sentado en la sillita, con los pies apoyados en el piso, el adulto situado por detrás, le sostiene por los muslos con una mano y con la otra le presenta al niño un juguete que se encuentra al nivel de la cabeza y se mueve hacia los lados. El pequeño tratará de alcanzarlo, flexionando y extendiendo los brazos y realizando torsión del tronco. Repetir 3 veces.
- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto sostiene la pierna del pequeño por debajo con una mano y la otra la coloca de manera que el dedo pulgar quede en la planta del pie y el resto en el empeine. Realizar movimientos suaves con el pulgar desde los dedos hasta el talón, siempre en dirección hacia arriba. Repetir 2 – 3 con cada pie.
- Sentado o parado con un punto de apoyo (mano del educador (a). ofrecer pelotas en una caja para que las saque y las lance. Ofrecer el segundo punto de apoyo para caminar y recoger las pelotas, guardarlas en la caja. Repetir alternando las manos. Repetir 3 veces.
- Sentado: Pinza digital.
SUBGRUPO 9 -12 MESES
- El niño apoya el abdomen en el rodillo, el adulto los sostiene por las piernas. Se imprime un suave movimiento al rodillo para que el pequeño apoye las manos y las rodillas alternadamente. Repetir 3 veces.
- El niño sentado en un banquito con los pies apoyados en el piso, el adulto por detrás le sostiene por los muslos y le llama su atención, para que el pequeño busque de donde procede la voz y realice torsión del tronco. Repetir 3 veces por cada lado.
- El niño acostado de espalda a la mesa, el adulto lo sostiene por los tobillos y con la otra mano le pasa un cepillo de cerdas suaves por el borde externo e interno del pie. Repetir 2 - 3 veces en cada pie.
- El niño parado, el adulto sostiene al pequeño por debajo de las axilas y trata de que dé algunos pasos por el piso.
- De pie con ayuda del adulto, subir y bajar un cajoncito de alguna altura. Repetir 3 veces.
- Sentado: Abrir y cerrar una caja, meter y sacar objetos de la misma.
- El niño colocado en cuadrupedia (posición de gateo. colocar un juguete a una altura tratando que el niño desde esa posición avance hacia él y se pare para alcanzarlo. Repetir 2 – 3 veces.
- El pequeño de pie, el adulto lo sostiene por la cadera y lo llama para que realice torsión del tronco hacia la derecha e izquierda. Repetir 3 veces a cada lado.
- Acostado de espalda. Pasar el dedo por la línea alba desde el final del esternón, ombligo hasta la pelvis. Repetir 3 veces.
- Sentado: Meter y sacar, golpear entre sí cubos pequeños, sacar objetos pequeños de un recipiente (pinza digital).
- El niño de pie se sostiene de dos bastones que se encuentran colocados verticalmente en el piso. El adulto se coloca por detrás y pone sus manos por encima de las del pequeño, estimulándolo a dar pasitos, moviendo los bastones. Repetir 3 veces.
- El niño sentado, se coloca un objeto a un lado estimulándolo a que lo recoja realizando torsión del tronco. Repetir 3 veces por cada lado.
- Esconder el juguete para que lo busque.
- El bebé desde la posición de parado, el adulto lo sostiene por los antebrazos estimulándolo a realizar cuclillas para recoger objetos pequeños (3 o 4) en el piso (pinza), uno cada vez y colocarlos en un recipiente. Posteriormente y desde la posición de sentado, sacarlos.
- El niño acostado de frente con apoyo de antebrazos, pasar el dedo de arriba hacia abajo por el centro de la espalda para que se produzca una extensión del cuerpo. Repetir 3 veces.
- El niño parado se sostiene de un aro junto al adulto que se coloca por delante y lo estimula para que el pequeño dé pasitos pasando 3 o 4 objetos colocados en el piso.
- El niño y el adulto frente a frente parados agarrando el bastón con las manos. Realizar flexión al frente y cuclilla. Repetir 3 veces.
- El niño parado el adulto le coloca un pañal alrededor del tronco y lo sostiene por detrás, estimulará al pequeño a caminar por una senda formada por dos bastones que se encuentran en el piso indicando un camino con una separación aproximada de 3 a 4 cm. Repetir 3 veces.
- Subir y bajar una escalera (3 o peldaños. Con la ayuda del educador (a). Se estimulará con un juguete colocado arriba de la escalera. Repetir 3 veces.
- Sentado: Tapar y destapar, colocar dos cubos dentro, sacarlos y colocarlos uno sobre otro, guardarlos.
- Desde la posición de sentado o parado lanzar la pelota y estimular para que gatee o dé pasitos para alcanzar el juguete. Repetir 3 veces.
- Sentado: Introducir un objeto dentro de otro, colocar anillos en una varilla.
- El niño sentado, el adulto brindará un bastón para llevar los brazos arriba, al frente, flexión y extensión. Se repite 3 veces.
- Sentado el pequeño en el rodillo, el adulto lo sostiene por los brazos. Llevar el rodillo hacia atrás y luego hacia adelante para que el niño quede en cuclillas y pase de esa posición a parado. El movimiento debe hacerse lentamente. Repetir 3 veces.
- Desde la posición de gateo colocar un juguete en el piso para que el niño trepe por encima de las piernas del adulto que se encuentra sentado en el piso.
- El niño parado se estimula a que camine con un punto de apoyo por encima de 3 o 4 obstáculos colocados en el piso (cuerdas, bastones). Se le brindará ayuda al pequeño si es necesario. Repetir 2 veces.
- Sentado: Atraer a sí objeto atado.- El niño acostado de frente, el adulto le brinda el bastón para elevar los brazos (arqueo). Repetir 3 veces.
- Desde la posición de sentado o parado, el niño sostiene una pelota entre las manos y la lanza con una mano. Repetir 3 veces con cada mano.
- El niño acostado de espalda, el adulto le coloca el bastón en los pies para elevar las piernas. Repetir 3 veces.
- Subir y bajar una escalera (3 o peldaños. Con la ayuda del educador (a). Se estimula con un juguete colocado el final de la misma. Repetir 3 veces.
DESARROLLO DEL LENGUAJE
PRIMER CICLO. (Primer año de vida))
CARACTERIZACION DEL PROGRAMAEl desarrollo del lenguaje ocupa un importante lugar en el curso del desarrollo psíquico en el primer año, ya que mediante él se crean las premisas de la adquisición de la lengua materna, base fundamental para la asimilación de la experiencia acumulada.Esta área del conocimiento tiene su antecedente en las primeras reacciones significativas del niño, las que se dan en el proceso de comunicación emocional con el adulto, que lo estimula a la actividad mediante el contacto con el objeto y la emisión de sonidos verbales.Desde este punto de vista guarda una estrecha relación con el desarrollo de la percepción visual y auditiva, que le es fundamento para la diferenciación de los diferentes sonidos. A su vez mantiene una estrecha interconexión con el desarrollo de las emociones, en especial la animación general que se provoca durante el complejo de animación, y que se acompaña de diversas expresiones orales que reflejan la necesidad de contacto social del niño.Los contenidos básicos del programa abarcan la formación de las premisas del lenguaje, el desarrollo de la comprensión del lenguaje adulto (lenguaje pasivo) y el desarrollo del lenguaje activo, que han de trabajarse en estrecha unión e interdependencia.Este programa se articula con el de Lengua Materna del segundo ciclo, por lo que de acuerdo con el desarrollo alcanzado por el niño, el educador (a) ha de prever hacia el final del primer año, su continuidad, aunque aún el niño no haya transitado hacia el grupo superior.
OBJETIVOSEl educador (a) ha de trabajar para que los niños:- Reproduzcan activamente los sonidos del habla.- Comprendan de manera elemental el lenguaje del adulto.
- Emitan las primeras palabras significativas.
SUBGRUPO DE 45 DIAS A 3 MESES- Emisión de sonidos y palabras por el adulto durante la realización de actividades y procesos de la vida cotidiana.- Repetición por el adulto de los sonidos espontáneos o provocados que emita el niño.- Estimulación objetal y verbal para manifestación de la primera sonrisa social.- Estimulación verbal para el surgimiento de la animación general del niño (complejo de animación).- Ejercitación de estructuras fonatorias del niño (movimientos rotatorios de la lengua durante el proceso de alimentación).
SUBGRUPO DE 3 A 6 MESES.
- Denominación por el adulto de objetos y acciones en las distintas actividades y procesos de satisfacción de necesidades básicas, sin exigir repetición por el niño.- Estimulación verbal del gorjeo-balbuceo (silabeo.
- Repetición e imitación de los sonidos espontáneos (vocalizaciones, estornudos, bostezos, trompetillas, etc. o provocados que emita el niño, y estimularlo verbalmente a su reproducción.
- Utilización de diferentes entonaciones (alto – bajo, grave – agudo, serio – alegre, durante el contacto verbal con el niño.- Llamar al niño por su nombre. Señalar el de adultos, con repetición de sonidos.- Utilización de juegos de movimientos (bajar – subir, etc.) acompañado de las palabras correspondientes.- Estimulación verbal de sonidos y sílabas nuevas para el niño. - Ejercitación de estructuras fonatorias del niño (movimientos rotatorios de la lengua).
SUBGRUPO 6 – 9 MESES. - Denominación por adulto de objetos y acciones en las distintas actividades y procesos de satisfacción de necesidades durante su realización.- Repetición de los sonidos espontáneos o provocados del niño. Estimulación verbal por adulto para su reproducción.- Utilización de diferentes entonaciones más complejas en el contacto verbal con el niño (asombro, duda, enfado, ternura, etc.).- Estimulación de sonidos como respuesta ante la presentación de objetos acompañados de las palabras que lo designan, y algunos de sus sonidos onomatopéyicos. - Establecimiento de la relación objeto – palabra: localización del objeto, en lugar determinado y en cualquier lugar.- Establecimiento de la relación movimiento – palabra, mediante realización de acciones relacionadas con palabras, órdenes, rimas, etc.- Estimulación de la imitación de sonidos y palabras.- Cumplimiento de órdenes sencillas: entregar un objeto mediante la estimulación verbal repetir una acción psicomotriz aprendida (tortitas, Tun tun en la naricita, etc.), combinando movimiento – palabra.- Utilización del nombre del niño en realización de actividades y la vida cotidiana.- Estimulación verbal para que el niño busque objetos que se caen, desaparecen o se ocultan ante su vista.- Utilización de las primeras palabras prohibitivas (no), ante situaciones que lo demanden.- Ejercitación de estructuras fonatorio – psicomotriz (solicitar besos suaves – fuertes)SUBGRUPO 9 - 12 MESES.
- Denominación de objetos y acciones en las actividades y procesos de la vida cotidiana, estimulación verbal y objetal a su reconocimiento búsqueda y pronunciación.- Repetición de los sonidos espontáneos o provocados del niño. Estimulación para su reproducción. - Utilización de diferentes entonaciones en contacto verbal con el niño (asombro, duda, enfado, ternura, etc. relacionarlos con situaciones cotidianas.
- Demostración de juegos y acciones objetales simples,
estimular imitación de las mismas por acción verbal del adulto. Realización
de acciones objetales para el surgimiento de generalizaciones elementales
de la palabra: reconocimiento del objeto
independientemente de su variedad, diversidad o localización.- Realización
de acciones reales y lúdicras que impliquen seguimiento
de una orden simple, búsqueda y entrega de objetos a petición
verbal del adulto.- Llamar al niño por su nombre para provocar reacción de
respuesta. Nombrar adultos y niños cercanos y estimular a su reconocimiento.-
Muestra y denominación de objetos acompañados de sonidos onomatopéyicos,
estimulación verbal y objetal a su reconocimiento y pronunciación.- Utilización
de frases de varias palabras como respuesta ante palabras aisladas o
gestos del niño, en situaciones diversas.- Utilización de palabras
prohibitivas o permisivas por el adulto (no, si, se puede, no se puede,
etc.) ante situaciones que lo demanden.- Descripción de láminas,
fotos, representaciones de los objetos reales, y estimular su
reconocimiento y orientación verbal del adulto. -
Realizar acciones conjuntas con el niño para fortalecimiento de
estructuras fonatorias: Soplar velitas, realizar chasquidos con la lengua,
inflar cachetes, etc.
ORIENTACIONES METODOLOGICAS. Desarrollo del lenguaje cuenta con una frecuencia diaria, ubicada principalmente en el horario de la mañana, para llevar a cabo el cumplimiento de los objetivos mínimos esenciales. No obstante, la estimulación del lenguaje debe concebirse en todos los momentos de la vigilia activa del niño, durante la realización de las más diversas actividades y procesos de satisfacción de las necesidades básicas, e incluso en aquellos momentos en los que el niño se centra en su propia actividad, donde la lengua materna debe mantener un contacto entre la actividad que realiza el adulto y la del niño en sí.
Así, cuando se baña al niño, el educador (a) debe hablarle sobre lo que están haciendo, nombrarle los objetos que utiliza para el baño, señalarle verbalmente las partes del cuerpo que le limpia, las acciones que realiza, entre otras. Pero también, cuando el niño está en el corral o el área de gateo, y se entretenga en su propia actividad, el educador (a) debe hablarle pausadamente, señalándole lo que está haciendo, elogiando sus logros, nombrando los objetos que manipula, etc. Incluso, si el niño está aparentemente inactivo o se concreta a mirar tranquilamente a su entorno, el educador (a) le hablará de lo que ella está haciendo, o de lo que otros niños hacen, para mantener un nivel de estimulación verbal adecuado.Lo importante es que el niño tenga una atmósfera sonora a su alrededor, en que las palabras se expresen de manera clara y comprensible, en un tono suave y mesurado, sin ruidos altisonantes que impidan la correcta diferenciación de los distintos sonidos por el niño. Esto debe alternarse con períodos de silencio, que deben ser mucho menores en número que aquellos en los que se propicia una estimulación sonora.
Los contenidos de Desarrollo del Lenguaje responden a los objetivos del primer ciclo aunque están organizados en cuatro subgrupos etareos, 45 días – 3 meses, 3 – 6 meses, 6 – 9 meses y 9 –12 meses, con contenidos específicos para cada uno de ellos, los que responden a los objetivos generales del ciclo del primer año de vida. Estos contenidos señalan que aspecto básico de la formación del lenguaje está sucediendo o predomina en el subgrupo en cuestión, pero tienen un carácter general y se trabajan de manera simultánea en las actividades, pues están estrechamente interrelacionados.Por ejemplo, cuando en el subgrupo de 9 – 12 meses el educador (a) realiza una actividad en la que su contenido sea describirla al niño un objeto o su representación en una lámina, con el objetivo de que el niño incorpore esta palabra a su vocabulario pasivo, a la vez estimulará al niño a que la repita, tratando de incorporar los objetivos el vocabulario activo en la misma actividad. Esto ha de constituir una norma general para la realización de todas las actividades programadas en el primer año de vida, y solamente énfasis que pueda darse a un tipo u otro de lenguaje indicará qué es lo principal que se propone el educador (a).En establecimiento de una sólida y estrecha relación afectiva del educador (a) con los niños, la pronta satisfacción de sus necesidades básicas y la estimulación más apropiada para una vigilia rica son condiciones básicas previas para posibilitar la asimilación de estos contenidos, y fomentar en los niños la comprensión e imitación activa de los sonidos de la lengua.Para llevar a cabo esto se utilizan como medios esenciales diversos tipos de objetos, tales como chinescos, sonajeros, móviles, objetos representativos de animales, muñecas, entre otros, cuidando que sean de colores planos y brillantes, de fácil manipulación y de diseño reconocible. Igualmente se utilizan objetos diversos para ser mostrados al niño durante la actividad programada y que tienen como función la asimilación de un conocimiento o propiedad, pero que no son para ser usados libremente por el niño durante la actividad independiente, por su peligrosidad, posibilidad de piezas desprendibles, o de emisión de sustancias. Estos juguetes se mantienen fuera del alcance del niño y sólo se usan en la actividad programada con un adecuado control por parte del educador (a).
También se pueden utilizar láminas representativas de los objetos para establecer generalizaciones más complejas.Para lograr que los niños se interesen por los contenidos del desarrollo del lenguaje se hace imprescindible una atmósfera agradable en el salón, la utilización por el adulto de una entonación suave y una pronunciación adecuada, sin trastornos de los sonidos, que posibiliten una diferenciación clara de los fonemas que el niño debe asimilar. Estas condiciones básicas deben acompañarse de actividades atrayentes y creativas que estimulen a los niños a interesarse por la comunicación oral.El Desarrollo del Lenguaje se trabajará preferentemente en las condiciones del área de gateo y de sol para los niños que ya tienen desplazamientos, y en el corral colectivo o individual para los más pequeños. Algunas actividades para el subgrupo mayor de 12 meses pueden ser efectuadas en la mesa baja, dadas las condiciones de los materiales a utilizar.
En todos los procesos de satisfacción de necesidades básicas pueden incorporarse contenidos del programa sí así lo permiten las condiciones, con el fin de activar la comprensión de la lengua materna. Durante el proceso del aseo se posibilita la introducción de contenidos tales como la estimulación del gorjeo y el balbuceo, o la imitación por el educador (a) de todos los sonidos que el niño emita. Mientras se realiza el proceso de alimentación se puede llamar al niño por su nombre, o establecer la relación entre el objeto y la palabra, al denominar el jarrito o la cuchara. En la preparación de la siesta de los niños es factible utilizar diferentes entonaciones de voz por el educador (a) para ayudar a conciliar el sueño, tanto con las palabras, como con las nanas que se utilicen.
Estas actividades programadas generalmente deben tener un carácter individual, si bien en determinadas condiciones, pueden realizarse con varios niños simultáneamente, en dependencia de las posibilidades del contenido. Por ejemplo, si el educador (a) está en el área de gateo jugando con algún objeto, puede prestar una mayor atención a los dos o tres niños que le están más cercanos, y reforzar con estos la denominación, ya que generalmente, los niños se sienten atraídos por cualquier objeto que les muestre el educador (a). Lo importante es no fijar esquemas en este sentido, y el educador (a) puede desarrollar iniciativas creadoras que le permitan una buena estimulación verbal de los niños, que es la fuente para el posterior dominio de la lengua materna.
Estas actividades programadas tendrán una duración entre 2 y 4 minutos.Los contenidos de Desarrollo del Lenguaje se estructuran didácticamente por subgrupos etareos, no obstante, para cada niño se consideran de acuerdo con la evaluación de su desarrollo. Esto quiere decir que si, por ejemplo, el niño tiene ocho meses y ya es capaz de entregar un objeto que se le pide verbalmente, que es un contenido del subgrupo de 6 – 9 meses, se le debe estimular a la búsqueda y entrega de este objeto, que se corresponde con contenidos del subgrupo siguiente, de 9 - 12 meses. Lo importante en esto es enfocar el trabajo de esta manera creadora, y no propiciar una falta de estimulación porque se considere incorrecto metodológicamente el incluir contenidos de otros subgrupos, esto lo determina el propio desarrollo del niño, y el educador (a) deben estar bien conscientes de este enfoque.Un contenido de singular importancia lo constituye la estimulación para el surgimiento del complejo de animación, pues el mismo es la base para la realización de otras actividades. Para lograr su manifestación el educador (a) ha de colocar al niño boca arriba acostado preferentemente en el corral colectivo, y a continuación, lo estimulará verbalmente procurando centrar la visión del niño en su rostro. Es importante recordar que el rostro del educador (a) debe estar en movimiento mientras estimula al niño, pues de lo contrario, la respuesta será débil o puede no producirse. Esta estimulación provoca una animación general del niño, que realiza movimientos con sus brazos y piernas, a la vez que emite sonidos guturales.
La animación general que se provoca en el complejo de animación sirve para la puesta en práctica de otros contenidos, como puede ser la estimulación verbal del gorjeo y el balbuceo, o la repetición de los sonidos espontáneos emitidos por el niño. En la estimulación del gorjeo es importante repetir de la manera más exacta posible los sonidos guturales que dice el niño, que a veces conduce a la emisión de un sonido continuo que ha de ser repetido por el educador (a). Es de señalar que en esta ocasión resalta la concentración del niño en el rostro del educador (a), lo cual es un signo evidente de un comportamiento verbal activo por parte del pequeño.De igual manera para lograr la repetición por el niño de los sonidos que produce el adulto, a partir de la manifestación, del complejo de animación, que es la primera expresión del desarrollo afectivo social, constituye un elemento importante la comunicación oral entre el niño y el educador (a).En el subgrupo de 45 días – 3 meses los sonidos que emplee el adulto han de ser siempre de vocales seguidas de consonantes (Ej.: aj, am, ej ik, ur, etc.), luego a partir de 3 – 6 meses sonidos de consonantes seguidas de vocales (tales como: ma, ta, ne, po, ri, mu, etc.). A partir de 6 – 9 meses los sonidos pueden incorporar una vocal-consonante – vocal (ej: ama, eto, iso, upa, etc.) y utilizar una combinación de las formas anteriores con una expresión vocal prolongada.Es importante saber que en el tránsito entre el subgrupo de 6 – 9 meses hacia el de 9 - 12, el niño puede reproducir el sonido sin una exacta relación fonética, y esto es perfectamente normal. Ya a partir del último trimestre sus reproducciones mantienen una relación fonética semejante a la que emite el adulto.
A partir del subgrupo 3 – 6 se ha de comenzar a trabajar en los contenidos referentes a la utilización de diversos movimientos, en forma de juegos o acciones psicomotrices, que se asocian con palabras determinadas para establecer la relación entre estos movimientos y las palabras que se acompañan, ejemplo, en 3 – 6 meses se puede tomar el niño por debajo de las axilas y elevar su cuerpo hacia arriba repitiendo verbalmente "arriba" o "sube-sube" y luego descenderlo diciendo "abajo " "baja - baja". Esta actividad suele gustar mucho a los niños, y puede realizarse en cualquier momento de la vigilia activa ¬ menor a continuación de la alimentación. En los subgrupos mayores estos juegos pueden asociarse a acciones más complejas, y que impliquen una imitación activa por parte del niño, como sucede con los conocidos juegos de "las tortitas", "Tun tun en la naricita", o cualquier otro que considere el educador (a).Desde el subgrupo de 3 – 6 meses en adelante se han de trabajar aquellos contenidos dirigidos a la utilización de diferentes entonaciones en el contacto verbal con el niño, el un principio más simples y contrastantes, como puede ser la diferencia entre una misma palabra emitida de manera grave y aguda, hasta otras más complejas que puedan expresar asombro, enfado, etc. Para ello podrán usarse objetos, láminas o situaciones de juego o de la vida cotidiana. En las situaciones más simples una misma frase o palabra puede variar su tono acorde con la situación, en las más complejas es importante que el tono se relacione con acciones específicas que los reflejen, por ejemplo si se les muestra al niño un juguete en una actividad, el educador (a) puede exclamar "Oh lindo perrito" para reforzar el asombro que esto provoca y concretar este tono oral para situaciones semejantes.
Relacionado con lo anterior, desde el subgrupo de 6 – 9 meses se empezarán a usar las primeras palabras prohibitivas, tales como,"no", ante situaciones que lo demanden. En este caso se usará un tono ligeramente severo, pero sin estridencias, basta con que el niño detenga su acción o centre su mirada en el educador (a) para considerar que se ha obtenido el logro. En el subgrupo mayor, pueden incorporarse expresiones algo más complejas como "no se puede", aprovechando una mayor comprensión del habla por parte del niño. Es importante que al usar estas palabras el rostro del adulto se mantenga sereno, sin que sea necesario mostrar enojo extremo, pero tampoco hacerlo riendo, porque esto no ayudaría al niño a diferenciar.A partir de 6 – 9 meses se incorpora un contenido importante, que consiste en la búsqueda de objetos que caen, desaparecen siempre a la vista del niño. Para ello, bien en el área de sol o gateo, o en la mesa baja el educador (a) tomará un juguete interesante y utilizando un pañal, una hoja de papel o cartón, lo ocultará cuidando que el niño lo está mirando, luego le dirá "dónde está... cógelo!. También el niño puede estar de pie junto a la baranda del corral, y llamándole su atención sobre el objeto, dejar que este caiga al suelo, repitiendo las mismas o semejantes frases. El educador (a) debe controlar que ella no se incline hacía donde el objeto cayó o se oculta, lo importante es que el niño se estimule con la orden verbal. También puede usarse una cucharita en la mesa baja y golpeando la mesa con la misma, dejarle caer por un borde cercano al niño y demandas su búsqueda. Este contenido puede combinarse fácilmente con las entonaciones de las palabras, o el cumplimiento de órdenes sencillas.También a partir del subgrupo de 6 - 9 meses se comenzarán a utilizar diversos sonidos onomatopéyicos para que sirvan de apoyo en la comprensión de algunas palabras, si bien debe existir acuerdos entre las diferentes educador (a) para su pronunciación. Esto quiere decir que si para el sonido onomatopéyico se selecciona "jau, jau", no se deben introducir variantes como "gua.gua o "jauf, jauf", si bien la selección del tipo de sonido es libre.
Estos sonidos onomatopéyicos se trabajarán tanto para el desarrollo del lenguaje pasivo como el activo, pero cuando se demande verbalizar alguno, el educador (a) debe estar segura de que ya el niño lo tiene incorporado en su comprensión. Es importante que siempre" que se utilice en una u otra forma el sonido onomatopéyico se acompañe de la significación correcta de la palabra, como por ejemplo, "el educador (a) diga". ¿Qué lindo el jau-jau, el perro ¡ o Cómo dijo el niño?, El jau – jau ¿ Qué bien, el perro ¡ Sin que exija que el niño pronuncie la palabra correcta? En el último subgrupo existe un contenido que reviste una particular importancia, y que puede combinarse con otros: la realización de acciones objetales para el surgimiento de generalizaciones elementales de la palabra. El logro aquí estará dado cuando el niño sea capaz de reconocer el objeto independientemente de su variedad, diversidad o localización. Para ello se hace necesario utilizar diversos tipos de un mismo objeto: en colores y materiales diferentes y ubicarlos en posiciones distintas. Este contenido propicia la creación de múltiples actividades combinadas, como el cumplimiento de órdenes sencillas, la demostración de acciones objetales y sociales simples, la descripción de láminas, la realización de juegos en que se verbalizan objetos iguales y diferentes, etc., lo importante en todas ellas es que se mantengan los principios siguientes:- Que los objetos iguales varíen en su forma, color, tamaño, textura, complejidad, etc.- Que se utilicen diversos objetos y no concretarse a una sola familia de ellos.- Que se coloquen en distintas posiciones y localizaciones, bien al utilizarlo individualmente o en conjunto.
Desde el subgrupo de 3 – 6 meses aparece el contenido de llamar al niño por su nombre, y particularmente en este subgrupo el educador (a) ha de insistir en señalar al niño que llama, mediante gestos y acciones psicomotrices, para ir asociando este sonido (el nombre del niño) a una acción directa hacia el niño en particular.En los subgrupos mayores hay que tratar de que se da una reacción de respuesta del niño al escucharlo: fijar la vista, observar al adulto, detener su juego y mirar, etc. También se le debe llamar desde algún lugar alejado, y tratar de provocarle una reacción.Específicamente en el subgrupo mayor se debe trabajar para que el niño reconozca el nombre de quienes lo atienden, así como el de otros niños. Esto se logra llamando a otra educador (a) por su nombre y diciéndole al niño: "Dónde está Rosa... Aquí está Rosa! Que en este caso hará algún gesto o acción psicomotriz hacia el niño.Cuando ya el niño reconozca, se tratará de que verbalice algunos de los nombres que ya identifica, uniendo a la técnica anterior frases tales como: A ver, llama a Rosa!", Rosa, Rosa ven acá!, Quien a su vez estimulará al niño en este sentido.Finalmente, y aunque no debe constituir una exigencia para el niño, cada vez que éste reclame o solicite del adulto, mediante una palabra aislada o de un gesto, o el educador (a) intuya que el niño la reclama, debe enfatizarse el darle la respuesta utilizando frases de varias palabras, para estimular la comprensión del niño. Así, por ejemplo, si éste dice "zapato o cualquier sonido que se sabe significa lo mismo, "apo o "pato", el educador (a) podrá exclamar. ¡El zapato del niño!, Qué lindo está el zapato¡ o cualquier frase semejante en relación con lo que el pequeño quiere.
Un aspecto importante del trabajo educativo en primer año de vida lo constituye la ejercitación de las estructuras fonatorio – psicomotrices del niño, porque en la medida en que el niño tenga desarrolladas dichas estructuras y domine los movimientos posibles de realizar con estas, igualmente se posibilitará una mejor emisión de los sonidos dependientes de tales estructuras.
La ejercitación de estas estructuras comienza desde el primer subgrupo de 45 días a 3 meses. En este subgrupo se realiza durante el proceso de la alimentación, es decir, cuando se le da al bebé el agua o la leche. Como se sabe, la succión es un reflejo innato, que posibilita la supervivencia del recién nacido. Por esta actividad refleja, cualquier objeto que contacte en área de los labios del niño determinará de inmediato un movimiento de la lengua hacia la zona de la boca donde se siente el contacto aprovechando esta particularidad refleja, en el momento en que se le vaya a dar el biberón al niño, de manera dulce y tranquila, se tocará con la punta del biberón la comisura de los labios del niño, lo que conducirá a un estiramiento de la lengua en esa dirección. Luego se repetirá la acción con la otra comisura, de inmediato en el borde superior del labio y, finalmente en el borde inferior, para provocar un movimiento de rotación de la lengua. Esto puede hacerse tanto al inicio, como durante el curso de la toma del agua o leche, en dependencia de la reacción del niño, pues si tiene mucha hambre, es mejor satisfacer primero su necesidad inicial y cuando se interrumpa el proceso para sacarle el aire o cambiar de posición, se pueden ejercitar las estructuras psicomotrices en la forma indicada.Este tipo de ejercitación se mantiene durante el subgrupo de 3 – 6 meses. En el subgrupo de 6 – 9 meses se introduce una nueva forma de ejercitación que consiste en enseñarle al niño como dar besos, y en los que el adulto exagerará el funcionamiento de los labios en forma de "trompita", como suele comúnmente decirse. Una vez que el niño imita estos movimientos, se le pide alternativamente que le dé un beso suave, o un beso fuerte al educador (a), lo que previamente se le habrá enseñado. Esta ejercitación puede acompañarse tanto del sonido natural como del onomatopéyico del beso, para reforzar la comprensión de la actividad. Lo fundamental es que el niño estire los labios en forma de trompa y aunque no logre dar el beso como tal, se cumple el objetivo propuesto en la ejercitación.
En el subgrupo mayor se pueden realizar una serie de ejercitaciones psicomotrices más complejas, dadas las posibilidades de una mayor comprensión del habla adulta por parte del niño. Estas ejercitaciones se hacen sobre la base de acciones imitativas, y pueden incorporarse como juegos dentro de la propia actividad independiente, y no concretarse a realizarlo en la actividad programada. Entre las mismas está el inflar cachetes y botar el aire abriendo la boca, soplar "velitas realizar chasquidos con la lengua, etc. Igualmente estos contenidos pueden combinarse con aquellos que se refieren a la imitación por el educador (a) de los sonidos que emita el niño, tales como vocalizaciones, estornudos, bostezos, trompetillas, entre otras, e incorporarlos como acciones de "juego conjunto.La evaluación del desarrollo del lenguaje en este año de vida estará en relación con el cumplimiento de los objetivos del ciclo, que se van venciendo parcialmente en los subgrupos de acuerdo con los logros en cada uno de ellos, y que se establecen en los índices del desarrollo neuropsíquico del año de vida. Desde este punto de vista al concluir la etapa debe haberse conseguido que el niño sea capaz de imitar activamente los sonidos, que por su comportamiento pueda considerarse que exista una cierta comprensión del habla de los adultos expresada en una respuesta dada ante la estimulación verbal, y que sea capaz de tener incorporada al menos una palabra significativa, entendiendo como tal una palabra que designe propiamente al objeto u objetos, a una persona o a una acción específica, y no a otros objetos, personas o acciones, independientemente de su pronunciación correcta.
El educador (a) tendrá presente que, como la mayoría de los niños comienzan a los 6 meses en los Centros educativos, en algunos casos será necesario partir de contenidos de subgrupos anteriores, cuando no tengan alcanzados los índices correspondientes del lenguaje, para poder desarrollar con efectividad los contenidos siguientes.
TRABAJO CON LA FAMILIA.El trabajo con la familia ha de hacerse de forma diferenciada, teniendo en cuenta las características individuales de los niños y padres.Considerando la estrecha relación que guarda la afectividad con el desarrollo del niño en estas edades, se insistirá con los padres, en la importancia de proporcionarle un ambiente de afecto y seguridad, a la vez que se estimula para su desarrollo.Se les explicará además, la necesidad de:- Hablarle y sonreírle al bebé cuando lo alimenten, aseen, y en todas las actividades que realicen con él.- Repetir los sonidos, sílabas y palabras que el niño vocalice, e introducir otros nuevos para que él los imite.- Realizar juegos "al escondido" y "dónde está?", Primero con la cara del adulto y luego con otros juguetes y objetos.- Llamar al niño por su nombre, así como a otros miembros de la familia, para que él aprenda a identificarlos.- Darle órdenes sencillas al niño a partir de los seis meses, empleando un tono de voz suave y cariñoso, acompasadas de gestos, por ejemplo "dame la mano", "toma el chinesco", "dame un besito".- Colocar el bebé ante un espejo para que reconozca su propia imagen y la de otras personas.- Al final del primer año se le debe enseñar al niño láminas y fotos de revistas y libros y conversar sobre las mismas.- Jugar con el lactante, y enseñarlo a imitar los sonidos de las cosas que va, así como a soplar velitas, plumitas, y papelitos. El educador (a) deberá orientar a los padres sobre las denominaciones que se dan en el centro educativo a los diferentes objetos y los sonidos onomatopéyicos que los caracterizan, de modo que se mantenga una unidad entre las exigencias del hogar y la institución. Para orientar a los padres se aprovechará todos los contactos que se tengan con ellos, siempre empleando formas positivas, y realizando un trabajo educativo, no impositivo. Esta debe ser una tarea planificada y organizada, y los docentes deben preparase para realizarla.
PRIMER CICLO. (Primer año de vida))
CARACTERIZACION DEL PROGRAMA.En este año de vida la Educación Musical ocupa un lugar importante en el proceso pedagógico, ya que mediante los contenidos del programa se introduce a los niños en el mundo sonoro y enriquece sus vivencias, por lo que se aprovechará los horarios de vigilia, la preparación para el sueño, los procesos de alimentación y baño, para educar su oído musical y el sentido del ritmo. La música desempeña un papel fundamental en el proceso de comunicación emocional con el adulto, ya que estimula al niño a mantener un estado alegre y activo. La percepción de los sonidos musicalizados prepara al niño para la emisión de las primeras palabras, de ahí la importancia de lograr un ambiente musical permanente en la sala de lactantes.
educador (a) ha de trabajar para que los niños: Reaccionen con alegría ante el sonido musical. Realicen movimientos corporales con estímulos musicales.
CONTENIDO
Desarrollo del oído musical:
- Audición de música: vocal e instrumental, motivos folklóricos (canciones infantiles. Percepción de las variaciones del sonido por su timbre. Desarrollo rítmico:
- Imitación de sonidos por su ritmo.
- Establecimiento de relación movimiento estímulo musical.
El educador (a) musical desempeña un importante papel en la preparación del personal docente, en la ejercitación del Repertorio Infantil y los Juegos Rítmicos - Musicales.Por estar presente la Música en todo momento del día, no se concibe como actividad programada, y no se confecciona planeamiento. De 45 días a 3 meses se escoge un contenido para el desarrollo del oído musical y a partir de los tres meses en adelante se escoge un contenido para el desarrollo del oído musical y otro para la capacidad rítmica.La actividad para establecer la relación movimiento estímulo musical, no se puede realizar después del horario de alimentación, ya que puede provocar la devolución de los alimentos (vómitos), o puede afectar el proceso digestivo.DESARROLLO DEL OIDO MUSICAL
Audición de la música.Los procesos y la vigilia resultan momentos importantes para la audición de diferentes tipos de música, por ejemplo, en la recepción se le cantará a los niños canciones que provoquen un estado de ánimo que favorezcan la separación de la madre.Para la hora de siesta se cantarán nanas en tonos suaves o se hará escuchar en instrumental. Durante la vigilia se pueden utilizar los motivos folclóricos para estimular los movimientos rítmicos del niño, y para realizar acciones de bailar o dormir la muñeca.En los procesos de alimentación y baño se cantarán canciones alusivas a dichos procesos u otra música infantil.Todas estas audiciones favorecerán, no sólo el oído musical, sino también la comprensión del lenguaje del adulto.Las canciones pueden ser cantadas a capella, tarareadas, con acompañamiento de instrumentos o pueden ser instrumentales (radiales o grabadas. El canto debe ser suave, sin esfuerzo, dentro de la métrica y expresión requerida, atendiendo al carácter y género de la música.Cuando se acompaña la canción con un instrumento melódico (guitarra, melodium, triola. O de percusión (triángulo, claves), el educador (a) no puede olvidar) que su percusión no debe realizarse fuertemente para esta edad, ya que puede afectar el estado emocional de los niños.
CUALIDADES DEL SONIDO
Timbre.Para trabajar el timbre como cualidad de sonido, se debe tener en cuenta los sonidos del medio de forma natural, teniendo presente las características del medio, que son las más cercanas al niño, ejemplo: el canto de los pajaritos, sonidos onomatopéyicos de animales (gato, gallo, vaca, perro, etc. Estos le llegarán al niño de una forma agradable, evitando que sean estridentes, ya que perjudican el buen desarrollo del oído que en estas edades es tan sensible.Si los niños no pueden percibir estos sonidos de forma natural, el educador (a) puede reproducirlos mediante efectos similares ejemplo: para obtener el sonido del pajarito se utiliza un corcho, se moja y frota sobre una botella, dicho sonido varía según el tamaño de estos objetos.Mediante el canto del educador (a) los niños perciben el timbre de su voz, el cual puede ir variando con diferentes tonos, sin llegar a ser demasiado fuerte, sino moderando la. Los sonidos pueden musicalizarse de diferentes formas: con vocales, sílabas, onomatopeyas, palabras y nombres, de esta manera desarrollamos el oído musical del niño. Por ejemplo llamar al niño por su nombre con melodía, (remitirse al folleto, por ejemplo N° 1. Para trabajar el timbre y proporcional niño diferentes sonoridades se pueden utilizar las vainas de flamboyán, sonajeros confeccionados con diferentes materiales y semillas de la naturaleza que no ofrezcan peligro para los niños; con instrumentos industriales como el triángulo, maracas, claves, guitarra, triola, melodium u otros también se logra este propósito.DESARROLLO RITMICO
El desarrollo rítmico se manifiesta en todas las actividades y procesos del hombre, cada persona imprime un ritmo a su propia vida, a su lenguaje, a su actividad fundamental ¬ cada ser humano desde su nacimiento tiene su propio ritmo: en la respiración, en las pulsaciones del corazón, el llanto, sus primeros balbuceos, en su andar, es decir que el ritmo está sin dudas, diariamente unido al cuerpo humano. En este año de vida el adulto tiene un papel muy importante en el desarrollo rítmico del niño, pues mediante el contacto emocional puede provocar sus movimientos ante cualquier estímulo musical. Ritmo del Lenguaje.Desde el subgrupo de 3 - 6meses se comienza a trabajar el inicio del desarrollo de las capacidades y habilidades rítmicas a través del ritmo del lenguaje teniendo en cuenta los contenidos de estimulación verbal de Desarrollo del Lenguaje con diferentes valores musicales (negra, blanca, corchea), remitirse al folleto 3, ejemplo N°.2. Puede utilizarse otros ejemplos o combinaciones que el educador (a) considere necesario.
Posteriormente se podrán utilizar los ejemplos dados o ligados a otros movimientos.
Ejemplo: Hacer cabalgar a los niños sobre la rodilla del educador (a) suavemente, acompañado de la canción "Arre caballito". A los niños desde los 3 meses, el educador (a) los estimulará para desarrollar el ritmo con canciones que se acompañan con movimientos, por ejemplo: en "Las tortitas, se tomarán las manos de los niños marcando el pulso mientras se canta la canción Entre los 9 y los 12 meses, el educador (a), siguiendo el ritmo de una canción, deja que los niños por si sólo hagan las tortitas.
Pueden utilizarse otros como "Tun tun en la naricita", "Topiton", "El pollito", "Arre caballito", "Aserrín, aserrán", etc.
En el subgrupo de 9 – 12 también se podrá jugar con los niños flexionando el tronco con "Merengues u otras canciones sugerentes. El educador (a) tiene que realizar este movimiento conjuntamente con el niño.MOVIMIENTOS CORPORALESPara el desarrollo del ritmo el educador (a) puede hacer escuchar música de ritmos variados que posibiliten las respuestas corporales con movimientos, para lo cual se realizará de forma que destaque el movimiento, puede utilizarse diferentes objetos como banderitas, chinescos, muñecas, etcétera.Otra tarea que puede hacer el educador (a) es: mostrar juguetes a los niños asociándolos a diferentes tipos de música, ejemplo: realizar la acción de dormir una muñeca mientras hace escuchar una melodía suave, lenta como una nana.
Realizar con el niño la acción de subir y bajar la rampa escalera con canciones: "La escalerita", "La estrellita", u otras melodías donde se aprecie la escala ascendente y descendente.
Para la percusión corporal, el docente estimulará al niño a acompañar con palmadas la música o ritmo que escuchan, para esto, ella marcará el pulso con percusión en diferentes partes de su cuerpo, que pudiera ser por ejemplo: percutir palmas contra palmas, palmas sobre la cabeza, palmas sobre los muslos u otras partes que considere.Dada las características de esta edad es posible que algunos niños hagan palmadas o intentos de ellas buscando imitar al educador (a. Pero lo más importante es destacar bien los movimientos y el ritmo que se percuten, para que pueda contribuir al futuro desarrollo rítmico de los lactantes y no buscar una respuesta inmediata de los movimientos o de la percusión corporal por parte del niño.Para contribuir al desarrollo del aspecto rítmico se utilizarán los juegos rítmicos con diferentes partes del cuerpo.
Ejemplo: Pipirigallo. Juego de manos con las palmas hacia abajo, pellizcar brevemente la mano y dedos del niño, mientras se dice rítmicamente la letra. Se la enseña al niño que al terminar de decir el juego el educador (a), él debe quitar la mano con cierta rapidez, para evitar que el gallo lo pique.
Texto pipirigallo. Pipirigallo montando a caballo, pasa un malojero vendiendo romero, le pide un poquito para mi pollito que estaba malito de una patita, no me lo quiso dar, me eche a llorar, con un paliquín, me hizo callar. Quita la mano que te pica el gallo.
TRABAJO CON LA FAMILIAEs necesario lograr la continuidad en el hogar de la tarea educativa, por lo que se debe orientar a los padres que música debe escuchar el niño, en que momento, y los juegos rítmicos musicales propios de la edad.Se les enseñará la letra, melodía de las canciones y cómo realizar los juegos rítmicos musicales "Las tortitas", "Tun tun en la naricita", "Topitón", "Arre caballito", "El pollito", "Aserrín, aserrán".Es importante preparar a la familia para la realización de estas actividades musicales en los diferentes momentos de vigilia de los niños, para lograr una reacción positiva ante la música sin olvidar que en esta edad, al ser percibido el estímulo musical por el niño, éste reacciona emocionalmente, expresándose por medio de una sonrisa, gorjeo ¬ balbuceo, distintos movimientos corporales, o sencillamente se quedan tranquilos como extasiados.Para la percepción del timbre, se propiciará que los niños escuchen las voces de los adultos que los rodean, y se les llamará por su nombre con voz suave, o mediante el canto.Se pueden utilizar otras canciones infantiles y juegos rítmicos conocidos por el personal docente y audiciones de fragmentos de música culta instrumental.
PRIMER CICLO El educador (a) trabajará para que el niño:- Reaccione positivamente, manifestando adaptación a los cambios ambientales, de su entorno y muestre disposición para la realización de las diferentes actividades.- Manifieste un estado emocional positivo cuando el adulto lo atiende, estimule y cuida de él, y no muestre reacciones negativas al estar junto a otros niños al compartir espacio ý atención.- Manifieste hábitos alimentarios correctos en relación con distintos alimentos que se le ofrecen y formas elementales de hábitos higiénicos.- Reaccione activamente ante el sonido, olor, textura, color y movimiento de los objetos.- Reaccione positivamente ante la estimulación táctil.- Ejecute movimientos fundamentales como: giros, gateo, sentarse, pararse, caminar con apoyo y caminar independiente.- Realice diversas acciones de manipulación activa con los objetos.- Establezca relaciones elementales entre los objetos e inicie la realización de acciones imitativas en correspondencia con la función social de los objetos de la vida cotidiana.- Tenga un desarrollo del lenguaje que le permita la reproducción de los sonidos, la comprensión elemental del habla del adulto y la emisión de algunas palabras significativas. Reaccione positivamente ante estímulos sonoros musicales.
LOGROS DEL DESARROLLO.- Mantiene un buen estado emocional por períodos prolongados. Manifiesta una comunicación afectiva positiva con el adulto (que se expresa en la sonrisa, movimientos, vocalizaciones etc.- Acepta distintos alimentos de diferentes sabores, texturas y temperaturas. Come de la cucharita cuando el adulto lo alimenta y bebe por sí solo del jarro.- Reaccionar ante el sonido, el color el movimiento de los objetos y del medio que lo circunda. Agarra objetos pequeños con dos dedos.
Explora los objetos al tocarlos, frotarlos, golpearlos, etc.
- Imita algunas acciones sencillas que el adulto le demuestra, (meces la muñeca, dar de comer al osito, etc.)- Establece relaciones elementales entre los objetos al realizar algunas acciones simples como poner uno sobre otro, tapar y destapar.- Camina con movimientos descoordinados.- Trepa a un plano horizontal con apoyo de todo el cuerpo.- Lanza objetos.- Repite algunos sonidos y llega a pronunciar algunas palabras (sin señalar limite o número). Cumple una acción ante una sugerencia verbal.- Reconoce por su nombre las personas que están en contacto con él, así como algunos objetos. Disfruta y participa en sencillos juegos rítmicos musicales.
PRIMER CICLO. (Primer año de vida))
La educación socio – moral ocupa un lugar central en este ciclo por cuanto sus objetivos están encaminados, conjuntamente con el resto de los programas, a garantizar en el niño un adecuado desarrollo emocional y la formación de correctos hábitos alimentarios, de ahí su contribución decisiva al desarrollo psíquico y físico .
En este trabajo el adulto desempeña el papel fundamental. Es el encargado de satisfacer las necesidades básicas del niño pues garantiza el cumplimiento del horario de vida y le brinda todo el afecto que necesita para lograr un adecuado desarrollo emocional, lo que constituye la base de su desarrollo moral.
Este programa no tiene frecuencias en el horario de actividades, pues sus contenidos se trabajan en todos los momentos de la vida del niño y mediante todas las áreas de desarrollo, por lo que el mismo constituye un documento de trabajo diario del educador (a). Especial importancia tiene por ello la orientación y cooperación de la familia, pues esto garantiza la consistencia educativa necesaria para el logro de los objetivos propuestos.
Es importante destacar que con este programa se contribuye al cumplimiento de los objetivos del ciclo, por cuanto los logros de esta área son la base de las adquisiciones fundamentales del niño en su primer año de vida.
El educador (a) trabajará para que los niños del ciclo:
- Reaccionen positivamente, manifestando adaptación a los cambios ambientales.
- Muestren disposición para la realización de las diferentes actividades.
- Manifiesten un estado emocional positivo cuando el adulto los estimule y cuide de ellos, y al compartir espacios de atención al estar junto a otros niños.
- Acepte los alimentos que se le ofrecen.
- Incorpore formas elementales de hábitos higiénicos culturales.
La estrecha relación que existe entre el desarrollo psíquico y emocional, hacen del primer año uno de los períodos más importantes en la vida del niño, por cuanto se sientan las bases de todo su desarrollo posterior.
Para desarrollar bien este trabajo es necesario que el educador (a) conozca que:
Las emociones constituyen la primera señal mediante la cual el niño puede expresarse, y en el recién nacido se manifiestan como reacciones incondicionadas del organismo a la satisfacción e insatisfacción de las necesidades orgánicas, por ello en un principio existe un predominio de emociones negativas pues son las únicas vías asequibles al recién nacido para expresar sus necesidades. Luego aparecerá la sonrisa, al principio derivada de la satisfacción de sus necesidades, y después como respuesta a la estimulación del adulto y al contacto con los objetos, y hacia el tercer mes el "complejo de animación", estado de satisfacción generalizado ante la estimulación, el cual constituye la primera comunicación social del niño.
Hacia los cinco meses comenzará a reaccionar a la voz del adulto en dependencia de su entonación y manifestará reacciones de temor ante la presencia de un extraño o un estímulo cualquiera que haya recibido refuerzo negativo; y de alegría ante juguetes y objetos interesantes y ante acciones realizadas por ellos mismos. En la medida en que el niño crece y pasa de un estado de inactividad a uno de actividad, comienzan a surgir las emociones positivas que paulatinamente han de predominar, si el proceso educativo se dirige acertadamente.
En este trabajo la institución y la familia desempeñan un papel fundamental, ya que son los encargados de hacer reaccionar con emociones positivas al niño, para ello es necesario tener en cuenta además de las características etáreas e individuales las siguientes recomendaciones:
- Identificar sus necesidades, para satisfacerlas con amor y alegría.
- Alimentarlo a su hora.
- No permitirle que llore por períodos prolongados.
- Atenderlo cuando está triste, grite, está irritado, llore o se agite.
- Responder a su sonrisa y estimularlo a que sonría.
- Hablarle mucho y suavemente.
- Cargarlo, acariciarlo, arrullarlo y cantarle canciones.
- Aprobar y celebrar sus gracias.
- Cambiarlo de posición en la cuna o corral si no lo puede hacer solo.
La primera sonrisa social y la animación general del niño aparecerán cuando los estímulos verbales son con voz suave y cariñosa, cuando lo acarician y le sonríen. El estado emocional positivo es condición necesaria para el desarrollo exitoso y el logro de una conducta activa y equilibrada, a tales efectos, durante la vigilia debes velar porque el niño siempre está activo y juegue con los juguetes, reciba estimulación para alcanzar el objeto que le atrajo, y una vez alcanzado realice acciones con él, que finalmente tengan un propósito y le permitan asimilar las funciones de los objetos.
A veces es necesario cargar al bebé, caminar con él, atraer su atención hacia los objetos que no ve desde el corral. Se recomienda cargarlo cuando está tranquilo, cuando no está gritando, porque de lo contrario se le puede crear el hábito negativo de utilizar el grito para que lo carguen.
También, durante la vigilia, se puede dejar a ratos solo, de lo contrario se habituará a que le entretengan todo el tiempo y llorara por la ausencia del adulto.
Siempre se le hablará con voz equilibrada y baja que lo sede, o animosa y tierna que lo alegre, evitando la voz enfadada que lo puede irritar y a veces provocar el llanto.
Se orientará a los padres para que familiaricen al niño con personas y ambientes desconocidos, pero sin forzarlo, cuando muestre desagrado o timidez ante una persona. Lo puedes llevar de paseo por el centro educativo y ponerlo en contacto con otros niños y adultos, señalándole a personas, nombrándolas y preguntándole dónde está?¿, Quién es? Y conversándole sobre las personas que va conociendo. Al relacionarlos con los adultos se debe evitar que éstos lo abrumen con caricias o expresiones exageradas que pueden atemorizarlo; se debe propiciar que el niño identifique la voz de la mamá y se alegre al sentirla cerca. También permitirás que pase su mano por rostros familiares.
Tanto el educador (a) como las auxiliares pedagógicas deben participar en la actividad lúdicra del niño, permitiéndole el contacto físico mediante las actividades psicomotrices, musicales y en el aseo. Con los mayorcitos se propiciarán relaciones con otros niños de su edad, dejando que se acerquen, observen, toquen, jueguen entre ellos (con cuidado de que no se arañen, muerdan o halen los cabellos) y agrupándolos al desarrollar actividades, como por ejemplo: junto con el niño que se tiene en brazos alcanzará a otro, o esconderá a un niño debajo de un pañal, proponiéndole a otros que lo busquen, dónde está Gisela?, Gisela no está; quitará el pañal y dirá: Mírenla, está aquí!. Otros ejemplos de juegos que se pueden utilizar son: "Juego con el espejo", "Huye que te cojo", "Dónde está el nene", "El nene baila", "Juego del pañal", juegos con títeres y canciones sencillas como "Arroz con leche" entre otras.
Cuando se retira una persona se aprovechará para decir adiós con la mano y estimular al niño a que lo haga igual.
Al finalizar el primer año es necesario que enseñar al niño a comprender la expresión "no se puede". Por ejemplo, si el niño quita un juguete, "no se puede hacer eso", y se le muestra dónde puede coger un juguete igual, o se le dirige su atención hacia otra cosa; si el niño obra bien, se alabará y aprobarán sus acciones. Las emociones positivas o negativas que surgen en el niño cuando el adulto lo aprueba o censura, contribuyen a la comprensión de lo que es bueno y de lo que es malo, esto es una condición esencial para su desarrollo moral. En este año de vida la formación de hábitos está relacionada con la satisfacción de las necesidades básicas del niño. El educador (a) desempeña un papel fundamental en dicho trabajo, ya que al organizar la vida del niño, es decir, al garantizar que de la misma forma y a la misma hora, coma, duerma, está limpio y mantenga una vigilia activa, creará las bases para la formación de hábitos y un buen estado emocional.
Especial atención se debe prestar a los hábitos alimentarios por su contribución al estado de salud del niño. En ello desempeña un papel fundamental el personal docente y el de salud, por lo que deben lograr el trabajo conjunto para posibilitar un adecuado estado nutricional y evitar así la mal nutrición por exceso o por defecto en los niños de estas edades.
Para formar hábitos vinculados al proceso de alimentación es necesario enseñar al niño a tomar alimentos líquidos y comer semisólidos, teniendo en cuenta que estos últimos se introducirán de forma paulatina, y a degustar alimentos de diferentes sabores, texturas y temperaturas, de acuerdo con la guía de ablactación, teniendo en cuenta las indicaciones del médico. Al alimentar al niño es necesario acompañar con palabras todas las acciones vinculadas a la comida, y cuando se le enseñe a comer un nuevo alimento se ha de ser especialmente cariñoso con él.
Aprenderá, a colocar las manos en el biberón siempre que se alimente con él, de forma que tenga una participación activa en su alimentación; así como a comer bien de la cucharita, tomando el alimento con los labios, lo que se comienza desde que se introducen los puros; se iniciará además, en el manejo de la cucharita a partir de los 11 meses. Aprenderá a tomar alimentos líquidos en el jarro que el adulto sostiene a partir de los 7 meses, llegando a beber del jarro por sí solo. Es fundamental que habituar al niño a comer sentado a la mesa desde que se sienta solo.
Se tendrá en cuenta el desarrollo del niño para ponerlo en la posición adecuada al alimentarlo; si aún no se sienta solo, recibirá el alimento en brazos, cuando se siente solo, se alimentará en la mesa duplex y cuando inicie la marcha independiente, en la mesa baja.
Al realizar este proceso es muy importante tener en cuenta las medidas higiénicas siguientes:
- Cumplimiento del horario de alimentación basándose en la libreta del primer alimento. (Hay que despertar al niño para que se alimente, lo que hará que se adapte rápidamente y se despierte en tiempo.
- Higiene personal del adulto, lavado escrupuloso de las manos, uso del naso buco cuando lo alimente en brazos.
- Uso del babero y servilletas.
Otro aspecto de gran significación en esta edad es el trabajo en la formación de hábitos higiénicos, lo que se logrará acostumbrando al niño a que está limpio, por eso es importante garantizar el baño con lavado de cabeza diario, la higiene bucal y el inicio del trabajo en el control de esfínteres, y su aseo cada vez que lo requiera. Especial atención se prestará también a los hábitos relacionados con el proceso de sueño, los que garantizarán su duración y carácter, estableciéndose de esta forma, una relación adecuada con los demás procesos. Para ello se evitará excitar al niño antes, ya que demorara en dormirse y su sueño será intranquilo; por el contrario, se creará una situación de tranquilidad, lo cual es muy importante para el proceso de inhibición que precede al sueño. Se debe garantizar que la cuna está cómoda con superficie plana y pañales estirados y la disminución de estímulos de luz y sonidos del medio ambiente. Todo ello propiciará que el niño duerma profundamente y despierte tranquilo.
Resulta indispensable también mantener en todo momento una buena higiene en la sala, limpieza, ventilación, iluminación y seguridad y una atmósfera agradable, caracterizada por un tono de voz bajo, suave y cariñoso que permita una comunicación afectiva con los niños, lo que influirá positivamente en su desarrollo emocional y estimulará la correcta formación de hábitos.
Por la importancia en este año de vida, del trabajo para el desarrollo de las emociones positivas, la formación de hábitos y el cumplimiento del horario de vida, deben trascender los marcos del centro educativo, llegando a la familia por medio de diferentes actividades de orientación tales como: charlas, entrevistas, activos de padres, murales, bibliotecas de padres, y todas aquellas iniciativas que puedan contribuir a una adecuada educación.
Para la organización y ejecución práctica del trabajo de formación de hábitos culturales y alimentarios se consultara sistemáticamente el folleto de metodologías en el cual aparecen plasmadas las formas correctas de trabajar cada uno de los hábitos previstos.
Trabajo enviado por:
MARCO MUÑOZ
markmun@cue.satnet.net
Treball tret de http://monografias.com
Dos
concepciones de la educación
Indice
1. Introducción
Este trabajo tiene un motivo, es el trabajo
final de una materia: Didáctica.
Tiene también un objetivo: hacer un enfoque totalizador, una mirada macro a la
dimensión didáctica de la enseñanza.
Motivo y objetivo condicionan y orientan un trabajo, le dan sentido y un
"para que".
Intentare entonces hacer un recorrido por la didáctica, recorrido que será
tanto histórico como disciplinar, para, al final, tener una mirada de conjunto,
abarcativa y totalizadora.
2. Dos Concepciones de la Educación,
Tradicional y Moderna.
El libro "Dinámica de grupos y educación" de Cirigliano y Villaverde
hace una descripción de las diferencias entre la educación tradicional y
moderna sumamente clarificadora, y por ello me pareció interesante comenzar
este trabajo con este tema.
Se entiende por educación tradicional a todo lo que de algún modo tenía
vigencia pedagógica hasta fines del siglo pasado.
Y por educación moderna toda la renovación, a través de diferentes escuelas,
tendencias y orientaciones, que comienzan a tener aplicación y vigencia a
partir de este siglo (en capítulos posteriores se enumeraran las distintas
tendencias pedagógicas que caben en esta clasificación general.
Cada una de estas concepciones educativas tiene una mirada diferente sobre el
hombre que indudablemente va a repercutir en variables como estilo de educación,
actividad escolar, metodología, fines educativos, contenidos didácticos,
criterios del aprender, fines que persigue, etc.
Es habitual afirmar que el concepto de hombre que tenga una sociedad o una época
influirá en la educación que este reciba. En lo que hemos llamado educación
tradicional se define al hombre con la aristotélica: animal racional. Y esta
mirada del hombre como principalmente racional tendrá una indiscutible
influencia en la educación.
Por racional se entiende a todo lo que tenga relación con la inteligencia,
mente, intelecto, capacidad de entender o pensar. El hombre es hombre por su
capacidad racional y esta capacidad es lo que lo diferencia con las otras
especies vivientes.
Este ser dual, dividido en mente y cuerpo, no tiene en cuenta las
circunstancias, situación o momento histórico. Es una mente dentro de un
cuerpo humano.
El estilo de educación que se deriva de esta
concepción es esencialmente una educación que se dedica a cultivar,
desarrollar y alimentar la inteligencia; y lo que alimenta mejor a la
inteligencia son las ideas, y de tanto llenarla con ideas se la termina
concibiendo solamente como memoria.
Claro que esto tiene una explicación externa a la educación misma y viene dada
por la sociedad que exige a la escuela que sea la trasmisora de su patrimonio
cultural o sea el conjunto de contenidos que estima valioso, reducidos
previamente a ideas o conocimientos depositados en libros. Estos libros pasan a
la cabeza del maestro y de allí a la del alumno, a su memoria, que tiene la
capacidad de retener y conservar.
Así la mente es concebida como la variante del libro, y la obligación del
educante es llenarla de datos, ideas, conocimientos.
En esta concepción educativa el profesor viene a ser una réplica hablante del
libro y quien se sabe de memoria todas esas verdades fundamentales que
constituyen el patrimonio cultural. Claro que esta cultura es estática, fija, y
se mantiene vigente por mucho tiempo.
Las verdades que el libro contiene son mucho mas importantes que las que el
alumno puede descubrir, porque lo que debía ser descubierto ya fue hecho y de
modo definitivo. Ante esto lo que le corresponde al alumno es inclinarse y
recibir todo aquello que otros mas inteligente que él han descubierto para
siempre, su obligación es aprenderlo y repetirlo correctamente. Subyace una
concepción del saber absoluto e inmanente.
La clave de esta actividad escolar no es lo que haga el alumno para aprender
sino la habilidad que tenga el profesor para enseñar, para hacer penetrar en
las mentes las verdades que es necesario aprender. Y quien determina que es lo
necesario es la sociedad pero presentado de tal modo que aparece con legalidad
propia y autónoma desde los mismos conocimientos que deben saberse,
precisamente, porque son verdaderos. Se confunde conocimiento científico con la
realidad externa, cuando la realidad no es así, la misma ciencia ha demostrado
que modelos que se creían absolutos no lo fueron tanto.
El eje está en el educador y en lo que este hace, ya que es quien habla y señala
lo que hay que hacer porque es él el único que lo sabe. Es preciso entonces
desarrollar las habilidades del profesor para que la educación funcione. El
problema no está en la materia, ya que esta se encuentra desarrollada en los
libros, lo que hace falta es una persona que cuente con los
métodos adecuados para que los conocimientos escritos pasen a la cabeza del
educando.
La didáctica inserta en esta realidad educativa utilizará como métodos didácticos
al analítico, sintético, inductivo, deductivo, que son los métodos propios
del pensar y no del enseñar. Estos métodos son los que usamos permanentemente
en nuestra vida diaria, son funciones que el hombre lleva a cabo espontáneamente,
de lo que se concluye que de didácticos no tienen nada. El proceso de
conocimiento se confunde con el conocimiento en sí, como si este fuese acabado
y terminado, sin considerar métodos procedimentales.
Estos métodos lógicos tienen sentido en un hombre pensado fundamentalmente
como Logos, como una simple entidad pensante.
En esta concepción tradicional y estática el fin educativo sólo es conocido
por el educador, el alumno no tiene idea cual es la finalidad de lo que aprende,
ni el para que ni el porque son conocidos por él, esto marca la escisión entre
fin y medios. El fin es externo a la actividad educativa.
El educando solo conoce los contenidos de la lección del día, que es repetida
por el profesor y que él debe a su vez aprender a repetir. La duración de la
lección esta determinada por una variable temporal de cuarenta y cinco minutos
basada en el criterio de resistencia de la memoria en la captación de datos.
El material o contenidos de la lección es presentado en materias aisladas
divididas lógicamente que representan cada una a sectores de la realidad y
producen en quien aprende separaciones mentales entre las materias haciendo
imposible una relación entre ellas. Esta división no permite tener una
comprensión macro de la realidad, ni comprender que en realidad todo forma
parte de una única realidad múltiple. El conocimiento se suministra en
fragmentos o partes diferentes y diferenciadas que se guardan en la memoria en
compartimentos separados por rótulos, como "física", "matemáticas",
"historia" o geografía". Esta división del trabajo escolar en
asignaturas tiene su correlato social en el modelo de división del trabajo o
"Fordismo".
A todo esto le importa poco lo que el alumno
puede entregar al proceso, o lo que conoce, o lo que le interesa aprender. Él
es sólo una máquina que efectúa correctamente la operación que se le asigna.
Mientras sepa repetir en el aula la fórmula de, por ejemplo física, o la
cantidad de vacas que nacen en un año en la región pampeana, poco importa que
no sepa la conexión que pueden tener estos datos para su vida, para la realidad
en la que se mueve cotidianamente. El alumno vive en dos esferas que no se
mezclan: la escuela y la vida, cada una con un eje diferente, en donde sabe
cosas que son útiles en el aula pero que no le sirven afuera de ella. Recibe
elementos aislados que no puede relacionar, no participa en el sentido profundo
de lo que aprende, y no sabe que hacer con esos conocimientos cuando sale a
vivir.
Pero en ella le sirve para "pasar" un examen. Examen que en definitiva
solo termina comprobando la capacidad de memoria que tiene un alumno. No es
ninguna garantía que lo que se repite halla sido entendido, ni mucho menos
recordado mas allá de la instancia de la evaluación.
Esta escuela que enseña las respuestas correctas no hace lo propio con el
sentido y el criterio que hacen a una respuesta justa. Por lo tanto la persona
mejor adaptada a ella no es necesariamente quien mejor se adapte a la realidad
fuera de la escuela.
El mejor producto de la educación tradicional es una persona a la que por
muchos años se ha tratado como un ser individual y no como un miembro del
grupo. AL que no se le dio la oportunidad de apreciar su energía, su fuerza
modeladora, y muchos menos lo capacitó para actuar eficientemente en un grupo.
Ahora veamos estas mismas características
pero miradas desde una concepción moderna de la educación.
A partir de los avances producidos, principalmente, en las investigaciones
psicológicas el hombre deja el status de animal racional para ampliar su
concepto y considerar en él al medio que lo rodea (circunscribe y condiciona.
Una definición que resume el pensamiento de filósofos, psicólogos y
educadores es: organismo inteligente que actúa en un medio social.
En una concepción moderna es impensable un Robinson Crusoe, como lo es un
hombre que pueda vivir, desarrollarse, sin un medio social. El hombre es en
función de variables culturales, políticas, económicas, religiosas, sociales
que interactúan e influyen en el desarrollo de su personalidad.
Esta concepción contemporánea de hombre lógicamente influye en la educación.
Un ser humano pensado no ya como un ente cuya principal característica es la
racionalidad, sino como un organismo inteligente interactuando en su medio
social tendrá otro tipo de necesidades educativas.
El medio favorece u obstaculiza las tendencias activas del sujeto. Si las
favorece le permite actuar, crecer y es la oportunidad para que la inteligencia,
en función de la situación, planee esquemas de acción que aprovechen los
beneficios al máximo y recoja los resultados del intento. Si por el contrario
el medio le crea dificultades, el sujeto funcionaliza su inteligencia para
tratar de superarlas. La inteligencia presenta alternativas para controlar y
resolver la situación problemática. Estas alternativas son ideas que intentan
restablecer el equilibrio alterado en la relación sujeto- medio. Al resolver el
problema actuando, habrá tenido experiencia y es dentro de la experiencia,
dentro del conjunto de errores y aciertos, donde se produce el aprendizaje.
Aprender será ahora resolver activamente problemas vitales y no simple
acumulación de datos descontextualizados. La experiencia como ciclo total de la
actividad deja una conducta, un saber, una guía para la acción, una pauta de
conducta para futuras acciones. Las experiencias que una persona vive le dejan
saldos, y este saldo ayuda le ayuda a crecer, a enriquecerse
anímica y espiritualmente. Este crecer es educación, por eso la experiencia
coincide con educación.
En este considerar a la educación como experiencia el eje del proceso educativo
no estará mas en el profesor sino e